sábado, 17 de octubre de 2009

HE MORDIDO LA PULPA DEL PASADO


He mordido la pulpa del pasado
y asoma una sonrisa de lluvia,
tras el rescoldo oscuro de mi vista
dentro de mi desván polvoriento,
donde flota el tamo del recuerdo,
donde se amasa el tiempo y su sombra,
creyéndolos arcilla que doy vida.


He mordido la pulpa del pasado
y me inunda el sabor de caricias calientes,
revistiendo de impaciencia el amanecer,
corteza de pan recién horneado,
mirada sajada en cristal pretérito,
ojos que destilan derrotas,
pupilas que deletrean ausencia de tumba.


He mordido la pulpa del pasado
y reverbera a inocencia su eco de vaharadas,
a iris abierto en horizonte sin extremos,
a conversaciones envueltas en brasas cual ocasos,
a tazón de leche cuyas hebras sueñan
ser tañidos de las estrellas,
o el borde esquivo de su sonrisa.


He mordido la pulpa del pasado
y pisaba lluvia de cualquier tarde,
cuando sonreír era desidia próxima al vuelo,
cuando vivir era sentir la caricia
como de corteza de pan recién horneado,
o soñar con que una hebra de un tazón de leche
fuera el borde de la sonrisa de una estrella.

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6 comentarios:

Pepe Gonce dijo...

Siempre he dicho y sostengo que cualquier tiempo pasado nunca fue mejor…sin embargo, recordar experiencias, momentos…me resulta terapéutico. Hoy tu hermosa poesía habla de la pulpa del pasado, lo comestible del pasado, lo que nos queda del pasado…dicho esto, ahora defiendo que algunos momentos de cualquier tiempo pasado merecen ser recordados.

Un abrazo.

Isolda dijo...

Tiempo atrás hubiera reafirmado la idea de que cualquier tiempo pasado fué peor. Sin embargo, el paso de los años me vuelve algo más moderada.
Creo que hubo tiempos pasados mejores y peores para todos. Por eso los versos con los que Amando se deliza por su infancia y revive momentos deliciosos, sin miedo al futuro, según él "a iris abierto en horizonte", en buena medida nos une a todos.
Y una vez más, la sonrisa en los labios de una hebra del tazón de leche, me llena de menlancolía.

Hoy, también he mordido la pulpa del pasado. Hermoso título, escribidor.

Besos terapéuticos, como dicce Pepe.

Amando Carabias María dijo...

Pepe Gonce:
Siempre he sostenido lo mismo que tú. Cualquier tiempo pasado no necesariamente fue mejor, aunque en algunas cosas...
Pero habría que decir que esas cosas del pasado quizá nos parezcan mejores de lo que realmente fueron, quizá sólo sean mejores en el recuerdo, en la memoria que es la patria de la felicidad. Una de ellas. Qué pronto se nos olvidan (y menos mal que se nos olividan) los malos ratos... Algunos por desgracia no, se clavan como puñales que dejan cicatrices imperecederas...

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
Así es y está bien que sea así. Hay ciertos instantes que, por muy melancólicos que sean, como esa hebra que vuela desde el tazón de leche para auparse hasta hacerse sonrisa de las estrellas, son una maravillosa recarga de energías para el alma (psiqué, cerebro, voluntad, cómo quieras llamarlo), porque allí supimos o intuimos que los sueños se harán realidad cualquier día y eso mismo nos da fortaleza.

Amando Carabias María dijo...

A las OO.O1 se publicará en Euritmia en la red el capítulo X de "Mañana amanecerá".
El horror del miedo se ha asentado en el planeta y también en la pequeña Euritmia.
Desde aquí se puede leer el capítulo
Esta es la dirección del blog:
http://euritmiaenlared.blogspot.com

Amando Carabias María dijo...

La muda/Venecia:
Podremos hablar lo que quiera, y le agradezco sus palabras, pero ciertos comentarios sobran, de ahí que haya suprimido su comentario.