domingo, 6 de diciembre de 2009

TARDE DE OTOÑO

Imagen tomada de Internet


Contemplo la tarde que se desmaya, despacio, como suspiro de campana. En la parte baja de esta calle veo un hombre que carga una pesada maleta. Es una maleta antigua, de las que sólo se ven en los museos o en los viejos desvanes donde se arrumban los trastos inservibles. El hombre, más que viejo, parece vetusto; diríase que en vez de años, en breve cumplirá siglos; diríase que en vez de andar, lo andan. Sube despacio, con el cansancio de la historia mordisqueándole la planta de los pies que se defienden lijando el pavimento, humedecido por las escasas lágrimas que una nube ha olvidado a su paso sobre nuestras cabezas. El humo de mi cigarrillo, que también parece antiguo y pesado, en vez de trepar hacia las costuras del cielo, se desvanece, como la tarde, en un deliquio extraño, como si todo hubiera cobrado el sentido del sinsentido. Intuyo que en unos pocos segundos, antes de que termine el paso que ha iniciado el hombre que carga con la pesada maleta, abrirán sus ojos de ámbar las farolas. Primero contemplarán nuestros besos y luego serán vigías de la madrugada, para mantener a raya las acometidas de las pesadillas.
Contemplo la tarde que se desmaya…, que se ha desmayado ya.
Sé que si giro la cabeza hacia el inicio de la calle, no veré al hombre; habrá desaparecido, como la tarde, como el día, como el desmayo.
Sin embargo en la avenida paralela, el trasiego de la jornada festiva, desmiente la melancolía y confirma la soledad.

22 comentarios:

Isolda dijo...

Estampa que vale más que mil palabras, a pesar de la imagen que la acompaña.
"Las plantas de los pies que se defienden lijando el pavimento"
"Abrirán sus ojos de ámbar las farolas y mantendrán a raya las acometidas de las pesadillas"
"Desmiente la melancolía y confirma la soledad".
La pequeña Carmen aprenderá el valor de tus metáforas.
Bellísimo momento, escribidor.
Besos de felicitaciones.

Alena.Collar dijo...

Preciosa estampa.
Es una fotografía extraordinaria, Amando, para degustar y leer una y otra vez.
Puro lirismo del acendrado y verdadero.
Me quito el virtual sombrero.

Amando Carabias María dijo...

Isolda;
Agradecido a tus palabras. Me parece que hay una parte de la literatura que tiene que jugar con las imágenes, tiene que ahondar en ellas.
Todo está dicho, hasta los sentimientos más íntimos tienen alguien que ya ha ejercido de vocero de los mismos.
La única particularidad es escontrar el modo personal de expresarlo, y aún ni esto es siempre posible.

Amando Carabias María dijo...

Alena Collar:
Después de una jornada de trabajo duro y silencioso, muy metido en la narración pura y dura, en el relato, parece que los dedos me pedían un poco quietud, y que mejor que asomarse a la ventana y fumarse un cigarrillo. Pasan estas cosas.

Beatriz Ruiz dijo...

De verdad maravilloso...

Isolda, otra frase para enmarcar "desmiente la melancolía y confirma la soledad"... Menudo final!!!...

Amigo, no sé que capacidad tienes para poder expresar con esas palabras un momento, ese momento...

Besos desde Tenerife...

Amando Carabias María dijo...

Beatriz Ruiz:
En realidad no sé si es capacidad, lo vivo como un regalo que tengo que compartir. No sé si es algo con valor, pero lo disfruto, aunque algunas veces produzca desasosiego.

María Eleonor dijo...

Es un pequeño lujo poder llegar a tus letras. Tus metáforas son preciosas. Lllevas un lenguaje docto, pulido e importante que hace una prosa de gran calidad.

Un abrazo

Amando Carabias María dijo...

María Eleonor:
Ya quisiera que mis letras fueran tantas cosas. Trabajo, sólo trabajo. En todo caso, me alegran tus palabras, provinientes de alguien que vive la vida con la intensidad de la poesía puesta en la mirada.

Flamenco Rojo dijo...

No se puede decir más bonito…No se puede ser más sensible…
Gracias escribidor por traernos esta bellísima estampa…estoy seguro, como dice Isolda, que la pequeña Carmen aprenderá mucho con tus metáforas.

Un abrazo.

Flamenquita Rosa dijo...

Me ha gustado mucho...Gracias a Isolda y a ti Amando...y a mi papá.

BESITOS

maririu dijo...

Amando nunca acierto el día y me sabe mal haber pasado un día sin leerte cuando podía. Es muy grato encontrarte fiel a tu melancolía y traduciéndola en palabras ayer en París era un día negro para pensar lo que tan bien expresas.
besos

Amando Carabias María dijo...

Flamenco Rojo/Pepe Gonce
Pues también a ti muchas gracias. Y estoy seguro de que se puede decir mejor. De esto no tengo dudas.

Amando Carabias María dijo...

Flamenquita Rosa
Me ha gustado que hubiera eco en tus palabras. Seguro que hoy has aprendido cómo se hace. Así que así se queda, con eco, para que los besos a Isolda y papá... y a mí, suenen más.
Dice tu padre que vas a aprender mucho..
Ahora, entre tú y yo, ¿sabes que me gustaría...? ¿Que aprendas de mí? No. Eso no es importante. Lo importante es que te lo pases bien leyendo. Seguro que tus padres y tus hermanos y tus profesores te ayudan con los libros que más te van a gustar... Y si quieres, cuando estés un poco aburrida, o un poco cansada de chatear o de ver la tele, puedes coger un cuaderno y te poenes a escribir cualquier cosa, cmo tú quieres. Pero sólo para divertirte, nada más. Ya verás que es muy divertido.

Amando Carabias María dijo...

maririu
Gracias al cielo no se tratan de noticias de última hora, y porque pasen unas horas, no pasa nada...
La idea, ya que lo citas, aunque no sea fija, es la de publicar lunes, miércoles y viernes...
Hoy, o sea ayer, hubo un problema con mis dedos, claro, con qué iba a ser, y se me olvidó hacer algo que suelo hacer. En fin que aunque la fecha que aparece en la cabecera es la de ayer domingo, si ves la hora de publicación son las 22.57 o sea casi las once de la noche, que es cuando comencé a escribirlo. Bueno un lío de blogger.
Muchas gracias por tus palabras. Pues París oscuro y melancólico y otoñal, también tiene que ser una maravilla.
Un beso.

Odiseo de Saturnalia dijo...

Muchas veces me imagino eternamente viajando, con una maleta... ¿será un sueño?

María A. dijo...

En mi infancia, mi universo era bastante limitado...vivía feliz pero soñaba con recorrer el mundo, conocer las gentes, ciudades y países que iba descubriendo en los libros y periódicos... A veces, volvía a la realidad y pensaba que,como mucho, conseguiría ver el mar...
La suerte me acompañó e hizo posible que los sueños se cumplieran ampliamente. Y tengo la fortuna de ser una persona "a una maleta pegada"... Ya sé dónde iniciaré el nuevo año... lejos, muy lejos... espero que sin matasuegras ni papelines, ni cava... Feliz regreso de puente a quien lo haya tenido. Abrazos africanos

la palabra en cierne dijo...

Inmaterial ¿Recuerdas? Pero familia aquí. Gracias Amando. El peso de nuestra historia merece que se engorde. A las duras o no. Somos historietas, diría yo.

catherine dijo...

Contemplar la tarde que se desmaya me ocurre a menudo. El viejìsimo hombre con su maleta antigua y su viaje de nunca acabar, nunca llegar, qué melancolìa! como la de los fines de tardes otoñales o invernales. Preciosa estampa que encuentro al volver a casa.

Amando Carabias María dijo...

Odiseo de Saturnalia
Probablemente es que esa es la verdadera condición del escritor, viajar siempre. Hasta en sueños. Y sobre todo con la imaginación y con una gran maleta.
Es inevitable.

Amando Carabias María dijo...

Palabra en cierne:
No siempre somos inmateriales, aunque por culpa del humo lo parezcamos. Nuestra historia es nuestra, y merece la pena pelearase por ella, sí, así me gusta.

Amando Carabias María dijo...

María A:
Erase una mujer a una maleta pegada... Espero que esos planes para fin de año se cumplan hasta el final. Ya nos contarás, supongo.

Amando Carabias María dijo...

Catherine:
Bienvenida tras este tiempo de ausencia.
No es mala inversión de tiempo para las tardes, si no hay otra cosa que hacer.
Me gusta pensar mientras cae la tarde.
Espero que el viaje y la estancia hayan sido fantásticos.