viernes, 15 de abril de 2011

Que la noche. (Oniliria VIII)

(Imagen tomada de Internet:
“Éstrellas calientes de Joaquín Rodríguez Martín, Nabuco)).




Que la noche sea el sudario donde mueran los sufrimientos, cristales rotos clavándose en la piel de los corazones para hacerlos sangrar, como si al casco de un velero se le abrieran incontables vías de agua. Que la noche sea el taller de reparación de las heridas que la jornada perpetra en nuestro ánimo hasta hundirlo para provocar su muerte por asfixia. Que la noche sea el quirófano donde el tumor maligno de la envidia o del orgullo o de la arrogancia o del desprecio sea extirpado allá donde se aloje. Que la noche sea un infinito colibrí de colores succionando nuestras entrañas de su miseria. Que la noche sea soñar con su canto de armonía llegando hasta los meandros de nuestros cerebros para que sus cunetas se salven de abrojos y matorrales de veneno. Que la noche sea el sudario donde se produzca nuestra resurrección cotidiana.

10 comentarios:

Isolda dijo...

Poesía pura, querido Amando; No se pueden desear tantas emociones y sentir tantas delicias; sólo queda desear que se cumplan y de la forma tan hermosa como están escritos.
Besos onilíricos.

Leonel Licea dijo...

Còmo no desear que la noche sea todo eso que nos dices, Amando, còmo quedar impasibles ante la belleza de tu onilìria.
Un abrazo fuerte.
Leo

Miguel Angel dijo...

Morir en los sueños para renacer en el despertar, limpios, vacíos para volver a llenarnos de las experiencias cotidianas. Y volver cada noche a vaciarnos de las miserias y quedarnos con las riquezas que vivir la vida nos da. Eterna búsqueda. Eterna.

María Socorro Luis dijo...

Que la noche,en su grandiosidad y belleza, nos haga ver nuestra pequeñez e insignificancia, y a la vez sea esperanza a nuestros sueños e inquietudes.

Puritita poesía, como dice Isolda. Besos

Flamenco Rojo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Laura Caro dijo...

Por algo se le añade al sueño el adjetivo " reparador". Cuando un día ha ido mal, lo mejor es acostarse temprano y poner las esperanzas en el siguiente.
Qué bellas tus palabras, Amando.
Un abrazo.

Flamenco Rojo dijo...

Para alcanzar la aurora sonriénte,
el único sendero es esta noche...

Gracias Amando y un abrazo.

ANDREA dijo...

Sólo puedo decir qué bonito.

Saludos.

emejota dijo...

Que así sea. Un fuerte abrazo extendido. Preciosa imagen.

Marina Fligueira dijo...

Preciosas esas noches Amando.
Si, que la noche sea un sueño reparador para todas las personas que sufren las guerras y catástrofes naturales y para el mundo en general. Para despertar en la mañana en paz y armonía, con el canto de los pájaros, escuchar la majestuosidad de la naturaleza, el susurro del viento, con la suavidad de la música, el trepidar de las aguas espumantes y escuchar las palabras amantes de las personas que nos admiran y nos estiman.

Un abrazote grande para compartir con tu bella familia.
Feliz Semana Santa recordando la Muerte de Jesús y su Resurrecció.