martes, 7 de diciembre de 2010

Atiendo a las palabras de la hierba



Atiendo a las palabras de la hierba,
esos sonidos invisibles, salvo
para los unicornios y los niños.
Atiendo la verdad de la sonrisa
de las hojas marchitas cuando el suelo
se viste con sus brillos de oro y llanto.

Y con Walt Whitman aseguro que
una brizna de hierba no es inferior a la jornada de los astros.*
También confirmo desde aquí, sin miedo,
en otro espacio y siglo diferentes,
que el norteamericano de amplia barba
tenía la razón que otorga el tiempo;
y quienes no leerán nunca estos versos,
saben también que digo la verdad.


Creo que Walt podría estar de acuerdo
que una mano agrietada por el frío,
la soledad helada y la miseria,
no es menor que las manos enjoyadas
de una reina, o de mil reinas.


Pongámonos de acuerdo: aunque seamos
como granos de arena en el desierto,
o astillas en el mar tras el naufragio,
o silencios en medio del concierto,
somos tan importantes
como una gota de agua en el desierto,
un salvavidas en el mar tras el naufragio,
un adagio durante aquel concierto.


Estas palabras suenan a rasgueo
de pasos sobre barro, hielo y nieve,
y sé, aunque suene a presunción mi verso,
que si paráis vuestra mirada en ellas
afirmareis conmigo que el secreto
universal navega en una brizna
de hierba no inferior a las estrellas,
en el latido mudo de la arena,
en la astilla del naufragio,
en el silencio blanco del concierto,
en las sonrisas infantiles,
en el trotar azul del unicornio,
y en cada beso alado del amante.

_______________________________
* Primer verso de Hojas de hierba de Walt Whitman

Safe Creative #1101208299834

8 comentarios:

Flamenco Rojo dijo...

Averiguo que Walt Whitman ha influido y marcado con sus obras a autores de la talla de Neruda y Borges entre otros…Parece que a ti también te tocó la fibra. En cuanto a mí, has conseguido despertarme el interés por el libro “Hojas de hierba”…

Y ahora si me lo permites dejo una frase de Walt Whitman que he encontrado por la red y que me parece muy interesante: “Si llego a mi destino ahora mismo, lo aceptaré con alegría, y si no llego hasta que transcurran diez millones de años, esperaré alegremente también”

Un abrazo.

emejota dijo...

Hojas de Hierba. Uno de mis fundamentales hace años. Ahí me has dado. Sabes, el momento que dura ese sentimiento es el latido de todo el universo y lo transmites maravillosamente. Un fuerte abrazo.

fiaris dijo...

Te visito ,leo y disfruto asi de lindo,asi de agradable,cariños.

Ángeles Hernández dijo...

Pues nada, como Flamenco, anoto en la agenda de leíbles "Hojas de hierba".

Porque las cosas pequeñas, los detalles que a veces nos pasan por alto, la brizna, la sonrisa, la mano agrietada ( no sigo porque la belleza de tu poema no admite mucho comentario, solo este: BELLO Y RASGUANTE, como la guitarra de Flamenco cuando se pone, o incluso la mía cuando lo intento).


Un abrazo y feliz día de la Inmaculada Concepción Á.

Marina Fligueira dijo...

¡Hola Amando! Y demás contertulios. Fantástica esta entra, que si, que por fuerza y pasión por tus letras, detengo la mirada aquí en esta bella poesía. Y afirmo con tigo que el secreto unversal navega en una brizna. El mundo en el que vivimos... Pende de un hilo.

He estado ausente por problemas de salud. Un abrazo y ser muy felices.

Isolda dijo...

Si hubiera leido Withman este poema, tendría celos de tí. Nada que envidiar a sus Hojas de Hierba.
Vine anoche, lo leí y quedé impresionada ante tanta belleza. Creo que emejota lo ha descrito muy bien: el momento que dura ese sentimiento, es el latido del universo.
Atiendo a las palabras de la hierba. Y yo contigo, las atiendo.
Besos siempre.

Leonel dijo...

Amigo mío, este poema lo leí anoche , al menos cuatro veces, lo imprimí para tener la ilusión de tocarlo, como si fuese un libro, y lo he leído nuevamente hoy, otras tantos veces y he arriesgado aprenderlo de memoria, tanto me ha dejado sus huellas brizna y hierba en mis latidos. Poema digno de antologías.
Un fuerte abrazo.
Leo

Claudia dijo...

Rompo nuevamente mi silencio para decirte que este poema ya está guardado entre mis preferidos de siempre, Amando. Como te ha dicho Isolda, el mismo Whithman habría querido escribir este poema.
Abrazos.