jueves, 2 de diciembre de 2010

F.C Barcelona 5, Real Madrid 0. (O no hay santo sin octava)

David Villa festeja uno de sus dos goles.
Foto de El País. com


Así me enseñaron que se decía, cuando a uno, por múltiples razones, se le olvida festejar o felicitar a quien corresponde en el día y la fecha adecuada.
Uno de nuestros comentaristas, en otro blog amigo, alude a mi falta de referencias en este lugar al partido celebrado en el Nou Camp el pasado lunes. Como muchos saben, ciertos menesteres (algunos gratísimos -como la corrección de Oscurece en Edimburgo- y otros no tanto) me tienen amarradito a la silla y hacen que tenga un poco olvidado este rincón. Espoleado en mi amor propio por el comentario de Francisco Gómez voy a escribir algo relacionado con lo que mis ojos vieron hace unos días.
Acabo de comprobar que hace casi dos años justos (el catorce de diciembre de 2008) hay escrita y publicada en este blog una especie de crónica sobre el Partido del Siglo de aquella temporada. Acabo de releerla y aunque el partido supuso la misma consecuencia sobre la tabla de clasificación (o sea tres puntos para el Barça y ninguno para el Real Madrid) las sensaciones fueron bien distintas.
El pasado veintinueve de noviembre, lunes, el Real Madrid (mi equipo de toda la vida, preferencia de la que no pienso apearme a pesar de los pesares) sufrió una derrota inapelable. Sucumbió ante el mejor equipo del mundo que jugó uno de los mejores partidos de esta sobresaliente época que vive bajo la dirección de Pep Guardiola.
A pesar de lo que diga la clasificación y a pesar de lo que haya sucedido en temporadas anteriores, este Madrid recuperado y fuerte, este Madrid goleador y mandón -al menos hasta el lunes- pareció un muñeco de trapo en manos de un niño ávido por vapulearlo.
No sólo se trata del resultado (siempre un cinco a cero es contundente), sino de las impresiones que se quedaron en las retinas. La falta de respuesta, la ausencia de interés, como si se hubiera desactivado de golpe toda la sapiencia futbolística de este equipo vestido de blanco.
No voy a entrar en cuestiones tácticas, pues al final metería la pata, sólo diré que quien debiera haber asumido la culpa de un planteamiento desastroso, no lo hizo. Y ahí se demuestra su valía.
El Fútbol Club Barcelona jugó en plenitud ese estilo que le hará pasar a la historia del fútbol. Estoy convencido de que cuando se hable del Barça de Guardiola, se hablará -además de los muchísimos títulos que está consiguiendo- de este partido como cumbre de este estilo que roza la perfección y que hace que todo a quien le guste este deporte, se lo pase en grande con los partidos en los que juegan los barcelonistas. El modo orquestado de moverse los jugadores sobre el terreno de juego, la solidaridad con los compañeros, la garra, la fe, la técnica depurada y la inspiración creativa se citaron en muchos de sus jugadores. Para llegar a ese punto, tuvieron que interpretar todas y cada una de las suertes de este juego a la máxima de las perfecciones. El lunes pasado, ningún equipo del Planeta hubiera doblegado a este Barcelona. Ningún equipo habría logrado robarle el balón; nadie es capaz de mantener el esférico en su poder durante tanto tiempo buscando con paciencia el modo de llegar a su destino. En este sentido creo que el segundo gol (y no me refiero sólo los cuatro o cinco últimos pases) es uno de los capítulos más conseguidos del partido. No sé si alguien los habrá contado, pero apostaría que desde que los jugadores del Barcelona cogieron la pelota, hasta que Pedro marcó el tanto, se pasaron el esférico al menos cincuenta veces, sin que ni una sola bota madridista se aproximase al cuero que rodaba sobre el césped, en busca de un destino.
Y uno, a fuer de ser sincero, tiene la impresión de que sólo fueron cinco goles, que si no fueron más es porque los barcelonistas no quisieron hacer más sangre de un rival que no lo fue.
De todos modos y dicho todo lo que he dicho, quizá habría que echar en cara a ambos equipos algo importante, o que al menos a mí me lo parece. Los míos, los que iban de blanco, no supieron perder, y los blaugranas tampoco supieron ganar.
Son gestos mímimos, si se quiere, pero como ocurre con el invierno y los cristales, esas pequeñas ráfagas congeladas de mal ganar y peor perder, pusieron algunas vaharadas en el recuerdo de lo que fue una de las cumbres futbolísticas en el juego barcelonista.
Esperemos que algunos aprendan a medir sus palabras a partir de ahora. Esperemos que otros comprendan que el fúbol se gana en la delantera, pero se genera en el centro del campo. Esperemos que a quien corresponda aspire a algo más que a vender camisetas.

11 comentarios:

Luis Madrigal Tascón dijo...

Muchas gracias, amigo, por decir sencillamente la verdad. Es usted un madridista que me reconcilia con el madridismo (muy en general), ese apasionado "movimiento", casi telúrico, que sin decirlo, piensa que es no sólo "más que un Club", sino más que el mundo entero. Encontrar un espíritu sereno, noble y digno de ser oído, es reconfortante. Reciba el saludo, cortés y cordial, de un viejo barcelonista, nacido en León. Seguiré desde hoy su Blog. Más que nada por el espíritu de Terencio, que comparto radicalmente. Luis Madrigal.-

Fernando dijo...

Bien, amigo Amando, muy bien. Ojalá esa moderación y esa forma dign de ver las coasa se extienda a "nuestra ciudadanía", como nos dicen ahora desde Andalucía, que debemos llamar a los ciudadanos. Olvida el genérico "madridismo" y habla de los "seguidores y las seguidoras del club de fútbol de Madrid". Ya sabes, admirado Amando. De ahora en adelante no valen los genéricos. Un abrazo.

Flamenco Rojo dijo...

Amando, esta crónica te honra como madridista y como persona…

En lo deportivo, me extrañó el planteamiento del partido por parte del entrenador del R. Madrid, el mismo Mourinho que tan magistralmente y a la vez especulativamente había planteado el enfrentamiento Barça - Inter de Milán…salir a jugarle al Barça "de tú a tú" hoy por hoy es un gravísimo error. Todos los equipos que intentaron jugar contra el Barcelona de este modo pagaron carísima su atrevimiento. Tal vez fuese su lado prepotente el que le hizo creer al portugués que el R. Madrid podía jugarle a este Barça de igual a igual, o tal vez fuese la presión del madridismo y de los medios afines al club merengue.
El Barça tiene una mina con su cantera y la está explotando…Ya pasó con el Ajax de Kluivert, el Milan de Maldini o con el Madrid de Butragueño…

En cuanto al tema del “Fair Play”, suspenso para los dos equipos…Como bien dices, es difícil saber perder o saber ganar y algunos jugadores tanto del R. Madrid como del Barça se encargaron de demostrarlo.

Un abrazo.

emejota dijo...

¡Que bueno! Me gusta lo bueno, lo mejor, de futbol no entiendo pero en la final del mundial disfruté junto a mis nietos.
Cuando pasan cosas así me sorprendo tanto que aún entiendo menos. Un fuerte abrazo extendido.

María A. dijo...

Mis alumnos madridistas, aún no se han repuesto del "disgusto"... Pero son aún más severos que tú, escribidor, en la crítica al juego de su equipo... "Mucho disgusto tenemos profe"..."y mucha vergüenza,mucha,jefa..." "Y qué mal perder y ganar"... son algunos de sus comentarios. Los del Barça, hoy han dejado de levantar la mano con los dedos extendidos a sus compañeros...
Viendo el partido con ellos, nuevamente constatamos lo mucho que estos jóvenes apasionados del fútbol nos pueden enseñar: todos aplaudían -puestos en pie al unísono- las buenas jugadas y los goles. Todos pitaban las entradas a Messi o a cualquier otro jugador de ambos equipos. Al finalizar el partido, todos aplaudieron y cantaron juntos. Eso sí, alguno con lágrimas en los ojos... Y los del Madrid, como estaba acordado previamente, hicieron pasillo en el salón de actos a los del equipo ganador. Los tés y las pastas para todos corrieron por mi cuenta...Y todos marcharon por las calles de Tetuán: los del Barça, a sumarse a la fiesta de celebración por las calles -casi como en el Mundial...con la "roja"- y los del Madrid, "a estudiar a casa, profe, que tenemos exámenes"... ya, ya...
Por cierto a uno de mis mejores alumnos acaba de ficharle el Atlético de Tetuán -en 1ª División de aquí-. Ya entrena con el equipo pero, como no quiere perder el curso, sólo jugará los partidos en casa durante esta temporada. Como sea tan buen jugador como alumno y persona, será el Villa de aquí... He prometido ir a verle al campo el día de su debut. Ya os contaré... Abrazos africanos.

Leonel dijo...

Me gusta el fútbol, lo sigo siempre que puedo, no me pierdo una partida en TV de mi equipo, viviendo en Italia no puedo tifar que el Inter de Milán, que es el equipo que mejor representa los emigrados en este país.
Debo decir que a pesar de admirar José Mourinho por ser el entrenador que nos llevo a ganar el pasado año todo lo que se podía ganar, en muchas ocasiones se deja llevar por la soberbia y la arrogancia cargando demasiado sus equipos, el resultado es que terminan en nueve los partidos, al Inter le sucedió dos veces el pasado campeonato de serie A, y muchas veces su comportamiento va al limite del ambiente deportivo. No vi la partida Real vs Barcelona, pero leyendo tu entrada, amigo mío, creo que haya sido una de esas partidas que era mejor perdérselas pues sale derrotado el deporte.
Espero que el Real Madrid se levante, sobre todo, que recuerden que a pesar de todos los intereses económicos que hoy gobiernan el mundo del fútbol, al final es siempre un juego.
Un abrazo.
Leo

pedro oliveira dijo...

Bom dia,

Sou português e adepto do Barça desde sempre.
Nunca perdoei a Figo a forma como abandonou o clube da Catalunha.
Do Real Madrid, obviamente, não gosto, embora recorde com saudade alguns jogadores que vestiram, suaram e honraram a camisola do clube de Madrid, mais, recentemente, Raul e Roberto Carlos (o defesa brasileiro) mas, também, Valdano, um senhor no campo e fora dele e, especialmente, Hugo Sanchez, o goleador mexicano.
O futebol não é, não deveria ser uma guerra, treinadores como Mourinho, não ajudam ao espírito de paz e sã competição que deveria nortar o desporto em geral e o futebol em particular.
O que está escrito no «post» é verdade, os comentários são, também muito bons.
Um abraço desde Portugal, dum «culé» português que ficou muito feliz com os 5-0 de 29 de Novembro.

Isolda dijo...

Si el fútbol fuera como lo cuentas, para disfrutar de la lectura y en silencio, me gustaría.
Besos de ánimo para tu Real Madrid.

Gaspard Pearlman dijo...

Lo que da pena del Madrid es que cualquier equipillo le puede crear problemas al Barça. La ha palmado el Barça frente a pequeños, o no ha pasado del empate, como con los daneses. El Madrid estaba fundido. Esa defensa adelantada a mitad del campo, cogida por, ¿sorpresa? por el contraataque del Barça. El Madrid cortocircuitado, sin posesión -eso no es novedad hablando del Barça-, sin llegar a la portería del rival, con los centrocampistas enmarañados, ¿sorprendidos?, cada vez que Messi o el resto enchufaba hacia Casillas. Agujeros por todas partes, daba pena el Madrid.
El Barça estaba muy excitado, perdió el tono en la primera parte tras el segundo gol, los jugadores estaban muchos fuera de sí, y eso que iban ganando. El gesto de Guardiola, la tangana consiguiente, la trampa de Messi -qué necesidad-, la burla tras los cinco goles, restregando la manita...
Por otra parte, tal vez sea porque soy culé, y a mucha honra, pero el vestuario del Madrid parece una colección de psicópatas. Primero Pepe, ahora Ramos...
Sea como fuere, es bonito poder todavía disfrutar del deporte, que no escapa a la mierda, con perdón, que todo lo pringa, ahora que hemos podido asistir a la polémica sobre la corrupción de la Fifa y las sospechas sobre la concesión a la purísima Rusia y a Qatar, o Catar, o Katar, que ya no sé cómo se escribe con el cambio de reglas. Esta mañana leía los titulares de la prensa británica, que está muy escocida y es muy poco objetiva en información deportiva, y me ha encantado el titular del 'Daily Telegraph': "Despreciable: un estado minúsculo y desértico se lleva el mundial de 2022".

Un abrazo a María A., a quien no leí hacía mucho tiempo, y mis condolencias a Pepe, pero me alegré por el 4-2 del PSG.

Y por deporte que no quede, estoy pegado a la pantalla, porque estamos jugando la final de la Davis.

Marina Fligueira dijo...

Hola, pues yo en fútbol... No entro ni salgo sé, que es un deporte que arrastra grandes masas de gente y muchos millones de €... Que a mí en particular, no me parece justo, habiendo tantas necesidades que van en aumento con esta crisis.
Amando, Pero admiro tus letras! Siempre y hoy también con esta entrada majestuosa sobre fútbo. Un abrazo Y ser felices.

francisco gomez dijo...

Conste en acta que mi invitación a Alena y Amando a escribir sobre este partido, surgió más por leer los razonamientos y explicaciones tan brillantes(los dos dicen que no saben de tácticas, pero sus explicaciones dicen lo contrario) que hicieron la ultima vez que jugaron estos dos equipos, que una posible mofa por ganar por mi parte que no existio.Solo una precisión cuando estas jugando ó entrenando estas a unas pulsaciones muy elevadas y eso en ocasiones te hace que digas y hagas cosas, de las que luego dentro del vestuario y más tarde en casa te arrepientes.
Un gran saludo a Amando y a todos los amigos de este bello blog

Saludos Paco