viernes, 9 de octubre de 2009

EL PERDEDOR. ENTREGA 1ª

Nota introductoria: Este relato que he dividido en seis entregas, fue escrito en su primera versión en el año 2002. Lo digo porque de forma casi inevitable, a pesar de la tercera persona, y otras circunstancias literarias, quizá haya alguien que piense en la condición autobiográfica del texto. Cosa que no sucede en absoluto, en ninguno de sus detalles.
Recuerdo que quien escribe, no siempre lo hace sobre su vida.


El final que se escenificaba aquella mañana, empezó una noche de locura silenciosa y mínima. Una noche en la que, aparentemente, le daba todo lo mismo. Una noche en la que, si hubiera cometido más dislates, casi nadie se lo hubiera tomado en cuenta. Cualquiera que se atuviera a los hechos objetivos, estrictos y contrastables le habría dado la razón, o casi toda. Al menos, aquella noche... Estaba dispuesto a correr riesgos, aunque no tantos, quizá.
Hacía unas pocas horas, una nota ocupaba el mueble de la entrada de su vivienda. Cuando abrió la puerta, le turbó el inusual silencio que la inundaba en esos instantes vespertinos. Quizá le sorprendió más aún la ausencia de olores.
El aroma de su casa era el abrazo cálido y cotidiano, el tibio zaguán del descanso reparador de la jornada. Para él, ese efluvio era sinónimo de hogar. Más que la ausencia del sonido de su voz saludándolo o de sus pasos acercándose a él, revestidos de zapatos de tacón bajo para estar en casa, o de su música preferida, o del televisor enchufado con su parloteo inefable se extrañó de que no saliera de la cocina el aroma de sus exquisitos guisos nocturnos. Pensaba a menudo que aquellos manjares eran lo único que le mantenían unido a ella.
La nota le chilló nada más abrir la puerta. Intuyó que era definitiva. Dedujo que era algo malo. Si hubiera sucedido algo grave, hubiera recibido la llamada en el móvil, pero durante la tarde no había tenido ni una sola. Apenas tardó unos segundos en leer las cuatro frases que había escrito su mujer. En el fondo, no le pillaron por sorpresa, aunque, acaso, pusiera cara de ello. Se lo barruntaba desde hacía varios meses. Aunque es cierto que en ese tiempo no hizo nada.
O permitió que todo sucediera.
Se convirtió en espectador pasivo. Al principio le pareció imposible. Imposible, no por la situación en la que vivían, sino por la forma de ser de ella, tan poco dada a los cambios, a las aventuras, a no ir sobre seguro. Aunque las evidencias eran más elocuentes cada día, dedujo que se trataban de las insanas fantasías de su imaginación exacerbada y propensa al drama. Ella, fría, calculadora y cartesiana, no daba el perfil de los seres humanos que se lanzan a vivir una breve aventura extra conyugal, y, mucho menos, un adulterio. Si bien es cierto que, desde hacía algún tiempo, la situación era insostenible por la falta de comunicación, por las continuas discusiones y por las disensiones en cualquier tema que hubieran de decidir en común. Es más, se dijo en un ataque de sinceridad: el gran culpable de que todo hubiera concluido había sido él mismo. Él que se había dedicado a vivir como si ella fuera, no una compañera, sino un estorbo, un pesado fardo de piedras inservibles que se ha de llevar por fuerza, y que, a la primera oportunidad, puede ser abandonado en mitad del camino.
A pesar de ello (o quizá por ello), pensó que sus sospechas no eran más que infundios o ecos provenientes de su atormentada conciencia, que le lanzaba avisos camuflados de incipientes celos para que cambiara las cosas, para que empezara a reconstruir el edificio que se venía abajo sin remisión, o, por lo menos, apuntalarlo. Una y otra vez, aunque las pistas que ella misma le daba eran tan evidentes que hasta Watson dormido las habría sabido interpretar, él se dedicó a negarlas. Es más, se empeñó a creerse a pies juntillas todas sus explicaciones, incluso las más peregrinas.
En su interior reconocía o adivinaba el abandono. Intuía que otro hombre había venido a ocupar el corazón y también su cuerpo, a pesar de la frialdad de ella (casi enfermiza); en definitiva, otro hombre llenaba su hálito vital de sentido. No debía dolerse porque se hubiera escenificado el último acto de aquella tragicomedia. Mientras, sentado en el sofá del desierto salón, bebía un güisqui más bien caliente (no tenía ánimos ni para llegar hasta la cercana cocina y echar sobre la bebida un par de hielos), rememoró con extraña precisión cada uno de los momentos en los que había presentido el abandono. Mejor dicho, los momentos en los que lo había visto llegar.

39 comentarios:

N. dijo...

Es la primera vez que entro a su blog, pero le aseguro que regresaré por lo menos otras cinco. =)

Saludos.

Amando Carabias María dijo...

N:
Aquí te espero, y ojalá sean más de cinco veces.

maririu dijo...

intrigate y bien planteada ¿cinco? y no se alargarán...
Ya sé lo de la funda azul es que puse mi URL me dio por eso y la máquina lo delata y nosotros a buscar qué pasa buenos días

Amando Carabias María dijo...

Maririú
A diferencia de "¿Qué decisión tomar...?", este relato está escrito desde 2002. Por tanto, y en principio, aunque nunca se sabe del todo, está dividida en seis partes.

Pilar dijo...

Creo que en la nota sólo pone lo siguiente:

" No te olvides de apagar el gas, estoy en Hipercor buscando ofertas".

Esta lapidaria y definitiva nota chirría tanto con las costumbres de esta gélida en apariencia, segoviana,( y es que ella siempre ha preferido "El Eroski ) que el pobre....(ponle tu el nombre, pero que sea angelical) no puede por menos que verse en el espejo con unos cuernos similares a los del Avispado,toro cabrón donde los haya .
Tal evento le pilla tan de sorpresa , que empieza a dar vueltas y vueltas...hasta que llega a conclusiones más profundas. ¿Por qué Hipercor...?¿Qué puede haber encontrado allí? ¿Salmonetes más apetecibles, azules quizá ? ¿Algun reponedor veinteañero, cachas y algo sudoroso?...O ...!cielos!!!No!!! No quiere ni pensarlo. ¿Será que se ha enterado del tórrido romance que el mantiene con la cajera del supermercado (ponle tu el nombre, pero que sea mu demoníaco) desde hace cinco años? Eso sería lo pior de lo pior.

Perdona mi atrevimiento, poeta maestro, en esta pequeña variación o premonición de capítulos venideros.¿Ves Ferrán como yo también versiono? Y si resulta que al final acierto considerémoslo como una coincidencia más.

Se prevee muy, pero que muy interesante el fasciculado relato. ¿Le servirá a Almodóvar para su próximo guión? Auguro que sí.

Besos color cobalto.
Pilar desde su Pecera.

Pepe Gonce dijo...

Bueno escribidor pues aquí nos tienes esperando las próximas entregas...¿hay cuernos o no?

Pilar magistral "as usual". By the way, el lunes es tu santo, ¿no? ¿lo celebras? lo digo para buscarte una canción y dedicártela.

Un abrazo rojo.

Pilar dijo...

Pepe, qué amor eres.
Me encantaría una canción con abrazo rojo. Pero no te molestes, con que estés por aquí "as usual" me basta. Mua.

Y, Amando, antes me equivoqué, quería decir: Besos índigo.
Sorry.

Os dejo una canción muy azul, para que disfrutéis el finde. Yo pasaré por aquí (si me dejan los no-eventos de mi santo.)

!A bailar!

http://www.youtube.com/watch?v=Y4QGPWLY-EM


pd.- Poeta, ya estás traduciendo, que veo que el inglés se te va dando.

Inés dijo...

Amando querido amigo, tu relato magnifico como siempre, seis entregas se harán cortas.
Muy bien escrito, hay algo muy determinante que escribes y es que él se había dedicado a vivir como si ella fuera un estorbo, pese a que repites que ella era fria y cartesiana, quién no cuando se acostumbran al rechazo.
El abandono es terrible, la soledad cuando no se elige, pero el desamor y vivir la vida sin vivirla sin sentirla es aun peor.
Puede que el amor muchas veces o lo que queda esté precisamente en los pequeños detalles, los guisos y platos de comida...

Siento curiosidad por la nota y por el relato en su totalidad.
Me ha gustado muchisimo, siempre me llenan tus escritos.

Amando, gracias siempre por tus palabras, siempre.

Muchos besos y un enorme abrazo para ti,
Amando hoy es mi cumpleaños lo comparto contigo y te invito a un trocito de tarta de chocolate y a un buen café.

maririu dijo...

yo me inclino por un suicidio en algún capítulo o una tentativa.

una pista está en el post.
¿de quién?

Pepe Gonce dijo...

Después de tres años mi portátil está a trancas y barrancas, mañana viene de Madrid el informático y me ha amenazado con formateármelo. Siempre que me lo deje “por lo menos como estaba” podré seguir entrando aquí “as usual” pero como me malicio lo peor…aquí dejo la canción por el santo para nuestra dick jockey particular Pilar:

http://www.youtube.com/watch?v=skJURa3JFEE&feature=PlayList&p=C5E4C4F72D2E6B0C&index=5

Pilar dijo...

Pepeeeee!!!Ahora sí que la has liado!!!
!Me caso contigo, vaya!
Un besazo con todo mi agradecimiento.
MUAAAAAAAAAAA.

Alena.Collar dijo...

Pues promete. No quiero aventurar más, pero promete. Lenguaje muy asequible, narración muy natural, se cuenta con sencillez...
Lo que se agradecen todas esas cosas en literatura, caramba...
Un abrazo no sé de qué color...pero podría ser amarillo-ocre; me encanta el otoño. ;)
No sé si también dejárselo a los becarios...;)
Pilar: felicidades anticipadas; me voy el sábado y vuelvo el jueves, así que no estaré ese día...

Pilar dijo...

Gracias Alena. Me encanta tu nombre.
Por cierto, ¿quien c. son los becarios, Amando?.

Amando Carabias María dijo...

Pilar:
Jajajajajajajajaajajaja
Si fuera tan divertido.
¿Me permitís no opinar sobre el argumento...? ¡Cómo que no!
Bueno, vale. No habrá misterio, esta vez, o no mucho. Ya iremos viendo, y no digo más.

Amando Carabias María dijo...

Perdón primero la parte musical:
De parte de Pilar

Amando Carabias María dijo...

De parte de Pepe Gonce

Amando Carabias María dijo...

Pepe Gonce
No seais impacientes, todo se sabrá, pero anticipo que no habrá situaciones escabrosas, simplemente indicaciones.

Amando Carabias María dijo...

Pilar
Sí el índigo es más marino

Amando Carabias María dijo...

Inés
Sí la soledad va a ser algo fundamental.
No olvidemos que el relato, aunque se narre en tercera persona, está escrito desde la perspectiva de él. Por tanto su subjetividad será la que nos conduzca.
Muchísimas gracias por tus palabras.

Amando Carabias María dijo...

Maririú:
Pues no, error, pero no digo más.

Amando Carabias María dijo...

Pepe Gonce
¿Otro cacharro con problemas?
Tenemos media plantilla renqueante. Así no se puede llegar a la final de ningún torneo, amigo, así siempre vencerán los del Barça :)

Amando Carabias María dijo...

Pilar
Me veo oficiando.

Amando Carabias María dijo...

Alena Collar
Gracias por tus palabras. Los relatos, como los poemas, o cualquier texto van adquiriendo su forma, se moldean.
En este me interesaba más la historia que el modo de contarla; pero iréis viendo.
Los becarios te saludan.

Amando Carabias María dijo...

Pilar
Los becarios deben ser los chinos que tengo dentro del equipo, porque otros no existen.
Creo que es un juego de Alena que tiene que ver con otro sitio.

Pepe Gonce dijo...

¡¡¡Obama Nobel de la Paz!!!
Me lo expliquen...que yo sepa todavía no ha tenido ninguna actuación decisiva para el fin de los diferentes conflictos abiertos por esos mundos.

Y si es por ser el primer presidente negro de EE UU el Nobel se lo deberían haber dado al pueblo que fue quien lo votó, ¿no?

En fin...doctores tiene...

Gaspard dijo...

A falta de exquisitos guisos, un amargo trago para nuestro pobre hombre.

Alena.Collar dijo...

No va desencaminada Pilar...
Aquí NO hay becarios. ( Ni becarias). Aquí hay titulares y dueños y señores de un blog.
Y no digo más...
Besotones.

Alena.Collar dijo...

Perdón; que quien dice lo que dice es Amando, creí (leí mal) que la opinión sobre becarios era de Pilar.

Amando Carabias María dijo...

Pilar & Pepe Gonce:

¡¡¡¡ABSOLUTAMENTE GENIAL!!!!!
Es que en el equipo matinal, sólo me lo puedo ver e imaginar, pero no escuchar.
¡¡¡¡GRACIAS A AMBOS!!!!!

Amando Carabias María dijo...

Pepe Gonce:
Esta mañana, cuando me he enterado de la noticia...:
a) He pensado que era una inocentada.
b): No la entendía.
c): He sentido que a lo mejor se premiaba el futuro.
d): He leído el breve comentario de Alena Collar
e): He leído el brevísimo comentario de Saramago

Quizá no está mal concedido

Amando Carabias María dijo...

Gaspard:
Efectivamente, por ahí comenzamos a perder...

Amando Carabias María dijo...

Alena Collar:
Eso es y así entiendo que será siempre. Cuando este titular tenga que aflojar el ritmo por las circunstancias que fueren, se notará, vaya que se notará.

catherine dijo...

vengo muy de prisas entre el marido que se va a navegar un buen rato y el nieto que tengo que cuidar en su montaña un buen rato también. Me iré el domingo y estaré de paso en casa de vez en cuando. Tengo que arreglarlo todo antés de salir.
El relato empeza bién,leiré los capitulos siguientes con gusto cuando pueda.
Besos y hasta luego.

Amando Carabias María dijo...

Caterine
No sé si sonará muy cursi (me da lo mismo), y sé que me repito, pero me emociona tu fidelidad y tus esfuerzos.
¡Qué bonita queda la Ñ, sabiendo de dónde viene, y lo que te habrá costado adaptar un teclado en español a tu ordenador francés!

Isolda dijo...

Buenas noches a todos.
Amando, querido, me siento desconetada del mundo.Estoy con el ordenador de mi hermanso sin ADSL, en este pueblo, hasta el lunes noche. Ni siquiera me baja el correo. Así sólo entro para saludar.
Es impresionante , en un par de días, dos personas nuevas.
¡qué razón tenías al decir que eran muchos ojos los que te miraban! Me alegro mucho, por tí.
También me alegro muchísimo del permio nobel a Obama; ya se que es simbólico, pero es emocionante, al menos a mí me lo parece. (me gustaría saber lo que piensa Gaspard, conste que lo pregunto con buenísimas intenciones.

La entrada de ayer, fantástica. Hoy, Amando he estado en un monasterio románico precioso y me ha acordado de otras muchas cosas. Además la visita es con música, diré celestial, con videos, hologramas, precioso ya digo.
Los que podais verlo se trata del Mont San Benet, cerca de Montserrat.
Os mando besos a todos, no puedo entrar en todos vuestros blogs, porque esta lentitud me pone enferma, pero no me olvido de nadie, de nadie! La del otro lado del estrecho, que lo sepa también, lo mismo que otro que yo me sé.
Os sigo lleyendo, pero hasta el lunes noche, no entraré.
Felicidades Pilar!

Isolda dijo...

Uy Inés, felicidades y un beso especial.

Maria A. dijo...

Amando, este relato lo voy a leer desde el primer momento, para no acumular trabajo ni perderme nada, nada. Me gusta tanto como la ñ de Catherine...
Aunque me parece prematuro, visto como está el patio, yo también me alegro del Nobel a Obama...El de Litaratura... habrá que aprovechar para conocerla. Pero a mí me hubiera gustado que se lo dieran a Kadaré.
Isolda, disfruta del fin de semana y del maravilloso románico catalán. En este lado del Estrecho hace muchísimo calor y hay mucho trabajo este fin de semana, como la semanita que acabamos... ¡vaya semanita! Y el lunes no es festivo...pero hay que celebrar no sé qué... Nosotros tendremos a un sabio - M. Benaboud-, un gran historiador y mejor persona, para hablar de Tetuán como ciudad morisca. Algunos alumnos prometen aparecer con las llaves de las casas de sus antepasados en Granada. Iré preparada para hacer fotos. Besos africanos.
Me olvidaba: parte de las camisas, con alguna falda y un pantalón, se han ido con R'himo, felices y contentas..

Amando Carabias María dijo...

Isolda
Cumpliendo con tu promesa, como siempre. A pesar de la medio desconexión del mundo cibernético dijiste que hoy entrabas, y has entrado.
Me alegro de que sigas disfrutando de tus vacaciones tan viajeras y que nos sigas trasmitiendo tu entusiasmo y vitalidad.
El románico catalán..., otro de mis millones de déficits.
Todos hemos recibido tus besos, estoy seguro, absolutamente todos.
Y no te preocupes por la lentitud informática. Mejor así, por otro lado, podrás disfrutar del maravilloso lugar donde te encuentras... Ya vendrá el lunes, tu llegada a Barna y las sorpresas que te depare tal visita.

Amando Carabias María dijo...

María A
Muchas gracias, espero que el resto del relato no os defraude. Hubiera sido mucha casualidad que otra vez el Nobel hubiera coincidido con el Príncipe de Asturias, y quizá lo mejor sea leer algo de Müller.
Lo de las llaves de las casas granadinas de los antepasados de tus alumnos, es emotivo. Creo que hay sefardíes que todavía guardan llaves de sus casas segovianas.
Terrible tema desde luego, el del destierro.
Bueno pues si se ha llegado a una buena solución laboral con camisas y faldas, todos tan contentos. Ojalá sea la señal de salida para que se llegue a reanudar el diálogo entre patronal y sindicatos, que buena falta nos hace... Bueno, cualquier diálogo en general.