domingo, 12 de febrero de 2012

Muy dentro de su lágrima




Debería fundirme en el silencio,
muy dentro de su lágrima,
en su invisible médula
y acallar este estruendo de navajas
que me impide escuchar
cómo crecen los pétalos futuros,
o cómo me susurran tantos muertos
a través de senderos embarrados.
Debería fundirme en el silencio,
muy dentro de su lágrima,
beberme sus esencias,
y acallar las espinas que transitan
sobre la piel del aire
y me ciegan la línea del mañana,
y me enturbian la sombra del recuerdo
pretendiendo que olvide tanta sangre.
Debería fundirme en el silencio,
muy dentro de su lágrima,
sintiendo su latido,
ese pulso invisible del planeta
eco de los redobles
de todas las miradas con mordaza
las que hoy nacen heladas por el pánico,
las que entonces mataron sin piedad.
Debería fundirme en el silencio,
muy dentro de su lágrima,
y que toda su lluvia
de memoria fecunde mi argamasa
cubriendo mi presente…
No quiero ser la sombra del vacío,
ni quiero ser un surco de cizaña,
ni quiero ser un páramo de olvido…

15 comentarios:

emejota dijo...

Hoy, sin aparente motivo, tengo ganas de llorar. Bs. extendido.

Aniagua dijo...

Sin duda alguna eres un gran poeta.
Me encanta este poema.. Tu reflexión de lo que la vida nos hace ver con toda su bellez y también con sus injusticias , lágrimas, muerte,,
Me gusta como haya versos de once sílabas, luego siete.. yo sería incapaz.Felicidades
Un abrazo

Isabel Martínez Barquero dijo...

Siempre me ocurre lo mismo cuando te leo poesía, Amando: me emocionas. Tienes una voz lírica que conmueve, es fascinante.
Por supuesto, un poema precioso.
Besos.

Paloma Corrales dijo...

Conmovedor en su profundidad. Gran poema.

Besos.

Flamenco Rojo dijo...

Una vez más invocas al silencio en tu poesía...Mas quien lo lea no quedará indiferente y hablará.

Un abrazo poeta.

Isolda dijo...

Ojalá pudieran hablar! como insinúa Flamenco. Me duele el poema de principio a fin, tanto como me conmueve y emocionan siempre tus versos.
Nada que no repita ante tus endecasílabos que te caracterizan.
Besos desde el sur, tal vez encunetren la senda.

Laura dijo...

Precioso el ritmo y la cadencia, no pude dejar de leerlo desde la primera línea.

A mí me encanta ese final de sombra, surco y páramo,
de vacío, cizaña y olvido.

Un abrazo Amando.

Laura Caro dijo...

Todos deberíamos.

Un beso grandote y agradecido.

Jasonia dijo...

Eterna lucha entre lo que los demás esperan que hagamos versus lo que necesitamos hacer.

Mi aplauso.

Un saludo

Marina Fligueira dijo...

¡Hol Amando!!

Una vez más tus inteligentes letras derraman sentimientos profundos de mal estar y de rabia.
¡Dices, fundirte en el silencio de su lágrima! No! no hagas difunde a gritos así, tu amor y tu palabra. Me encantan tus letras, y también se me estremece el alma.

Gracias amigo por compartir con todos nosotros, tu reflexión y tu sentir.
Te dejo mi gratitud y mi admiración. Un fuerte abrazo y se muy feliz.

Marina Fligueira dijo...

Me quedaba decirte, que es un poema melancólico y tambien sencillamente delicioso. Un besito.

Leonel Licea dijo...

Me has conmovido, amigo mio. Vuelvo después de varios dìas de ausencia y con este poema, me voy con los ojos bañados y aplaudiendote.
Un abrazo fuerte.
Leo

Mercedes Pinto dijo...

Me pregunto, amigo Amando, si fundirse en el silencio no sería en sí mimo convertirse en un páramo de olvido. No sé, me has dejado pensando, como tienes por costumbre; pero especialmente hoy, el poema tiene mucha enjundia.
Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Conmueve la esencia de tu poema. Magnífico y rotundo final: No quiero ser la sombra del vacío,
ni quiero ser un surco de cizaña,
ni quiero ser un páramo de olvido…
Me ha emocionado y lo siento como propio. Un fuerte abrazo, querido poeta.

La Solateras dijo...

Soy muy mala para decirte algo que no te hayan dicho ya, pero este poema me conmueve hasta los tuétanos. Es impresionante.

Un abrazo