lunes, 26 de julio de 2010

Caricias sin piel.

Imagen tomada de internet.


La tarde se convirtió en una cordillera inaccesible. A pesar del calor del verano, en su corazón sentía que transitaba por lo más intrincado del invierno. El riachuelo de la ciudad cantaba sin convicción, cada vez más sediento, a pesar de las intensas lluvias de la primavera. Pero todo daba igual. También daba igual el canto de los jilgueros o de los mirlos. Ni la intensidad de la luz, que otras veces le reconciliaba con el universo, importaba. Todo daba igual, desde aquella mañana sabía que sus caricias no tendrían piel donde posarse.

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32 comentarios:

Verónica dijo...

¡Que pena llegar a esa convicción! las personas necesitamos de otras, aunque nos creamos en ocasiones que no. Sin duda nos engañamos....
Un abrazooo

Isolda dijo...

Todo lo que tiene de hermoso, lo tiene de triste. Como siempre has hilado una serie de metaforas preciosas. Sin embargo la figura de Sísifo me pone los pelos de punta. Si hay algo absurdo además de su piedra arriba y abajo, es saber que las caricias no tendrán piel donde posarse.
Besos como caricias.

Amando Carabias María dijo...

Verónica:
No se trata de llegar a esa convicción... Hay noticias que son demoledoras.

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
Es verdad que se trata de una versión de Sísifo, y no hay nada mejor que ilustre su sentimiento que una ilustración de este tipo.
Sí es eso, el tiempo que se escapa y te deja sin piel para acariciar.

fiaris dijo...

MMMMMMMMMM!!! saludos

Abuela Ciber dijo...

Soledad , soledad, se sentira la falta de calidez.

Pase a saludarte deseandote buenos dias a venir y dejandote la frase de la semana...........

"Sorprenderse, extañarse es comenzar a entender"

-Ortega y Gasset-

Cariños

Amando Carabias María dijo...

fiaris:
Gracias.

Amando Carabias María dijo...

Abuela Ciber:
Gracias por pasarte y gracias por la frase que nos dejas.
La curiosidad y estar abiertos a lo que ocurre en el exterior es el mejor camino para el aprendizaje.

neko dijo...

Bonita manera de explicar algo tan triste, solo espero que sea pura ficción.

Un saludin

egomanías dijo...

Amando, narrativamente es uno de esos micro que salen con una idea demoledora y una conclusión rotunda: no tener la piel para posar caricias, es la idea más triste que he leído, expresada en modo impecablemente lírico y bello.
Saludos.
Leo

emejota dijo...

Me da la sensación que esa descripción se corresponde a un estado depresivo. Su duración, ya depende de lo que desee seguir escribiendo su autor. Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

neko:
Total y absolutamente no biográfico. Si algo así me ocurriera estoy casi seguro de que no sería capaz de escribirlo...
Ahora que sea ficción... Digamos que es autoficción. Por desgracia sucede demasiadas veces en demasiados casos.

Amando Carabias María dijo...

egomanías:
Muchas gracias por lo que dices. Normalmente echamos de menos a las personas y a las cosas cuando ya no las tenemos. El ser humano mantiene esa cota de estupidez.

Amando Carabias María dijo...

emejota:
Sí, podría ser un estado depresivo, pero motivado por esa noticia que es peor que un bombardeo atómico sobre el alma.

Paloma Corrales dijo...

Es un mazazo, Amando, si va más allá de la literatura, todavía más tremendo... y tienes razón mantenemos esa cota de estupidez, ay.

Abrazos contra la tristeza.

Amando Carabias María dijo...

Paloma Corrales:
Como ya he dicho, no se refiere a ningún caso en concreto (y menos aún personal, por suerte), aunque hace alusión a tantas situaciones que se dan cada día en todas las partes del mundo.
A veces no nos damos cuenta que la vida pende de un hilo que a la vez es fuerte y frágil.
Esto lo digo, me lo digo a mí mismo, porque creo que es muy importante prestar más atención a lo que realmente importa.
Un beso.

jordim dijo...

Las caricias necesitan de piel, y veces cuesta muy cara en el mercado..

Flamenco Rojo dijo...

Un canto a la tristeza construido magistralmente a base de metáforas.

Que esta Sra. (de tan triste nombre) no pase nunca cerca de nosotros.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

jordim:
Ya sabes que lo más profundo del ser humano es la piel...

Amando Carabias María dijo...

Flamenco Rojo:
Ojalá.

catherine dijo...

¡Qué pena este mundo! caricias sin piel donde ponerse, piel esperando caricias, y no sé porque pienso en gente que querría tener hijos y en los que tienen uno ya hecho y no le desean, etcétera, etcétera.
¡MMMMMM! (copio un comentario anterior) MMMMMIcrorelato, sediente hoy.

sinbalas dijo...

Huy me deja atónito cuando mis caricias no tienen piel, un enamorado y veterano como yo, muere por menos

Amando Carabias María dijo...

catherine:
Es otra reflexión adecuada y perspicaz, como casi todas las tuyas (por no decir todas). A veces es la propia vida, su devenir, quien impide que las caricias encuentren la piel que anhelan, pero en demasiadas ocasiones es la propia testarudez, el querer ser como dioses lo que evita que la piel tenga sus caricias.

Amando Carabias María dijo...

sinbalas:
Pero un enamorado como tú, sabe de la ecuación del sufrimiento.

Marina Fligueira dijo...

Hola Amando:
Me encanta este micro relato- plasmado alegóricamente- que da a entender la cruda situación de una persona o mito quizá… que nunca encontró en su vida un espacio limpio y libre para si mismo. No me extraña que cayera en depresión- arrastrando esa piedra que aplastaría también su alma. Así lo entiendo yo… no sé explicarlo de otra manera.

Un puñado de besos para todos- con mucha piel para las caricias.

Amando Carabias María dijo...

Marina Fligueira:
Es más bien la vida que cae a veces con su tozuda realidad y viene a darnos un mazazo muy, muy duro.

Beatriz Ruiz dijo...

Tanta tristeza en lo más hondo de un ser humano!!!...

Tanto dolor que de verdad existe!!!...

Amando Carabias María dijo...

Beatriz:
Esta era otra intención.
¿Qué necesidad tenemos los humanos de provocar sufrimiento a otros, cuando la propia vida y su devenir te regala la posibilidad del sufrimiento...?
A veces...

Beatriz Ruiz dijo...

Piensas entonces que el que provoca daño no está invadido por la tristeza, por todos los sentimientos bajos que puede llegar a demostrar un ser humano???... Yo estoy convencida de que la peor parte sin duda se la lleva el que daña... no el dañado...

Ángeles Hernández dijo...

Sísifo estaba castigado por los dioses a subir eternamente lapiedra que habría de volver a la base de la montaña. Era su destino.

El nuestro lo vamos escribiendo cada día, y podemos elegir no castigarnos cuando no tenemos piel en la que posar nuesstras caricias, porque a lo mejor hay otras pieles cercanas de las qeu no somos conscientes y además siempre tendremos nuestra propia piel a la que querer y a la que cuidar.

Amando Carabias María dijo...

Beatriz:
Vaya, me había quedado responder a tu último comentario...
No, no lo pienso. No entraba en ese asunto. Supongo que habrá de todo. Quiero decir que habrá personas con tan poca sensibilidad que no sufran haciendo sufrir. Pero a poco humano que se sea, también estarán invadidos por el sufrimiento. De hecho, por lo que he visto en mi propia vida, suelen pasarlo incluso peor que a quin infringen ese sufrimiento.
La idea era otra. La idea era sólo resaltar que es absusrdo provocar dolor, cuando la propia vida nos los causa en su propio devenir.

Amando Carabias María dijo...

Ángeles
Interesante reflexión la que nos propones, al hilo de la ilustración, más que del texto.
A veces es necesario no pensar o desear lo que es imposible y conseguir que lo posible también sea objeto de nuestras caricias. Incluso nosotros mismos...