domingo, 27 de abril de 2014

Mi versión de los hechos: presentación de "Los andamios de los Pájaros"

[NOTA: En el blog "Náufragos en tiempos ágrafos", donde colabora con menos asiduidad de la que desearíamos, Santiago López Navia, se ha publicado el texto que escribió el profesor, cervantista y poeta. Este es el enlace a la entrada en cuestión]

Se puso la tarde con ganas de empapar la tierra. Estaba anunciado, por tanto mejor no sorprenderse. Las cinco y media de la tarde y nada concreto preparado, aunque sí tuviera una idea aproximada de lo que quería decir.

Pocos minutos antes del inicio de la presentación del poemario, se acercó hasta la Diputación Carlos Álvaro, periodista de El Norte de Castilla en Segovia y amigo desde hace años.

Me dijo que antes de empezar el acto quería hacerme una entrevista, que luego se acercaría Antonio de Torre para hacerme una foto y que él aprovecharía para escribir la entrevista. Así fue: Me entrevistó, antes de comenzar la presentación subió Antonio y al día siguiente, o sea el viernes 25, este fue el resultado en la página 10 del periódico.

La página recortada del periódico del 25-04-2014.
Texto Carlos Álvaro foto Antonio de Torre
El Norte de Castilla - Segovia
Si alguien está interesado, además, en leer la entrevista puede hacerlo en el blog Los andamios de los pájaros o AQUÍ .

Acabada la entrevista, seleccioné algunos de los poemas del libro que podrían ser leídos ante los asistentes tras las palabras de Santiago López Navia y las mías. Decidí que no había tiempo para más y que, al fin y al cabo, presentar un libro debe ser eso, un modo de anunciar a los asistentes que una obra está en la calle, y qué mejor modo que los poemas. Los libros, al final, o se defienden por su contenido, o mejor nos olvidamos del asunto.

Una vez hecha la selección, un compañero me dijo que había llegado Santiago. El cálido abrazo dio paso a las fotos que hizo el jefe del gabinete de prensa de la Diputación. Y mientras subíamos las escaleras, iba pensando (a la vista del baciyelmo que Santiago llevaba en la solapa de su americana) que esta semana, justamente podría ser una de las más complicadas para un cervantista de su prestigio. 


Junto a Santiago López Navia. Al fondo a nuestra izquierda
la obra de Aniceto Marinas Hermanitos de leche.
Quizá podría haber subido alguna otra instantánea, pero ahora mismo no dispongo de más. Esta es la que se ha publicado en la cabecera de la página inicial de la web de la Diputación y en otros medios. El lugar es poco habitual, y agradecí la idea de Jesús Martínez, pues la obra de Aniceto Marinas es muy especial para mí. Con ella el escultor segoviano obtuvo la beca convocada por la Diputación y que le permitió formarse en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. La que está en lugar tan preeminente de la Diputación de Segovia (y que por efecto óptico parece pequeña, aunque las figuras son de tamaño natural), es el molde en yeso del original en bronce que se ubica en la Biblioteca Nacional.

Empezaron a llegar los familiares, los compañeros, los amigos. También la Asociación de libreros de Segovia encargada de poner a la venta el libro para quien lo deseara.

Son momentos especialmente complicados. Uno quiere estar en todo y con todos, pero es imposible, porque por suerte aún somos limitados y no tenemos el don de la ubicuidad.

Junto a Santiago López Navia, momentos antes de iniciar el acto
Foto Antonio de Torre (El Norte de Castilla-Segovia)
Casi estábamos a punto de empezar el acto, cuando llegó (como estaba prometido) Antonio de Torre el fotógrafo de El Norte de Castilla. Para mi desgracia, el Presidente de la Diputación no pudo llegar al inicio del acto, debido a imprevistos de ultísima hora, así que según me dijeron, tuve que ocupar el lugar que a él le corresponde.

El jefe del Gabinete de Prensa de la Diputación, ha publicado la reseña del acto en la página web de la Diputación, concretamente aquí, así que quizá sea mejor que os ahorréis el resto de mis palabras y acudáis a las suyas.

El caso es que poco después de las siete de la tarde, como estaba previsto (ni siquiera pasaron los diez típicos minutos de cortesía), iniciamos el acto. A Santiago, además de la presentación que traía preparada, le tocó en suerte realizar la institucional. Justo al concluir estas palabras, el Presidente, Francisco Vázquez Requero, llegó al salón y declinó, a pesar de nuestra insistencia, subir donde estábamos. Permaneció todo el acto entre el público, sin perder detalle de nuestras palabras.

Sobre las palabras de López Navia (que me sonrojaron en más de una ocasión) no apuntaré nada aquí puesto que en unos días serán públicas, una vez que sean editadas en el blog "Náufragos en tiempos ágrafos" donde publica de vez en cuando Santiago.

Sin embargo, quiero dejar testimonio de agradecimiento por su contenido puesto que, además de su calidad literaria, demuestran un conocimiento de mis poemarios más profundo de lo que pensaba, aunque sé que ha leído los tres a su tiempo.


Mientras leo algún poema. (Foto José Antonio Molledo)
Sobrepasado por el contenido del texto de Santiago, tomé la palabra. Expliqué lo mejor que pude algunas entresijos de la escritura del libro. Referí algo de su inicio, la chispa que prendió mi inspiración tras la exposición que Mariano Carabias colgó en la sede del Colegio de Arquietectos de Segovia, en concreto una de las obras la del retrato de mi hija Míriam. Comenté algo sobre el tiempo y las etapas que tuvo la escritura del libro. También hablé del camino de búsqueda infatigable de quien se
Joven. Retrato de mi hija de Mariano Carabias.
Acrílico sobre tabla. Segovia, 2010
considera artista. Desvelé algunos detalles del proceso que ha concluido, casi tres años después de su escritura, en su edición gracias a la total y absoluta confianza que Javier Sánchez Menéndez como editor de La Isla de Siltolá ha puesto en el libro. 

Y por último leí algunos de los poemas del libro, no todos los preseleccionados (hubiera sido un somnífero para el público, que no se merecía tal castigo).

Para rematar la tarde (tras los saludos y parabienes habituales)
Momento de la firma de ejemplares. (Foto de mi móvil)
estuve firmando algunos ejemplares del poemario. A pesar de lo que algún amigo había pronosticado unas horas antes en un correo electrónico, no sufrí ningún tipo de lesión en la muñeca a causa del exceso de firmas. Tampoco estaba previsto, ni siquiera por los libreros de Segovia. Ellos conocen al dedillo los gustos del público lector. 
Como es bien sabido, y dejó dicho Santiago López Navia, las poesía es tan minoritaria que normalmente sólo la leen los poetas. No sé si es cierto del todo, pero sospecho que no va muy desencaminado.

6 comentarios:

MARÍA LUISA ARNAIZ dijo...

Aparente subjetivismo el de tu crónica salpicada de ironía, luego excelente versión de los hechos.
¡Enhorabuena!

Flamenco Rojo dijo...

Tu versión es nuestros ojos en la presentación del libro.

Un fuerte abrazo.
Pepe Gonce

Isolda dijo...

Como si hubiéramos presenciado el acto. Tu versión tan humana y poética me gusta mucho y se te ve tan contento que contagias.
Un beso para tus versos.

catherine dijo...

He leído toda la prensa, he leído tu versión y me alegro contigo. Un abrazo.

Paula Martínez dijo...

Un nuevo libro para dar un poquito más de luz a este mundo extraño y hacerlo un poquito más llevadero.
Enhorabuena!!

Marina Fligueira dijo...

¡¡¡Hola, Amando!!!

Cómo estuve de viaje por Granada, esa tierra bella y soñada: no he podido llegar antes a leer este precioso texto redactado a las mil maravillas. Cómo es de esperar de un maestro consumado y subiendo peldaños y más peldaño.
Mi enhorabuena y, mi felicitación.
Es un precioso libro que leí en una hora y, lo cojo de vez en cuando y lo releo pues tiene unos poemas que me gusta memorizar.

Por ejemplo este trocito que aquí te dejo, sin tu permiso.

La misión le pesaba
en la garganta y en los sueños,
como mil yugos,
Su única acompañante,
fue un hambre con mil siglos adheridos
un ansia con saliva de ceniza
quemando el grito del aliento.
supo que el hambre muere con muy poco:
una hogaza de pan un cuenco de agua y un plato
de verdad y de silencio.

Un abrazo grande y se muy muy feliz.