jueves, 7 de abril de 2011

Pedazo de justicia


Imagen tomada de Internet




Hay miradas que son un pedazo de justicia, o quizá de misericordia, pues son capaces de poner su corazón en la miseria humana. No hay tantas, lo normal es que el dolor aturda las retinas y queden golpeadas, noqueadas, o, peor aún, que pasemos por encima del sufrimiento ajeno como pasamos por encima de una cáscara de plátano para no resbalarnos y caer. Por alguna razón que no entiendo muy bien, se piensa que el sufrimiento es contagioso.
Y también sucede, algunas veces sucede, que las miradas, además, son el resultado del impulso que mueve el corazón y que no son el único gesto que acompaña a esas personas. Estos casos son todavía mucho más escasos. Porque las miradas, para ser efectivas y no un catálogo de buenas intenciones, necesitan de manos, de esas manos que se afanan y concretan sentimientos, manos capaces de hurgar en la herida, manos que no se conforman con entregar una limosna alejada, manos que acarician la mirada de un niño en Senegal, o se manifiestan contra tantas injusticias, o asisten a presentaciones de libros o empuñan un libro de poemas, o danzan alumbradas por la luz del mediodía.
Hay muy pocas personas de esta índole…, por desgracia para el latido del planeta y el sufrimiento de los desheredados. Pero algunas existen. Y gozar de su presencia cotidiana, aunque tantos miles de kilómetros nos separen, es una de esas bendiciones que esta vida me ha otorgado. Porque ella es capaz de entregarnos el mundo entero en una mirada, haciéndonos partícipe del dolor que lo enerva y, al mismo tiempo, abriendo un horizonte para la esperanza. Y en ese instante en que proclama su radical fe en el ser humano, algunas veces se ríe, y el universo revolotea entero en su risa. Y uno cree que hasta la peor de las situaciones tiene solución.

18 comentarios:

Ángeles Hernández dijo...

Me encuentro este post tras varios días de ausencia ( mía) que me atrae especialmente: por la mirada del que recibe, por la mano del que da y por la mirada previa para tomar la decisión de dar.
Que cada día seamos mas y que les dejen también la paz y la oportunidad para "empezar a pescar"

Un abrazo Amando de. A.

emejota dijo...

No se me ocurre nada que decir, solo suspirar. Un fuerte abrazo extendido.

Miguel Angel dijo...

¿Qué tienen las miradas de los niños que tanto hablan?. ¿Qué tienen las miradas de los niños que entran tan dentro de nosotros y nos deja tan mudos?. No me queda más que sonreir al verla. Sonrisa de impotencia de no poder poner mi mano en su cara.

catherine dijo...

Corazón, mirada que nos entraga el mundo entero, esperanza, soluciones, danza del mediodía y risas.¡Qué retrato estupendo! Amando.

Marina Fligueira dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marina Fligueira dijo...
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Marina Fligueira dijo...

Perdón Amando, porque me he hecho un lío con mi comentario, y lo he eliminado. Aquí va de nuevo.

Si, Amando, efectivamente hay manos que acarician la mirada de un niño, pero muchas más debería haber.
Bien es verdad que hay algunas personas que gozan de su presencia cotidiana como tú bien dices, endulzando por un momento sus vidas. ¡Pero son pocas!
Los niños mientras son niños, sonríen con muy poco, luego a medida que van creciendo es cuando se queda aturdida su mirada.
Ojalá la humanad avance hacia un mundo más justo, donde urgen tantas necesidades.
Un brazo de esperanza para en mundo más necesitado. Ser muy felices.

Maria Sanguesa dijo...

Estoy de acuerdo en cada una de tus palabras, Amando. Hay gestos, manos, miradas, que luchan y viven para aliviar el dolor y las carencias de los menos afortunados. Hay personas que dan su vida y su tiempo para quienes necesitan salir de la injusta pobreza, de la miseria impuesta... y no como beata caridad, sino creando medios sostenibles en el tiempo para que salir adelante sea un hecho que arrastre a toda una comunidad y se mantenga creando medios de subsistencia, con un crecimiento más o menos acelerado. Hay personas, sí señor, como Beatriz, nuestra luchadora e incansable Beatriz Ruiz, ojalá que hubiese muchas más personas como ella. Sé que se va a enfadar un poquito cuando vea aquí su nombre, pero qué narices, es justo y necesario ponerle un nombre al alma de esta entrada. Un abrazo inmenso, mi admiración y mi cariño para ambos.

Alena.Collar dijo...

Creo que en el mundo en el que estamos cada vez hace más falta el compromiso real, que a veces no es necesario irse lejos para tenerlo: ¿cuántas veces damos un donativo para no se sabe dónde pero al drogadicto de la esquina le miramos con asco?...
Necsitamos de gestos reales en donde podemos hacerlos reales. Pequeños gestos; indicarle a alguien que pide un centro de acogida, no rechazar al rumano que nos pide trabajo en el pequeño comercio del barrio, invitar al niño colombiano compañero de nuestro hijo en el cole al cumpleaños, hablar con el árabe que tiene abierta la tienda de frutas de la esquina con toda naturalidad...
Eso AYUDA.
Saludos cordiales.

Isolda dijo...

Muchas felicidades Beatriz, como te he dicho en el Vuelo de Hécate que lo disfrutes con la mejor compañía posible.
Besos que te ayuden a seguir con tu compromiso.

Flamenco Rojo dijo...

Gracias a filántropos como ella, la vida de algunas personas, siempre los más desfavorecidos, siempre de los llamados ciudadanos del tercer mundo, ha cambiado. Solidaridad y Paz por encima de todo.

Un abrazo para ti Amando y un beso para ella.

Leonel Licea dijo...

Ultimamente me sucede siempre que llego a tus letras, Amando, es inevitable que me conmueva hasta las lágrimas, tanto logras que me adentre en lo que escribes que logro ver esas miradas y esas manos en torno a mí, como si fuese yo quien esta allí y no Beatriz, por otra parte no me resulta difícil imaginarlo y verlo, pues en mi país en los últimos años que allí estuve, viví situaciones parecidas, aunque en circunstancias diversas. Gracias a Beatriz por su empeño, y gracias a ti por contàrnoslo de este modo.
Un abrazo apra ambos.
Leo

Abuela Ciber dijo...

Al igual que tu creo que tienen solucion.
Está en nosotros poner el hombro.

Estupendo lo que has compartido y que cierto en que: parece que la desgracias de otros mancha.
Sentir que parece ser el de la gente, aunque.....la vida recompensa con seres que se dan y comparten.

Cariños

Elvira Daudet dijo...

Querido Amando:

Nada como la mirada de un niño del tercer mundo para que seamos conscientes de nuestra miseria.Hermoso texto que suscribo palabra por palabra.

Espero concluir este fin de semana mi correo sobre tu libro, tan abruptamete interrumpido por la noticia de que Zuñi había iniciado el tránsito final. La entereza de su mujer al comunicármelo me rompió en pedazos.

Los libros en respuesta al tuyo te llegarán en los próximos días.
Un fuerte abrazo
Elvira

Verónica dijo...

Por suerte hay personas buenas, que dan su vida y energía por los demás, deberían tener más medios con los que socorrer, a tanta persona necesitada.
Eso si que debería pegarse, y por desgracia no es así.
Abrazos amigo

Princesa115 dijo...

Precioso lo que has compartido, una entrada llena de calor y cariño.
Hay solución? Pues no lo sé, pero si al menos lo intentásemos podríamos averiguarlo.

Un abrazo

Beatriz Ruiz dijo...

Bueno María no me enfadaré por esta vez...

Sinceramente y no soy ninguna falsa modesta, no me parece merecer esta preciosa entrada, Amando... Estoy justo en el sitio que decidí y en el momento que quise y pude, claro... Y te aseguro que recibo mucho más de lo que doy, una prueba de ello son tus hermosas palabras...

Pero algo hay incuestionable... la peor de las situaciones tiene una solución... No vamos a arreglar el tremendo desaguisado que tenemos en el mundo, pero seguro que aportaremos nuestro pequeño granito de arena...

Mil besos mis amigos...

Abuela Ciber dijo...

Recibe mis cariños y deseos de buen fin de semana!!!!!