domingo, 12 de julio de 2009

ESCRIBIR

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Continúo con los mismos problemas. No sé si será cuestión de este equipo, o del blog, el caso es que no puedo hacer otra cosa que no sea insertar el texto. Al menos parece que puedo usar la negrita y la cursiva del mismo modo que lo hago en la ventanita de los comentarios. Y acabo de aprender a justificar márgenes. Y si utilizo la misma ilustración que ya aparezca en otra entrada la puedo subir Lo siento, de veras.

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La palabra de cada día 2005. El camino que serpea. Enero.

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Escribir menos cantidad. Escribir más despacio. Escribir como si cada frase fuese a ser leída por todo el mundo. Escribir diciendo lo máximo con las menos palabras, con las palabras justas. Escribir buscando la riqueza en el léxico, sin que resulte pedante o rebuscado. Que el adjetivo no sea un ornamento baladí, sino el vocablo preciso que ajuste o delimite al máximo las sustancia del nombre. Que el verbo resplandezca como diamante en la frase. Creo que son mejores dos ideas en tres frases, que una frase con tres ideas. Precisión, brevedad, exactitud, elegancia, variedad, riqueza en el vocabulario. Pero sobre todo, ideas. Sin ideas todo lo demás será mera decoración fútil. Sin ideas, sin argumentos, sin historias, sin temas, la labor del escritor no existe. Si acaso, podemos ser tomados por pirotécnicos de la palabra, nada más. Escribir porque sienta que hay alguien a quien le puede interesar, a quien le pueda hacer falta, lo que uno escriba. Escribir porque este mundo necesita de los escritores para que mostremos a los demás cada penuria, cada ausencia, cada dolor, cada injusticia. Porque en este mundo de la incomunicación en red, es necesario que alguien recuerde que el alma del ser humano es tan importante como sus ojos, su estómago o su sexo. Escribir, porque las palabras fluyen en el tiempo, en el espacio y son el arma más potente con el que cuenta el ser humano. Porque, al fin y al cabo, la gran diferencia entre nosotros y el resto de los seres vivos es que somos capaces de razonar un pensamiento y expresarlo con palabras, y somos capaces en convertir en poema la gloria de una puesta de sol, o la lágrima de una novia abandonada, o el dolor de una herida profunda, o la ausencia de la razón. Escribir, en fin. Escribir.

30 comentarios:

Inés dijo...

Amando coincidimos en espacio y tiempo, y eso me alegra el corazón. Los dos asombrados ante las letras.

Es magnifica tu entrada, es así la fuerza de la palabra para transmitir el pensamiento, el sentimiento.

Escribir, escribir con todo el alma y el corazón.

Amando, tus palabras me cautivan,
no sólo me encanta leerte.

muchos besos, un abrazo
y feliz domingo,

Amando Carabias María dijo...

Inés No sólo en el tiempo y en el espacio, en la pasión también coincidimos, y esto importa más que el horario.
Me encanta, y no sabes cuánto, que mis palabras tengan como habitante de sus aposentos tu mirada y tu latido. Es un gran h onor.
También muchos besos y también un feliz domingo.

maria dijo...

me encanta,
conste que entraba en comentarios con ese verbo en la cabeza y veo que no soy la única.


en cuanto a tus problemas técnicos ¿has pensado que pueden ser de blogger? si hay un foro o una ayuda tendrías que plantear el problema y mirar antes si alguien ha tenido ese problema.
te confieso que lo veo hacer pero que a mi me da pereza
Maririu

Amando Carabias María dijo...

Maririú: El problema creo que es que sólo puedo escribir en formato HTML. Tal y como lo entiendo, esto quiere decir que si no utilizo los códigos propios de este modo de escribir que básicamente son los símbolos < y >, no puedo justificar, ni popner negrillas, ni cursivas... ni colores en las letras o distintos tamaños... Y salvo que use una ilustración que ya tenga, también me es imposible colocar otra. Dicho al revés: se me han escapado todos los iconos que me facilitaban estas tareas, sin tener que preocuparme de nada más.
¿Se habrán ido de vacaciones? ¿Estarán de huelga? ¿Habrán fallecido a causa del calor? ¿Será un problema de mi máquina, o como bien apuntas del blogger...? Espararé unos días (hasta la próxima semana en que podré comprobar en otro equipo) y luego veremos...
¿Pereza...? En mi caso no sé cómo llamarlo, pereza es poco. Con que la cosa no empeore, iremeos bien.

chus dijo...

escribir, leer pero sobre todo escuchar

javier dijo...

Mientras tu escribas, otros seguiremos leyéndote, y en el caso de este blog, no solo lo que escribes tú, sino además los comentarios que surgen después.
Un saludo

Isolda dijo...

AMANDO, me he permitido subir a este post, el comentario que

Ferran dijo...
Amando: eres poeta. No es por la forma en que digas las cosas, sino por algo que empieza antes. O que, por lo menos, es simultáneo. Es por la forma en que miras, por la forma en que pasas por la experiencia humana. Ser poeta o ser escritor no es dedicar un tiempo a escribir ni conseguir que sea genial o bueno o apreciable. Se trata de algo que tiene menos que ver con la habilidad y la calidad que con la condición, con el modo de existir. El escritor lee el mundo, no lo ve. Cada experiencia (el amor, la contemplación de un paisaje) se convierten en una lucha contra el tiempo para preservar lo que se ha visto, la sensación de tener al ser amado entre los brazos, el miedo a perderlo y a perdernos, el esfuerzo por recuperar lo que se ha ido, la sensación perecedera de ver una ciudad dormida o á pleno sol, que tratamos de retener. Se hace con la palabra y, por tanto, cuando vivimos esa experiencia estamos, también, traduciéndola a aquella imagen que nos permite capturarla, agarrarnos a ella y a darle el sentido de eternidad que no nos resignamos a perder. Un escritor no puede ser la propia vida, sino la propia vida interceptada por lo literario, de la misma forma que otros usarán otros recursos para enfrentarse al riesgo de pérdida y a la necesidad de comprensión: la pintura, la música, la oración...Tienes que resignarte a ser poeta, no es una elección, aunque sea un aprendizaje. Y, en ese terreno, creo que hay que aceptar que la bendición y la maldición van de la mano. No es una afición, es una necesidad tan imperiosa como cualquier necesidad orgánica. Es una forma de vivir, una forma de ser. La vida solamente constará como algo que contemplas desde esa condición. Nunca podrá darse la completa inocencia que te haga ser la vida misma, sino la vida reconstruida, a tientas, con trabajao, con esfuerzo, con el pánico de que escape y con la ilusión de poder conservarla, de poder nombrarla, de re-crearla. Esa es tu condición, acostúmbrate a ella, porque no podrás hacerlo más que con honestidad (¿de qué sirve un poeta deshonesto, que hace trampas con el lenguaje...?). Nunca podrás engañarte, no sólo porque la calidad padecería, sino porque no se trata de escribir mejor, sino de por qué se escribe. Luego, lo que hay es el estudio, la lectura de los mejores, las horas dedicadas a perfeccionar un don o un carácter propio que te define como persona. Es una fatalidad. Puedes darle la espalda e ignorarla, pero ya has decidido no hacerlo y, por tanto, estás en esa condición y es dudoso que alguna vez escapes de ella.

Ya sabes yo te diría lo mismo en una línea. Tu entrada de hoy, lo que escribes, sabes que es crucial para tu vida.
No puedo añadir nada más.
Besos agradecidos por tantas palabras regaladas.

Isolda dijo...

Pienso que a lo mejor no es correcto lo que hecho, no se muy bien las reglas de los blogs, pero es que quería ratificar palabra por palabra lo que dijo Ferran. Y por eso tampoco quería añadir nada.
Bueno sí, más besos para el escribidor poeta.

Ferran dijo...

Gracias, Isolda, creo que has hecho bien, porque he colocado el comentario en el post de ayer, donde respondía a Catherine.

Hay algo que me gustaría añadir, que se refiere a lo que llamo "honestidad" y otros llamarían autenticidad, sinceridad...Gil de Biedma decía que dejó de escribir porque ya no tenía la sensación de jugarse la vida en cada verso. Apostarla, decía Gil de Biedma. Porque puede llegar un momento en que la actividad poética te indique dos caminos: el hallazgo glorioso, literariamente cercano a la perfección, siéndote muy difícil no firmarlo como algo propio, cuando deja de ser un acto de creación para ser un ejercicio de artesanía, de dominio del oficio.Esa corrupción del escritor aparece como aparece en todas las actividades humanas: lo hemos visto en los novelistas que, pudiendo ser fieles a sí mismos, deciden entregarse a un gran grupo editorial para hacer dinero. La ventaja del poeta es que no hace dinero y eso le preserva, aunque no del todo. El poeta puede llegar a desdoblarse de tal modo que la construcción de un poema de gran calidad literaria, objetivo de su actividad y aspecto indispensable de su existencia, puede llegar a elegirse con independencia de que ese poema sea auténtico.

Amando lo explicaba muy bien: notaba que el final del poema no le dejaba satisfecho. Pero no entregó algo artificioso y que lo redondeara. Logró lo más difícil: redondearlo de una forma auténtica. Porque el lector acaba reconociendo también la falsedad o la autenticidad, y esos tres versos en los que Amando asiste a su propio estallido emocional, recurriendo al Absoluto para señalar que en ninguna otra parte reside la emoción que siente; que sólo puede explicarse a través de algo supremo que le inspira, que le trasciende gracias a la experiencia de la belleza y del amor; esos tres versos no es que salven el poema de un peligro, sino que CULMINAN el poema. El peligro siempre está en fallar o, de forma menos advertida, en no fallar literariamente, pero fallar en la relación entre el poema y el poeta, de traicionar el propio acto de creación por la necesidad de obtener una recompensa literaria. Pero, tras unos versos de fuerza simbólica y auténtica, en los que el poeta se pregunta, la afirmación final se reconoce como verdadera por la cantidad de emoción que se observa en ella, que demuestra la ausencia de artificio alguno. Esa mezcla de dejarse llevar por el corazón y de organizar conscientemente lo que quiere decirse, conociendo los materiales de que uno dispone, es lo que llamo honestidad en la poesía. Y es lo más duro: porque exige la renuncia a una habilidad que puede adquirirse con el aprendizaje, pero que no sólo no basta, sino que puede ser alternativa a la veracidad. El dominio del lenguaje no es suficiente, sino que puede llegar a ser un atributo que se apoye en lo superfluo vitalmente...aunque sea capaz de resistir en una cierta calidad obtenida mediante los años dedicados a leer y a escribir. Lo que ocurre es que, al final, el poeta desaparece y queda sólo el artesano, el participante en un taller del maestro en el que uno prepara con conocimientos técnicos la mezcla de colores o las escenas filmadas para que el montaje lo realice el genio que firma la obra. Ocurre, con todo, que en esa lucha por ser auténtico, por desdeñar el canto de sirenas del acomodo a la técnica, a la costumbre ya dominada, se sufre. De un modo especial, donde el sufrimiento por expresarnos con veracidad pasa a ser el disfrute de una intensidad que no podemos experimentar de ninguna otra forma.

Amando nos ha ofrecido un poema conmovedor, auténtico y de calidad asombrosa. Uno no es demasiado consciente de esas cosas cuando las hace, aunque es consciente de por dónde no van los tiros, como lo comentaba Amando al hablar de ese final que no le gustaba hasta que brotó, como una explosión, el que nos ha dado. Creo que, en ese camino, nos esperan más sorpresas y, lo siento, Amando, te espera disfrutar y sufrir la escritura. En beneficio nuestro, claro...

maria dijo...

son grandes reglas las que te propones y grandes elogioos también te olvidaste de una cualidad quees esencial:
los escritos son palabras que duran en el tiempo
por eso tienen aún más valor y eso también diferencia a los humanos de los demás y en lo positivo.
No todas las diferencias son tan positivas como está

Voy a leer a Thomas, Ferran,
pero ¿cómo si es intraducible ?
Siempre pensé que en la jubilación (antes de ella, claro) aprendería inglés y ya va a hacer veinte, bueno dentro de 3 años, y sigo sin.
Quería aprenderlo haciendo de cobaya para métodos digamos "interactivos" y me faltaba oído, mucho, me faltaba dinero para vivir en la villa de Miss Marple, me falta voluntad para ...

Catherine dijo...

Amando,ser poeta es tu destino, una fatalidad, es lo que acabo de leer. Parece un peso, pero no se trata solo de pulir cada termino de poemas, se trata también de sopesar cada palabra de cualquier texto, y con ideas, importan las ideas es lo que retengo de tu entrada de hoy. Digo yo también que me encanta tu definicion de ESCRIBIR. Sigue escribiendo asi para nuestro placer. Besos agradecidos, escribidor.

Maririu, antes de aprender un poco de espanol, solia hablar inglés con extranjeros, cuando era posible. Entendi un poco del poema de Thomas. En vez de estudiar quimica organica habria valido mejor estudiar lenguas porque me gustan los problemas de traduccion, soy una maniàtica de diccionarios. Y ahora soy incapaz de traducir una cancion como lo hiciste bien con Saturne, o de traducir algo del inglés. Qué pena!

Amando Carabias María dijo...

Chus: Tienes razón. Yo digo mirar, pero lo digo en el mismo sentido en que dices escuchar.
El escritor tiene que estar, bajo mi punto de vista, con todos los sentidos zambulléndose en el mundo, en quien tiene al lado y en quien está lejos. Es una de mis obsesiones. En el fondo, casi la mitad de la entrada de hoy es la consecuencia de lo que tú dices. Desde que digo, y perdón por citarme nuevamente,"Escribir porque senta que hay alguien a quien pueda..." hasta el final es la respuesta a esa actitud de escucha, de permamenten apertura a lo que ocurre alrededor y en el propio interior. No entiendo la literatura que no esté manchada de humanidad.
Un beso.

Amando Carabias María dijo...

Javier: Esto es lo mejor de este blog, que mis palabras provoquen esta catarata de palabras y opiniones, y no voy a repetir ahora lo que ha escrito Ferran y ha transcrito Isolda. Esta participación tan plural, tan respetuosa y tan sincera nos enriquece a todos. Así que gracias por leerme, por leer al resto de contertulios y por ser tú mismo uno más.

Amando Carabias María dijo...

Isolda I y II: Mi experiencia bloguera es escasísima y recientísima, menos de un año, por decir algo... Sí menos. Y ahora mismo participo o leos sólo en aquellos que puedo de los que tengo seleccionados y que todos véis. Nada más.
Pero a pesar de esta inexperiencia y a pesar de que no conozco ningún manual publicado del buen bloguero, yo diría que si no hay mala fe y se cita la fuente, es suficiente. No estás plagiando a Ferran, lo citas y lo transcribes, o sea, es tu voz la que nos remite a él y lo haces no para tu propio aprovechamiento, sino para suscribir sus afirmaciones (ahora si puedo iré con ellas) y para que resuenen como un eco en los demás.
Nada que objetar, al menos por mi parte.
Te devuelvo los besos, que también te vendrán bien...

Amando Carabias María dijo...

A todos: Perdonad el inciso, Ferran, Maririu, Catherine, corto las respuestas unos instantes para deciros que en estos precisos momentos 16.30 de hoy 12 de julio de 2009 ante mi ventana hay un baile de aviones (el primo de la golondrina) impresionante, parece que se celebra el día de la independecia de su patria, o es que los polluelos, ya autónomos del todo, han decido organizar su botellón de sobretarde. Hace un calor alto para estas tierras, qué mal lo pasa Marián, pero de ello no hablaré, puesto que en otras partes de España es mucho peor. Se mueve un vientecillo cálido, tipo caldo de sopa caliente, pero no es abrumador. El día está limpísimo y ahí tengo de cháchara cantarina, con ese chirleo parloteador a los aviones, como si se deslizaran por una montaña rusa invisible a mis ojos.
Perdonad la digresión.

Amando Carabias María dijo...

Ferran: El otro día, antes de ayer para ser precisos, hablando con alguien acerca del comienzo de mi priemera semana de vacaciones (que es ésta que empieza. sólo ésta), me decía que a dónde pensaba marcharme. Le contesté que en esta primera a ninguna parte, que me quedaría en casa escribiendo que es lo que más me apetece, aunque ahora no dispongo de mucho tiempo, como para afrontar un libro de extensión. Le decía que para agosto será cuando salga, y aunque en principio me cueste moverme, luego soy de los que disfruta, y añadí, además viajar es necesario para quien pretende escribir. Y me di cuenta de inmediato: siempre estoy pensando en esa clave. Es algo que me puede. Cuando no estoy buscando la expresión precisa, almaceno un dato tras otro, un paisaje tras otro, una mirada tras otra. Es inevitable. Y muchas veces, cuando paseo solo, por ejemplo, voy mirando (escuchando) al mundo que me rodea al tiempo que pienso en historias o en versos.
Algunas veces, os confieso, he pensado dejarlo todo, convertirme en un ser 'normal', pero cuando llevo quince segundos desarrollando lo que significa ser normal, siento como un agujero en mitad del estómago, como si me falatara el aire.
Me doy cuenta, efectivamente, que ser o no escritor, tiene poco que ver con la calidad (aunque se busque, sólo faltaba), esto de la calidad tiene que ver con el oficio. ¿Es, Ferran, parecido a lo que se llamaba vocación en el ámbito cristiano o destino en el ámbito de la cultura clásica?
Y me doy cuenta en que el objeto, o uno de ellos, efectivametne, es el de detener el tiempo, conseguir que algo fugaz por definición, como ese vuelo de los aviones ante mi ventana, que ha cesado de momento, tenga una continuidad en el tiempo, es decir se haga perdurable. Por eso, a lo mejor (y el otro día hablábamos de ello), es nuestra preocupación por el tiempo (por cierto, algo que tambíen tiene que ver con la historia).
Tengo que resignarme, dices... Lo estoy, y algunas veces me siento el hombre más feliz sobre el mundo, pero otras un petimetre y un raro que clama al vacío, pero no puede hacer otra cosa que clamar. Quizá, por ello, un blog como éste, que casi es un foro, es una alegría, porque uno recibe, y es como rellenar el depósito del espíritu.
En fin como digo hoy, escribir. Ese es mi camino, y por él, mientras sienta que no miento, continuaré.
Espero que eso sea así siempre. Esa llamada de atención a la honestidad, espero que no se me olvide nunca. Y quizá nada mejor para ello que no vivir de la literatura, porque si tuviera que vivir de ella, sería más que un oficio una profesión. Y empezarían los problemas. Quizá no, pero es más fácil.

Amando Carabias María dijo...

Maririu: Qué razón tienes cuando dices que lo escrito perdura. No sabemos ni cuándo, ni cuántos, ni quiénes, ni dónde, acabarán por encontrarse con nuestras palabras, pero ahí estarán, tranquilas, como dormidas, a la espera de que cualquier mirada se aproxime a ellas y las insufle vida.
Esa es la gloria y el peligro de quienes escribimos. En cuanto que nuestras palabras impresas, salen a la luz y se publican (del modo que sea y al número que sea) ya no nos pertenecen, dejan de ser en exclusiva de nuestra jurisdicción. Y empiezan a volar para perdurar, aunque se conviertan en secreto anónimo.
¿Quién dijo "Lo escrito escrito está", como diciendo ya es inamovible?

Amando Carabias María dijo...

Catherine: Efectivamente tal y como lo dices, parece que hablamos de un castigo o una condena, y no es así. Se trata de una necesidad. A ver si con un ejemplo lo puedo explicar, al menos tal y como lo siento.
Todo ser humano, desde que nace tiene necesidades fisiológicas, y no sólo fisiológicas, también necesita cariño, por ejemplo.
Bien, quedémonos con la comida. Uno necesita comer, y sin embargo (salvo donde se pasa hambre, lo que tendría que estar ya erradicado de nuestro planeta), no se vive como una tragedia esta necesidad. Y si se va a mirar, buena parte de nuestra existencia cotidiana se vertebra en torno a los horarios de las comidas, y el propio organismo se adecua a estos horarios.
Ahora bien, no siempre se come en un restaurante y menos aún en un restaurante distinguido por todas las condecoraciones internacionales. Por el contrario, lo habitual es que comamos en casa alimentos sencillos de simple preparación (aunque para mí todos sean de imposible preparación). Y sin embargo y a pesar de la importancia capital de la ingestión de alimento diario, varias veces al día, no se habla de esta necesidad como si habláramos de una condena o algo así.
Así la escritura (o cualquier otra manifestación artística: pintura, escultura, música, danza, arquitectura, cine, fotografía…). Es una necesidad que si no se satisface te deja el alma hecho una piltrafa. Aunque sea poco, aunque sea una carta a un amigo, aunque sea un poemilla escrito en la servilleta de un par, mientras matas el gusanillo del hambre con un pincho de tortilla.
No sé si me explico.
He demorado la respuesta, porque la anterior ha sido rechazada por el blogger. Lo digo por si a alguien le ha pasado también. Este segundo intento, lo he escrito primero en word.

Ferran dijo...

Quod scripsi, scripsi, Pilatos a los judíos, cuando se quejaban de la inscripción "Jesús Nazareno, rey de los judíos"...ventajas del google...

Pero yo me quedo con el formidable guión de "Lawrence de Arabia", cuando Peter O'Toole regresa al desierto a buscar a uno de los integrantes de la expedición a Accaba, que se ha quedado dormido y ha caído del camello. Regresar el pleno día a buscarlo parece un suicidio. Omar Sharif le dice: "Está escrito" para justificar la fatalidad. Peter O'Toole responde "nada está escrito" cuando regresa con el árabe perdido. Y, cuando se plantean la conquista de Damasco, O'Toole le dice a Sharif: "Esto también está escrito". Se señala la cabeza y dice: "aquí".

Catherine dijo...

Mektub, Inch Allah dicen los àrabes; no garantizo la ortografia pero significa està escrito, es el destino.
Este destino no lo veia malo, Amando. Me parece ser un regalo de una buena hada.

maria dijo...

intenté enlazar con openID con mi enlace TYpekad o algo así llamándome Maririu y no hay manera.
Inch allah está en el origen del ojala español- los cardenales no se han enterado aun Catherine.
Me gusta tener el guión de Laurence de Arabia entre mis citaciones de escritura, ya lo dice Javier y Amando insiste
"somos la rehostia" es mi traducción
no te enfades Javier ni Amando soy, los catalanes somos, muy mal hablados. ¿alguien ha leido Los otros catalanes?

Pepe Gonce dijo...

Ofú escribidor, la cosa se complica cada vez más para hacer un comentario que sume. Es una gozada y un lujo haber encontrado este blog. Felicidades.

Un abrazo.

PD.- No hay mal que por bien no venga. Con la ausencia de internet le he dado un empujón a los "Cuentos de Euritmia"

Catherine dijo...

qué son Los otros catalanes, Maririu, un libro? o un léxico de palabrotas?

maria dijo...

Un libro de Candel que fue el primero en hablar de la emigración castellana a Barcelona vista por el lado de los inmigrantes en años de franquismo.
Técnica: he conseguido colgar imágenes en mi nuevo post me acostaré a horas inusitadas cada vez más españolas pero no he tenido tiempo de traducirlo, la suerte para es que desde que estoy en España empiezo escribiéndole en castellano, a practicar Cathérine
Maririu

Amando Carabias María dijo...

Catherine: También así está bien traído. Me gusta, como una especie de regalo, de don. En ese sentido es más positivo.

Amando Carabias María dijo...

Ferran: Es decir, que aunque no se escriba sobre una tablilla, con que esté escrito en el corazón, es suficiente para que sea inamovible.

Amando Carabias María dijo...

Pepe Gónce: Pues muchas gracias por el emupujón, ya me irás diciendo. Sí, internet de vez en cuando se toma vacaciones o se dedica a rebajar prestaciones.

Amando Carabias María dijo...

Maririú I y II: Pues en Castilla no es que salgan siempre por la boca rosas. Lo que pasa que uno cuando escribe, lo evita en lo posible. ¿Pudor, costumbre...?
Ahora nos iremos pasando por tu blog para ver esa maravilla.

catherine dijo...

A practicar castellano, a leer Los otros catalanes tema que me inreresa mucho, el blog de Maririu, este blog y Carson Mc Cullers y qué màs? Qué suerte tienes, Pepe! Buenas noches a todos.

Amando Carabias María dijo...

Catherine: Por favor no te agobies, tómatelo con calma... En fin, que todos los empachos son malísimos, en serio...
Qué descanses.