lunes, 31 de agosto de 2009

DAROCA

Daroca parece un barco anclado en un terreno sinuoso.
Cuando el viernes veintiuno de agosto por la noche cruzamos una puerta de su muralla, aún no sabíamos que atravesábamos la llamada Puerta Alta de la ciudad y nos metíamos en su casco amurallado a través de la Calle Mayor que es como el puente de este velero de piedra. Ni siquiera, una vez deshecho el equipaje y tonificados por una ducha que nos alivió del viaje, al cazcalear por su calle Mayor, fuimos conscientes del asunto. Sí percibimos que a la calle Mayor sólo desembocaban callejuelas empinadísimas tanto por un lado como por otro. También habíamos comprobado en propia carne que en cualquiera de estas callejuelas no se pueden cruzar dos vehículos, mientras que en la calle principal lo pueden hacer, siempre y cuando no haya otro aparcado junto a las estrechas aceras. Habíamos llegado después de un viaje que desde el principio se hace faldeando por zonas sinuosas y montañosas, un viaje ondulante, como si el terreno fuera una bandera en constante tremolar.
Fue a la luz de la diáfana mañana del sábado, cuando intuí que este pueblo fue fundado por los árabes en el barranco que forman las laderas de dos montes. Cerraron el único paso cómodo que había por el entorno e hicieron escalar sus murallas hasta las crestas de ambos montes.

Cualquiera puede leer en muchas páginas de Internet que en Daroca se encuentra la torre más antigua del mudéjar aragonés la de la iglesia de de Santo Domingo (en la foto), que tiene otras muchas iglesias mudéjares, pero que, sin duda, el templo más importante es la Colegiata de Santa María, también conocido como iglesia de Los Corporales, que es la seña de identidad de esta ciudad. Se trata de una iglesia colegiata que acuna en sus interior los Sagrados Corporales como muestra del milagro sucedido en febrero de 1239 y que condujo a una inapelable victoria de las tropas cristianas sobre las musulmanas.

Pero lo que no aparece en Internet, cuando se refieren a Doroca es esta placa que está justo frente a la torre de Santo Domingo.


Si se amplía la fotografía se lee nítidamente el contenido de los versos, pero por si acaso aquí los transcribo:
Torre en penumbra de melancolías
me das en esta hora
el gusto añejo de mis tiernos años
y tu solemne sombra
y silencio acuñado por los siglos
dulcemente se posan
sobre mi corazón que te contempla.
Muro de San Cristóbal
torreón de mis sueños
Cristobalón de las murallas de Daroca .
Ildefonso Manuel Gil
Hice la foto y ahí quedó grabada en la memoria de la cámara. Lo cierto es que la hice pensando en este rincón, por si acaso.
Y seguimos callejeando por Daroca ascendiendo por ladera del lado norte. Cada vez las calles eran más pinas, cada vez más estrechas. Como ya he dicho se hacía complicado atajar, las calles desembocaban en muros de casas que suponían un final de trayecto, y había que volver sobre nuestros pasos.

Ya por la tarde a la vuelta del Monasterio de Piedra, la puesta de sol nos acarició en Daroca, donde continuamos nuestra exploración de los rincones de esta ciudad amurallada. Volvimos a pasear por las mismas callejas, subimos y bajamos cuestas, y después de dormir en ella, a la mañana siguiente salimos hacia Cariñena, como ya está escrito y publicado...

Ahora que me pongo a escribir y busco alguna fotografía me encuentro con la de la placa en la que están trascritos esos versos. Me pica la curiosidad.
Para mi inmensa incultura Ildefonso Manuel Gil es un nombre sin historia, un nombre que no me dice nada. Pero, por si acaso recurro a la enciclopedia y zambulléndome en internet aquí me encuentro con una breve semblanza biográfica y parte de la obra del poeta. Y de pronto es como si me explotara entre las manos una bomba de relojería, algo sobre lo que vengo pensando en los últimos días, quizá en las últimas semanas. Pero de eso hablaré el miércoles.

9 comentarios:

maririu dijo...

Terriblemente interesante este poeta Ildefonso Manuel Gil, espero el miércoles.
Curioso Daroca, por lo general, vemos los pueblos en los oteros, para ver venir al enemigo lo que crea la palabra otear.
Curioso...

Amando Carabias María dijo...

Maririu:
Interesante y desconocido completamente para mí.
Lo de Daroca también es curioso, pero me parece muy interesante. Sus fundadores que probablemente no fueron los árabes en sentido estricto (parece que se asentaron sobre un lugar ya poblado por romanos y estos a su vez aprovecharon una localización celtíbera), decidieron ocupar los dos oteros (oteaban el doble, si me permites la expresión) pero con las murallas, y pusieron sus puertas principales en lo más profundo del valle.

Beatriz Ruiz dijo...

Vuelves a descubrirme algo desconocido... Tendré que apuntar Daroca... Para cuando???... Ni se sabe...

Pero sí... esperaremos al miércoles, estoy intrigada por saber que nos vas a contar de Ildefonso Manuel Gil y esa placa...

Tus vacaciones nos han servido a todos... y vivir las cosas por tus ojos tiene un interés bien especial...

Gracias amigo...

Buen días desde Tenerife...

Amando Carabias María dijo...

Beatriz:
Sólo tengo una vaga idea de lo que escribiré. Ahora ando con mi retrasado diario, que al pobre parece que le ha entrado una pájara monumental.
¿Quién me iba a decir a mí, que mis excursiones podrían levantar algún interés? Pero ahí están Daroca y tantos pueblos del interior de la Península esperando más que nuestra visita, nuestra mirada, cierta capacidad de escrutar lo que el tiempo (el paso de las personas que nos precedieron por esos lugares) ha ido posando en esos lugares.
Un beso.

Amando Carabias María dijo...

Acabo de leer en el Norte de Castilla, que uno de los fallecidos ayer, en accidente de tráfico, uno de los ciclistas muertos, fue en el término municipal de Daroca, en la N 234 la que une Sagunto con Burgos.
En un fin de semana con demasiados muertos a causa de la carretera, pero con menos que otros años, me resulta especialmente estremecedor que uno de ellos haya sido en este término municipal.

Pepe Gonce dijo...

Vaya con D. Ildefonso-Manuel Gil. Os confieso que no había escuchado antes nada de este escritor, como tantos que no conozco, pero una vez leído la “semblanza crítica” que sobre el hace Francisco Ruiz Soriano hay que reconocer que su obra es amplía y debe ser interesante.

La visión hipermétrope de Daroca, como todas las que este verano nos has traído, excelente.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Pepe Gonce:
A mí me ocurrió lo mismo anoche mismo, respecto de este poeta.

catherine dijo...

No puedo escribir cosas de poca importancia después del texto de Ferran y la repuesta de Amando en el post de hoy.
Por fin regresamos a la una de la noche de hoy, sin naufrago pero con los azares del mar y de la autopista con mucho retraso: un dia bloqueados en una isla a la altura de Marsella con un mistral del infierno y una averia en el coche. Empecé leer unas entradas y tengo mucho atraso; y tengo que irme a casa de mi hijo al final de la tarde para el principio de curso del nieto. Volveré el jueves y os leeré con mucho placer.
Amando, mirando tus fotos vi que tuviste vacaciones en sitios hermosos y las del mar se suman a las imagenes de Corcega que tengo en la mente y el corazon. Un beso para ti y para todos. hasta luego.

Amando Carabias María dijo...

Catherine:
Bienvenida de tu crucero, que ha tenido algún contratiempo, por lo que veo. Por suerte no hay mayor novedad salvo los contratiempos. Me alegro de que se hayan quedado en tu corazón esas bellas imágenes de Córcega.
Pues nada, feliz regreso a la normalidad