miércoles, 12 de agosto de 2009

LA CORZA

San Miguel de Lillo
Subíamos a la cima del Naranco.
Acabábamos de contemplar dos de las joyas del prerrománico asturiano, San Miguel de Lillo y Santa María del Naranco, después de haber barnizado un poco nuestro saber con la información que se facilita en el centro de interpretación del prerrománico asturiano.

Santa María del Naranco

Por la pina y revirada calzada, aún se ven, sobre todo en las zonas más próximas a la cima, las pintadas con los nombres de algunos de los ciclistas que han competido en alguna prueba cuyo final se coloca en esta cima que, a pesar de no tener mucha altitud sobre el nivel del mar, tiene pendientes muy pronunciadas. Para subir y bajar al Naranco sólo hay un camino, y como ocurre con todos los montes que tienen una única vía de acceso y de salida, posee algo de legendario, algo que tiene que ver con el final sin retorno, quizá. Le ocurre que yo sepa a Los Lagos de Enol, también en Asturias, L'Alpe D'Huez en Los Alpes franceses, al Mortirolo italiano...
Digo que ascendíamos hacia la cumbre...
En una de sus partes más solitarias, de pronto, una corza joven salió de la espesura. Como si hubiera brotado repentinamente.
Como siempre, Marián conducía despacio, y hubo tiempo de frenar, y, al mismo tiempo, el animal salió como impulsado por un resorte invisible hacia el otro lado de la estrecha calzada.
Fue una aparición repentina y fugaz, pues,a la misma velocidad a la que se nos apareció, desapareció como una bala anaranjada. Nos pilló desprevenidos, ya que no vimos ninguna señal que alertara sobre la presencia de cérvidos u otro animal silvestre por las inmediaciones.
Precisamente esta ausencia de aviso es el que me hizo reflexionar, por enésima vez durante estas semanas, sobre lo voluble de la vida, sobre las sorpresas que se producen de la noche a la mañana, sobre las repentinas alteraciones de una situación que en apariencia está perfectamente controlada.
Inalterable el monte Naranco con ese deje mítico; inalterables los hermosos monumentos milenarios; también inalterable el Sagrado Corazón que se alza sobre Oviedo en actitud de bendición...
... Pendiente de un hilo nuestra vida, en manos de una corza que puede aparecer, aunque no haya ninguna señal de tráfico que nos avise.

Imagen del Sagrado Corazón que se asoma a Oviedo

16 comentarios:

javier dijo...

En España creo que somos unos afortunados por haber podido conservar aún esas construcciones románicas y otros pequeños y grandes monumentos que han visto y espero sigan viendo pasar a muchas gentes a su alrrededor aunque ya no sirvan o se utilicen para los fines para los que fueron creados, pienso que en eso radica una de las gracias, respetamos la historia. En nuestra vida cotidiana, nos deshacemos de lo inservible, acabando en escombreras, pero afortunadamente ahora existen las plantas de tratamientos de residuos y los puntos limpios, dando una segunda oportunidad a lo que un día nos fue útil.
El domingo día 2 de agosto, mientras paseaba por las inmediaciones del Puerto de Malangosto, haciendo tiempo hasta que empezara la romería, saltó la sorpresa a unos cuatro o cinco metros de mí en forma de corza, que casualidad, yo no tuve que frenar y si que pude disfrutar de su carrera. Esperemos que las sorpresas que nos vayamos cruzando se queden en eso y que todo lo más podamos disfrutar de ellas y no sean trágicas como las que comentas.
En la Sierra de Segovia, se celebra todos los primeros domingos de Agosto desde hace 41 años la Romería de Malangosto ( la más alta de Europa, en la que se recuerda el paso de el Arcipreste de Hita por estos parajes y se aprovecha para hermanar y servir de encuentro a los habitantes de los dos lados de la sierra, Madrid y Segovia.

Amando Carabias María dijo...

Javier:
Me acordé de ti cuando nos salió el animalillo. Y le comenté a Marián, la anécdota.
Fue todo tan rápido que ni siquiera tuvimos la sensación de peligrosidad. Ya digo que el animal era pequeño, y la peor parte probablemente se la hubiera llevado él. Nosotros el susto y el disgusto, claro.
Y, sí, ojalá que las sorpresas sean siendo tan agradables como la veloz carrera de una corza.

Amando Carabias María dijo...

Después de varios meses de dudas, miedos e indecisiones, me he decidido.
Acaba de nacer mi segundo blog...
No, no os asustéis. Se trata de la publicación semanal (en principio los domingos) de las novelas que tendrán difícil salida. Empezaré por la primera, Mañana amanecerá. El blog se titula Euritmia en la red, desde aquí podéis enlazar, o desde la columna de la derecha de este blog, donde ya está preparado su enlace

Pepe Gonce dijo...

Amando, los que frecuentamos mucho la zona de sierra sabemos que es muy normal que se te cruce en la carretera algún animal, cérvidos, jabalís, etc. Lo que si es curioso es lo descarao que son los cervatillos. Se te quedan mirando fijos y ni se inmutan…Los mayores no aguantan ni que los mires.

Sobre lo voluble de la vida, sobre las sorpresas que se producen de la noche a la mañana, ahí tenemos el ejemplo del chaval del RCD Español, Dani Jarque. Una desgracia. Descanse en Paz.

Bueno y del nuevo blog que te decimos, que palante, que lectores no te van a faltar.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Pepe Gonce
A nosotros lo que más nos sorprendió fue la ausencia del aviso. De hecho, lo más habitual, es que se vean más señales reclamando la atención del conductor por la posible irrupción en la calzada de algún animal, que animales en sí.
Respecto de Euritmia en la red, te agradezco el comentario y así lo espero, que no me falten los lectores. Al menos sé de uno, y se agradece

Isolda dijo...

¡Qué sitios más bonitos para visitar! Me acuerdo muy bien de todo lo que nombras. ¿No te parece una belleza que se te crucen esos animalillos? Avisando, claro.
Si un día te animas, -Gónce me apoyará- además de la Sierra de Cádiz, tendríais que ir a Cazorla. Ahí se pasean a tu lado tranquilamente varios tipos de cérvidos.

Estoy muy contenta con la nueva Euritmia, es el segundo mejor sitio para situarla: en la Red.
Aunque muchos de nosotros la llevamos ya en el corazón.
Besos.

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
Que Euritmia esté en tu corazón será la cosa más bonita que han dicho de mis letras hasta ahora.
Los sitios, en efecto, son una maravilla, y no se cansa uno de visitarlos.
En el Palacio de Riofrío, mejor dicho en sus bosques e inmediaciones, como recordarás, también se pasean ciervos y hasta se les puede dar de comer, aunque debe estar prohíbidos.
El Sur es una de tantas asignaturas pendientes como tengo. Una de tantas.

catherine dijo...

me siento en casa en tu relato. L'Alpe d'Huez es también una estacion de esqui a una hora de Grenoble. En la autopista desierta volviendo de Lyon a las 11 de la noche y charlando con amigas tuve que frenar enérgicamente, un corzo nos miraba fascinado por las luces del coche. Pués se fui de repente saltando al otro lado. Qué susto a pesar de los senales que anunciaban esta casualidad y qué maravilla! Una maravilla màs grande de noche también y con la luz increible que trae la nieve fue el salto de una corza en el prado nevado arriba del jardin, màgico!

A visitar el bebé. Besos para él y para ti.

Amando Carabias María dijo...

Catherine:
Otro susto. ¿Qué tiene la luz potente de los faros que a tanto animales atrae, y tantos cadáveres deja por las carreteras?
Para los aficionados al ciclismo, L'Alpe D'Huez es la montaña de los holandeses. El año que la organización del Tour no establece allí un final de etapa, es como si le faltara algo a ese Tour. Igual que el año que aquí no ponen la etapa de Los Lagos. Tiene que ser así, lo comprendo, y además los auténticos habitantes de esas montañas (no sólo los visibles, claro, en este rincón ya sabemos algo de trasgus, gnomos, unicornios, xanas, bruxes, elfos, ondinas, hadas, etcétera) lo agradecerán; pero algo falta, sí, algo falta.

catherine dijo...

Cuando no haya el Tour en la region de l'Alpe, en Oisans, los holandeses vienen a pesar de todo para participar a varias carreras. Es una locura en la carretera y para los habitantes no te digo, menos para los que viven del turismo. Y para los dahus, animal mitico de los Alpes con una pata màs corta para adaptarse al pendiente, peor. Cada vez que se vuelven para mirar un grupo de ciclistas se caen.

Qué contraste en las dos primeras fotos y la otra! Cuando construyeron este Sagrado corazon inalterable?

Maria Sanguesa dijo...

Seguiremos tu nuevo blog, Isolda ya lo ha dicho: Llevamos a Euritmia en el corazón. Estupendo escrito sobre aquel precioso e histórico lugar, los recuerdos se me llenan de vida al leerte¡Menudo susto el que os dio la corza! Como la propia vida, nunca sabes qué se te puede cruzar por el camino, sin previo aviso...
Muchos besos.

Gaspard dijo...

A falta de corzas, he visto cabras, poco antes de la frontera, en la última curva de la RN-10 francesa. Viendo como está la escena política, probablemente ellas estén más cuerdas que los otros.

Hendaya está atestada de turistas (y de coches, no hay Dios que aparque), y mi Donostia querida, también. Voy a ver los fuegos, y el Sagrado Corazón de Urgull de fondo.

Agur.

Amando Carabias María dijo...

Catherine
Transcribo lo que literalemente he encontrado en la red:
"Ubicación: cima del monte Naranco
Autores: Gerardo Zaragoza y Rafael Urrusti
Año de instalación: 1980
Gigantesca creación (1980), encumbrada sobre un pedestal en la más alta cota del monte Naranco: el Picu el Paisanu (636 m de altitud). Su diseño corresponde a García Lomas; sería Gerardo Zaragoza quien ejecutase la enorme imagen del Cristo, en tanto que la reproducción a gran escala —cinco metros— de la Cruz de la Victoria la asumió Rafael Urrusti. El padre Vilariño, al realizar una colecta popular en la que se recaudaron 10 de los 17 millones necesitados, sería quien de forma definitiva facilitase la cristalización de una iniciativa que en 1950 tuvieron el padre Vega y Ramonita Beltrán, pretendiendo emular el levantado en Río de Janeiro. La escultura y su pedestal alcanzan los 30 m de altura."
Es decir que no es tan inalterable. Digamos que hay mil años de diferencia entre unas construcciones y otras.
De los Dahus no sabía nada

Amando Carabias María dijo...

María Sangüesa:
Te agradezco de antemano el seguimiento de la publicación de la novela en "Euritmia en la red". Y me alegra que mis palabras te hayan traído recuerdos tan felices

Amando Carabias María dijo...

Gaspard.
A ver si ahora es posible... Qué tarde...
Digo que felices fiestas donostiarras, que ojalá los fuegos de esta noche sean hermosísimos, que no os suceda lo que la semana pasada pasó, según nos contó María A, que no tengas problemas con las cabras...
Lo de los políticos no tiene solución, aunque por suerte sí hay señales de aviso...
Aunque no siempre.

Amando Carabias María dijo...

El servidor de blogger está dando muchos problemas y funciona de forma intermitente. Lo digo por si acaso hay algún problema de aquí en adelante. Si es que no lo tengo yo ahora claro