martes, 28 de julio de 2009

TRIBULACIONES DE UN ESCRIBIDOR REBLANDECIDO


Sí, reblandecido por el calor, este calor que me agobia y que consigue que mis sesos entren en un proceso de pulverización que amenaza con convertir en puré de calabacín todo lo que piense, y peor aún, en paparrucha lo que escriba.
Así es imposible centrarse en la tarea.
El mundo debería detenerse, aunque es probable que su final consista en hervir y flotar calcinado en mitad del universo.
El domingo al mediodía, mientras tomaba un tinto de verano con Marián, casi al lado del Acueducto, era tanto el calor que hasta me pareció que sus piedras cúbicas entraban en ignición. La luz (¿o era por culpa del filtro casi negro de mis gafas de sol?) adquiría matices diferentes menos blancos, como sumergida en un horno.

Después de comer, mejor dicho, después de sestear mientras acababa el Tour de Francia que por segunda vez ganó Alberto Contador, me llamó Elio desde Euritmia, y allá nos fuimos Marián y yo.
El caso es que lo sabía, pero se me había olvidado...
Ni hacía más fresco ni tomaríamos un baño en ninguna piscina. Y eso que pensé excusarme ante el periodista, pero al final, por suerte, cedí a su invitación.
Como había sido anunciado por la prensa, durante la tarde dominical se celebró la Pasarela Euritmia.
Este año, a pesar de las primeras impresiones pesimistas hechas públicas por algunas de las empresas patrocinadoras, que estuvieron a punto de suspender su aportación a la gala, los organizadores decidieron que la muestra se desarrollara el último domingo de julio, en vez del segundo de mayo...
Elio Castro me comentó que las protestas nacieron debido a que durante el mes de julio las nubes suelen huir de Euritmia, pero la organización decidió modificar la fecha, porque en mayo las nubes están muy ocupadas en trabajar al servicio de frentes fríos y en dotar de espectáculos pirotécnicos a las tormentas de las zonas montañosas, y no tienen tiempo de acudir a probarse los atuendos creados por los diseñadores.
(¿He comentado que se trata de una pasarela de vestidos y complementos para nubes? Ustedes dispensen; ya saben, el calor.)
Según la opinión expresada con malestar por algunos de los que más protestaban, ninguna nube acudiría a la convocatoria de este año debido a las altísimas temperaturas que se alcanzan en las latitudes euritmitenses.
Como estarán ustedes hartos de comprobar, con el excesivo calor, las nubes aumentan de talla, lo que va en detrimento de algunos de sus diseños. Les confirmo, por si les restan dudas, que las nubes son criaturas coquetas y sensibles y frágiles y en cualquier momento se quiebran en llanto.
Otros empresarios argumentaron en las jornadas previas, que, aunque acudieran las nubes a la cita, para que el evento mundialmente conocido se desarrollara en las mejores condiciones, era necesaria la participación de la compañía EOLO, SA, y que a esas alturas de julio no estaba en sus planes participar en semejante acontecimiento. Alguien fue más allá y afirmó: "EOLOSA durante estas fechas aumenta su carga productiva en las plantas repartidas por el hemisferio sur; por tanto, traer hasta Euritmia una dotación de sus arsenales, supondrá un gasto añadido que repercutirá negativamente en su cuenta de resultados y con la situación de crisis que se vive seguro que no incrementa sus gastos..."
Sin embargo, tal y como comprobó este escribidor, las nubes fueron fieles a su cita y lucieron con sus mejores galas y pasearon sus modelos sobre la sección PONIENTE de EOLOSA, que prestó sus servicios, aunque algo no debía funcionar muy bien en el motor de cola, en concreto el refrigerador.
Fuimos testigos afortunados de los modelos de fantasía más inusitados: delfines que se convertían en patos con un simple giro apenas perceptible, gatos que se tornaban en elefantes, flores que trotaban como caballos, leones devorados por mariposas, árboles derramándose cual cascadas, osos que se estrechaban como serpientes, una mujer y un hombre se besaban, un barco sonreía a un bastón, una pelota se estilizaba hasta ser aro...
Pero el instante mágico sucedió al comienzo de la sobretarde...
Entonces los modistos del cielo cambiaron el color de los atuendos, una hermosa sucesión de variaciones del blanco. Entraron en escena los tornasolados, las irisaciones.
La multitud congregada por las zonas de Euritmia orientadas al mediodía o al poniente aplaudía enfervorecida y gritaba cada vez más.
Quedé anonadado por lo que mis ojos contemplaban.
A lo largo de mi multitud de viajes no había visto nada parecido. El esfuerzo de las nubes o de los diseñadores encargados de vestirlas con semejantes modelos, no lo había contemplado nunca. No es de extrañar, pues, que esta Pasarela de nubes sea de prestigio internacional.
El primer premio, nube indultada, es decir que, gracias a este galardón, ni se fundirá con otra, ni desaparecerá, ni se convertirá en lluvia o granizo o nieve, sino que permanecerá siempre de este modo en el Museo de Nubes Hermosas al que no tienen acceso los humanos (salvo unos pocos soñadores y poetas, músicos y pintores, niños y místicos), lo obtuvo aquella que vestía en tonos de oro, aguamarina y nácar y representaba dos manos de diferente tamaño que se entrelazaban con fuerza, con mucha fuerza.
Una fuerza inusitada para tratarse de dos nubes.

16 comentarios:

Isolda dijo...

Genial el relato y genial tu imaginación, escribidor.
Besos a esta hora oscuros, por fuera, pero con el amanecer a punto de explotar.

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
¿Qué decir...?
Uno se distrae con cualquier cosa, y las nubes son un espectáculo más, y además gratis.

Alena.Collar dijo...

Aquí tenemos al Señor Sol pavoneándose. Le han dicho los pajaritos de ciudad que no les asuste, que ellos aún tienen que aprender a buscar refugio, y las farolas de mi calle lo miran un poco enfadadas cuando a las diez de la mañana pretende convencerlas de que es el más guapo del barrio.
-Serás el más guapo, pero das demasiado calor, so bruto...
Eso las escuché hoy.

Y ayer el árbol que hay en la esquina le amenazó seriamente:

- Bien está que des calor pero ya verás en septiembre cuando vengan las nubes: tendrás que salir corriendo.

Pero las nubes -se sabe de buena tinta porque lo ha contado la estrella de la tarde- están de vacaciones, y se han ido al Norte...
También dijo la Estrella de la Tarde que pasarían por Segovia, y ahora tú nos lo confirmas...

Amando Carabias María dijo...

Alena Collar:
Así es ciertamente; pero son tan tímidas y estaban tan dedicadas a las probaturas y a los últimos ajustes de costuras y otras intimidades que no conviene hacer notorias ahora, que casi no se preocuparon de jugar con el señor Sol para que dejase de afligir al personal, que hasta las macetas más cuidadas y regadas con más delicadeza sufren y cualquier día tendremos algún lío con los geranios o las clavelinas.
Al tiempo.

Beatriz Ruiz dijo...

Bueno... no seaís tan pesimistas... igual que las golondrinas... volverán... o eso espero...

Genial escribidor... bueno, esto ya lo sabíamos...

Un beso "sin nubes" desde Tenerife...

Pilar dijo...

Desde luego que fue precioso el desfile (si se le puede llamar así)lleno de Cirros escuetos, Estratos etéreos, Cúmulos regordetes y Cúmulo-Nimbos a régimen.No sé cómo no nos vimos, poeta. Sería porque fui disfrazada de Luna, como exigía el protocolo, y entre tanto cuarto menguante, creciente y dobles lunas , no nos conocíamos nadie.
Me voy a tomar la libertad de mencionar a los diseñadores de la colección, realmente la fusión que este año hicieron estos dos magníficos creadores de todo lo aéreo que son Magritte y Chagall, no tiene parangón en el mundo de la moda argón. Supongo que costaría traerlos,me han dicho que tienen el caché por las nubes y los ángeles.

Aplausos para ellos, queridos lectores del escribidor.

!Qué bonitooooo, Amando!!!Tienes que publicar el artículo en el Diario de Euritmia, aunque a Elio no le va a gustar la competencia, me temo.

Por cierto, me compré el traje que lució la nube azul, ese del unicornio que se convertía en avión.Me lo pondré en la próxima fiesta y si me aburro (como suelo) me entretendré mirando la metamorfosis.

Besos felices y soñadores
Pilar ennubada.

Amando Carabias María dijo...

Beatriz:
No es tanto pesimismo como resignación y descubrir que las miradas se pueden convertir en sueños.

Amando Carabias María dijo...

Pilar:
La cuestión es que ante la multitud de euritmitenses que salieron a disfrutar del espectáculo, no era fácil la coincidencia.
Por lo que observo también tuviste acceso a buenas fuentes de información y anduviste en buena compañía, ya que incluso ese maravilloso modelo del que hablas ha pasado a tu propiedad: aunque tuvieras que pagar algo, seguro que el descuento fue importante. Claro que si yo hubiera sido el diseñador no habría hecho menos, ya que esa prenda ganará, y mucho.
Tu fondo de armario va a ser increíble con indumentarias acuáticas, terrestres y aéreas. Y supongo que hasta las tendrás anfibias, acuoáereas y de todo tipo.

Pilar dijo...

La verdad, te diré, que me enteré precisamente por Nube, que se escapó de su hemi-cárcel, para contarme alborozada que había un desfile de tocayas (aunque no de la misma especie) y no tuve por menos que ir.Y además me planté allí, con Estrella Fugaz, del planeta Ciber, bellísima, y que es el pequeño astro que ilumina todas mis noches y hace castillos artificiales delante de mi ventana para que no deje de tener ilusión nunca, nunca.
Vuelves a tener razón, Escribidor, me pierde la moda ya sea del medio que sea, menos la subterránea, ojo, que esa no es de fiar y al final sale cara.
Y no descartes lo de hacerte diseñador, que si lo haces igual que escribir te compro todo.
Gracias por tu bonito piropo.
Un beso.

Pepe Gonce dijo...

Nubes azules, blancas, grises nubes…
Nubes de algodón, de caramelo, dulces nubes…
Nubes que nos traen noticias, recuerdos que llegan con las nubes…
Nubes de Sevilla, de Segovia, de Euritmia nubes…
Nubes que contempló desde mi balcón…
Nubes que me hacen soñar todos los días con la dueña de mi corazón.

Debe ser el calor que hace hoy en Sevilla que a mí también me ha reblandecido las nubes.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Pilar:
Lo de diseñador me viene muy, muy, muy grande. Mejor lo dejaremos en diseñador de sueños, si acaso.

Amando Carabias María dijo...

Pepe Goncé:
Hispalis te recibe con calor,
sueño de nubes vuela tu mirada
que viaja de Sevilla hasta Segovia
y en la Euritmia del Puente y los vencejos
abrazos de amistad ilusionada

javier dijo...

Yo no estuve en el desfile, no tenía invitación, pero no importa, ya estabas tu para contarlo, porque además de buen observador, eres un fantástico relatador.

Isolda dijo...

Pilar y Pepe, qué os han dado para escribir así de bien. Cada día me gustais más; debe ser que todo se pega, aunque no a todos.
Soy estupendos los dos, una a lo grande, desmesurada, lo mismo vuela que nada y el otro a lo chico, como quien no quiere la cosa, va sentando cátedra como Séneca.

Así que hoy, con permiso de Amando, los besos son para vosotros dos.

Amando Carabias María dijo...

Javier:
No sé si seré un buen relator, en eso estamos. En mi opinión, que como siempre es muy discutible, una cualidad previa de quien escribe es observar. Por mucha imaginación que se posea, ningún ser humano puede prescindir de lo que le rodea. Al menos para mí es imposible.
Luego, más tarde, comienza todo el proceso de reciclaje y de darle a la máquina para entendernos.

Amando Carabias María dijo...

Isolda
Efectivamente Pepe y Pilar están cada día un poco más inspirados. Y no son los únicos. Ahora no te quites méritos.