lunes, 15 de marzo de 2010

TRIBULACIONES DE UN ESCRIBIDOR DESESPERANZADO


Miro a los campos de Castilla, anchos de cereal aún por nacer y planos de sudor antiguo. Miro nuestras tierras inundadas por un invierno largo, un invierno de humedales y neveros, un invierno de botas altas sobre las piernas para no enfangarse, si hubiera piernas que se pudieran embarrar… Miro el vuelo de las aves que todavía se preguntan por qué el frío no se va ya de una buena vez. Miro el semblante mudo de los árboles, tan desnudos como el horizonte. Miro esta Castilla que se muere en el abandono, que se pudre en la soledad, que se retuerce en la búsqueda que una sombra que evite que se calcine el último de sus hijos ante el sol abrasador.
Miro a los campos de Castilla desparramados en la soledad de un yermo gris que a duras penas se alza sobre un pasado que demasiados siglos lleva siendo la historia de una agonía incesante…

Pero al fondo, más al fondo mis ojos distinguen el futuro que se acerca. Un futuro preñado de esperanza. Después de que suceda lo que se avecina entre fanfarrias, oropeles y timbales, llegará la prosperidad y en nuestros campos crecerán los niños como golondrinas, y los hombres y mujeres llegarán cansados, y a la vez pletóricos, de un trabajo que les impulsa a amar.
Ya se otea desde el horizonte, ya se columbra en la distancia... Los campos de Castilla se alzan, preparados para ese porvenir que sonríe como el sol de la primavera.
Ya llega, ya está aquí… Un cementerio nuclear...

Verán ustedes, como complemento a estas letras del escribidor, me gustaría que leyesen las últimas líneas de una noticia publicada en el Diario Vasco y que a su vez ha difundido Solidaridad y Paz, la bitácora nuestra amiga Beatriz Ruiz:
"Los profesionales iraquíes llevaron a cabo un estudio conjunto con médicos de la Universidad de Washington que concluye que los casos de leucemia infantil se han duplicado en los últimos quince años. Publicado en el American Journal of Public Health, la investigación señala que «la naturaleza cancerígena de la exposición a la guerra es difícil en las situaciones caóticas que caracterizan a los conflictos bélicos. Basora es una región sacudida por los incendios de los pozos petrolíferos, las armas químicas y las municiones de uranio empobrecido".
Desde aquí se lee la noticia al completo.

Si alguien no termina de ver la relación entre ambos textos, quizá convendría que reflexionase de nuevo…

25 comentarios:

Beatriz Ruiz dijo...

En 1969 se desarrolló la Hipótesis de Gaia... 41 años después, podemos afirmar que nos hemos esforzado y bastante... para destruirla...

Sobre el artículo escribo lo que puse en mi página: "No, no hay una palabra que defina el horror después del horror... No"

Sin duda, somos el peor de los depredadores... Qué nos importan Los campos de Castilla???

Amando Carabias María dijo...

Los Campos de Castilla están desesperados, pero su desesperación es el silencio. En fin.

Para más saber la hipótesis de Gaia, se puede ver este enlace:

http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3tesis_de_Gaia

O pinchar aquí

Mercedes dijo...

Entiendo tu frustración, cuando se ama tanto una tierra resulta insoportable que la traten el hijo bastardo de una patria, cuando en realidad es el hijo por derecho, el más generoso el fundador. Pero a los poderes no les importa, ellos nos engañan con un caramelo, como si fuéramos niños, para hacer a su antojo. Se aprovechan de los que están en desventaja gracias a ellos.
Qué puedo decirte, Amando... Sigue mirando los campos de castilla con esperanza.
Un fuerte abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Mercedes:
A veces la desesperación conduce a estas decisiones que no se entienden. A cambio de instalar un cementerio nuclear se promete dinero, trabajo, vida...
Esta misma energía nuclear sirve para crear armas a base de uranio empobrecido que generan el aumento brutal del cáncer entre las poblaciones que sufren el poder destructivo de occidente...
Seguiré mirando estos campos, hoy con sol por fin, pero con el temor de que en alguno de sus pueblos lata el deshecho de nuestro crimen abominable.

Gaspard dijo...

Yo no veo la relación, no porque no haya reflexionado. Tal vez porque no empeño en ver lo que quiero ver. Hay relaciones mucho más directas entre el desarrollo de tecnología de bienes de consumo en el Primer Mundo y conflictos bélicos nacionales o internacionales en el Tercer Mundo. El coltán o la casiterita no sólo han devastado el Congo, también asoman entre los muertos en la orgía sangrienta en el norte de Nigeria. (http://www.lemonde.fr/afrique/article/2010/03/12/nigeria-apres-le-massacre-la-vengeance-des-chretiens_1318183_3212.html ). Dicho esto, ¿dejamos de comprar móviles y portátiles? La relación entre energía de uso civil y comercial y el de uso militar, es decir, el doble uso, es consustancial al proceso de enriquecimiento del uranio. ¿Dejamos de utilizar la energía nuclear? Los cementerios son seguros, hasta el momento ninguna generación de almacenes han generado problemas en Occidente. El petróleo de Basora, los pozos incenciados, las fugas en los conductos de transporte, son combustible fósil. Si se deshecha, nunca mejor dicho, la energía nuclear, aumentaremos la exposición a los efectos ambientales nocivos del carbón y el petróleo. La contaminación química no guarda conexión con los cementerios nucleares, hay casos peores, como los de Union Carbide, en Bhopal, India, que nada tienen que ver con la nuclear. Sus directivos, ahora controlados por Dow Chemical, aún no han pedido perdón. Hace unas semanas veía un documental sobre un grupo de activistas/comediantes que se hicieron pasar por gente de Dow y pidieron disculpas públicas en la BBC, haciendo bajar las acciones de la empresa. Luego acudieron a una conferencia para la reconstrucción de Nueva Orleans como falsos representantes del Departamento de Vivienda para criticar al propio organismo. Me salgo del tema. Para terminar, en cuanto al modelo de desarrollo rural, la despoblación y la extinción social y económica se da en casi todas partes. Fluctuaciones de los mercados internacionales, desintermediación, márgenes abusivos, sí o no, de los grandes distribuidores, las cuotas del Mercado Común, el acceso al mismo de Europa del Este, el dumping social y medioambiental de los productores asiáticos, no sólo de agricultura, también de ganadería. (http://www.fao.org/news/story/en/item/40117/icode/ La versión en español tiene que estar por ahí, no la encuentro). En los informativos de la noche de France2, creo que el jueves, emitieron un minireportaje sobre la cría de perros para el consumo. Crían perros y les sacan los ojos. En fin, un tema muy interesante. Perdón por la extensión, y por las faltas y errores, si las hay.

Amando Carabias María dijo...

Gaspard:
La extensión no es excesiva y los errores no los he visto.
Este es uno de los puntos del debate que pretendían suscitar mis letras.
Que la energía nuclear no se puede dejar de usar parece obvio, al menos tal y como funciona el mundo, o la parte del mundo que habitamos. No soy tan iluso.
En realidad iba a lo del doble uso de la energía (y como bien señalas, no sólo esta energía sino los casos que citas).
Al menos que seamos conscientes que el uso de determinados materiales o energías o sustancias, no sólo es para nuestro bienestar, comodidad, progreso, etcétera, sino que también se origina dolor, enfermedad, muerte, sufrimiento.
Pareciera que el único parámetro del progreso es obtener más lucro (a costa de quien sea y de lo que sea).
El debate, pues, queda planteado, así que muchas gracias por tu aportación.

S.C. dijo...

jajajajja, cojonudo.

¡¡QUE VUELVA COMÚN AL PUEBLO LO QUE DEL PUEBLO SALIERA!!
Pero parece que solo volverá en forma de basura nuclear.

Isolda dijo...

Después de la sorpresa final de este texto realista, suave y poético incluso, quisiera ser capaz de plantearos que no es tan desesperante como anuncia el atribulado escritor. Creédme conozco algo del tema y no es así.
Los residuos nucleares de más lata intensidad, enterrados en bidones sellados, a una determinada profundidad, como están en lugares como Francia y Holanda, se autoeliminan por reacciones químicas alrededor de doscientos años después. Sigo, si el lugar escogido es el pertinente, debido al material que rodea al ementerio, resultará inocuo para los habitantes cercanos.
Lo realmente letal es el amianto, con el que hemos convivido todos en mayor o menor medida. No digamos, cualquier fuga radiactiva o las bombas de las que habla Beatriz. Lo dañino e imperdonable, es lo que se hace sin precaución y sin pensar (o pensando, vaya usted a saber) en la población humana.
Acordaos de cuando se solicitan pueblos para instalar centros de drogadictos o prisiones. Nadie los quiere para sí. Sé que no es comparable, porque hablamos de personas o de residuos, pero quizá habría que pensar un poco más antes de negarse en rotundo.
Hoy siento la extensión, pero creo que vale la pena.
Muchos besos bien sellados, sin peligro.

jordim dijo...

yo hace tiempo que prefiero no pensar en el futuro, abogo por un carpe diem cínico..

Amando Carabias María dijo...

SC:
Ah, ese verso del Romance de los Comuneros. Cuánta carga olvidada, cuánta miseria arrojada sobre la pobreza, cuánto desangrasrse y vaciarse...
Gracias, gracias por traerlo aquí.
A bailar

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
No se trata de discutir sobre los elementos de seguridad que plantean estos cementerios nucleares. Ni se trata sobre la necesidad de que ciertos peajes que hay que pagar en la sociedad por vivir de un modo determinado no se paguen. En eso tienes razón. En algún sitio tienen que estar.
Vale.
La cuestión, o cuestiones, son otras.
En primer lugar lo que comentábamos con Gaspard: el doble uso de esta energía que está trayendo los problemas de salud que ayer denunciaba Beatriz en su blog. Es decir esa maldita hipocresía de nuestra civilización que por mantener su bienestar traga con la destrucción o el dolor de otros.
En segundo lugar que nuestros dirigentes locales (esto es un eufemismo claro, porque en un pueblo con ciento y pocos habitantes o doscientos, hablar de dirigente local es pura metáfora) sólo encuentren como salida desesperada a la agonía de sus municipios la ubicación en sus términos municipales de estas instalaciones indica hasta qué punto llega la desesperación.
Y el único planteamiento que se ha manejado en Segovia, Valladoolid, Palencia (provincias donde hay o ha habido candidaturas para estos cementerios) para solicitar su construcción ha sido la promesa de la llegada de dinero, inversiones y puestos de trabajo.
El resto da lo mismo.

Amando Carabias María dijo...

jordim:
Y sin embargo tu obra habita en el futuro, por cierto un futuro complicado y duro...
En mi caso, creo que para vivir el presente en plenitud necesito pensar en el futuro, en mis hijas, en su generación, en la que vendrá, si es que llega.
No se trata de una cuestión grandilocuente, es más sencillo que todo eso: agradezco a las generaciones que me han precedido que aún pueda disfrutar de este mundo... a pesar de sus contradicciones. Me encanta vivir, qué le vamos a hacer.

Isolda dijo...

Por supuesto, Amando, que ya sabemos de la hipocresía que nos caracteriza. Pero recuerda, todos sabemos que los microondas, los móviles y las antenas de telefonía emiten ondas nocivas. Alguno de nosotros ha prescindido del micro o del móvil? Todo depende de la información y de la contraprestación. En una palabra, de lo que quieran gastar las empresas en propaganda positiva.
Ahí estoy de acuerdo contigo, pero confío en el hombre de ciencia, tanto como en el de campo. Ambos quieren cuidar nuestro mundo.

Flamenco Rojo dijo...

Particularmente no me gustaría tener un cementerio nuclear o lo que nuestro gobierno ha denominado como almacén temporal centralizado (ATC) cerca de mi casa y supongo que nadie lo desearía, pero nadie renuncia al consumo, televisores, móviles, ordenadores, electrodomésticos, automóviles, etc..

Es complicado el tema… Mucho ha llovido desde aquellas manifestaciones en la que, seguro, muchos de nosotros participábamos a principios de los 80: Nuclear, no gracias…Llevamos 30 años protestando contra las nucleares y al mismo tiempo pagando la factura a una compañía eléctrica una energía que ha sido generada, en una parte muy importante, dejando residuos nucleares.

No me considero pronuclear, en el sentido de ir por ahí diciendo que es una energía limpia y sin peligros, pero desde luego las centrales son elementos a los que tenemos que acostumbrarnos a largo plazo…Es cierto que el Psoe llevaba en el programa de las últimas elecciones una apuesta por sustituir las centrales nucleares que agotan su vida útil por energías renovables y alternativas, pero no es menos cierto que mientras eso ocurre, hay residuos nucleares que necesitan un almacenamiento temporal.

Flamenco Rojo dijo...

Perdón pero mientras escribía el comentario se han cruzado varios donde se expone parte de lo que digo y alguna aclaración.

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
No sólo eso, sino que cada día dependemos más de ellos, o nos hacen depender más de ellos, o creemos que dependemos más de ellos. Como lo quieras decir.
Pero los tiros que disparaban no eran esos. Si nosotros nos vamos envenenando con todo esto será nuestro problema, o será el problema de nuestra civilización sobre nuestra propia salud. (Aunque está por ver que eso sea así, creo que ya va siendo hora de que alguien se cuestione ciertas cosas, pero ahora no estaba en eso).
Lo que vengo a decir es que estamos llevando a otras partes nuestra tecnología cubierta de armas que están matando con horribles enfermedades a seres inocentes. Y después los deshechos de esa energía (seguro que alguno ha sido utilizado en la fabricación de ese armamento) van a parar a una tierra cuyo único futuro es el que es.

Amando Carabias María dijo...

Flamenco Rojo:
¿Parece que aquello sucedió en la noche de los tiempos, verdad? Aquellos gritos, aquel sol sonriente en forma de pegatina en nuestras solapas, aquellos gritos...
Pero entonces ya sabíamos lo que iba a pasar. Lo que de algún modo comentaba Gaspard esta mañana, lo mismo que dices tú ahora.
Además con la excusa de que un país tiene que ser autosuficiente energéticamente, no hay nada que hablar.
Repito, no es ese el debate, quiero decir, no quería plantear el debate en esos términos. Hablaba de la hipocresía y hablaba del doble uso de esa tecnología...
Porque, al final, quien llevó las armas de destrucción masiva a Irak fueron los ejércitos de los que -en nuestra contra- fuimos aliados.

Tempero dijo...

Esa sensación tienes de los Campos de Castilla no habiéndote criado en ellos, digo entre las tierras de cultivo. Aún siento yo más desesperación.
Pero si te refieres a la propuesta de Santiuste del cementerio he de decirte que ni prosperó ni prosperará.

Abrazos y nos tomaremos otra caña y/o café.
Hoy voy por Segovia.

Amando Carabias María dijo...

Tempero:
Esperaba estas palabras tuyas. Hoy las esperaba. No hablaba de ninguna en concreto de Segovia: ni la de Santiuste, ni la de Campo, ni la de Bernúy. Ni siquiera de las que provienen de Tierras de Campos...
Hablaba de todas en general, porque son unas propuestas que hablan de desesperacíón y de un cierto tipo de mirada.

Gaspard dijo...

No termino de ver dónde está la hipocresía. La energía nuclear está ideada en un principio, desde el Proyecto Manhattan hacia adelante, para la guerra. Truman la tira encima de los japoneses en el 45 y no es hasta ocho años después que su sucesor, Eisenhower, ante la ONU, la propone como medio de paz y desarrollo. El riesgo de proliferación, por ejemplo, en las repúblicas centroasiáticas de la antigua URSS, se ha intentado frenar con miles de millones de dólares, con la iniciativa Lugar (apellido de un senador americano). Los occidentales no han demostrado gran tacto con el tema de la exposición nuclear, en febrero el gobierno galo pidió perdón y abrió la puerta a reparaciones a aquellos de sus propios soldados que fueron utilizados como coballas en los ensayos de Argelia... El desarrollo de la energía nuclear, de la que soy partidario -y Obama, con su chequera y premio Nobel de la Paz, también- no conlleva el uso (sí la producción) de munición de uranio empobrecido, en Irak o en Israel, y veremos en Irán. Se trata de voluntad de controlar las armas nucleares; Obama lo propuso en Praga y Sarkozy le ha afeado su "ingenuidad". Repito: no creo que sea hipocresía, sino que resulta muy atractivo para un país que ha logrado disponer de su energía nuclear civil no dar el siguiente paso, incluso por las presiones empresariales y militares. Pero hasta Australia, que de momento no tiene centrales ni almacenes, ha ofrecido sus minas de uranio, al igual que Canadá, que sí es nuclear.

Amando Carabias María dijo...

Gaspard:
La hipocresía está en nosotros mismos y en quienes nos hablan de las virtudes de este tipo de energías, ocultando el daño que provocamos activamente en otros. No ya las posibles consecuencias, los hipotéticos efectos, los efectos colaterales, en fin los riesgos que lleva aparejado su uso.
Es cierto, como bien apuntas, que todos deberíamos saber que el primer desarrollo importante de la energía nuclear (no su descubrimiento) se llevó a cabo gracias a la industria armamentística (uno de los verdaderos poderes del planeta, apunto de paso), como tantos otros avances. Pero una vez demostrado el poder destructivo de esta sustancia cuando se utiliza como arma, que adémás perdura en las generaciones posteriores, una vez que se firman protocolos, acuerdos, etcétera, que no nos vengan con silencios. Eso es hipocresía.
De facto somos agentes aniquiladores de otros seres humanos. Pero digámoslo y ya está.
Luego que paren el mundo, que me bajo

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Amigo Amando,

No estoy seguro de haber entendido bien lo que quieres decir. Por una parte veo los Campos de Castilla, yermos como pueden estar ahora, pero con la esperanza de que la Naturaleza volverá a poner las cosas en su sitio. Ya llegará la Primavera y también el Verano. Nada se ha destruido definitivamente. Es el proceso de renovación de los campos, y ¡ojalá fuese también de las personas!

Por otra parte veo a esas pobres gentes de Iraq que, por ambición de los Políticos y todos los factores económicos, viven ahora en la más pura miseria, tras dos guerras absurdas e inútiles, guerras sin sentido, producto de las decisiones de mentes desvariadas y de la avaricia económica,

Como alguien dijo, si en Iraq, en lugar de petróleo, el suelo estuviese lleno de lechugas y arbustos, seguro que nadie habría encontrado motivos para hacer esas malditas guerras.

Y es que, de las Guerras, ninguna tiene justificación. Y lo escribo con mayúsculas porque esas Guerras son más repugnantes que cualesquiera otras que haya podido haber en el mundo.

Te envío, amigo Amando, un cordial saludo,

Antonio

Amando Carabias María dijo...

ANTONIO
Creo que lo has entendido bastante bien. Sólo falta una cuestión: eso que producimos para nuestro bienestar, eso que no sabemos donde enterrar sirve para aumentar más el dolor, el sufrimiento y la muerte de estos pueblos.
Para que nuestros pueblos salgan de la miseria, sólo se nos ocurre convertirlos en un cementerio nuclear.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Aclarado todo, amigo Amando. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Los Cementerios nucleares no son la solución. Creo yo que la solución estaría en respetar más a la Naturaleza y también a los Sres Humanos.

Gracias por la felicitación para Carla. Ya he instalado tu texto en lugar preferente, en mi columna lateral.

Un cordial saludo,

Antonio

Amando Carabias María dijo...

ANTONIO MARTÍN
La nueva vida siempre es un canto a la esperanza.