martes, 7 de julio de 2009

Y NO HACÍA CALOR

Era julio y no hacía calor.

Hoy vuelvo la cabeza de donde escribo y está sentada, junto a su hermana. Contemplan una película insulsa que les divierte. Ha cerrado el portátil que ambas comparten. Extrañamente esta noche, no ha estado de cháchara con sus amigas y amigos a través del ordenador. Tampoco el móvil echa chispas. Está en casa y está cansada y se ríe, porque la vida tiene todos los ingredientes de las sonrisas y las caricias y los horizontes de luz.
Se ríe, tan feliz.
Era julio y no hacía calor. Casi hacía frío. Atravesaba las púas del peine del Acueducto, un vientecillo del norte que barría las risas de los que habitualmente dejan pasar las horas de asueto en la terraza de algún bar.
Hoy su risa clara y su optimismo barren las miasmas que a veces se generan a su alrededor. Cuando siente que una injusticia se acerca, los ojos se le incendian y la boca se le llena de ira que hay que templar con el sosiego que otorga la experiencia.
Era julio y no hacía calor. Una promesa se concretaba en mi mirada cuando la madrugada aún era incipiente. La total indefensión sobre una sabanita blanca que atesoraba sobre sí todos los proyectos del mundo.
Al tiempo que su estatura, el mundo ha crecido ante sus ojos, que robaron de la madrugada su brillo. Ya sus pasos interpretan su propia danza, y emprenden su veloz carrera, mientras mis ojos contemplan alegres esas cabriolas que ejecuta sobre el cordel del tiempo, el que le ha tocado vivir. Las promesas entonces eran un rosario infinito y ahora se convierten en unos cuantos caminos que la aproximarán a esa senda que sólo ella tiene que recorrer. La miro y sé que mi persona se ha tornado presencia paciente y constante. Nada más. O nada menos. Estar por si acaso, preparado para la respuesta, para la mano tendida, para la reprimenda, para cerrar la puerta, para abrir ventanas, para recomponer, acaso, algún despojo del corazón en silencio.
Era julio y no hacía calor. Más bien nos abrazaba un frío que no es extraño, pero tampoco habitual. Un frío que puso gotas de rocío al amanecer de mieses a punto de la cosecha.
Ahora está ahí, a mis espaldas, con su hermana, a punto de recibir la primera felicitación por su dieciséis cumpleaños, dispuesta a comerse el mundo. Aún no sabe, aunque quizá ya lo intuya, que no será así, que como mucho tendrá que evitar que sea el mundo quien devore su espíritu.
Era julio y no hacía calor. Aunque la temperatura de su piel dejó su huella tibia sobre los pliegues de la mía. Llegó a mis brazos que ya estaban acostumbrados a ser colchón de otros sueños. Y la ilusión fue distinta. Una alegría despojada de la sorpresa absoluta. Una felicidad que no tenía que descubrir cada etapa. Como un viaje que siempre es diferente, aunque la carretera sea la misma. Era empezar un sendero que ya había sido abierto. Y aunque pareciera que el fuego brillaba menos, en realidad era más eficaz el calor de las brasas, y era mejor tener la senda despejada, puesto que me fijaba más en la personilla que crecía ante las propias narices sin que uno fuera consciente, aunque se diera cuenta de semejante milagro. Era más intenso el camino, porque se estaba menos pendiente de los accidentes del terreno, menos obsesionado por esas cosas que siempre habían sido la primera vez y que habían encogido el corazón como si estuviera ante el principio del fin del mundo.
Ahora me giro y le pregunto qué canción le gusta más. Y la pongo ahí abajo, símplemente porque le gusta mucho. Como un regalo sin mucha importancia. Un detalle. No sé si es la que más le gusta, pero le gusta mucho. Desde luego, ahora es la que más le gusta. Y mientras completo las tareas necesarias para que esa música se abra como una flor ante nosotros, como si fuera su saludo, como si fuera una de sus sonrisas, su elección me sorprende. Más allá de lo que intuía y he dejado escrito más arriba, esta elección me confirma que en esos dieciséis años se ha moldeado un corazón que alberga sensibilidad, que se subleva ante la injusticia y que quizá opte por la bondad, frente a otras posibilidades que este mundo le ofrece con sus infinitas artes de seducción.
Y para qué engañaros, me llena de orgullo esta elección, por lo que signifia de retrato de su persona.
Era julio y no hacía calor.
Hace dieciséis años era julio y no hacía calor.
*
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28 comentarios:

María A. dijo...

¡FELICIDADES! al escribidor y a la criatura...por los 16 años...porque sea capaz de reír... de querer comerse el mundo... por la elección y sobre todo por tener un corazón sensible y bueno. ¡Eso se suele heredar!...Que la luna llena (mediterránea) ilumine vuestros sueños. Besos africanos.

Amando Carabias María dijo...

María A.: De parte de Ana y del escribidor muchas gracias.
A la homenajeada le ha gustado el texto, hasta se ha emocionado, aunque lo disimule... (sshh, es un secreto).

Susana dijo...

Felicidades para Ana María, que tiene unos años preciosos. Marta también los tiene y no quiero que crezca, cada día la disfruto más. No me extraña que le haya emocionado, las felicitaciones así son únicas...
Besos, Ana

chus dijo...

felicidades a ana y a ti... por ser un padre excelente , por ser un padre excelenteeeeeeeeeeee!!!!!!!!!!!

besos.

Beatriz Ruiz dijo...

Me parece que quiero felicitar a Ana María, por supuesto... y además por partida doble, porque tener un padre que es capaz de escribir estas cosas a su hija...

Niña... cuida ese corazón... no dejes que nadie lo dañe... Sigue tu camino con alegría y bondad... enfrenta con valor los tropiezos... y Vive...

Hoy me perdonar los demás... pero mando todos los besos desde Tenerife para Ana... Felicidades de nuevo...

Pilar dijo...

Muchas felicidades a tu
!princesa!. Dieciseis primaveras, qué edad, madre mía. Yo tengo una pequeña frustración. Susana lo sabe, y es que siempre hubiera querido tener una niña. Pero bueno, no tengo perdón de Dios si me quejara de mi vida. Ahora sé que tengo todo y soy feliz.
Me falta por traducir una frase de la canción, perdona, estaba al final y no me he dado cuenta;
"Algún día entenderás por todo lo que estoy pasando,
cuando un milagro te sonría".
Pasad un día estupendo, que además...!Es San Fermín!.
Por cierto, ¿Se sabe algo de la atolondrada cigüeña?
La canción del fatídico día de los trenes, me encantó, el primer día que la escuché, después no he sido capaz repetir la hazaña, me muero de pena.

Besos submarinos y muy "teen"
Pilar desde su Pecera.

Pepe Gonce dijo...

Amando por favor transmítele a tu hija Ana este deseo y pensamiento:

Feliz cumpleaños Ana. Que sepas que ser joven es un privilegio, que ser hermosa es tu patrimonio y ser encantadora tu mejor virtud.

Y para el padre de la criatura un abrazo. Y para el resto de los amig@s otro.


PD.- Pilar mi mujer y yo teníamos dos hijos biológicos Álvaro y Alonso (ahora 26 y 21 años) y estábamos locos por una niña. Como no podía ser biológicamente, después de un embarazo de 18 meses, terminamos el proceso de adopción y nos fuimos al lejano Oriente, hace ahora 9 años, y nos trajimos a la pequeña Carmen, que pronto cumplirá los diez. Ya sabes, anímate y si puedes…

Amando Carabias María dijo...

Susana, Chus Beatriz, Pilar, Pepe Gonce: Muchas gracias por vuestras felicitaciones y por vuestros bonísimos deseos. Hoy la respuesta ha de ser colectiva, para no repetirme en exceso. No sé si soy un padre excelente, intento sobrevivir, como dijo el otro, y después de contemplar algunas cosas, y después de echar la vista atrás, aunque nunca se pueden lanzar las campanas al vuelo, no me quejo, aunque a veces refunfuñe.
No sé si la homenajeada entrará mucho o no en este blog,me refiero a hoy, porque el resto de días, que yo sepa nunca lo hace. De todos modos se lo insinuaré, e incluso le invitaré a que participe, aunque sólo sea con un lacónico gracias. De todos modos dudo que lo haga, y su argumento será tan aplastente que mejor no lo escribo.
Cada uno entrega lo que mejor sabe, lo que guarda en su corazón, y en el mío hay letras y sentimientos, y eso le regalo.

PD.- De la cigüeña todavía no sé nada, pero no se me olvida que tenemos pendiente la resolución del caso.

Isolda dijo...

Amando, qué narración tan preciosa la del nacimiento de Ana, no tiene nada que envidiar a la escrita en el aniversario de Miriam.
Ya en aquella percibí y en ésta lo ratificas, la conmoción que supuso tener a tus hijas en los brazos y saber que ahí empezaba todo por lo que vale la pena luchar. Hay otras cosas, pero ningún motivo mayor que el de los hijos.
A veces pienso en el poder de la naturaleza, que nos obliga a ese enlace perpetuo con los que vienen detrás. Y ahíno hago distingos. Como dice Gónce, si te ponen un niño en los brazos a tu cuidado, venga de donde venga, es para siempre.

Te estaba viendo escribir y girándote para preguntarle su canción preferida. Claro que se iba a emocionar, con el regalo que le haces: letras y sentimientos, ¿se puede pedir más?

Felicidades a los dos, porque tú no serías como eres, sin ella, ni Ana sería como es, sin ti.
Dieciséis besos, llenos de buenos augurios.

maria dijo...

felicidades a Ana, que todo le vaya bien en la vida.
Son las 15h38 y acabo de poder entrar pero a lo mejor se arregla hoy mi problema, ya os explicaré
por de pronto mis mejores deseos para Ana y su padre y como ya sabemos en esa casa se acostumbra a felicitar a la madre
y un beso para la hermana.
Au revoir mes chéris
Maririu

Catherine dijo...

Bon anniversaire! Ana. Mes voeux les plus sincères o mis deseos màs sinceros. Se canta, y con flores pero ya tiene la cancion con el pianista muy atento a la cantante, imagen del padre con su(s) hija(s) y este buen texto.
Como cuentas bien, Amando el nacimiento, cada vez diferente, y que l@s hij@s son tod@s diferentes.
Con carino, que no hace falta mandarlo a toda la familia ya carinosa. Bisous de mi nieto que adoooora los cumpleanos.

Alena.Collar dijo...

Me emociona pensar que aún existen padres así.
Mi Padre era "así". Capaz de ragalarme canciones, magia, sonrisa, sueños, estrellas en julio con todo el campo para nosotros.
Yo no le tuve a mis 16 años. Se fue en junio, cuando había yo cumplido los 15. Pero en nuestros julios, hasta entonces, tuve calor: el de su sonrisa de mago.
Felicidades a tu hija por tener un padre como tú.

Amando Carabias María dijo...

Isolda, Maririú, Catherine, Alena Collar: Digo lo que dije esta mañana, por no romper el esquema del día. Ya que ha salido de este modo. Muchas gracias a las cuatro y le seguiré transmitiendo a Ana vuestras felicitaciones.
Todo lo que decís las cuatro es emocionante y cierto.
Una de las experiencias más gratificantes del segundo hijo es que no se pierde intensidad. Quizá se pierde la sorpresa, pero no la intensidad. Comparas, es invevitable, pero en seguida cada una aparece a tus ojos con su propia personalidad, incluso con pocos meses.
Repito intento sobrevivir en la tarea de la paternidad, a veces parece que estoy en un laberinto bien complicado, pero poco a poco me doy cuenta de que no van muy mal del todo las cosas. No sé con qué tendrá que ver, pero, creo que los regalos que más perduran son las estrellas de julio esparcidas por el campo en medio de la noche.

Ferran dijo...

Los que habéis tenido condiciones familiares como las que explicáis habéis tenido una inmensa suerte...Yo creo que la sensatez y equilibrio de Carmen se debe a sus padres maravillosos, maestros republicanos depurados, que se dedicaban a dar clases gratis a los niños que no podían pagarse la escuela. Un padre que se dedicaba a leer a sus hijas, que valoraba todo lo que ellas hacían y que nunca les puso una mano encima. Incluso les hacían regalos cuando suspendían, para premiar el esfuerzo que habían hecho y para no desanimarlas. Del mismo modo, me temo que muchos aspectos de mi carácter que preferiría no tener derivan de una situación totalmente distinta. Una familia que, como sabéis, ha tenido fracturas muy dolorosas, y que corresponde a no poder, no saber...qué se yo...! tener en cuenta que esa vida que crece a tu lado no es algo con lo que cargas, algo a lo que aleccionar incluso por la violencia física o a través de la humillación. Esto no acaba nunca, ni mediados los cincuenta años, con media familia extinguida, me sigue pareciendo que está ahí, la adolescencia infeliz, el desprecio, el estar de más, la burla por mi aspecto físico, el reproche asqueado por "rarezas" como preferir quedarme en casa leyendo. El miedo al mundo, la inseguridad, los portales de autodefensa que eso genera son tremendos, porque te revuelves con lo que debería ser una reconciliación con tu propio pasado, con tus propios padres...Y no puedes.

Siento el rollo, pero sé que estoy entre amigos.

Besos desde la Barcelona asfixiante y, en especial, a la cumpleañera afortunada por su familia. Porque una cosa es tener familia y otra muy distinta es tener apellido...

javier dijo...

Amando, coincido con lo que dice Isolda, los relatos de cumpleaños y nacimiento de tus hijas son especiales.
Ana felicidades.
Y respecto al relato de la cigüeña, tenias razón esta mañana, eso si lo he disfrutado hoy, me he reido un montón, pero si me gustaría saber que ha sido de ella. Supongo que los municipales harían lo más lógico, y es trasladar al animalito al centro de recuperación de animales salvajes, que está en la ctra. de Arévalo en los antiguos lavaderos.

Adrian Dorado dijo...

Felicidades para tu hija y para todos vosotros, incluido el padre, claro.

Un abrazo

Amando Carabias María dijo...

Ferran: Supongo que el resto de amigos sabrán entender que ahora haga un distngo contigo. Lo que cuentas, aunque algunos ya lo sabíamos más o menos, es tremendo, y es admirable la capacidad y la valentía que tienes para decirlo, con esa sencillez desnuda. En tu comentario muestras una moneda con dos caras, quedémosnos con la de la familia de Carmen, que es un ejemplo a seguir, desde luego.

Amando Carabias María dijo...

Javier, Adrián: De nuevo gracias a ambos.
Como veis, la colaboración de nuestros corresponsales es fundamental para el seguimiento de las noticias.
Por ejemplo, acabamos de enterarnos que en la Ctra de Arévalo hay un centro de recuperación de los animales salvajes. Conclusión, se avanza hacia la resolución del misterio.

Inés dijo...

Amando, qué maravilla de regalo le has hecho a tu hija es insuperable.
Tu hija es muy afortunada y sé que lo sabe, de tener un padre como tú.
Mi poesía sigue cautivada con tu prosa y tu poesia, es maravilloso el escrito, es una verdadera joya, te lo digo de todo corazón.

Ana, muchisimas felicidades! te deseo muchisima felicidad y que en tu día tengas sorpresas maravillosisimas! :)

besos,

Amando Carabias María dijo...

Inés: De nuevo muchísimas gracias, y agradezco profundamente lo que apuntas sobre mis letras.
Un beso.

Amando Carabias María dijo...

A todos en general: Muchas gracias por el día que me habéis dado con vuestras intervenciones y aportaciones.
La homenajeada ha disfrutado con calma de su día y agradece, aunque, por su puesto ni asomará un dedito por aquí, todos vuestros parabienes.
Hoy, o sea ayer, ha refrescado bastante en Segovia, sobre todo por la mañana. No ha llegado a tanto como hace dieciséis años, pero ha refrescado.
Ahora mismo que acabo de publicar el tercer capítulo del relato de microrrelatos, la brisa que me entra por la ventana tiene algún grado menos que fresca.
Espero que todos descanséis como os merecéis.

Ana dijo...

aunque solo sea para llevar la contraria, me decido a comentar... no se si el corazón humilde se hereda, pero las palabras, al menos por el momento, parece que no; asique tan solo dar las gracias y desearos mucha felicidad a todos. besos, ana.

Amando Carabias María dijo...

Ana: Me alegro de que me lleves la contraria. Acabas de convertirte en la participante más joven de este blog título que ostentarás mucho tiempo, me imagino.
Gracias por participar y atreverte.
Respecto del corazón, espero que sí se herede.
Respecto de las palabras, aunque ya has demostrado que no es verdad del todo, es cuestión, como te digo tantas veces, de tiempo y dedicación.
Un beso.

Catherine dijo...

Bravo! Ana. Debes siempre confirmarte por o contra y lo mejor es que tu padre te lo permita. Las palabras vienen usandolas, hasta en otro languaje mira. Besitos.

Amando Carabias María dijo...

Catherine: La personalidad de esta jovencita es similar al de un vendaval. ¿Cómo no le iba permitir que se interesara por todo esto, si lo que busco es cómplices a mi alrededor, si lo que quiero es que la tarea de su padre también les parezca a ellas interesante...?

chus dijo...

jajajaja quee caracter..jajjaj ole y ole.... los "vendavales" tan frescos son muy necesarios!!!!!!!!!!!!

Amando Carabias María dijo...

Chus: Y tanto que lo digas. A uno lo rejuvenecen. Por suerte ya contaba con algunos que se acercaban en edad... Y no es por señalar.

chus dijo...

of course my darling!!!!!!!!!