miércoles, 19 de septiembre de 2012

Amanece




Amanece despacio el día
como si se pensara,
como si no tuviera decidido
el número de sílabas precisas
para sus versos,
o su estricta cadencia
para que en su latido
quepa la vida entera:
pulsos, sueños, angustia,
dudas, besos y risas
sobre este campo
de amapolas, de trigo y de lavanda.
Amanece un cristal traslúcido,
un aroma de nubes,
una lluvia de pétalos
de colores muy lentos tal que dedos
sin aristas filosas o áridas melladuras.
Amanece una copa intacta,
ni siquiera un pedazo con astillas
como una frente atormentada,
sobre este campo
de amapolas, de trigo y de lavanda.
Ni mi dolor de lágrima nocturna
podría ennegrecer tanta belleza
como de acogedor vientre materno.
Ni este desgarro oculto por donde me desangro,
por donde se despeña mi horizonte,
por donde crece la tragedia,
podría apagar su llama que ya alumbra
sobre este campo
de amapolas, de trigo y de lavanda.
A pesar del desgarro,
aunque me duela respirar,
amanece despacio:
un lánguido pensarse,
un aroma de nubes,
una lluvia de pétalos:
copa intacta, cristal traslúcido…
llama creciente,
sobre este campo
de amapolas, de trigo y de lavanda.

11 comentarios:

Isabel Martínez Barquero dijo...

En ocasiones, duele el amanecer, el crepúsculo, todo.
Precioso, Amando.
Como siempre, me emocionas.

Isolda dijo...

Cuántas claves encierran esos versos. En ellos siento el paso de hombres y mujeres de otro tiempo y de ahora mismo, algunos sobre campos de amapolas, trigo y lavanda. Les gustarán, tanto como a mí. Son preciosos.
Besos, querido poeta.

MARÍA LUISA ARNAIZ dijo...

La descripción de un parto, del alumbramiento de la poesía, es para mí evidente en tu poema, que presenta como indómitas Naturaleza y creación.
Curioso el colorido del campo: rojo-amarillo-morado.
Un cariñoso abrazo.

Flamenco Rojo dijo...

A pesar de todo, amanece...ese es el mensaje.

Abrazos.

francisco gomez dijo...

Veo que sigue con gran intensidad cada día tu interés por seguir creando, en los tiempos duros la poesía es un bálsamo para el alma.Me alegra mucho y te mando un fraternal abrazo
Saludos Paco

catherine dijo...

Me había escapado el sentido del colorido del campo pero olía su aroma.
El día busca versos para los acontecimientos cotidianos.Me parece la metafora de nuestro poeta. "
A pesar del desgarro", a pesar de todo,"amanece despacio" cada día.
No lo parece pero me faltan las palabras para exprimir lo precioso del poema.

ANTONIO CAMPILLO dijo...

El poeta se ha levantado temprano porque la inspiración y las ideas se agolpan en su mente, se sienta frente a la ventana con una fina manta por los hombros.
Cuando los versos se agolpan en su pluma y se entrecruzan comienza el amanecer, suave , tan lento como el orden que se debe establecer en las palabras amontonadas. Pero, el poeta contempla la belleza, la luz que todavía no ha llegado a la Tierra desde el Sol, los colores, las flores... Poco a poco se inhala una mezcla tan entrelazada de olores que unos prevalecen sobre otros cuando el suave calor de la luz empieza a secar el rocío de la noche.
En ese color rojo, mezclado con los azules y morados, comienza el poema a tomar forma. Nace tan suave como el amanecer, tan luminoso como el Sol que está llegando ya a las primeras plantas. Huele a tinta obtenida de los colorantes de flores que dieron su vida para que existiesen las palabras.
El parto ha sido normal, bello, florido y oloroso: ha nacido un poema.
Amando, es tan delicioso y delicado leerte que se me van las teclas tras tus palabras y versos.

Un inmenso abrazo, queridos Marian y Amando.

Anónimo dijo...

El último segundo de la noche es el más oscuro y también preludio del nuevo día. Después de todo siempre AMANECE...
Felicitaciones!!!

maririu dijo...

veo Amando que la vena poética sigue más "machadiana" que en otros tiempos, en que era gongoriana.
seguiremos
Maririu

vivi dijo...

Muy bonito
Descubro

Marina Fligueira dijo...

¡Me había quedado sin leer estos deliciosos versos! Que aunque Abrazados de melancolía son fantásticos.

Un beso.