lunes, 20 de julio de 2009

TRIBULACIONES DE UN ESCRIBIDOR SEDENTARIO



Estoy leyendo Estambul de Orhan Pamuk, editado por Literatura Mondadori en 2006. Lo había sacado Marián de la biblioteca y antes de que se llegue la fecha de su devolución lo leeré. Del Nóbel turco sólo he leído La maleta de mi padre un delicioso librito en el que se recopilan tres cortos ensayos del autor estambulí y que ha sido publicado en España por la misma editorial. El ensayo que da título al libro es el discurso que pronunció durante la ceremonia de entrega de los premios Nóbel.
Pero no quería hablar ni de éste ni del otro libro, sino de una frase que aparece al comienzo de Estambul y que me ha convertido en un ferviente admirador de su obra.
Sobre todo por lo que tiene de justificación de mi modo de vida:
"Hay autores como Conrad, Nabokov o Naipaul, que han conseguido escribir con éxito cambiando de lengua, de nación, de cultura, de país, de continente e incluso de civilización. Y sé que, de la misma forma que su identidad creativa ha ganado fuerza con el destierro o la emigración, lo que a mí me ha determinado ha sido permanecer ligado a la misma casa, a la misma calle, al mismo paisaje, a la misma ciudad. Esa dependencia de Estambul significa que el destino de la ciudad era el mío porque es ella quien ha formado mi carácter" (obra citada, página 16).

'¡Bravo por Orhan!', pensé en un arrebato de alegría inusitada. 'Por fin alguien dice con claridad que viajar o no viajar no determina escribir mejores o peores obras'.
De inmediato, eso sí, me reconvine por el exceso de confianza. Nadie nos ha presentado, y no debo usar tanta confianza, ni siquiera en pensamiento, menos aún con persona laureada por la benemérita institución sueca.
Hoy en día parece que está en boga salir a todos lados, conocer todo de todos los lugares. No haber estado en sitios significa una carencia imperdonable y parece que resta credibilidad o calidad a la obra. Como si viajar dotara de pedigrí a quien escribe.
Este escribidor pertenece a la misma cofradía de los sedentarios. Es de los que no ha salido de su casa, como quien dice. No se trata de una afirmación literal, pero se le parece bastante. Mis viajes son esporádicos y requieren de un proceso de interiorización en general largo y profundo. A este escribidor le sirve cualquier excusa para quedarse en casa tranquilamente, sin echar nada de menos. Aunque, lo reconoceré todo, algunas veces el hueco en una cama o el silencio a determinadas horas pesen como rocas de Acueducto.
Sé que puede llegar a ser un defecto, y decir esto en momentos de crisis, cuando se anuncia un inminente y extraordinario Consejo de Ministros en Ibiza que debata ayudas al sector turístico, uno de nuestros principales motores de desarrollo económico, no demuestra un alarde de corrección y oportunidad política por mi parte.
Pero qué quieren, uno es como es, y espero que sepan perdonarme.
Además, y puestos a justificarse, no vivo en una ciudad sino en dos.
Orhan Pamuk, según las escasas páginas que he leído (el día no me da para casi nada, y eso que no viajo), plantea el libro sobre su ciudad partiendo de la idea que atesora desde bien niño: en Estambul existe otro Orhan que es como su doble o su prolongación o algo por el estilo.
A mí no me pasa tal cosa.
Quizá yo sea más extraño aún.
Mi planteamiento es que vivo en dos ciudades. Les aseguro que es muy cansado ir de una a otra y escudriñar cada una de sus aventuras y de los sucesos que en ellas se producen, o me informan que se han producido. Parecen ambas, Segovia y Euritmia, pequeñas y adormecidas, como atacadas por la pereza y por la nostalgia. Quizá un poco pagadas de sí mismas debido a la historia que las carga de años y a los muchos monumentos que las han hecho famosas. Pero esto es mera fachada, la realidad no es así. Tanto en Euritmia, como en Segovia, pasan tantas cosas y hay tantas historias que relatar y tantos versos que amasar que me será imposible durante una vida apilarlos todos en papeles que, por otra parte, pocos leerán.
Se dice, y no sin razón (incluso yo lo digo y me lo digo muchas veces), que los viajes abren horizontes, enriquecen experiencias y amplian conocimientos, algo, en principio, trascendental para quien ha sido envenenado por el virus de la escritura…; pero añado, siempre y cuando en verdad uno desee abrir horizontes, enriquecer experiencias y ampliar conocimientos.
Y por favor, nada que objetar a quienes viajan de una parte a otra del mundo. Sus palabras nos llenan de visiones y engendran en nosotros nuevas perspectivas, si es que tenemos la suficiente apertura de mente. Simplemente digo y justifico mi sedentarismo, que, como el de Orhan Pamuk no es absoluto.
Pero ambos sabemos, él y yo, que por mucho que viajemos, en realidad nunca terminamos de marcharnos de estas ciudades que nos tienen atrapados.

56 comentarios:

Isolda dijo...

Magnífico, escribidor; creo que gracias a Ohran Pamuk, te has expresado como nunca. El sentirte acompañado por las mismas ideas, da mucha fuerza y claridad a la hora de mostrar lo que sientes.

Es cierto que viajar, ojo! no hacer turismo, abre la mente y uno aprende muchas cosas.
Pero no es obligatorio y menos tu justificación. Quien tiene claro cuál es su sitio en la vida y el camino a seguir para conseguirlo, no necesita nada más.
Yo diría incluso, que estas dos ciudades que te acogen, te necesitan tanto como tú a ellas.
Repito, de lo mejor que has escrito, en Tribulaciones, claro, porque como tocas tantos palos...

Esta noche que los besos se conviertan en euritmianos y segovianos.

Gaspard dijo...

Para mi gran vergüenza, no he leído nada de Parmuk. He leído sobre Parmuk, que es muy diferente, pero insuficiente. Veo que te gusta el autor turco. Leí una entrevista en ‘Babelia’ hace un año o así. Refugiado por la ola de nacionalismo turco xenófobo y racista que acabó con la vida del periodista de origen armenio. En Turquía están los “lobeznos” grises, hijos de los ultraderechistas de los 80, los demo-islamistas moderados en el poder y la “izquierda” kemalista, autoritaria. Creo que Parmuk sigue la estela de Bülent Ecevit, histórico líder de la socialdemocracia, y que no se dejaría llevar por la histeria anti-islamista. Los demo-islamistas han sido los que más han hecho por los derechos de las mujeres y las minorías. Han hecho poco, pero es que los otros aún hicieron menos. Lo digo como agnóstico de todos los credos imaginables e increíbles. Otro librito en el que un gran autor narra su identificación con una ciudad es el de Amos Oz, editado por Siruela, ‘Contra el fanatismo’. Me ha venido a la cabeza al instante su amor por Jerusalén. Por cierto, hay un episodio sobre el padre de Oz, untando mermelada en una tostada, que creía casi calcada a lo que contaba hace poco en una tribuna en ‘El País’ Ariel Dorfman. Pensaba yo, “no sé qué les ocurre a los israelíes con la mermelada”. Pero resulta que no. Todo es obra de mi imaginación. Dorfman habla de comida, de fruta, en “Sobre ‘patiperros’ y manzanas”, aunque no de confitura, ni de tostadas. Era fruto de mi imaginación, inferior que la de Parmuk pero enrevesada con todo.

En cuanto a los viajes, se gana y se pierde. Ya decía yo ayer eso sobre la amistad. Se pierden años, quedas desconectado. Tienes 30 amigos en vez de 15, pero hay que ver en qué condiciones. Se ganan (o ganaban) puntos en las tarjetas de clientes de las aerolíneas. Pero a pesar de ser uno de esos habituales viajeros –me he inventado no una ciudad, sino un puente aéreo: París-Biarritz–, todavía me queda por descubrir Estambul, con sus edificios afrancesados en la orilla europea, ese puente colgante que parece el de San Francisco y la gran iglesia de Santa Sofía.

Miguel Mora dijo...

Hace muchos años un amigo mío – que después fue Premio Planeta y Premio Nacional de Literatura – me dedicó un libro : A Miguel, porque un amigo es un hermano al que nosotros elegimos”. No es muy original pero era sincero y – además- los premios los ganó después, cuando ya no éramos tan amigos. Durante la carrera una amiga de Filosofía me regaló “ La ciudad y los perros” con esta dedicatoria : “ Procura no dejar vida en los labios de los perros” ( en gallego “ Coida de non deixar vida nos beizos dos cans” suena mejor). Mis amigos vienen de lejos (“veñen de lonxe”, tambien suena mejor), de la juventud, de la niñez tardía, compartiendo partidos de fútbol en campos imposibles, películas del oeste en cines destartalados,procesiones de Semana Santa disfrazados de cofrades, acercamientos complicados novias que siempre nos daban calabazas. Mi mejor amigo – de entonces y de ahora – vive en otro continente, abandonó la carrera que estudiamos juntos y se dedica al cine y al teatro. Nos vemos muy de tarde en tarde ( generalmente viene él ), pero por ayudarle a él - como por hacerlo por un hijo o una mujer – sería capaz de seguir trabajando después de jubilado. Otro amigo de esa época cayó fulminado hace un par de años por un infarto: tuvo la muerte ideal pero demasiado pronto. Era el más inteligente y la mejor persona ( suma a veces imposible) de todo nuestra “ panda” de la Universidad.
Presumo de ser amigo de mi hija, de su madre – mi primera mujer- no he logrado conservar la amistad. Por lo menos las formas sociales de la amistad : entrevistas, llamadas telefónicas. Quizás sí el fondo, el saberse distantes pero no enemigos.
Disculpen la extensión… sólo entré para agradecerle a Maririu el recuerdo de nuestro primer contacto surgido del conocimiento a través del blog de Lluís Bassets. Este año – septiembre u octubre – volveremos a París y confío nos veremos: además, ya nos conocemos mejor. Una amistad no de juventud, una amistad moderna, de internet.

Pilar dijo...

Llevo más retraso contigo, Poeta, que el Feve, cuando existía(y transitaba entre trasgos y meigas )
Amistad.- Gracias por duplicar Dandelion Wine, ya no sé cómo decírtelo de nuevo, de manera novedosa, y no parecer de plomo, pero es que me emocionas, y no sé de que manera podría corresponderte.
Pues voy a ver...
Sugiero un brindis, ya sea de Absenta, Vino de Diente de León, agua del grifo, Manzanilla, Champán francés, Cerveza belga,Moscato, Whisky, o cualquier otro líquido ad hoc, con la música de Amigos para siempre de fondo, tan bien sugerida por Pepe. La armonía entre los seres humanos no tiene precio, y si es a consecuencia de la cascada de palabras hermosas con las que tu nos regalas día a día, a costa de tu agotamiento y renuncia a actividades más placenteras (menos viajar)pues vale el doble.

Chin, Chin, amigos de Pavesas y Cenizas, vaya por el poeta.

A la entrada de hoy:

Ser sedentario no significa no tener curiosidad por lo diverso. Hay miles de maneras de mirar los mismos paisajes, y las mismas personas, pero de manera diferente cada día.
No soy yo muy indicada para decirte eso, mi afición, pasión y necesidad de viajar navega por mis venas con la facilidad del plasma, pero puedo comprender que alguien tenga otras opciones vitales, y si además vive en Euritmia...!Por favor!, si allí no faltan nunca aventuras, situaciones ínesperadas y misterios irresolutos (por ahora).
De Oran Pamuk, recomiendo "Nieve", un libro de amor, con una temática de fondo sobre reivindicaciones occidenteles en esa Turquía que pugna día a día por entrar en la modernidad, y a la que los integristas no dejan con su fundamentalismo relgioso siempre enfrentandose al laicismo en el gobierno.
Tiene como originalidad que se desarrolla en un pueblo en el que nieva todos los días del año. ¿Sugerente y terrible no?

Ay, que en el brindis se ma ha olvidado el café....qué tonta, Amando.

Friendly and truly kisses from...
The swimmer mermaid.

Ferran dijo...

Queridos, cierta tristeza...La Agencia de Evaluación de la generalitat ha argumentado negarnos a un grupo de investigadores recursos económicos por la "irrelevancia" de nuestros trabajos (por lo menos la de los últimos cinco años). En el mismo momento en que la universidad de Princeton me invita a ir a dar un seminario sobre la transición (perdonad, perdonad la aparente vanidad, que sirve como argumento, no como exhibición), la AGAUR dice que mi trabajo (siete libros en cinco años con bibliografía en seis idiomas), así como el de quienes me acompañan en el grupo (tres catedráticos, entre ellos, de más de sesenta años y con 35 en la universidad) es IRRELEVANTE. El comentario es "confidencial", una agresión al derecho a la apelación que se basa en la idoneidad de los evaluadores, que pueden ser adversarios políticos, personales o (por ejemplo), especialistas en música gótica (no es broma, esa era la especialidad de la persona que me denegó un sexenio de investigación conseguido con recurso). Lo justo para considerar la validez de trabajos sobre el fascismo europeo. Menos mal que el ministerio nos ha concedido dos proyectos financiados consecutivos con comentarios elogiosos...¿es esto objetividad y universalización de criterios? En Cataluña han llegado a negar financiación, en esta misma convocatoria, al Dr. Gatell, la personalidad más relevante en investigación sobre HIV en Cataluña y que está trabajando en una vacuna preventiva.

País.

Besos

Ferran dijo...

Yendo a cosas más interesantes: Flaubert decía que sólo se puede escribir sobre el propio trasero (no acerca del propio trasero, ay la ambigüedad del lenguaje). Pamuk elogia a los viajeros como Nabokov, llegando a cambiar de idioma...Y podría elogiar a quien, como Durrel o Fowles, se fascina por un lugar distinto. Pero una biblioteca es una agencia de viajes benévola, que te permite vestir informalmente, no vacunarte, y comprender a través de la expresión de los demás, sentado en una butaca mientras los libros te observan, esperando que los tomes. Puedo recorrer unas calles del París de los años cincuenta de la mano de Simenon como el mejor guía, o atravesar el tiempo y ver el amanecer sobre Les Halles al principio de "El vientre de París". Puedo estar en Danzig en los años treinta con Grass o en un cottage de Norfolk, como ahora, con P.D. James. ¿Seré capaz de ver yo mismo como vieron ellos? Quizás depende del momento. No creo que nadie me pueda describir MI Barcelona, en cambio, lo cual no es una contradicción. Sobre el propio lugar, elijo mis ojos. Sobre el paisaje ajeno, los de sus habitantes.

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
Efectivamente hay una distinción radical entre viajar y hacer turismo. Lo de hacer turismo, aunque sea necesario de vez en cuando, me abruma aún más. Y si son viajes organizados. En fin.

Amando Carabias María dijo...

Gaspard:
Muchísimas gracias por tu ilustración sobre este escritor. Sigo diciendo que es una joya teneros de comentaristas de este blog. Qué capacidad para enriquecerlo. Y de paso nos dibujas un perfil de la política turca. Algo a lo que nos tendremos que ir acostumbrado, porque hay ciertos movimientos de la historia que son imparables.
Cuando anoche escribía esta entrada, pensaba entre otros en ti. Me decía, con alguien que viaja tantísimo como Gaspard, ¿de qué manera digo que para moverme se necesita una grúa..., o una mirada de ojos oscuros dentro de unos párpados claros?

Amando Carabias María dijo...

Miguel Mora:
De nuevo gracias por darte una vuelta por aquí, y más aún por relatarnos estas experiencias vitales que vienen a confirmar que, como de tantas cosas, todo depende de la experiencia de cada uno.
Y algo importante, que quizá no saliera ayer, o saliera un poco de soslayo, es que mantener la amistad (y el amor) requiere de un esfuerzo importante.

Amando Carabias María dijo...

Pilar
Pues me uno a ese brindis... ¿Vale tinto de verano...? Es broma, pura broma. Desde el calor agobiante de este día de bochorno, me uno a tu brindis y lo hago extensivo a todos, los que por aquí pasan.
Nieve precisamente es la novela que compré de Pamuk y aguarda paciente a que alguno de nuestros trasgos consiga la solución al problema que más me acucia: la falta de tiempo. El problema, como os podéis imaginar es que no es la única aguarda turno... Eso por no hablar de los cientos de sugerencias que casi todos los días afloran entre pavesas y cenizas

Amando Carabias María dijo...

Ferran I y II:
Sinceramente no me extraña tu enfado. No quiero, como puedes comprender, entrar en valoraciones, puesto que me faltan todos los datos. Pero tal y como los cuentas me hago una idea de por dónde pueden ir los tiros.
Digamos que ciertos temas en ciertos lugares no 'deben' interesar
Esta era una de las ideas que se me quedó fuera por el espacio. Quienes tenemos la suerte de que nos hayan enseñado a disfrutar con la lectura, y además hayamos cultivado semejante placer, hemos viajado en el tiempo y en el espacio. Nadie podrá negarme que he estado en el mismo centro de la tierra, o en la luna -por referirme a la efémeride del día- o al Sitio de Gerona o al momento en que los Neandhertales

Gaspard dijo...

¡Ay, Ferran, Ferran, sigues los pasos de Aron, a quien la degaulleada del 58 le pilló en Princeton, creo! Vete a Princeton y que le den a los de la Generalitat. Otro argumento a favor de introducir al sector privado en la financiación de la educación superior es no depender de tecno-burócratas. Nombras a Simenon para recorrer París. Yo creo que el mejor (dejando aparte a Benjamin, que es mucho Benjamin) es Modiano, que recorre además las calles de mi distrito 16, casi cerca el edificio donde nací y donde vivo cuando estoy allí. También es sobre los 50, cuando yo era un niño. Tal vez aparezco en sus escenarios y ni lo sé. No es literatura, pero casi, el recorrido que hizo Vidal-Beneyto hace unos dos años, en la serie de columnas sabatinas.

Amando, gracias a ti. Hay expertos sobre Turquía en todos los idiomas (y expertos en despreciarla, como hacen la casta política francesa... y alemana, y austríaca...). En español está Juan Goytisolo, profesor en las Américas. En cuanto a lo de los viajes, sí, he viajado mucho, y he vivido mucho tiempo fuera. Pero se pierde mucho también. De hecho, lo primero que me perdí de París fue mayo del 68. Fue cruzar el canal de la Mancha para mi primer trabajo y no ver el psicodrama sorbonero.

Ferran dijo...

Gaspard...Pues la verdad es que si los de Princeton se animaran, te aseguro que mi hartazgo de los de aquí es suficiente para el cambio. La indefensión ante el anonimato es lo más irritante. Conozco bien la investigación que se ha hecho en España sobre fascismo y no comprendo quién ha podido hacer esa evaluación sobre un grupo de personas que hemos publicado treinta libros en cinco años. Libros que (parece no importarles) han sido, en algunos casos, puntos de referencia y de elogio en revistas especializadas, de aquí y de fuera de España.

Modiano claro, Gaspard...Sus libros están saliendo en Anagrama y están en mi bibliocasa. Maravillosos. Quería reivindicar a un Simenon del que la gente se ríe, considerándolo superficial. Cuando lees "La nieve estaba sucia" o un relato de aparente sencillez com Maigret, como "La noche en la encrucijada" te das cuenta de que nada de eso.

Por cierto: ¿has leído a Philippe Claudel? "Almas grises". Mmmm...

Ferran dijo...

Ah, y me nombras a mi adorado Benjamin..."El libro de los pasajes", quizás...? Su relato del París del Segundo Imperio, como ya dije, es de una lucidez abrumadora.

maria dijo...

Bueno no estoy en el mar que es donde tenía que estar, me he rajado, he dicho que iría mañana.
interrumpo mi trabajo (sí, sí tengo trabajo) a causa de Ferran No creo,caro amigo, que no lo hayas pensado pero por si ¿en que idioma trabajáis o pretendeis trabajar? ¿no será una historia de feria del libro en Francfort? a lo mejor no debiera hacer pública esta duda, y a lo mejor no tiene nada que ver. Si es así perdona.
Sobre viajar cuando terminé mi trabajo que ya está muy adelantado ahora toca cargar electronicamente...
¿quien será el dios griego de la técnica: Hermès o en latin Vulcano?
Maririu

maria dijo...

termine

Pepe Gonce dijo...

Sabes Amando, durante mi estancia en Ankara, trabajando en la Oficina Residente de EADS-CASA, coincidí con el padre de Orhan Pamuk (algodón). Era ingeniero aeronáutico, fue en 1991 en la factoría de Tusas Aerospace Industries. Como supongo que ni el padre ni el hijo va a leer esto te diré que era el autentico turco cascarrabias, quizás por la edad, quizás por el cargo que ostentaba. Formaba parte de lo que nosotros llamábamos allí “el cliente” y continuamente nos hacía la vida difícil poniéndonos pega. Era del equipo turco que tenía que aprobar el producto que bajo nuestra supervisión allí se fabricaba. A cada uno de los españoles que allí habíamos, como sufridores suyos, nos regaló un libro dedicado por su hijo. Por supuesto en turco y además no me acuerdo del nombre. Antes de abandonar Turquía lo regalé a mi gran amigo Hakan Ulusoy.

Ojo al dato Amando, Orhan Algodón, según su papi si viajó. Creo recordar que este hombre nos habló que su hijo había estado viviendo algunos años en EE.UU. Lo que no recuerdo es que nos dijera a que se dedicaba allí.

Bir kucaklamak arkadaşlar.

Gaspard dijo...

'Almas grises' está en mi interminable lista de "pendientes". Sí he visto 'Il y a longtemps que je t'aime', con un plantel entre los que está Elsa Zylberstein, la que dije que presenta a Zweig en francés. Me equivoqué, porque los traductores de 'Carta de una desconocida' son Alzir Hella y Oliver Bournac. Ella sólo lo prologa.

A Parmuk no sé quién lo traduce. Lo leeré probablemente en español. Mondadori es buena editorial. Me pregunto si el dueño de Mondadori habrá leído al turco o sólo le interesará de ese país la rakasse (danza del vientre).

Amando Carabias María dijo...

Esto nos regala el bueno de Adrián

Amando Carabias María dijo...

Gaspard:
No sé si es este bochorno que amenaza tormenta, o el dolor de cabeza o cierta melancolía. Pero leyéndote, me doy cuenta de que el ser humano, en general tiende a apreciar aquello que no alcanza, aquello que no hace. Muchos quisieran viajar tanto como tú, y en tu sabiduría está comprender que con tanto ir y venir pierdes mucho. Es curiosa la condición humana.

Amando Carabias María dijo...

Ferran:
Aunque no tengo nada que decir a lo que expones, aprovecho esta entrada para comentarte algo que me he dejado en mi respuesta anterior.
Me ha encantado las dos últimas frases, y las transcribo para destacarlas más:
"Sobre el propio lugar, elijo mis ojos. Sobre el paisaje ajeno, los de sus habitantes.
Creo que se trata de una medida sensata e inteligente.

Amando Carabias María dijo...

Maririú:
¿Cuándo dices mar, te refieres a barco, yate, balandro... o a la hermosa playa descansando al sol?
Si es lo primero, la verdad es que habrá sido importante o urgente tu tarea, si es lo segundo...
Me he quedado también con las ganas de saber el objeto concreto del estudio rechazado. Me imagino que no se debe decir, y a lo mejor Ferran se ha comprometido en exceso al mostrar en público sus quejas. Pero ya que lo preguntas, pues si lo contesta encantado...
Pues no sé quién será el dios de la técnica. La verdad es que Hermes me parece el mejor candidato, por aquello de ser el mensajero..., ¿pero, no es su correspondencia latina Mercurio? El cojo Vulcano siempre entre herramientas y fuego no es mal candidato. Pero quizá los expertos o expertas en el mundo clásico nos ayuden

maria dijo...

ya está mi recuerdo traducido y completado con fotos que como es hora de siesta se echaron o se acostaron, he pasado tiempo para levantarlas pero hoy no quieren mañana.
En cuanto a viajar yo que lo he hecho por gusto y por obligación os puedo decir que es magnífico y no hay que dejarlo para más tarde. Eso sí como bien dice Ferran "con los ojos de sus habitantes" es extraordinario, y para "mis lugares" hay que reconocer que la ausencia permite una mirada más completa entre subjetividad y objetividad.
Lo difícil: al final tú te sientes del lugar pero no eres vista como tal.

maria dijo...

Era en barco, Amando, no yate, pero no importa y era a partir de Atmella de Mar (Almendra de Mar me gusta el nombre) que es un rincón precioso lo que hace que tengo que ir en tren hasta allí y pronto porque si no no vale la pena salir al mar.
¿cómo te atreves, tú y en este post, a pensar que la opción viaje era la mejor.
Como lo he dicho en mi anterior era mi blog la tarea.

Amando Carabias María dijo...

Pepe Gónce:
Lo de algodón le viene porque el abuelo estaba relacionado con el comercio de este vegetal y levanto una riqueza no pequeña que entre los hijos acabaron por perder. (Resumen que me ha hehco Marián de parte del libro).
Sí ya sé que viajó que estuvo en USA, incluso creo que en alguna universidad dando clases algún curso. Por eso digo que su afirmación no es literal del todo.
Tu opinión sobre Algodón padre del Nóbel, de alguna manera creo que coincide con la del hijo.
El padre se dedicaba a viajar mucho (quizá por eso su hijo prefirió quedarse, así no se lo encontraba, je, je), sobre todo a Francia, creo. Y allí también escribía. Precisamente La maleta de mi padre es el legado que su padre le dejó al hijo, cuando éste ya era un escritor conocido, al menos en Turquía. Y esa maleta guardaba todo lo que había escrito. A pesar de ello su relación fue complicada. Parece que el matrimonio se separó y se unió más de una y más de dos veces.
Cuando dices que no crees que tus palabras sobre Pamuk no las leerán... Uhm. No te fíes del todo, la informática, y más en manos de Hermes, es inexplicable. Te lo digo yo.

Amando Carabias María dijo...

Gaspard:
No sé si te sirve de algo, pero el traductor de los dos libros es el mismo Rafael Carpintero, absolutamente desconocido para mí, lo cual no es noticia, claro.

Amando Carabias María dijo...

Maririú:
Ahora pasaré por tu blog.
Suponía que se trataba de un yate. Y más que viaje, pensé en un paseo por el mar.
¿Ves lo que le decía más arriba a Gaspard, sobre la inconformidad humana?
Yo echo de menos el mar. Quizá porque lo he visitado muy pocas veces. Pero por desgracia eso implica viajar
Pienso como tú, en lo que dices del retorno a tu lugar. Ese equilibrio entre objetividad y subjetividad. Sin embargo, como bien señalas, eso significa que nunca eres de ningún sitio. Quizá, por verlo desde el ángulo positivo, eres de todas partes. Pero creo que es poco consuelo. Tengo la intuición de que el ser humano necesita echar raíces. Por decirla de otro modo: Saber que volverá a su casa, aunque pasen muchos años.

maria dijo...

¡Ay Amando las raíces! ya hace tiempo que están echadas y nadie te las quita a veces ni una misma puede, te lo puedo asegurar
el territorio de la infancia es tuyo para siempre y en la realidad que te vayas o te quedes nunca lo encontrarás más que en ti mismo.

Ferran dijo...

Maririu, se trata del reconocimiento y consolidación de grupos de investigación. El nuestro está formado por unos veinte profesores. El grupo de investigación consolidado (eso sí que nos lo han reconocido) puede tener diversos proyectos de investigación. El grupo trabaja acerca de culturas políticas del siglo XX. Algunos de los miembros del grupo tenemos un proyecto de investigación financiado por el Ministerio, que se refiere a la evolución del fascismo y el antifascismo entre el caso Dreyfus y los años inmediatamente posteriores a la segunda guerra mundial, porque entre los integrantes del grupo hay especialistas en fascismo y socialismo. Previamente, tuvimos un proyecto que acabamos acerca de la "Revolución conservadora" en los años de entreguerras. El grupo consolidado (que no ha recibido ayuda de la Generalitat) tiene, en su interior, varios proyectos de investigación financiados por el ministerio. Lo que se nos ha negado es la ayuda indispensable para hacer funcionar normalmente (por ejemplo, con la ayuda de becarios que se inician en la investigación) las actividades que puede hacer el grupo. No hemos sido los únicos. El grupo del que forma parte el profesor Josep Fontana, seguramente el catedrático de mayor prestigio a escala internacional, tampoco ha recibido ayuda. Afortunadamente, podemos mantener nuestra actividad gracias a los recursos que vienen de Madrid, pero la cosa es curiosa tratándose del discurso predominante en Cataluña.

Amando Carabias María dijo...

Maririú:
Si no te quitaron las raíces de tu Tortosa, fue porque las llevaste contigo,porque continúaste con los tuyos, los más importantes, que no cesaron de alimentarte con sus recuerdos.
Quizá las verdaderas raíces no son tanto los lugares como las personas en cuyo entorno nos hemos modelado. De ahí la importancia de la familia. (Y no especifico tipo de familia, claro).

Amando Carabias María dijo...

Ferran:
Gracias por la explicación. Por lo que he entendido es como si os dejaran tomar un vuelo trasatlántico, pero os negaran el acceso a la tienda del barrio. No deja de ser curioso. Esperemos que se solucione.

Catherine dijo...

lei muy muy ràpido todo lo mucho que hay arriba. Vengo solo para citar a Montaigne segun una traduccion que encontré en el blog de Alvaro y Reyes ayer: "la razon de mis viajes? sé bien de lo que huyo pero ignoro lo que busco". confirmo al corresponsal de Turquia que en la edicion Gallimard de bolsillo que tengo de Mon nom est rouge de Pamuk, lectura pendiente, dicen que paso largas estancias en las universidades de Columbia y Iowa.
Buenas tardes.

Gaspard dijo...

Amando, sobre Rafael Carpintero sólo se me ocurré decir que estoy lost in translation.

Ferran, me parece muy interesante lo de vuestro GIC; ahora en España se van a crear super-campus o CEIs, leo en 'El País'. (A cualquier cosa le pones siglas y parece más interesante; probad a ver.) Yo sí creo que los inconformistas de un lado y otro convergieron en su odio al parlamentarismo burgués, movidos por las masas, y animados por lo que Mauriac llamó "una idea a la vez justa y oscura". O algo así.

Creo que no es justo decir adiós por esta jornada en la que Parmuk es protagonista sin recordar la muerte de Kolakowski, otro "incomprendido". Sólo hoy me he enterado, gracias a José Andrés Rojo. Y ya van dos gigantes casi ingleses que han llegado a su fin en un mes: él y Dahrendorf. 'Las principales tendencias...' es demasiado para mí. Sólo he leído de él 'My Correct Views on Everything' ('Estoy en lo cierto en todo'), una provocadora respuesta a la polémica desatada por E.P. Thompson a raíz de su gran obra.

En fin, cada día que pasa tenemos menos Kolakowskis y más Berlusconis.

Miguel Mora dijo...

Me dice Amando que la amistad y el amor requieren de un esfuerzo importante. Durante algún tiempo me gustó una cosa que decía Gala: el amor es la amistad con momentos eróticos. Hoy me gusta menos Gala y menos la frase. Creo que el amor no necesita de ningún esfuerzo: es como un huracán, un sunami, lo envuelve y lo arrastra todo. A pesar nuestro, en contra nuestra, a veces. Es una enfermedad que podemos reconocer cuando la padecemos, o después, pero con síntomas identificables. Lo que sucede es que nos transporta a otro mundo y en él todo nos da igual, menos el objeto de nuestra pasión. Sabemos que nos hace daño pero en el mejor de los casos no nos importa, hasta nos gusta. Casi siempre nos enamoramos de la persona equivocada, la que no nos conviene. Por eso, entre otras razones, dura poco. Y cuando nos curamos de la infección y – excepcionalmente podemos seguir viviendo con la misma persona, hasta vivimos bien toda una vida. No es lo mismo pero es mejor estar sanos que vivir siempre enfermos.
La familia- aunque sea de cualquier tipo, Amando – es otra cosa un contrato, una asociación, una unidad educativa ( a veces perniciosa), un factor de integración social. Si bien, en ocasiones, sus raíces profundas e inextirpables nos atan menos a las geografías que los propios lugares en sí, recordados como referentes más amplios:visuales, auditivos, afectivos.
Nota: estoy muy a gusto con mi pareja, adoro a mi hija y respeto a mis padres. Pero…
Otra nota: he escrito esto oyendo a Jacques Brel cantar : aimer,même trop, même mal…

Pepe Gonce dijo...

Catherine, ¿sabes que Álvaro, el del blog de Alvaro y Reyes, es mi hijo mayor? Les encanta viajar. Ahora tiene planeado para finales de Agosto hacerlo a la R.P. China y están muy preocupados con las medidas que está tomando el gobierno chino con relación a la "gripe A".

Un abrazo.

maria dijo...

Ferran, m'encanta la definició per Amando del GIC, lo de la botigueta de barri ...
Si Princeton va en serio no lo dudes ni un segundo es lo mejor que le puede pasar a la Historia y a ti, más vale ser cola de león que cabeza de ratón (lo que además no te dejan ser)
Amando también tengo raíces parisinas y ésas no las riega la familia.
Yo no creo en la familia de muchas virtudes o en las muchas virtudes de la familia.
Aparte el barco es de mi primo l encantador, el que se parece a Paul Newman.¿Os había dicho que se parecía a Paul Newman?

Ferran dijo...

¿Ha muerto Kolakowski? Yo me leí los tres volúmenes que publicó Alianza sobre la historia del marxismo que, lógicamente, era desigual. Me pareció soporífero lo del marxismo soviético y habría preferido una extensión mayor para dos personas que me interesan: Luxemburg y Gramsci.

No conozco la respuesta a Edward P. Thompson, Gaspard. Siento una gran admiración por Thompson y su respuesta a Althusser fue descomunal ("Miseria de la teoría"). Su libro sobre Ruskin y, sobre todo, "La formación de la clase obrera en Inglaterra" son maravillas y deben considerarse escritos de los años setenta, cuando todo el mundo estudiaba los congresos de los partidos y él era capaz, como un sector fundamental de la historiografía inglesa (Hilton, Hobsbawm, Rudé), de estudiar las tradiciones, las experiencias colectivas, la cultura, las utopías de carácter protestante radical en la guerra civil inglesa o "La economía moral de la multitud" en el siglo XVIII, analizando qué idea tenía la gente de lo que era lo justo. También me impresionó el interés de estas personas por llegar al conocimiento de la gente concreta, como los estudios de Rudé "Rostros en la multitud", en que analiza quiénes son, exactamente, los integrantes de esa "masa" que asalta la Bastilla. Además, su elegancia expositiva y su atención a factores de historia cultural me impresionó: ellos nunca habrían podido entender la sociedad industrial sin estudiar el movimiento prerrafaelita o la crisis de la aristocracia rusa sin leer a Chéjov. Esas cosas las guardamos para la ignorancia y el "especialismo" de nuestros propios medios académicos.

Y tienes razón, Gaspard, quizás las siglas les impresionen, pero me importan ya un bledo. Lo que más lamento es no haber aceptado, en 1985, un contrato de la universidad de San Diego que me pagaba TODO para hacer la tesis doctoral allí, cuando estaban formando un departamento de historia andina (por entonces, yo estaba trabajando sobre populismo boliviano: mira qué bien, qué visión la mía) y me dio un miedo tontuelo instalarme en Estados Unidos, sabiendo que no regresaría a España si tenía unas condiciones académicas adecuadas. Esa estupidez me costó hacer la tesis aquí teniendo que combinar la investigación trabajando en secundaria y entrar a la universidad a los cuarenta años, cosa que aún me están penalizando, porque premian prioritariamente la antigüedad. No importa cuántos libros escribas, cuántas horas dediques a la investigación, en qué revistas especializadas se te cite, qué estancias en universidades extranjeras lleves a cabo. Si no llevas 18 años en la universidad, no reúnes siquiera las condiciones para presentarte a una acreditación de cátedra. Lo cual no asegura que te la den, porque lo que se valora son los servicios administrativos que hayas prestado en tu universidad. Por eso la gente, en lugar de dedicarse a la investigación, se dedica a aceptar direcciones de departamento, o decanatos, que sumen puntos de méritos burocráticos donde sólo deberían contar los intelectuales. ¡Qué se la va a hacer! Un error a los 30 años que tengo que asumir, aunque nunca habría sospechado que las cosas llegaran a caer tan bajo...

Amando Carabias María dijo...

Catherine:
¿Qué pensarán Álvaro y Reyes de esta entrada, ellos que tienen un blog cuya razón de ser son los viajes, sus propio viajes? Sé de lo que huyo, pero no sé lo que busco. Esa frase parece escrita, como si hubieran cosido un guante para el alma de los viajeros. Pero, ¿qué viajero mayor quien se dedica durante toda su vida a la búsqueda de la verdad en cualquiera de los campos del ser humano?
Creo que el viaje del intelecto es mucho más apasionante, y hasta a veces arriesgado, que el propio viaje físico o geográfico

Amando Carabias María dijo...

Gaspard:
Pues como tú I'm lot in traslation. Te di el nombre porque entendí que te podría interesar, total, tampoco me costaba mucho trabajo.
He escuchado lo de Kolakowski por la radio, pero para mí es un nombre. Nada más que un nombre. Lo cual, de nuevo, confirma mi enormidad de carencias.

Amando Carabias María dijo...

Pepe Gonce:
Lo de los chinos con la gripe A, empieza a ser tremendo. Claro que tienen por qué preocuparse. Según dicen algunos estudios, una de las razones del salto de la gripe A (llamada porcina en un primer momento, si recordáis), fue las condicinoes de hacinamiento de algunas granjas de este animal del que por Castilla se dice que son buenos hasta sus andares. Y se cita en esos mismos estudios que ese método de crianza (máximo rendimiento en el mínimo espacio) fue 'importado' por alguna multinacional norteamericana de los métodos utilizados en China.
Esta misma mañana, una compañera de trabajo, que acba de regresar de Etiopía (otra gran viajera), nos contaba que coincidieron con un grupo de turistas chinos. En cuanto estos salían a la calles se plantaban una máscara.
Las noticias y las previsiones no son halagüeñas, desde luego, pero no sé si estamos exagerando demasiado, o por el contrario demasado poco.

Amando Carabias María dijo...

Miguel Mora:
¿Por qué me pasa con tanta frecuencia lo de saltarme el orden? Espero que me sepais perdonar. No sé si son las ganas de responderos a todos, o la precipitación de estas dedas mías, que no dedos...
En un primer momento (o esa es mi experiencia) el amor es incontrolable. La comparación de huracán sólo puede ser igualada por la de incendio. En fin algo brutal y que nos desarbola. Algo ante lo que la única defensa posible es la rendición y dejarnos trasladar, pues de lo contrario seremos destrozados.
Pero dicho esto, transcurrida esa primera fase de variable duración según los casos, o se cuida y se trabaja sobre ello -aunque sea para que la amistad tampoco se enfríe- o estamos abocados, primero a la indiferencia y luego al desamor. A esto es a lo que me refería. Sin entrar en más detalles, acerca de otras posibles confusiones (muy comunes a ciertas edades y sobre todo en el género masculino) entre amor y deseo. ¿Que nos enamoramos casi siempre de la mujer equivocada? Quizá sea una afirmación un poco tremenda. Sobre todo si tenemos en cuenta que nadie es perfecto, ni nosotros mismos, o nosotros mismos menos que los demás.
Y no estoy seguro que sea tan bueno curarnos de ese virus. Quizá vivir en la situación excepcional del enamoramiento nos llevaría pronto a un lugar al que casi nadie quiere ir, pues todos los sentidos y todas las facultades están exaltadas, pero es tan maravilloso.

Amando Carabias María dijo...

Maririú:
A pesar de estar perdido en traducción, creo que he entendido que decías que te gustaba lo que he dicho del Grupo de Investigación Consolidado comparándolo con una tienda de barrio.
Muchas gracias. Veo que he acertado.
Algunas veces me dan lástima ciertas cosas, porque por afianzar una particularidad o una exxlusividad se entran en una pendiente reduccionista y empobrecedora.
Y sé que toco un tema resbaladizo, por eso no digo más, ya que no sé patinar sobre hielo.
¿Os dais cuenta del número inabarcable de mis carencias?

Amando Carabias María dijo...

Ferran:
¡Qué interesante eso que dices de los métodos de estudio de estas personas por llegar al conocimiento de la gente concreta, como los estudios de Rudé "Rostros en la multitud", en que analiza quiénes son, exactamente, los integrantes de esa "masa" que asalta la Bastilla.
Es decir, o eso interpreto de esta frase y de las que siguen, que hay una posibilidad de estudiar la historia que incluye todo, absolotuamente todo.

No soy nadie para aconsejar, y menos a posteriori. Hoy hablamos de viajes. Y tú aludes a un viaje que no hiciste y te lamentas hoy por ello... No sé, yo también siento que un determinado momento no tomé el tren que me esperaba. Cuando llegué a esa estación, el tren había partido hacía años... Pero es fácil pensarlo ahora, como si miráramos por un retrovisor.
Prefiero repetirme cada día que si me hubiera sentado en el lugar que tenía reservado en cierto vagón de cola de aquel tren, lo mismo habría perdido muchas otras cosas que encontré precisamente por haber perdido aquel viaje...
Siempre es difícil analizar las consecuencias de nuestros actos. Comienzan a crecer los condiciononales y al final es un bosque de confusión y melancolía.

maria dijo...

Ferran, acuérdate, no lo hagas dos veces, Te quedan muchos años de investigación.
Esas rencillas y celos académicos, existen en todas las universidades, países.
En cuanto a la burrocracia que es global, es un mal terrible del que no sé como se puede salir porque siempre pasa lo mismo el que hace bien su trabajo no tiene tiempo para hacer carrera y el idota que sólo se interesa por él mismo hace todos los "salamaleks" necesarios.
Esa escuela de Historia es la mejor, tengo amigos en la Sorbona que lo hacen para el siglo XIX y una amiga en particular que nunca ha subido la escala académica pero que ha trabajado de manera interesante, la amrgura existe igual que en tí Ferran

Amando Carabias María dijo...

Como dicen Pilar e Isolda existen las casualidades, existen las coincidencias o es que algo impregna el ambiente y a veces tiendo las antenas y capto alguna cosa.
En El País, sección de Cultura, aparece una artículo firmado por Pamuk y traducido por Rafael Carpintero. Parece que habrá cuatro, este es el primero, habla del amor, de los besos y de Venecia, aunque termine hablando de Estambul

Amando Carabias María dijo...

Maririú
La burocracia, por desgracia es necesaria. Podrás decirme que esta opinión es interesada, y quizá sea así. Para mí de todos modos, existen dos tipos básicos de burocracia, aquella que cumple con el objetivo de velar por los intereses de una generalidad de administrados, es decir, que trata de velar porque los problemas se solucionen de la mejor manera posible, y aquella que nace, crece y se hace un monstruo porque tiene que justificar determinadas actuaciones y tiene que proteger determinadas espaldas.
Hay algo o mucho de inhumano en la burocracia descrita en segundo término; pero no sé cómo se puede luchar contra ella.
En otros casos, si no fuera por la burocracia los de siempre se comerían a los más pequeños.
Ahora bien, en general, la ciencia y la cultura (no digamos el arte) se llevan fatal con la burocracia que no entiende de actuaciones digamos inmateriales.

Amando Carabias María dijo...

Creo que el enlace que he puesto más arriba se ve muy pequeño, esta es la dirección por si lo queréis ver en tamaño natural, http://www.elpais.com/articulo/revista/agosto/Besos/cine/Venecia/elpepirdv/20090720elpepirdv_1/Tes
Ya digo El País, Cultura, artículo inicial de fecha de hoy.

maria dijo...

Perdona Amando la burocracia a la que me refiero es la que hace que para ser profesor de Universidad cuenten años de ejercicio y no obras de investigación, que puedan decidir unos "aliens" lo que es interesante o no en investigación, y me parece grave pero por otra parte pienso en los que se han pasado años ejerciendo de interinos considerados como "buenos para el servicio" y ¿qué hay que hacer con ellos guardarlos siempre a media paga? O sea que me parece problema concreto digno de que busquemos cómo se puede salir de ahí.
Pero, claro, no quería hablar de los que trabajan directamente en servicios públicos o privados de índole burocrata que son necesarios claro está.

Isolda dijo...

Acabo de entrar y ante la catarata de comentarios, se agolpan mil ideas en mi garganta que habrá que transmitir a los dedos. Difícil me lo poneis.
Anoche me puse en el lugar de Amando, que es el que ocupo yo misma hoy en día y sin embargo, en este momento, echo de menos los viajes que hice de niña con mis padres, luego con amigos para toda la vida y que no fueron, precisamente por los viajes de unos y otros... y especialmente los que durante tantos años planeamos y realicé con mi marido.
Por esta razón, ya sólo viajo lo imprescindible. Me gusta mi casa con sus recuerdos y se me antoja duro lanzarme a viajar sin compañía. Y compañeros de viaje todos tenemos, pero resisten la amistad? Creo que no y antes de jugármela, prefiero no intentarlo.

En fin, el rollo lo he soltado ya y todo tiene su explicación:
las casualidades que ha nombrado Amando;
la tristeza de Ferran por esa miserable mirada al propio ombligo de Cataluña;
La alegría cntagiosa que nos ha regalado Adrián;
los amigos y amantes que se fueron, porque siempre fueron juntos (los amantes, digo),`pero sobre todo por este sitio que nos une a todos.

Como dice Pilar, es lo que hay.
Besos, petons, bisous, kisses, bicos, baccios y más.

Amando Carabias María dijo...

Maririú:
No hay nada que perdonar. En mi comentario, yo mismo distinguía de una y otra burocracia, y hablaba de esas dificultades y de las injusticias que se causan. A lo mejor el verdadero problema es que no se destina el suficiente dinero para poder afrontar todas las iniciativas. Quiero decir, que el verdadero problema es que tenga que haber comités de evaluación. A partir de ahí, y como nos ha ido contando Ferran se generan esa serie de problemas y de situaciones surrealistas, como que un especialista en música gótica decida sobre la importancia de unas investigaciones sobre el fascismo europeo durante la primera parte del siglo XX.
Perdona la ironía, Ferran, por qué no te postulas para dirigir el comité que decida sobre la conveniencia de los diferentes estudios o investigaciones a seguir para desentrañar la influencia del canto gregoriano en la música popular, por ejemplo?
En fin, ni Kafka lo supera.

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
La catarata de comentarios... Si no fallo este hace el número 51.
Pero lo importante es la calidad de ellos... y la sinceridad. Como la tuya de este preciso momento.
En tres pinceladas, y tomando como tema el viaje, has trazado una biografía de tu vida que nos muestra a una mujer que gozó mucho.
En serio, no sé cuántas veces lo habré dicho, pero es un orgullo y un honor que aparezcais por este rincón.
Un honor y un orgullo, lo repito.

catherine dijo...

Pepe, ya sabia que tu hijo tenia este blog, lo lei ayer. Me gusto y les deseo que puedan ir a China y a muchos otros sitios.
Uf!con un paso virtual por Argentina para saludar a Adrian hicé hoy mi viaje màs lejano. Nunca sali de Europa de la cual conozco muches paises: viajes con mi padre, con el coche, en 1966Madrid. Ahora no puedo quedarme màs de dos horas en un avion. No podré decir hé "hecho" toda Russia, todo Japon o toda Africa dentro de una o dos semanas, pero no me interesa. Me intereso un viaje que hicé en Provenza, 500 kilometros en una semana, 300 de ida y vuelta y cada dia algunas decenas conduciendo muy despacito para ver todo el paisaje, visitar pueblos, hablar con la gente. Me interesa ir a un sitio de Francia o de un pais que conozco ya sin parecer una turista, o viajar leyendo. Me gustan libros que hablan de ciudades o barrios que conozco: Paris, Barcelona, Grenoble etc o ciudades que nunca visité. Y el viaje intelecto, Amando, si. Quien dijo que no importa el viaje, importa el camino? Abrazos para todos los viajeros intrépidos de veras o virtuales.

Isolda dijo...

Catherine ¿nadie te ha dicho que eres un encanto?
Pues ya lo sabes. Besos con cariño.

Amando Carabias María dijo...

Catherine:
No recuerdo quién lo dijo o si es uno de esos dichos o proverbios populares que encierran mucha sabiduría. Sí lo he escuchado en alguna ocasión.
Si te gustan ese tipo de libros, te gustará Estambul, que es el libro que ha causado esta entrada. Habla de la capital turca, aunque sea a través de los ojos de un Nóbel de literatura.

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
A veces me impresiona la velocidad de tu reacción Buenas noches a todos.
Los lunis y Amando se van a la cama.

catherine dijo...

Isolda, encanto toi-même! Sé que te gusta la cultura francesa, quizàs hablas francés. Si asi es , decir ...toi même conviene mejor para un insulto pero me parece divertido contestarte asi. Lo que me encanta en Espana es la espontaneidad, la manera de decir guapa, carino, hasta reina en la Boqueria, lo que no hacemos aqui y menos en mi familia. No somos protestantes pero hay muchos en las montanas del sur de la ciudad y pienso que tenemos rasgos de lo que se atribuye a ellos. Los Italianos, muy exageradores para mi, siempre pensaban que eramos alemanes cuando viajabamos alla con mis padres y mi hermana pequena. Volviendome muy expansiva, adaptandome en otro viaje virtual que me procuras, te doy una abrazo Y besos con carino que seria mucho para mis parientes.