miércoles, 15 de abril de 2009

14 DE ABRIL DE 1931 EN SEGOVIA

Mitin en el teatro Juan Bravo de Segovia el día 14 de febrero de 1931. Presentación nacional de la Agrupación al Servicio de la República, fundada por intelectuales a favor del cambio de régimen. Al mitin acudieron Antonio Machado, Gregorio Marañón, José Ortega y Gasset y Ramón Pérez de Ayala (de izquierda a derecha). El fotógrafo Alfonso inmortalizó el momento. / El Norte

Me es completamente imposible hablar de política en estas páginas. No nacieron para esto.
Ocurre que la política cotidiana, tal y como se entiende en su empobrecedor concepto de lucha por el poder de los partidos políticos, me hastía, mejor dicho, sólo me apasiona para hablar de ella en algunos ratos muertos, mientras se toma uno un café con un amigo, o cuando hablar del tiempo, o del último partido de fútbol no es recurso y aburre hasta a la ovejas). Por el contrario, la política en su acepción más elevada, es decir, en cuanto a modo de servir a la mejora de la vida de los ciudadanos me interesa, y me interesa mucho.
En algunas ocasiones, las palabras nos juegan muy malas pasadas, o por ser un poco más precisos, su contenido semántico, el que anida en los corazones de las personas normales y corrientes, yo por ejemplo.
Hablar en España en 2009 de República es sinónimo de cierta izquierda. No de toda la izquierda, desde luego, ni siquiera la misma izquierda de los años treinta ya que, oficialmente al menos, el PSOE admite, por constitucional, la Monarquía Parlamentaria como forma de gobierno del Estado. Se excluye que desde la facción conservadora del espectro político haya republicanos, porque cuando la II República desembocó en la Guerra (In)civil, fue precisamente la derecha, excepto el PNV, la que se alió o se plegó a los dictados de los insurrectos militares, aún antes de que Franco fuese el único director de orquesta.
Esto lo subrayo, porque el 14 de abril de 1931, las cosas no eran así.
El concepto de Monarquía se parece en poco al actual. Por suerte para nosotros. Ni siquiera el concepto de izquierda es homologable en las dos épocas. Baste con señalar que el PSOE era un partido marxista, del que se acababa de escindir el PCE.
Dicho esto, pensar que Azaña, Lerroux, Melquíades Álvarez, Marañón, Ortega y Gasset, etcétera, fueran de izquierda (de la izquierda marxista) es pura entelequia. Y sin embargo, no desvelo ningún secreto si digo que todos los citados eran republicanos.
Machado desribió el 14 de abril de 1931 en Segovia en un articulito publicado en 1937 en La Voz de España:

"Fue un día profundamente alegre muchos que ya éramos viejos no recordábamos otro más alegre, un día maravilloso en que la naturaleza y la historia parecían fundirse para vibrar juntas en el alma de los poetas y en los labios de los niños. Mi amigo Antonio Ballesteros y yo izamos en el Ayuntamiento la bandera tricolor. Se cantó La Marsellesa; sonaron los compases del Himno de Riego. La Internacional no había sonado todavía. Era muy legítimo nuestro regocijo. La República había venido por sus cabales, de un modo perfecto, como resultado de unas elecciones. Todo un régimen caía sin sangre, para asombro del mundo. Ni siquiera el crimen profético de un loco, que hubiera eliminado a un traidor [se refiere a Lerroux], turbó la paz de aquellas horas. La República salía de las urnas acabada y perfecta, como Minerva de la cabeza de Júpiter.

Así recuerdo yo el 14 de abril de 1931."

Con motivo del ciento cincuenta aniversario de El Norte de Castilla, en 2006 este periódico preparó un especial con artículos que recorren su siglo y medio de existencia. Entre otros hay uno titulado Segovia en rojo, gualda y dorado, este es el enlace que os lleva hasta él: http://canales.nortecastilla.es/150aniversario2/republica/republica_04.htm. Tras resumir el suelto que acabo de transcribir de D. Antonio, sintetiza lo fundamental de aquella jornada vivido en esta ciudad.
No copiaré lo que dice sobre la manifestación que se organizó espontáneamente, ni las referencias al importante mítin que el Teatro Juan Bravo albergó el 14 de febrero de 1931 (momento que se recoge en la foto que ilustra esta entrada y el artículo al que me refiero), ni la concreción de los resultados electorales que se produjeron durante la jornada electoral del 13 de abril. Ya digo que el texto es accesible con el enlace y muy breve...
Pero no me puedo sustraer a su final. Una vez que la manifestación ha llegado a La Plaza Mayor, que ha sonado la Marsellesa y que se ha cantado el himno de Riego, los concejales electos entran en el Ayuntamiento y

"(...) el alcalde provisional, el pintor Lope Tablada Maeso, dictaba su primer bando: «A todos se nos demanda abnegación y sacrificio. El pueblo supo cumplir con su sacrosanto deber; nosotros os prometemos seguir constantemente a vuestro lado, aprestándonos a cumplir con vuestro mandato. Ciudadanos de Segovia: ¡Viva la República!»"

No me es difícil imaginar las pupilas cargadas de ilusión y esperanza de aquellos once concejales que formaban la mayoría del Ayuntamiento (ocho republicanos y tres socialistas). Se abría una nueva era, una ilusión, un sueño que desembocó abruptamente en una pesadilla larguísima y llena de sangre y odio, horror y vilezas. Cuando Lope Tablada, años después aúm pintaba sus cuadros, quizá recordara aún sus primeras palabras como alcalde republicano de la ciudad de Segovia.

Hoy, con la mirada perdida, bañada por la lluvia de esta jornada revestida de plata y melancolía, miro al recuerdo de aquellos hombres y mujeres y me pregunto si, con independencia de la forma de gobierno del estado español, por fin, habremos hecho realidad su sueño, aunque haya sido después de que aquella ilusión desbordante se trocara en una horrenda pesadilla.

9 comentarios:

S.C. dijo...

Me ha gustado mucho.
No hay dos sin tres...

MLG dijo...

A mí me ha gustado también, pero me da lo mismo. ¿Qué más da una República o una Monarquía como ésta?
A mí me encanta la libertad de Amsterdam o de Estocolmo, como la de París o Berlín.
Sin ánimo de ofender, Amando, pero me parece que esa discusión está hoy en día superada.

Amando Carabias María dijo...

SC: ¿Y a la tercera va la vencida?
MLG: Bienvenido/a MLG. Puede que tengas razón. El motivo de mi comentario realmente era destacar los afanes de aquellos hombres y mujeres por traer a esta tierra la semilla de la libertad, la democracia y el progreso. En aquel momento, una monarquía no era lo que hoy. Con el tiempo, sobre todo tras la II Guerra Mundial, las viejas monarquías europeas se dieron cuenta que pactaban con el pueblo y aceptaban que la verdadera soberanía residía en él, o tenían que preparar las maletas.
Gracias, por visitarnos y dejar tus palabras.

S.C. dijo...

Es cierto que a efectos prácticos, puede que no haya diferencia; pero la idea de un cargo hereditario y vitalicio me da grima.
Corte de grifo ya!!

Amando Carabias María dijo...

SC: Desde hace tiempo creo que mi verdadera patria es este idioma, que no moriré por una tierra, o por una bandera, y menos aún por una forma de gobierno.
Si la cuestión es presupuestaria...
Pues creo que la diferencia entre una cosa y otra es mínima.

Adrian Dorado dijo...

Pues a mi me ha ilustrado lo que has transcrito de los diarios, el texto de Machado es, claro, histórico. Bien gracias por acercarnos al clima que se vivía en aquellas épocas.
Un abrazo

Amando Carabias María dijo...

ADRIÁN: No sólo os he ilustrado. Me he ilustrado. Fue ayer una hermosa tarde buscando esta escasa documentación. Uno conocía los temas generales, cuatro datos, alguna leyenda urbana...
Pero estas escasas pinceladas dan vida a lo que ahora empieza a emerger en los libros de historia y que trataron de extirparnos de la memoria.
Pero la memoria es una honda raíz que nos une a la vida.
Y es curioso, por ejemplo, el detalle de LOPE TABLADA MAESO, un pintor cotizado en Segovia después de muerto, y que acabó sus días, creando hermosísimas obras casi solo por un vaso de vino.

Pepe Gonce dijo...

Amigo Amando, esto es periodismo de investigación.

¡¡¡ Viva La República !!!

Salud y libertad desde Sevilla.

Amando Carabias María dijo...

No diría yo tanto, Pepe Gonce, pero en todo caso agradezco tu elogioso comentario.