jueves, 5 de febrero de 2009

ADAGIO

Está tristísima la tarde para escuchar el adagio del Concierto de Aranjuez. Pero cómo silenciar el grito que siento acá dentro. Cómo decir no al propio deseo de que la música se acomode al caer de mis lágrimas ocultas que hacen hervir la secreta herida.
La voz de oboe se despide con un lamento colgado de la última frase.
Me estremecen el llanto de las cuerdas de la guitarra que adivinan desde el principio su pérdida.
¿Dónde te fuiste amado...?
El murmurio del agua de las fuentes es apenas un susurro triste que casi apaga el sonido de los pasos lentos y hondos, el eco de su veloz huida...
A lo lejos intuyo las frondosas arboledas de los inmensos jardines, siento el calor del verano prendido de la ansiedad de la melodía, la desesperación de quien ha sido dejado solo a su suerte, y las criaturas que se desperezan y se compadecen por el abandono de la amada y explotan en unánime súplica colectiva que pone los latidos de punta y estalla los vellos de la piel. Todas las criaturas, al tiempo, exclaman doloridas, la súplica que balbucea el alma herida.
¿Dónde te fuiste amado...?
Esta tarde es una tarde tristísima y gris y fría y confusa. Sé, y lo sé con la misma certeza con que ahora siento el dolor, que tras el invierno llegará la primavera, que el sol volverá a acariciarnos la piel, que la sonrisa volverá a nuestros labios..., pues en medio de esta feroz herida soy incapaz de dimitir de la esperanza.
Entretanto mi corazón, como la tarde, languidece en medio de estos hilos de plata que se desmoronan sobre una de sus diástoles. Esta tarde vivo en la inmensidad interior de este adagio, y sé que, de vez en cuando, es necesario respirar este aire melancólico para saborear, cuando regrese, el instante de la risa o el aroma de la primavera... o el regreso del amado.

3 comentarios:

Adrian Dorado dijo...

¡Qué vivo sólo Amando y, aún, no me ha legado la muñequita inflable y el perrito me ha abandonado y....me voy a poner un rock´nroll con una batería a mil!

S.C. dijo...

Eres un romántico.
Te voy a pasar un cd de Manolo Kabezabolo a ver qué se te ocurre al escucharlo, jajajaj.

Amando Carabias María dijo...

Adrián: gracias.

S.C.: ¿Cómo me has descubierto? Y yo que iba de duro por la vida. Por cierto, yo no tenía ganas y fíjate. Lo mismo con lo del tal Manolo organizamos un soneto a lo Garcilaso. Cosas más raras se han visto.