domingo, 13 de noviembre de 2011

Semilla de árbol fuerte


Me gustaría alzar cantos de otoño,
al tiempo que los mirlos impacientes
rompen el muro inútil de la noche
iniciando armonías con tu risa,
amasando sus notas en las tuyas.
Junto al sueño de versos y misterios,
en mitad de una imagen o de un ritmo,
sobre el vuelo de ideas imposibles,
un día la amistad abrió su trazo
sembrando su semilla de árbol fuerte.
Las lluvias de palabras lo regaron
la luz de las sonrisas lo alumbró,
ocasos de consejos lo enraizaron,
rocíos de tristezas y esperanzas
elevaron la altura de su tronco y
nutrieron el espacio con sus ramas,
subyugaron distancias y mentiras.

9 comentarios:

Mª LUISA ARNAIZ dijo...

Bonitos endecasílabos. En la enumeración final un verbo resulta disonante a mi juicio. Carpe diem

Mercedes Pinto dijo...

Me gusta este símil que haces entre cómo un árbol se hace fuerte y la amistad se torna verdadera, a base de sonrisas, palabras, consejos… complicidad. Y todo día a día, así se forja el afecto verdadero; así se hace grande un árbol. Hay quien trabaja y se entrega tanto a los amigos que termina viviendo en un hermoso bosque.
Un abrazo.

Flamenco Rojo dijo...

Tenía que ser la amistad...qué si no...

Un abrazo.

Marcos Alonso dijo...

Precioso canto a la amistad. Un abrazo.

Isolda dijo...

Un poema especial, de los que quisiera firmar también contigo, pero el poeta eres tú, querido. Me lo apropio, como tantas veces. Que la amistad prime siempre sobre cualquier otro sentimiento. Es una belleza ese árbol con fondo de otoño!
Trece besos como treces ramas.

Leonel Licea dijo...

Hoy, ese canto lo has alzado y esta volando para llagar a todas las partes donde has plantado ese árbol fuerte que se llama amistad.
Gracias por permitirnos que tus versos nos abracen.

Un abrazo fuerte para ti.
Leo

Marina Fligueira dijo...

Primero decirte gracias por abrir los comentarios. Esto ya es otra cosa. Las lluvias de tus palabras riegan y dan vida a las personas que pasamos por este jardín de tu casa.
Luego este delicioso poema nos habla de la semilla del árbol fuerte, de la sonrisa que lo alumbró, de consejos que lo enraizaron, que elevaron la altura de su tronco.
También nos habla de la amistad. Yo opino, que amistad y amor van de la mano. Por lo tanto hoy, tus letras maravillosas envuelven el amor de dos mujeres en tu vida.

Corrígeme si me equivoco. Con dos letras en un correo. Gracias por compartir tu sabiduría con todos los que te queremos.

Perdona Amando. Pasé hace unos días y como soy así despistadilla, no me fijé que están los comentarios abiertos.
Un abrazo grande para compartir preciosa familia.
Se muy feliz

emejota dijo...

Tan bello como nos tienes acostumbrados, tan bello como tu pensamiento. Beso extendido.

Beatriz Ruiz dijo...

Llego tarde incluso para hablar con esa persona a la que regalas este maravilloso acróstico...

Ya solucioné por teléfono mi recuerdo en ese día para nuestra amiga, y claro darte las gracias por esos entrañables versos...

Beso...