viernes, 3 de julio de 2009

EL NIDAL DE LOS VENCEJOS. 2.

(En el capítulo anterior...)
***
Entre los jóvenes vencejos, se suele establecer la discusión acerca de si aquel acuerdo a que se llegó en su momento, es un buen pacto para nosotros, pero con el paso del tiempo, esta discusión deja de tener sentido, pues, D. Cosme, ha de saber que vivir del modo en que lo hacemos, como si fuéramos hermanos del viento, es la mejor manera de vivir. Cuando somos jóvenes y casi no hemos abandonado los nidos, sentimos que pasar mucho tiempo retozando sobre las turbulencias aéreas puede ser peligroso para nuestra integridad, pero semejante miedo injustificado, desaparece tras unas pocas puestas de sol. Después recordamos estas ideas inútiles con cierta melancolía o añoranza, porque lo único maravilloso que encerraban era nuestra edad.
Nosotros, los vencejos, señor, no necesitamos preocuparnos de muchas cosas, con disponer de abundante colación de moscas, mosquitos, polillas y alguna mariposa revoltosa, así como otros sabrosos insectos voladores, es suficiente. Con semejante alimento nos basta para atesorar las fuerzas suficientes que nos permitan seguir volando, meciéndonos sobre la brisa, planeando, dejándonos llevar.
Como usted sabe, pues sin duda nos habrá contemplado muchas veces, también nos encanta el juego y la acrobacia y a eso dedicamos buena parte de la tarde y la primera hora de la mañana.
Entre nosotros, los vencejos, supone un don haber nacido en el Puente de Euritmia, que como sin duda no ignora, es uno de los lugares para la anidación que se nos otorgó al llegar al acuerdo por el cual se nos permitía vivir sin necesidad de construir un nido.
Y en este punto es donde comienza la historia…
Resulta que entre el mundo de las aves se consideró necesario la creación de un nidal que permitiera que nuestra labor de eliminar los diminutos y dañinos insectos no se perdiera. Esto sucedió tras una desagradable época en que la convivencia entre las aves se hizo difícil, casi imposible.
Hubo, según se dice y se nos explica cuando aún no hemos aprendido a volar, una época, de la que a penas se guarda memoria, en que los vencejos éramos considerados indolentes porque sólo nos preocupábamos de alimentarnos de insectos y de jugar en el aire organizando tremendas competiciones para determinar la velocidad, la astucia, la habilidad para convertir a la brisa en un bucle fantástico o para pasar rozando una roca a toda velocidad sin tocarla. Entre las aves se murmuraba de nosotros, decían que perdíamos el tiempo, que tendríamos que ser eliminados porque no aportábamos gran cosa a la colectividad. Nos acusaban, por ejemplo, de aprovechar el trabajo de otros, de no ocuparnos seriamente de nuestros polluelos pues abandonábamos los nidos durante las horas de más calor del día.
Un ancestro de nuestra especie, harto ya de tanta calumnia, harto de que lo único que tuviera valor entre las aves fuera mantener la especie, con todo lo que esto conlleva (alimentación, construcción de nidos, migraciones, etcétera), en fin, harto de que no se valorará el juego, la creatividad, la risa, en resumen, nuestro modo de vida vencejil, decidió poner alas a la obra y demostrar al resto de aves que, si bien no actuábamos del mismo modo que el resto, nuestras aficiones no eran caprichos, sino que cumplíamos una determinada función, con la única diferencia, acaso, de que habíamos depurado y embellecido tanto esta tarea que los demás sólo se quedaban con las apariencias externas y pensaban que nuestro modo de actuar atentaba contra no sé qué normas establecidas para la conservación y protección de la vida pajaril…

23 comentarios:

Isolda dijo...

Deliciosa esa historia de vencejos. Yo como no tengo alas, necesito dormir. Buenas noches y besos que vuelen comoellos.

Inés dijo...

Bravo! me encantó! qué poder de abstracción, esta prosa es pura metáfora y poesía, aunque no me creas.

me ha gustado especialmente:
'Con semejante alimento nos basta para atesorar las fuerzas suficientes que nos permitan seguir volando, meciéndonos sobre la brisa, planeando, dejándonos llevar.'

'harto de que no se valorará el juego, la creatividad, la risa, en resumen, nuestro modo de vida vencejil, decidió poner alas a la obra y demostrar al resto de aves que, si bien no actuábamos del mismo modo que el resto, nuestras aficiones no eran caprichos, sino que cumplíamos una determinada función'

...¡Qué forma tan maravillosa de explicar una forma de vida, una expresión artistica, un don...!

Amando, me ha gustado mucho leerte
muchos besos,

Amando Carabias María dijo...

Isolda: Este era un secreto, pero como lo has descubierto, lo decimos: Nuestras alas son los sueños. Que hayas soñado mucho.

Amando Carabias María dijo...

Inés: Estas palabras que destacas, son de algún modo el meollo del relato. No son su argumento, pero son la verdadera causa que lo disparan...
Y sí son una reivindicación de un modo de entender la vida.
Gracias por tu sintonía y muchos besos.

Pilar dijo...

Ese vencejo me tiene loca. Su personalidad, su oficio, su manera de vida me producen una profunda admiración, sino medio envidia (de la sana).
Como el relato no tiene una cronología determinada, salvo el dato de que todo ocurrió cuando los hombres y los pájaros separamos nuestros caminos, osaría afirmar, que esta historia ya la conocía Cortázar cuando escribió "Historia de Cronopios y de Famas" (libro del que ya hablamos aquí en otra ocasión), pues me atrevería a aseverar que se basó (que no, plagió ) en el personaje del vencejo para pertrechar la traviesa alma de un cronopio ( he de investigar por mi cuenta este dato, ya tedréis noticias). Este pajarillo revoloteador distancia mucho de ser un fama de libro, tal cuál el Picopicapinos,!Todo el día haciendo carpintería!, o el Martín Pescador( bucea que te bucea hasta la extenuación ), ni que decir de la ladrona Urraca (ser despreciable dónde los haya).
Este pájaro pinto vive la vida como dios manda. Osea, como la sociedad critica, pero envidia:Con amor, diversión, juego, laxitud. El único peligro que veo en su comportamiento es que pueda chocar violentamente contra otro de sus congéneres. Pero de eso parece que está a salvo dada su habilidad volátil y levitatoria.
Bueno. Voy a imitar al vencejillo y voy a degustar una colación con café que ya va siendo hora.
Amando, me ENCANTA ESTA HISTORIA.Dilata el final, porfa.

Besos alados (de 1 segundo abisal)
Pilar en su Pecera.

P.d.- ¿Así mejor, Pepe?
Isolda.- Creo que lo que une nuestras almas es el sentido común, algo de perspicacia y mucho amor y fé en la humanidad.

Pepe Gonce dijo...

De un golondrino sevillano a un vencejo segoviano:

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a tus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar
aquellas que aprendieron nuestros nombres
esas...no volverán.

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día,
esas...no volverán.

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...desengáñate,
nadie así te amará.

Gustavo Adolfo Becker

Amando te está quedando la historia redonda.

Un abrazo fuerte aprovechando un vuelo rasante.

Amando Carabias María dijo...

Pilar: Pues seria un placer que Cortázar hubiera conocido sino toda, parte de la leyenda que explica la construcción del Puente de Euritmia.
Se verá que su tarea por muy envidada que parezca su actitud es muy necesaria para los habitantes del lugar.
Respecto de los hipotéticos choques entre individuos de la misma especie, este escribidor no tiene ningua referencia al respecto. Ni don Cosme Leirán Merano, a quien debo la transmisión oral de la leyenda, me comentó nada. Supongo que recibiré alguna llamada suya o algún correo en el que me explique o aclare esta circunstancia. Aunque tampoco es descartable que le llame yo mismo y le invite a participar para que dé explicaciones.
Un beso.
(No sé qué dirá Pepe, pero un segundo parece escaso).

Amando Carabias María dijo...

Pepe Gónce: Esperemos que continúe en la misma línea aérea y que no se caiga.
Un abrazo. Y gracias.

Pepe Gonce dijo...

Pilaaaaaaaaaaaaaar, que un segundo es muy poco. ¿Lo dejamos en diez segundos y no discutimos más?.

Ea, pues un abrazo submarino de 10 segundos.

Ferran dijo...

Precioso, Amando: lo que otros creen inútil es el motivo de existir. Lo que algunos consideran que es un mero adorno, un lujo innecesario, un estorbo de lo instrumental, se convierte en aquello que hace de la vida un ángel fieramente humano.

Gónce: el poeta Juan Eduardo Cirlot publicó una extraordinaria obrita llamada "Homenaje a Becquer", recuperando el que Alberti dejó en "Sobre los ángeles". Consistía en coger la rima que tú has copiado y realizar un extenso poema utilizando sólo las palabras que usó el poeta original. Es una maravilla. ¿Recuerdas, Amando, que traté de hacer lo mismo con un poema tuyo, para demostrar el poder que tienen las palabras?

Estoy desolado: he corregido mis exámenes de historia de la Alemania nazi. Sólo UNA alumna ha sabido quién era Thomas Mann...Personas que están en el último curso de Historia, que el año que viene estarán en la calle, pasan curso sin saber quién es. Durante cuatro años, nadie se lo habrá contado o repetido lo suficiente...Personas que van a la calle, a las que nadie orientará ya más, seguirán ignorando quién es...¿Qué os parece? ¡Hasta les pasé un texto! En fin...

Pepe Gonce dijo...

Ferran a raíz de tu comentario he estado investigando por Internet y he encontrado un artículo interesantísimo de Antonio Fernández Molina sobre el "Homenaje a Becquer” de Juan-Eduardo Cirlot. En el mismo habla de que el trabajo de Cirlot con Becquer es similar al que hizo Picasso en torno a "Las Meninas".
Cito literalmente parte de lo escrito por Fernández Molina: Cirlot, utilizando las imágenes y las palabras de Bécquer, hace su propia poesía. Las puertas en que está dividido este homenaje están tan cohesionadas entre sí que su lectura cobra una intensidad ascendente conseguida por acumulación y el citar uno de estos fragmentos aislado no daría sino una pálida idea de lo que significa dentro de ella. Por el momento creo que no es aventurado asegurar que los dos más originales homenajes y de más proyección para el futuro que se han dedicado a Bécquer han sido éste de Cirlot en verso y las "Cartas a las golondrinas" de Ramón Gómez de la Serna, en prosa.

Gracias Ferran.

Un abrazo becqueriano.

Amando Carabias María dijo...

Ferran: Esa es la idea que siempre me ha sugerido la poesía, la literatura...
Tendríías que ver, en serio, al atardecer o al amanecer, entre junio y agosto el vuelo de los vencejos junto al Acueducto. Quizá por ser una concentración tan alta de estas aves en tan poco espacio la sensación de que están jugando, de que vuelan no por necesidad, sino por divertimento es acusadísima o mí me lo parece.
Y sin embargo hay una utilidad, más aún, incluso se trata de una actividad que necesitan tanto los demás como quien la realiza.
Sí, recuerdo aquel poema, aquellos poemas que contruiste a través de otro mío, aquello fue hermosísimo.
Un abrazo.

S.C. dijo...

Por las tardes en el Embalse de Euritmia, los vencejos (o igual son golondrinas, vete tú a saber) hacen pasadas al ras del agua para beber. Tipo Top Gun pero mejor.

Amando Carabias María dijo...

S.C.: Es una pasada... ¿A ti no te parece que se trata de que aprovechan para mirarse en un espejo y ver si están hermosas...?

Anónimo dijo...

Ferran, tu comentario sobre las respuestas en los exámenes de tus alumnos/as me resulta muy, muy familiar. Llevo años compartiendo desolación-desesperación con algún colega tuyo...también referidas a alumnado del último año y se pregunta -como tú- qué podrán enseñar o para qué les servirá el título que obtengan... A lo largo del curso me habla de la apatía del alumnado, de cómo le protestan su exigencia de lectura de textos. Hasta ahora le salvaban de la depresión los alumnos Erasmus que, decía, tenían mejor nivel que los hispanos. Este año me comentaba que ya ni éstos... Casi tuve que llevarle al médico hace unos años, cuando se enteró que sus alumnos se iban de viaje de estudios a París y, al sugerirle algunas visitas que debían hacer obligatoriamente, le contestaron que ellos/as, en realidad lo que querían visitar era Eurodisney!!! Pasó semanas jurando en hebreo...
Yo pensaba que esto ocurría más en las universidades de provincias, pero ya veo que es generalizado. Vivimos malos tiempos para las Humanidades. Ánimo,que no estás solo en la desolación...Abrazos africanos.María A.

Ferran dijo...

El tema de Cirlot es muy significativo de nuestra cultura. Estuvo en el grupo de artistas Dau al Set y fue uno de los grandes críticos de arte de este país...sin tener estudios universitarios. Vivía cinco pisos por encima del mío y pude llegar a tener una conversación de seis horas con él, cuando ya estaba muy enfermo de un cáncer de hígado que se lo llevó en 1973, a los 56 años. Vivía en su mundo de fascinación por la Edad Media, de un odio al siglo XX técnico en favor de la forma mística de existencia, de relación con la realidad profunda de las cosas a través del arte y de la poesía. Le impresionó la película "El señor de la guerra" tanto, con su carga de símbolos que un especialista como él reconocía, que escribió una serie que considero algo de lo más profundo que se ha escrito en español desde el fin de la guerra civil. Sobre todo, por su originalidad, alejado de la poesía social o de la lírica de la experiencia. A raíz de la visión de aquella película dedicó los siete últimos años de su vida a escribir un ciclo dedicado a la doncella que aparece, en el Brabante del siglo XI, estableciendo con esta experiencia una relación tan profunda como lo que muestran sus poemas. Os aconsejo vivamente la lectura de algunos de los libros de la serie. Siruela sacó la poesía completa de Cirlot, que en los años cuarenta se inició con poemas simbolistas que recuerdan algunas de las cosas de JRJ en la última etapa de su vida.

Tenía yo, entonces, 19 años y le llevé un espantoso libro, "La prolongación de lo inmóvil" que leyó con mucho respeto y resaltando que a él le interesaba el verso más que el poema. En fin, os lo recomiendo, así como los estudios de Clara Janés sobre él.

Abrazos en la Barcelona que se asfixia...

Gaspard P.-A. dijo...

Detrás de la estética siempre hay ética (Baudelaire). O como dice Niemeyer, "cuando una forma crea belleza, se convierte en funcional y, por tanto, en fundamental". Hasta Niemeyer está de acuerdo. Los pajarillos ya llegaron a esa conclusión antes.
Por lo que cuenta Ferran, algunos universitarios andan más perdidos que los vencejos. ¿Para qué te queman los nazis los libros si luego nadie lo sabe? Aunque igual andan los pintores degenerados... Perdidos, perdidos. Tanto que si en vez de libros anduvieran con serruchos, se cortarían casi los diez dedos de la mano. Los estudiantes, digo.
Lo de Disneylandia que cuenta María se extiende. Ver a jóvenes en place Saint-Michel cruzar a Notre-Dame no quiere decir nada, no son más cultos que los que van a Eurodisney. ¡Sólo querían ir a dar un homenaje a Michael Jackson! Y, ¿quién murió la misma semana que el músico mutante? Lord Dahrendorf. ¿Quién? Nadie...
Dos días antes, Todorov estuvo dando una entrevista a la radio frente al Ayuntamiento. Había 15 personas a lo sumo, entre ellas yo, que pasaba por casualidad, y conocí al mejor filósofo vivo del momento. Uno de los mayores placeres de mis últimos años. ¿Todorov? ¿Quién? Suena a vencejo búlgaro.

Amando Carabias María dijo...

María (y Ferran): En algún lugar de esta serie que habría que publicar incluyendo comentarios, sobre todo por los comentarios, nos avisó Ferran que las humanidades se han convertido en el refugio de quienes no sirven para otra cosa mejor, pero tienen que tener una carrera universitaria. Obviamente lo dijo mucho mejor que yo. Ahora, María, nos hablas de la experiencia de tu compañero, que viene a ser más de lo mismo, porqu el caso es que uno entendería que un ingeniero, después de ver la Torre Eiffel y similares, no quisiera pasear por museos o ver teatros, en fin que quisiera un poco de diversión... Pero alguien de humanidades. No lo sé. Le comentaba a Marián, mientras tomábamos un café esta tarde lo de Thomas Mann y no se lo creía. Pero es que a mí no se me olvida lo que me contó Alberto Orejudo, que además de buen escritor es profesos universitario en Almería. Él da clase de Literatura, y sus alumnos... no quieren leer.
El principal problema de todo esto, es que estamos fabricando seres perfectamente manipulables y sin nigún tipo de exigencia crítica.
Por otra parte, si me imagino las edades de los universitarios a que aludes, en torno a los veinte años, son hijos de la explosión Disney en España. Ellos fueron niños con estrenos como La Bella y la Bestia, El Rey León, Aladín... Veis estoy puesto en esto porque mi hija mayor tiene 18 años.

Amando Carabias María dijo...

Ferran: Gracias por el comentario acerca de Cirlot, creo que la lista de mis lecturas pendientes me obligará de inmediato a suspender el blog, el diario, los paseos, el sueño... ¿Y alguien me podría pagar por leer, quizá fuera una solución?
Bueno, perdona la ironía, es que creo que será mejor tomárselo así, porque sino la conciencia de inutilidad le agobiaría a uno hasta el extremo... Y yo, entretanto, hablando de Peter Pan..

Amando Carabias María dijo...

Gaspard P.-A: Es cierto, es cierto, es cierto. Detrás de la estética siempre hay una ética. Nada es gratuito, no se milita en determinado corriente artística, porque sí, gratuitamente. Y desde luego, los vencejos lo supieron primero...
Respecto de Todorov, que no sé si es o no el mejor filósofo vivo, recuerdo que durante la entrega de los Premios Príncipe de Asturias, en el último octubre, pronunció un discurso que me impresionó por su clarividencia y por la forma sencilla en que lo transmitió.
Y algo tenía en común con nuestros vencejos, no creía en las fronteras, ni en que el haber nacido en un lugar determinado supusiera una preemenencia sobre los advenedizos que llegaban de otra tierra.
Eso, los pájaros también lo tienen muy claro.

Beatriz Ruiz dijo...

Que calidad de opiniones... Gracias amigas/os... siempre aprendo con vosotros... y además tengo el placer de ver vuestros sentimientos...

Una forma de vida???... Ya lo creo... lo demás no es vida...

Besos atrasados desde Tenerife...

Amando Carabias María dijo...

Beatriz: Es evidente que tu opinión algor retrasada, es como un foco que alumbra todo lo anterior.
Uno que por razón del cargo, tiene que estar al tanto de todo lo que sucede, se lleva dando cuenta de lo que señalas desde hace tiempo.
Y es un honor para mí contar con vuestras opiniones.

Isolda dijo...

Pilar, otra vez estoy de acuerdo contigo: Amando, querido, dilata el final todo lo posible.
Besos acróbatas que lleguen hasta tí.