martes, 15 de septiembre de 2009

¿QUÉ DECISIÓN TOMAR? (32 y 33)

* * *
32
03:35 a.m.

Sentirse burlado por un viejo no es la mejor de las conclusiones a las que puede llegar alguien como Damián. Después de la segunda carrera, en pocos instantes, los pulmones están a punto de estallarle.
'Tendría que llamar a Gilberto, pero cómo le explico que en a penas cincuenta metros el director del periódico me ha dado esquinazo. Y lo peor es que en cuanto me oiga pensará lo mismo y sabrá que he sido descubierto. Así que en cuanto le diga al jefe que el viejo sabe que le sigo, me deja sin trabajo y adiós pasta… Damián, piensa con calma. Sólo con un poco… El viejo va a su casa, no hay duda. ¿A dónde va a ir si no...? Pues se le podría ocurrir largarse al Dado's. Joder, ya estoy con lo mismo. Venga, no seas imbécil y arranca el coche de una puta vez…No hay que darle más vueltas. No se le va a ocurrir otra cosa nueva. Has metido la pata, eso lo ve un ciego. Vale. Pero sólo lo sabes tú, ¿no?. Nada ha cambiado, por lo menos de momento. No te va a denunciar a la policía. Es como un secreto entre los dos. Así que no te pringues tú solito. Como si no hubiera pasado nada. ¿Ves? No ha pasado nada. La calle sigue vacía. Nadie se ha enterado. Sólo tú y él... Eso, tranquilo. Así, resopla. Sólo tienes que girar el contacto, y conducir tranquilo hasta su casa. Si hubieras pensado un poco más despacio, no habrías actuado tan a lo loco, no habrías entrado en ese maldito pub; pero claro, estabas distraído con La Colombiana, y eso no te ha dejado pensar en condiciones. Excusas. Lo mejor que podría hacer sería comerme tanta disculpa, que ni se las mencione a Gilberto, porque en cuanto se lo digas, te ha jodido. Arranca y a la calle Arcipreste de Hita. Allí le verás llegar, seguro, no lo dudes. Ves, así de sencillo... Eso es... Nada ha cambiado... Segunda...'
* * *
33
03:51 a.m.

Elio ha tenido que agilizar el ritmo de su escritura. La mirada de Manuel no es precisamente una mirada muy amiga. ‘¿Por qué no llamas a don Efrén, Elio? No sé, esto me huele mal, me parece que mañana me va a caer una buena bronca…’ ‘Manuel, seguro que no. Confía en mí. Sólo se trata de una carta, nada más. No hay problema. Un momento... Ya está... Escucha, a ver qué te parece:
Sr. Director del Diario de Euritmia:
El Ayuntamiento, con el Señor Alcalde a la cabeza nos engaña o lo que quizá sea peor, nos toma por tontos. El Sr. Alcalde cree que los euritmitenses somos niños de escuela.
Como bien es sabido, puesto que ha salido publicado en el diario de su digna dirección, el próximo pleno municipal aprobará la permuta de los terrenos donde se ubica la vieja mina de caolín, con otros cuya titularidad pertenece a D. Doroteo Burón.
Todos recordamos que en los medios de comunicación de la ciudad hubo polémica con el asunto, ya que en un primer momento se rumoreó y se escribió que el objetivo de la empresa que representa el Sr. Burón consitía en edificar una urbanización de viviendas sobre dicha parcela, una vez que se hubiera hecho con su propiedad, lo que hubiera supuesto una recalificación urbanística ya que según prevé el plan general de Euritmia este solar está destinado a uso público, esparcimiento e instalaciones recreativas.
Una vez desmentido solemnemente por el Sr. Alcalde este rumor, las protestas se aplacaron, como si todo el mundo se hubiera dado satisfecho. Se permuta un terreno por otro, sin ningún valor aparente y todo el mundo se encoge de hombros. Algo huele mal.
Señor director, a algunos ciudadanos no se nos olvidan las historias que se contaban durante nuestra infancia. Por ejemplo, desde siempre se ha contado que la señalada mina de caolín, en realidad, esconde una gran veta de oro. Y esto que sé yo, lo ha oído buena parte de los ciudadanos de Euritmia, al menos los que contamos con ciertos años. Ya sé que para muchos jóvenes no es más que una leyenda de pastores, pero no convendría echar en saco roto determinadas afirmaciones.
Señor, director, ¿y si no fuera una leyenda de pastores? ¿Y si fuera verdad y algún particular fuera a enriquecerse con un tesoro que pertenece al pueblo, ya que está en un terreno que siempre ha sido de titularidad municipal? ¿Alguien del Ayuntamiento se ha molestado en comprobar la veracidad de este rumor? De ser así, sería conveniente que se diera cuenta de los resultados alcanzados por tal investigación, pues en caso contrario, habrá que empezar a pensar en cuestiones de otro tipo, de las que quizá tenga que conocer la justicia. Un Ciudadano Indignado’
'Vaya, Elio, esto puede ser una bomba'

14 comentarios:

catherine dijo...

Damian se siente burlado por un viejo. Los viejos saben que hay una vena de oro en la mina.
¿El viejo Efren se va a casa? ¿La vieja Catherine se va a perder entre Atocha y Chamartín?
El joven Elio no duda en escribir una carta anónima. ¡Qué mundo él de hoy en día! ¡Qué cuento de mala hadas!
Hasta luego en el blog cuando logre regresar a Barcelona sin morirme de frío en Castilla.

Neuroscopetrix dijo...

Debo ponerme al día.

Amando Carabias María dijo...

Catherine:
Seguro que no te pierdes, seguro.
Nos acercamos al final.

Amando Carabias María dijo...

Neuroscopetrix
Por suerte, a pesar de la numeración de los capítulos, estos son poco mayores que microrrelatos.
Se trata de que los periodistas del Diario de Euritmia reciben un chantaje para que no publiquen una información que daría al traste con una actuación delictiva de perfiles urbanísticos que resume Elio en la carta anónima que dirige a su director. Por tanto, en esquema, estos serían los personajes:
Dos periodistas: D. Efren, el director del periódico, y Elio Castro redactor que vive con su novia Virgina.
Como además de chantajeados, saben que están amenazados y vigilados, ponen sobre aviso a la Policía, de la que conocemos ya a tres de sus representantes: el subcomisario del Río y los agentes Rubén y Alicia.
También sabemos de los dos matones a sueldo: Lauro que vigila la casa donde viven Elio y Virginia, y Damián encargado de la vigilancia del periódico y de don Efrén.
Tmabién conocemos al jefe de estos, Gilberto, que fue contratado por Doroteo Burón el testaferro de los verdaderos autores del delito: un diputado por Euritmia y quizá el propio Alcalde, aunque esto aún no se sabe a ciencia cierta.
(Espero haber ayudado):)

Maria Sanguesa dijo...

Vaya, lo del oro es algo que puede aclarar muchas cosas, parece que se vislumbra bastante cerca el final...
Un beso.

Amando Carabias María dijo...

María Sangüesa
Es probable, pero todavía no lo tengo claro.

Pepe Gonce dijo...

Buenísimo el monólogo de Damián…pero este tío es más torpe que ohú…ohú que torpe es…

Creo que estamos psicológicamente preparado para esperar el desenlace algunos capítulos más. Pero es verdad, esto parece que está llegando a su fin.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Pepe Gonce:
Pues sí. El caso es que pretende tener iniciativas, pero no son las más adecuadas para su causa. Aunque no es por defenderle, pero me la impresión que La Cubana es mucha Cubana.
Con lo del final... Bueno, no digo nada.

Pilar dijo...

Me da que la historia va a acabar a las cinco de la mañana. ¿Me equivoco señor escribidor?
Y en cuanto a lo de que la Cubana es mucho Cubana, ni lo dude. No hay más que verla.
Hoy me ha gustado el texto especialmente, está lleno de ...¿como lo diría....?...¿Descriptores?
Siga en esa línea. Confío en su buen hacer.

Besos expectantes.
Pilar desde la Pecera.

Amando Carabias María dijo...

Pilar:
¿A las cinco de la madrugada...?
Pues no lo sé. Fíjate que si no sé exactamente cómo acabará la cuestión, cómo saber a la hora en qué acabará...
A ver... Para las cinco falta una hora y nueve minutos... No, no creo.

maria dijo...

un MICRORELATO contiene principio, desarollo y fin en un.a sola entrega y sin descripciones ni pensamientos que no sean necesarios a la acción

Amando Carabias María dijo...

Maririú:
De acuerdo, pero tampoco se habla de estilos. Creo que el monólogo interior, aunque amplie la extensión o nos introduzca en pensamientos que en apariencia estorban a la acción, ha conseguido que avanzáramos en la acción: sabemos que don Efrén va hacia su casa y ha despistado por unos minutos a Damián que se dirige en coche hacia la casa del director, y aún no sabemos si volverá a llamar a Gilbetro, o no lo hará.

maria dijo...

no te lo decía a ti , Amando, lo decía a los que se empeñan en llamar micro esta historia que va a terminar bien, pero no en una página.
La idea de la letra al director ¡extra!
¿ha llegado la pechuguina?
Yo la dejé en buen estado no la rompáis besos
Maririù

Amando Carabias María dijo...

Maririú
Catherine llegó. La hemos dejado bien, eso sí con frío, pues el viento por la Calle Real la tenía barrida. Mañana más.
Así que supongo que por la tarde pararé poco por aquí y por la mañana dependerá del curro. Bueno, veremos.
Hemos recibido tus besos en mitad de una maravillosa sonrisa, y se agradecen.