lunes, 23 de abril de 2012

Un día de abril. (Oniliria XIII)


Fotografía  tomada del blog "Fotografía de la Naturaleza"
de Gonzalo Alonso Monte



Sobre la acera triste de la tarde, como ataúd de abril, yace un grito naranja, criatura de la brisa, semáforo del viento.
Un vendaval como un alfanje, te arrojó del jardín, de la arboleda mansa, donde tu vuelo grita primavera, quizá algo perezosa y triste, otoñal y alicorta.
Prosigo mi camino cabizbajo, intuyendo metáforas sangrantes en esa visión breve, como estocada en las pupilas. Mensajes nada herméticos, sobre el asesinato del futuro, imágenes muy nítidas y exactas: no hay nada más preciso que la muerte.
Demasiados cadáveres danzamos sobre andamios de hielo, sabiendo que jugamos una prórroga, aunque nuestra derrota esté firmada.
Inundamos los féretros de rabia camino de la almohada del todopoderoso banquero de la muerte, mas nuestra calavera, aún puede desgarrar tanta mentira, a pesar de morir en cada instante.
Sin embargo, en la noche de este abril oigo al mirlo bordar silbos de luz, armando un pentagrama de esperanza sobre el quicio invisible de la noche. 



Fotografía  tomada del blog "Fotografía de la Naturaleza"
de Gonzalo Alonso Monte

20 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Hacia las cinco de la tarde del Domingo 22 de abril de 2012, frente al Acueducto, junto al muro del aparcamiento subterráneo, vi el cadáver dormido de un petirrojo. Poco antes de la una de la madrugada del domingo al lunes 23, mientras fumaba un cigarrillo en la ventana, un mirlo cantaba sin pausa.

Isolda dijo...

Cuando leo "Oniliria", ya sé con qué me voy a encontrar. Es una sorpresa agradable verificar cada uno de los versos que forman este texto. Un tema triste, un sueño certero y algo tan extraño como un mirlo cantando en la noche. Todas estas sensaciones, envueltas en tu especial lirismo, apaciguan el alma, a pesar de todo.
Besos, siempre vivos.

Aniagua dijo...

Qué bellez de relato. Me gusta mucho la pinzelada de poesía y de esas palabras tan sensibles y bellas que plasmas..
Morir a cada instante..
Un abrazo

María Luisa Mora Alameda dijo...

Un requiem que no es triste, sino hermoso. Porque da la vida a lo que ya no está, con palabras y con sentimientos.

Isabel Martínez Barquero dijo...

"No hay nada más preciso que la muerte", nuestra cita cierta e ineludible, pero mientras llega olvidamos la cita y nos entregamos, apasionados, a la luz, a la belleza y al canto.
También por Murcia tenemos mirlos. Donde yo vivo, en una casa en el monte, me invaden el jardín y se ensañan con algunas plantas los muy traviesos.
Abrazos.

Mora Fandos dijo...

Queda ese mirlo, la esperanza suele ser menos vistosa, pero acude. Un abrazo.

La Solateras dijo...

Es una prosa mucho más poética que algunos textos que se llaman poemas. Una deliciosa menzcla de sensibilidad, conciencia social, gusto por la belleza, en fin, maravilloso.

Mil gracias por tu paseo por mi blog. Me ha emocionado.

Un abrazo

Flamenco Rojo dijo...

Hoy te envío un abrazo Oniliriaco...

Pd.- Mucha gente no sabe que el mirlo a principio de la primavera durante el crepúsculo suele tener un canto muy melodioso.

fcaro dijo...

Las puertas de la noche no tienen secretos para el mirlo. Hay mucha agilidad en tu relato. Mi abrazo.

Miguelángel Flores dijo...

Uah, esto es poesía. Poesía sin versos. Poesía en las palabras, en las imágenes, poesía en la cadencia. Poesía maravillosa. Uah.

Abrazos.

Odiseo de Saturnalia dijo...

La muerte da sentido a la vida. A muchos nos les importan las pequeñas muertes o las que consideran insignificantes o lejanas. Piensan, esas vidas titiriteras, que la muerte es cosa de otros.

María Socorro Luis dijo...

Preciosa prosa poética, puritita poesía.

Los petirrojos -txantxangorri- me visitan cada mañana. Escuchemos su mensaje de paz y primavera.

Abrazo

Amando García Nuño dijo...

Y nosotros nos iremos. Y se quedarán los mirlos cantando...

A ver si, por tratarse de la madrugada del 23, era Juan Ramón, reencarnado en mirlo.
Muy bueno el texto, de verdad.

catherine dijo...

Se mueren y nacen muchos pájaros en mi jardín...
Pues,¡A "bordar silbos de luz"!
Oniliriaco dice Pepe, no encuentro un adjectivo que suene mejor aunque su sonido no me gusta. Quizá me lo dirá el escribidor.

Beatriz Ruiz dijo...

La vida, la muerte... y la esperanza que no perderemos nunca...

Paloma Corrales dijo...

Vida y muerte se transmutan, se generan y reencarnan con el fino hilo que cose tus palabras.

Besos.

Marina Fligueira dijo...

¡Hola Amando!!!

Una belleza de texto todo poesía.
Mil aplausos de mi parte. Decir que me encanta es poco.

¡El mirlo de pico amarillo -canta muy lindo! Al caer de la tarde en cualquier bosquecillo. Al escucharlo uno queda prendo de su silbido.
Gracias por compartir tu sabiduría.
Te dejo mi abrazo y mi admiración -siempre.

Laura dijo...

Me has dejado sin versos, creo que son todos tuyos. Me ha encantado, y sobre todo que cuentes la idea inspiradora de semejante Oniliria número 13.

Gracias por tus palabras Amando, es un placer venir por aquí.

Un abrazo

Ana J. dijo...

Siempre queda la esperanza.
Me ha emocionado.

Agencia Digital Bogotá dijo...

Mientras se sueña se logra y ante todo se vive.