Aquello que supera el tono inútil
de una pregunta, se torna lágrima inalcanzable, aunque resbale lentamente a
través de tus mejillas, adheridas a las mías.
Entender es necesario
para lo pasajero. Lo esencial se siente. Salva.
Leer los poemas en
mitad de la noche, ayuda a descubrir cuál de ellos sirve para guiar en el
laberinto.
7 comentarios:
No sólo en mitad de la noche...
Un fuerte abrazo amigo.
Estupenda reflexión, lo esencial se siente y salva.
Me dejas una vez más, con la boca abierta, querido Amando.
Besos, siempre.
No se puede decir más en menos, es como un aria barroca de las reflexiones intimistas.
Pero, eso sí, deja de colgar esas cosas tan impactantes. A Isolda se le ha quedado la boca abierta, y eso es muy incómodo, y peligroso en estos tiempos.
Abrazos a todos, a Pepe también, por supuesto.
¡ay! con los laberintos.
No te contestaba porque tenía que volver a leer Quizá un martes de otoño... otra poesía impactante.
Un fuerte abrazo para Amando(s) y Pepe, besos para Isolda.
Leer poemas en la noche es gratísimo.
(aunque leer a los dos Amandos, la misma noche, puede ser excesivo...)
Me apunto a dejarle besos también a Isolda.
¡Hola, Amando!!!
Me encantan estas frases, tienen mucho significado por lo menos para mí. ¡Dices y dices bien!
Entender es necesario para lo pasajero.
Pero, para algunas personas, lo pasajero, no es tan pasajero, sino que tiene un gran valor.
Te dejo mi gratitud y mi admiración siempre.
Un brazo y se muy feliz.
Y, un puñado de besos para todos los contertulios.
Chauuuuu Hasta la vuelta del verano.
Inteligente y espléndido razonamiento, Amando. Lo reflexivo se une a lo sentimental y este a lo natural creando un todo compacto, conciso, potente e imperecedero. Excelente pensamiento.
Un abrazo, Amando.
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