domingo, 24 de abril de 2011

Paseamos





Paseamos muy dentro de la tarde
que como un limón, vuela sobre el río
oscuro y limpio, espejo donde tiemblan
la ojiva azul del aire
y el sueño de los árboles.
Mientras esta arboleda almidona nuestros pasos,
dedos acariciando su teclado,
y mientras mi mirada engulle huellas
de limón en tu pelo,
y mientras en mi oído
rebrilla la campana del convento
convocando a los salmos vespertinos,
de pronto pienso en Dios…
Pienso en sus manos, pienso en su silencio
y pienso en su sonrisa y en su llanto,
y en su silencio pienso…,
sí, pienso en su silencio tantas veces.

El limón de esta tarde sobrevuela nuestro aire,
arrojado por dedos precisos de un arquero,
y tengo muchas dudas.
Dudo de mis ideas,
pero no del tañido de campana.
Y dudo de mis pasos,
aunque no de esta luz en tu cabello.
Y dudo de mis versos,
pero no de los salmos de la tarde.
Y dudo del silencio
de Dios, aunque no dudo de su ser,
alojado en un pliegue de la luz,
que, como un limón vuela nuestra tarde,
o quizá esté en mis manos si acarician,
o quizá esté en alguno de mis versos,
cuando sangran queriendo ser abrazo,
cuando lloran queriendo ser su voz,
cuando sufren queriendo ser su pan,
cuando mueren queriendo ser sudario.


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17 comentarios:

Ángeles Hernández dijo...

Porque la luz, el tañido, los silencios, y los salmos y... están fuera, los sientes, los ves y no dudas.
¿Por qué dudar entonces de lo que dentro de ti surge?, pasos, versos ideas...

También son, también están.

Algunos los hemos sentido.

Fiaris dijo...

Me paso a saludarte.
cariños.

Flamenco Rojo dijo...

Siguiendo con el uso del limón…Creo que lo más inteligente por nuestra parte sería pensar que si la vida nos da limón sólo cabría endulzarlo y hacer limonada, no nos queda otra amigo Amando.

Feliz Pascua.

María Socorro Luis dijo...

Qué poema, Amando!...
Cuánto dice, Cuánto anhela, cuánto desea, cuánto pide!...

Mi enhorabuena.

Isolda dijo...

"...O quizá esté en mis manos si acarician o quizá esté en alguno de mis versos..." Si de algo estoy segura es que lo que tu llamas Dios, (siempre en silencio, ni un atisbo) aparece a partir de estas líneas hasta la última palabra de tu poema. Son las palabras de un hombre, las tuyas, querido Amando.
Besos de limones y NARANJAS.

Leonel Licea dijo...

Paseas,sí, pero no por calles, ni afuera, ni por senderos o plazas, paseas por el alma, la descubres, aunque la llamen poesía, Dios o palabras, es allí que se sangra, es allí que se llora, es allí que se anhela es allí que se es también sudario. Poema Magnifico.
Un abrazo fuerte.
Leo

catherine dijo...

Hermoso poema que nos habla de tu ciudad, de tu amada, de Dios, de la vida y la naturaleza, de lo importante.
Me lo guardo como "poema de Pascua", un día de Pascua entre primavera y semiverano aquí.
Besos de limón y chocolate, para parafrasear a Isolda.

neko dijo...

Pues mira que el tema religioso no va mucho conmigo pero desde luego la poesia sí me ha gustado.

Por cierto, que buena tu caricatura!! :D

Mercedes Pinto dijo...

Crecer no es obtener respuestas, sino acumular dudas y aprender a vivir con ellas; incluso hacerlas bellas. No hay más que venir a esta casa a leer.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Amando, amigo, me encanta la idea del pasear en silencio, amando la naturaleza, sintiéndome parte de ella, de ese río, de ese monte, de esa pradera. Y me gusta el silencio de Dios. Me refiero al silencio externo, porque su voz interior me arrasa de vez en cuando, como a ti. Dejemos que permanezca el silencio de Dios, y tratemos de mejorar nuestro diálogo interior, para ennoblecer nuestras ideas y tratar de ponerlas en funcionamiento, sin ninguna algarada ni reproche hacia un ser que, puede ser, nos haya dado esta vida tan terriblemente interesante. Un cordial saludo.

Abuela Ciber dijo...

Que sentido leerte en esa tarde limon dorada.
En palabras que son siempre apreciadas en el alma.

Cariños

Patricia dijo...

En el silencio y la paz de la naturaleza se puede pensar tan profundamente que al final solo llega la paz y armonia del interior, el amor de Dios.
Bello poema,
saludos,

Ofas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Soledad Sánchez Mulas dijo...

Comparto plenamente el sentimiento de este poema. Un silencio que, a gritos, nos llama desde la poética y nos obliga a preguntar y a tratar de responder.
En este círculo estamos, querido amigo, quienes amamos el lenguaje.
Tal vez nuestra respuesta no sea única ni lo más importante en todo el proceso.

¡Te admiro!

Besos,

Sole.

j.julio dijo...

Siempre muy agradecido a los comemtarios enviados a MI SIGLO. La gastronomía y la literatura siempre han tenido una excelente relación.
Muy cordiales saludos

María Blázquez dijo...

"y mientras mi mirada engulle huellas
de limón en tu pelo"
...Me llega el olor de esa tarde de la mano de tu poema.

Un abrazo.

Paloma Corrales dijo...

És la búsqueda constante y tú además la plasmas con maestría, a veces la visión del mundo nos trasfunde a lo humano y a lo divino y nos convulsiona, como hacen tus versos.

Un beso.