miércoles, 19 de enero de 2011

Permitid mis blasfemias


Permitid mis blasfemias ahora que el mundo agoniza como el respirar de un anciano o de un reptil que hiberna.
Debajo de la mentira, basamento inamovible, han erigido al Becerro de Oro* que refulge ante nuestras pupilas y nos sonríe y nos convierte en limaduras abducidas por un imán invencible.
Miradlo…
Ved su figura erguida, orgullosa, sus músculos férreos tensándose.
Escudriñad sus pezuñas pisoteando párpados de niños.
Observad sus cascos excavando sobre el vientre de las madres convertidas en placenta del hambre.
Vigilad sus uñas escarbando en la sonrisa de los varones sin horizonte.
Contemplad su fornida estructura, ese pecho ancho donde late un corazón de piedra y hielo, esa mirada arrogante que desafía a las estrellas y a las brisas y a los sueños y a los amaneceres, y hasta a los ocasos desafía...
Te escupo desde mi miseria, desde mis manos sin nada.
Defeco sobre tus belfos.
Mi boca exclama improperios sin pudor sobre tu persona.
Sé que soy apenas un mosquito para tu penca, y que un solo movimiento de tu rabadilla me arrojará al averno.
Mientes mientras sonríes.
Corneas vidas explicando logaritmos ininteligibles.
Sí, observadlo antes de que os extermine.
Pensad también, entretanto, en sus sacerdotes, en sus corbatas de seda, en sus trajes a medida, en sus camisas almidonadas…
No olvidéis tampoco que los capellanes de este maldito bóvido asesino, beben sangre de niños en finas copas zafiro y oro.
Son vampiros, aunque el sol se haya impregnado sobre su piel.
Permitid mis blasfemias ahora que el mundo agoniza.

Safe Creative #1101208299834

Y aquí está la imagen de la obra de Mateo
Como véis por las medidas se trata de un trabajo de grandes dimensiones
Tiempo de Becerro, óleo-tela, 100x243, 1990, obra de Mateo Santamarta.

__________________

*Por si alguien no se ha dado cuenta durante su lectura, pinchando sobre las palabras Becerro de Oro está enlazada a la obra de Mateo Santa Marta con el título Tiempo de Becerro. Desde aquí también se accede

23 comentarios:

Flamenco Rojo dijo...

Personal y expresamente te lo permito…No sé si el texto lo tenías escrito antes o te ha surgido después de leer el post de hoy en la web “Solidaridad y Paz” titulado “El viaje invisible”…Sea como fuere, entiendo tu cabreo, lo hago mío y también maldigo a esos vampiros malnacidos.

Un abrazo.

Beatriz Ruiz dijo...

Yo al igual que Flamenco te lo permito... Es más... Te pido por favor que lo hagas público... cuando el estómago te revuelva... cuando el corazón te duela...

Tenemos que alzar la voz... Debemos alzar la voz...

Isolda dijo...

Hazte cuenta de que brindo y blasfemo contigo y con los que me preceden.
(Y digo entre paréntesis, ¿cómo puedes regalarnos la entrada dulce y poética anterior cuando ahora nos das en toda la cara con ésta que duele hasta las entrañas? Creo que a eso le llaman ser escritor; luego que digan... Disgresiones de mi parte.)
Lo dicho y, besos para los que los necesiten.

Verónica dijo...

Pues blasfememos todos juntos Amando. Se nos trata igual que a tontos, cuando pienso que no lo somos.
Otra cosa es el que tener que aceptar cosas, que nos imponen los más poderosos, pero de eso a ser tontos, media un grandísimo abismo.

Que se enteren de una puñetera vez, que no somos como ellos piensan.

Abrazos

Mercedes Pinto dijo...

Todavía hay esperanza, creo que este mundo aún no agoniza, que no es la antesala de la muerte. Y la hay, esperanza, porque sigue habiendo gente como tú que grita y despierta las almas adormecidas, que blasfema y se pone frente al becerro de oro, plantándole cara.
Airado has escrito estas palabras, así deberíamos reaccionar cada día, ante la injusticia que nos rodea.
Pensando me voy.
Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Muchas gracias a todos por vuestras palabras.
Como digo en el comienzo de lo que he dado en llamar AUTODEFINIDO Nada que sea humano me es ajeno (Terencio)
Esto quizá pueda explicar este cambio de paso como la cara y la cruz.
Supongo que la simple lectura de blogs, o periódicos explicarían cualquiera de estos versos (versículos). Pero ya que formamos un reducido grupo, me referiré a uno de nosotros.
Sólo hace falta que leáis este artículo de la página de Beatriz. Se podrían leer cualquiera de su bitácora o de tantas otras, pero hay días en que, por lo que sea, uno está más sensibilizado.

emejota dijo...

Acabo de leer la pg. de Beatriz, ahora lo entiendo mejor. De todas formas te acompaño en las blasfemias. Solo se me ocurre confirmar la ira de pertenecer a este género cruel que llamamos humano. Todos los días doy gracias por haber llevado una vida tan regalada, por haber nacido en esta cultura, por comer bien todos los días, por haber conseguido casi todo lo que he deseado. No podría ser de otro modo. Ser consciente de la crueldad de nuestro género, del que todos nosotros formamos parte, a lo largo y lo ancho de toda nuestra historia es algo que siempre me ha atormentado. Una buena razón para mi falta de fe y credulidad. Un fuerte abrazo extendido.

Leonel dijo...

uno mi voz a la tuya, sin temor ni reverencias, que me digan blasfemo, pero hay cosas que no dejaré de gritar NUNCA.
Un abrazo apra ti.
Leo

ARO dijo...

Duro alegato contra el mundo en que vivimos; duro pero justo. Aunque aún nos queda la esperanza.

(Te leo habitualmente; vengo hoy, además, porque me lo ha recomendado FLAMENCO ROJO, que ha quedado impactado después de leer este poema. Y es que es impactante.)

Marina Fligueira dijo...

¡Yo digo! Malditos- malditos caimanes. El mundo se está poniendo patas arriba. Es terrible lo que se oye, en Haití, aprovechando lo del terremoto, robaron y siguen haciéndolo, niños/as para violarlos y traficar con sus horganos. ¡Y como viven! Por no haber un control de lo que se le envía. Como en Haití, en otros lugares donde hay guerras. Más de mitad de la humanidad, lo está pasando terriblemente mal. Amando, Gracias por compartir tu desagrado

Fernando dijo...

Amando, amigo y admirado escritor, no me escandaliza nada de lo que dices. Todo es normal, así es nuestro mundo, en él hemos nacido y en él moriremos.Lo que me impresiona es pensar que, visto desde lejos, este mundo es maravilloso, y desde dentro es insufrible,como pasa con la naturaleza, hasta que escarbamos y nos damos cuenta que el paisaje se convierte inmediatamente en vómito.
Como mi inteligencia no da para más, siempre me estoy preguntando: ¿y el amor, qué es, por qué existe?
no se compadece con la realidad de nuestra vida. Lo único que amortigua mi vómito es la esperanza, ese concepto que descubrí hace tiempo y que puede ser mi única solución. Un fuerte abrazo, Amando (y lo de "admirado escritor" es verdad).

María Eleonor dijo...

Qué mano literaria, te explayas así libremente en narrativa como en prosa poética, mis respetos Amando, llevas siempre tanta profundidad y certera verdad.

Saludos y vamos arando como dijo una mosca,jeje, bueno modismo chileno en decir que vayamos para adelante haciendo cosas.

Elvira Daudet dijo...

Querido Amando

No sólo te permito, te conmino a que escribas muchos poemas tan espléndidos como éste, con tanta fuerza e indignación. Tengo la misma sensación de náusea y de cabreo que tú tan bien expresas, uno como tú me aconsejas a mí en tu comentario, tiene que contarlo, poner diques de palabras para contener la marea de detritus que nos destruye.

Qué premonición tu nombre para un poeta que escribe tan bellos poemas de amor (por una razón enigmática, que temo tenga más de moda caprichosa que de lógica, los escritores jóvenes odian los gerundios, que a mí, modestamente, me parecen tan respetables o más que los infinitivos. En el caso de tu nombre es casi un manifiesto).

Gracias por tus comentarios.
Un beso. Elvira

Amando Carabias María dijo...

Acudo, como suelo, para darte la bienvenida, Elvira. Es un honor para todos nosotros leer tus palabras.
Te agradezco la ponderación -excesiva sin ninguna duda- que haces de mis versos.
Sobre el gerundio, por alguna razón se desprestigió, en efecto, y cada día voy 'descubriendo' esa fuerza que atesora en su permanencia.

neko dijo...

El mundo está dominado por hienas (con perdon a las pobres hienas), así que se permiten esas blasfemias y aun te quedarías corto.

Anabel dijo...

Cómo no te lo vamos a permitir, no sólo eso, sino que me uno a tus blasfemias.

Me gusta mucho tu sueño: Unir corazones. Es una gran tarea, una gran pasión.

Nos leemos, amigo,

Anabel

Balovega dijo...

Buenas noches..

Precioso vídeo y la música envolvente, estelar amigo.. gracias por compartir...

Y por supuesto me uno a blasfemar a tu lado...

Besito de lindos sueños

mateosantamarta dijo...

Pinté en 1990 un tríptico titulado Tiempo de Becerro. DESDE ENTONCES SU PODER SE HA IDO CONSOLIDANDO. Escupo contigo en su cara maldita. Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

De nuevo muchísimas gracias a todos. Es emocionante saberse comprendido y apoyado en estos exabruptos que no dejaré de rescribir cada vez que tanta hecatombe me llene la garganta...
Por cierto, Mateo, si me das permiso y me envías el enlace puedeo, a mi vez, enlazar tu tríptico al poema.
Gracias.

mateosantamarta dijo...

http://obrasdemateosantamarta.blogspot.com/2011/01/tiempo-de-becerro-proposito-de-una.html
Acabo de hacer la entrada, pues no creo que la hubiese subido antes.
Me he permitido copiar tu poema, con tu firma, por supuesto, y un enlace hacia Pavesas y Cenizas. ESPERO QUE NO TE IMPORTE. Si no te agrada ¡dímelo! y lo quito. Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

No sólo no me importa, sino que te lo agradezco. Y me encanta haber provocado en ti esa reacción.
Ya he enlazado tu entraba en el propio poema, sobre las palabras Becerro de Oro, y en una nota.
Está el enlace que nos dejas, y además, aquí mismo se puede contemplar.
Un abrazo y, repito, mil gracias.

mateosantamarta dijo...

Gracias, Amando. Si alguien quiere verlo mejor, ya sabe que puede ampliarlo. Un abrazo.

Carmela dijo...

Magistrales trabajos!
Tu texto tan intenso y el tríptico de Mateo.
Elocuente conjunción.
Un estallido de arte.
Admirables las dos creaciones.Me sumo a la blasfemia.
Con la misma fuerza de la obra pictórica de Mateo y de tus palabras.