viernes, 24 de abril de 2009

MENSAJE PARA JOYCE. 2

Para recordar la primera entrega: este es el camino
Por favor, que alguien me ayude.
La frase le bloqueaba. Encendió otro pitillo. El humo acre, pero deseado, recorría su garganta y se deslizaba, como amante cálida, hasta sus pulmones. Saboreó con fruición el elemento gaseoso. Sabía que perjudicaba su salud, pero era incapaz de intentar dejarlo. Se estiró los dedos delgados y ágiles, traslúcidos y fríos, como libélulas sin alas, y los dispuso sobre el teclado. Lo primero, se dijo, era averiguar de quién se trataba. No quería caer en alguna broma que se gastan por la red. Antes, miró al reloj de la pantalla del ordenador. Las veintiuno cincuenta y dos. No era buena hora. Había enchufado temprano. Usualmente los contertulios se conectaban entre diez y media u once. Se trataba de una tertulia nocturna. Como las buenas tertulias, decía. El grito parpadeaba en la pantalla. El anonimato y la hora paralizaron el impulso. Esperaría un rato.
Por favor, que alguien me ayude.
El Larghetto del concierto titilaba en la habitación, como un jardín de lirios melancólicos. Se centró en el lamento, oración, súplica, caricia, que había escrito el alemán sordo. De vez en cuando, escrutaba la pantalla, como si la frase estuviese en lengua indescifrable (sánscrito, tagalés, vietnamita, esquimal o arameo prebíblico). Salvo la frase, no encontró nada, pues nada había.
Por favor, que alguien me ayude.
Miró al reloj. Las veintidós cero seis. La visión del seis fue cual pistoletazo de salida y escribió.
Soy Joyce. ¿Qué te ocurre? ¿Quién eres? ¿Qué puedo hacer?
Esperó con ansia a que la respuesta fuera recibida por el angustiado o angustiada.
Silencio en la pantalla. La música de violín modelaba con dúctil arcilla los sonidos que adquirían cualidades táctiles. La respuesta tardaba. Por fin, el cursor cambió de línea.
Ayúdame, Joyce.

13 comentarios:

Adrian Dorado dijo...

No si lo que digo, ahora nos tendrás de a cuenta gotas...intrigadísimos, vas bien muchacho vas bien y nosotros pegados al cuento como lapa a la roca.
Gracias por tus entregas que..ahora que caigo en la cuenta se escribe muy parecido a intrigas.
Corrijo Gracias por tus entregas con intrigas.
Abrazo

Pepe Gonce dijo...

Pobre Abelardo Botícher. ¿Contestará alguien su petición de ayuda? (leer esta pregunta con música apropiada de fondo por favor).

Continuará…

Feliz día amigos.

Amando Carabias María dijo...

ADRIÁN: A cuenta gotas las entregas de intrigas. Esta gotita quizá sea como de rocío, por lo del tamaño.

Amando Carabias María dijo...

PEPE: Querido Pepe, no es Alejandro quién pide ayuda, sino el destinatario del grito cibernético. Es en su pantalla donde aparecieron las letras verdosas.

Pepe Gonce dijo...

OK. No es ni Abelardo ni Alejandro quien reclama ayuda. He vuelto a releer la primera entrega. Lo entiendo. Quedamos a la espera de la siguiente entrega. Corto y cierro.

Un abrazo.

Adrian Dorado dijo...

Una gota de rocío como el inmenso océano que nos une, se trata de intensidad no de imensidad, Ya sabemos que las esencias como los venenos....es que es cierto que lo no explicitado crea mas intriga en la entrega que friega mi... curiosidad!

Amando Carabias María dijo...

ADRIÁN: Ojalá que sea así, intenso como el océano.

Isolda dijo...

Bueno y qué voy a decir yo, detrás de Adrián y de Gónce. Me tienes en ascuas; te repito: me gusta mucho cómo escribes; observo que también eres un melómano empedernido.
En cuanto a mí, te agradezco el cumplido del otro día, pero mi juventud está más lejana que la tuya; soy del 52 y funcionaria de 8 a 15.
Besos desde el sur.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias por continuar la historia, pero la intriga va aumentando...por favor, continúa esta gotita de rocío grande como los océanos, me sumo a los comentarios de Adrián y Gonce. Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

ISOLDA: Jó cómo me gusta que compartamos horario. Respecto de lo otro, pues diez años justos tampoco es tanto. Y te agradezco los cumplidos. Claro que sí.

Amando Carabias María dijo...

MARÍA: Continuaré, no lo dudes. Y lo malo es que la intriga aumentará, y lo peor es que seguirá aumentando..., espero.
También gracias por pasarte.

S.V.-B. dijo...

Ya se que mejor tarde que nunca. Siento los retrasos que tenía contigo; ya me he puesto al día.
Sabes que te mueves divinamente en el relato corto, y sobre todo si es una "entrega de intriga". Te felicito por este Joyce, tienes a toda la concurrencia en ascuas.
Besos escribidor

Amando Carabias María dijo...

S.V.B; Efectivamente, más vale tarde que nunca, y si la consecuencia es este comentario, pues con más razón.
Este escribidor te echaba en falta en estas páginas virtuales.