domingo, 1 de mayo de 2011

Abrigar en silencio tus caricias


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Abrigar en silencio tus caricias
después del terremoto de los cuerpos
es como alimentar lo más profundo,
aquello que da vida a los sentidos,
como el aire permite la existencia,
aunque sea invisible su sonrisa.

Abrigar en silencio tus caricias
debajo de mi piel aún temblorosa,
es fabricar escudos contra el miedo,
es construir un dique insuperable
contra los huracanes del olvido,
contra los ataúdes del futuro.

Abrigar en silencio tus caricias
es sembrar con estrellas mis jornadas,
es prevenir necrosis en el alma,
es sembrar un jardín en mi memoria
donde el recuerdo sea tu ternura,
esencia del respiro del planeta.


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20 comentarios:

emejota dijo...

Uff, que bonito. Ya puede estar contenta tu musa. Un fuerte abrazo extendido.

Fiaris dijo...

Me gustó mucho,abrazo.

Fernando dijo...

Muy tierno y sensible este poema de amor, amigo y poeta Amando. He oído que algún día vendrás a visitarnos al Rincón de los Rechazados en El café de las Sorpresas, Espero que sea realisad. Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Gracias emejota, Fiaris y Fernando por vuestras palabras.
A quienes leisteis el poema anoche, pido disculpas, por no comprobar su edición en el blog. Hasta ahora no lo he hecho, y la primera presentación del mismo, no era la que yo pretendía.
Torpe que es uno con los dedos.
Ahora se ven bien las tres estrofas de seis endecasílabos.
Lo siento.

mercedespinto dijo...

Confieso que me sorprende este poema tan intimista de tu “puño y letra”, en el que las metáforas no podrían ser más oportunas, cuidadas y descriptivas para momentos tan recónditos. Digo como emejota, tu musa debe estar en un continuo sueño.
Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Un precioso poema de amor, con un ritmo y una musicalidad impecables. Estoy de acuerdo con todo lo que dice Mercedes, así que no lo repito, lo suscribo. Un fuerte abrazo.

María Socorro Luis dijo...

Yo suscribo lo que escribe María.

Es precioso. Enhorabuena.

Flamenco Rojo dijo...

Además de suscribir los comentarios de Mercedes, María y María Socorro le mando un beso enorme a Marián, la inspiración de este poema de amor.

Un abrazo.

Charcos dijo...

Mira que me cuestan este tipo de poemas, me suelen rebotar y este en una primera lectura me hizo cosquillas y al volver a leerlo me erizó.

precioso Amando

Besicoss

Isolda dijo...

Suscribo y re-suscribo. Hay un poeta enorme en estos versos, querido Amando. Veo la esencia de todos los grandes y eres tú mecido entre su música.
Besos como versos.

Alena. Collar dijo...

No sé si es un poema de amor al uso...
Quizá me equivoco muchísimo, pero, hoy ¿no es uno de mayo?, primer domingo de?...
Corrígeme si desencamino...

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Y siempre te diré que cuando te lanzas me encanta sentir esa esencia de poeta, mne da igual si el marco versal es en formato verso o en formato prosa, todo es poesía.

Mil abrazos (aún en silencio, sigo siempre aquí)

Marian

Elvira Daudet dijo...

Muy bello poema de amor, que creo haber leído ya, posiblemente en el espacio de nuestra inolvidable Claudia.

Tal vez la belleza sea el único consuelo a nuestra miserable condición humana.

Un abrazo
Elvira

Leonel Licea dijo...

Pues yo lo vi anoche, Amando, lo disfruté muchísimo y no lo comenté inmediatamente porque quería regresar hoy con la segunda lectura y deleitarme nuevamente, como he hecho y debo decirte que no me había molestado para nada la forma tenía, llegué a pensar que lo habías hecho con esa intención, pues todos iban de 8 + 3, y como juego me pareció muy musical, cosa habitual en tus versos y más aún si endecasílabos.
Como quiera que sea, es otro gran poema tuyo, no me cansaré nunca de leer tus versos.
Un abrazo fuerte.
Leo

mateosantamarta dijo...

Creo que es un poema de amor. Y no se escriben tantos como parece. Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Sé que no os lo vais a creer, pero estaba escribiendo una respuesta genérica y no me ha dejado publicar, así que de nuevo lo intento.
Emejota, Fiaris: Gracias nuevamente por vuestras palabras, que dos personas de vuestra sensibilidad estén gustosas con estos versos, es de agradecer.

Fernando: Algún día apareceré por allí, no lo dudes, por ningún momento, se avisará con tiempo; y ya sabes que en Segovia os esperamos a ti, a Antonio, a Rafa, a Antonio… En fin…

Mercedes: Sinceramente, no me parece un poema muy alejado de la segunda parte de los incluidos en Versos como carne, quizá algo más centrado en el momento preciso que sucede al encuentro amoroso… Claro que si has detectado la diferencia, será que existe. Lo cual, dicho sea de paso, me gusta, por aquello de huir de las repeticiones.

María Sangüesa, Soco: Ya que ambas os remitís al comentario de Mercedes, tampoco repetiré las palabras. Lo que si repito de modo individual y cálido es el agradecimiento por ellas.
Flamenco: Cumplidas las instrucciones con todo el detalle posible. Un abrazo.

Charcos: Creo que fue Rilke quien, en su famosa carta a un joven poeta, escribió que huyera de los poemas de amor, puesto que es un territorio muy transitado. Quizá por ello –no por seguir el consejo de Rilke, sino por lo de transitado- no escriba tantos y porque me sucede lo que a ti. Me alegra que este te haya llegado. Un beso.

Isolda: Consigues ruborizarme… Mi tarea es la de aprender, la de continuar en el camino, y la ventaja de un blog (semejante en este sentido a una tertulia o a un taller) es que de inmediato uno se encuentra con la respuesta. Por eso tus palabras son como un espaldarazo que me permite continuar mirando al frente y no desfallecer en la tarea.

Alena Collar: Cuando anoche subí el poema, me percaté de la fecha. Y pensé que quizá alguien podría darle el sentido que le has dado. Una especie de homenaje a la madre, justo en el momento en que aún no lo es, o no lo sabe que lo puede ser. Y dado el contexto de la publicación, podría ser perfectamente asumible esa interpretación. Desde luego en la inmensa mayoría de los casos, las madres lo son porque antes se ha producido un encuentro de los cuerpos que una vez concluido puede desembocar en un ejercicio de ternura demorada. A veces los hijos somos pudorosos en exceso –lo cual tampoco es ilógico- con los padres; pero el camino para que un hijo tenga madre suele ser el que es. Hay otros, desde luego, y todos ellos encomiables –no se me vaya a interpretar mal-, pero una madre lo es –en la mayoría de los casos- porque ha ejercido de amante previamente.

(continúa en el próximo)

Amando Carabias María dijo...

Marian Ramèntol: Sí, ya sé que estás aquí, aunque sea en silencio. También tienes razón en lo que dices. El agua no cambia su esencia en función del recipiente que lo contenga. No se trata tanto de la forma, sino del fondo. Al final, ponemos nombres para entendernos, por diferenciar, quizá, meras cuestiones, técnicas o del oficio, nada más. La esencia es otra cosa que está por encima de este tipo de clasificaciones. Y cada poeta y la propia evolución es la que va haciendo que varíe el recipiente, mucho más que el contenido.

Elvira Daudet Pues no, es un poema nuevo, casi caliente, dos o tres semanas todo lo más. Que te suene a alguno de los publicados por nuestra añorada y querida Claudia o a alguno de la segunda parte de Versos como carne, viene a confirmar lo que he dicho más arriba sobre su similitud en el contenido con otros.

Leo: La verdad es que ni me he molestado en mirar el resultado de la edición. He visto que no se ajustaba a lo que pretendía y simplemente he rectificado un error de etiquetado HTML (me suele suceder). Pero lo que dices, abre una pista, como tantas veces sucede, podría ocurrir que un suceso fortuito nos depare algún camino que explorar. Tus palabras, como las de Isolda me ruborizan.

Mateosantamarta: Sí, se trata de un poema de amor. Creo que nadie lo ha puesto en duda. Sólo se ha barajado la opción de que sea un poema de amor dedicado también a nuestras madres. Respecto de los poemas de amor que se publican, no sé si son muchos o pocos. Procuro fijarme en los que realmente me llegan a las entrañas. Y por aquí hay algún amigo y algunas amigas que son especialistas.

Ángeles Hernández dijo...

Sembrar de estrellas mis jornadas y prevenir mi alma de necrosis... voy a por ellas, a buscar las caricias -que haciendo mía tu poesía-, alguien abriga en silencio.

Falta están haciendo en estos días.

Un abrazo Á.

Marina Fligueira dijo...

¡Hola Amando! Me entan estas letras.
Abrigar en silencio tus caricias.
Mis felicitaciones para ti gran poeta! Y para la persona a quien va dirigida.
He estado ausente y ahora pasaré por los pisos más abajo.
Un abrazo grande para compartir. Ser muy felices.

Salvochea dijo...

Abrigando en silencio tus caricias

después del terremoto...

Hermosa metáfora; preciosos tus

v4ersos.


Te pondré cerca para tenerte a

mano y volver a paladear pronto

tus poemas.



Saludos desde El Bierzo.