lunes, 11 de enero de 2010

COMO LAS ROCAS DE UNA MONTAÑA


Había una determinación oscura, como de honda corriente de río, en su deseo de callar. Un injerto de silencio había recubierto su mirada y aquel lienzo invisible cruzaba toda la osamenta del cráneo hasta sellar la cueva de su garganta. Lo sabía todo, pues todo lo había visto, pero si permanecía como las rocas de una montaña su memoria quedaría indemne.
Y no era asunto sencillo tal mudez, puesto que se arriesgaba a que la perspicacia de la investigadora confundiera su mutismo de esfinge con la asunción de una culpabilidad casi necesaria. Interpretar los silencios es arte sólo reservado a algunos músicos y a los felinos de la noche.
Además, sus dedos, impelidos por el resorte inevitable del recuerdo de las caricias, habían actuado con excesiva premura y ya era tarde para que devolvieran el único testimonio a su lugar sin que cualquiera, sospechara su reubicación espuria.
Intuía sin demasiadas incógnitas que las imágenes se convertirían en un oleaje perenne que acariciaría la superficie terrosa de su cerebro, y que acabarían por minar cualquier resistencia al desánimo o a la tristeza, pero no podía hablar.
Hablar hubiera supuesto, no sólo arrojar su memoria al olvido, como guijarros sin partida de nacimiento, sino enfangarlos en el oprobio. Hablar hubiera supuesto la traición. Ya no temía amonestaciones por su parte, salvo que su sombra se alzara para siempre del cadáver y se anudase a la suya propia, pero el pensamiento lejano de su reproche, como un eco que se pierde, hería su ánimo.
La contempló por última vez para acumular el vestigio de un latido que había abandonado su cauce en un vuelo sin destino, para evitar el pulso de mármol sobre el aleteo indeciso del recuerdo, y supo que el último fogonazo que había atravesado su mirada lo teñiría de abrojos que se clavan para que sangre la mirada.
Aún así, selló sus labios, amordazó su lengua, obturó su garganta y se hizo pedregal inexpugnable su mirada.

53 comentarios:

Ventana indiscreta dijo...

Mira si debió ser mala/malvada ella para él.

Besos.

Flamenco Rojo dijo...

Duro como una roca...frágil como un crital.

Abrazos.

Amando Carabias María dijo...

Ventana...:
Lectura posible, lectura plausible, pero creo que era lo contrario

Amando Carabias María dijo...

Flamenco Rojo
Sí así es. Dura como una roca su decisión de silencio, frágil como un cristal la propia existencia

Ventana indiscreta dijo...

Amando:

'La contempló por última vez para acumular el vestigio de un latido que había abandonado....'


¿Fue él quién contempló, no?

Amando Carabias María dijo...

Ventana...
Sí, para intentar salvar el recuerdo ante un último gesto, ese que callará siempre, ése que cerrará al mundo.

Marina Fligueira dijo...

Hola buenos días: Hablar hubiera supuesto, arrojar no sólo su memoria al olvido. Hablar hubiera supuesto la traición… Me parece un relato interesante y ala cruel… me cuesta entenderlo, pero ya se irá deshojando la margarita. Besooosss fresquitos desde Pontevedra.

Odiseo de Saturnalia dijo...

Y vivir la vida como una piedra...
Y observar la vida como si fueras una piedra.

Amando Carabias María dijo...

Marina Fligueira:
Supongo que se irá deshojando la margarita, ya hemos quitado alguna cosa.
Tiene que ser difícil, porque es algo que no se tiene que saber.

Amando Carabias María dijo...

Odiseo de Saturnalia:
Algunas veces sería una solución para evitar que las heridas sangren, pero quizá no se conseguiría que el calor de las caricias hiciera que la piel sonriera.

Marian Raméntol Serratosa dijo...

El silencio tienen tanto poder como la misma palabra..

Un abrazote
Marian

Amando Carabias María dijo...

Marian Ramentol:
Sobre todo cuando se espera una palabra.
Besos

María Eleonor dijo...

Amigo mío es un texto difícil, intrincado pero de una prosa perfecta, el que habla, el interlocutor, tú, vas bajando al expediente mismo de la carne, de la transitoriedad y como un plumazo desvistes los hechos. Me quedo con el detalle del evento, con la poética que no hace otra cosa que embellecer incluso lo que es nefasto, el regalo de una metáforas increíbles y una pincelada que me encantó.......

"Interpretar los silencios es arte sólo reservado a algunos músicos y a los felinos de la noche", para mí esta frase es el texto en cuestión.


Encantada como siempre

Amando Carabias María dijo...

María Eleonor
Gracias por la radiografía que suponen tus palabras. Algunas veces los secretos se revelan mejor en detalles adyacentes, bien lo saben tus versos.

Beatriz Ruiz dijo...

A ver de que manera lo expreso: Qué intenso, amigo!!!... El silencio muchas veces es más intenso que las palabras...

Me ha gustado mucho la apreciación de Flamenco Rojo... "duro como una roca, frágil como el cristal" pues hay algo en tú texto no dicho pero que se puede intuir...

Gracias...

Un beso desde Tenerife... en la mañana estuve caminando por la playa... maravillosa...

Amando Carabias María dijo...

Beatriz Ruiz
Aunque sea tirar piedras contra el propio tejado, desde que lo escuché o lo leí, siempre me ha impresionado este proverbio:
Uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras.

Mercedes dijo...

¡Uf! Un texto denso y sobrecogedor. Si guardó silencio a pesar de su mala conciencia... Tal vez fue él; tal vez porque no tuvo más opción. O ¿no fue él? Un relato complicado y lleno de perlas ocultas. Habrá que releer en mejor momento.
Un abrazo.

Isolda dijo...

Amando, es impresionante, lo leí anoche y ahora tres veces más, para conseguir captar las preciosas metáforas que nos regalas siempre. Es difícil, tú mismo lo has dicho, "porque es algo que no se debe de saber". Tan sólo disfrutar poéticamente de un momento, que intuyo de amor y odio, desde afuera, como una roca sin sentirlo.
Te hemos leído cosas estupendas en las que cuentas sin contar y ésta es una de ellas.
Besos sentidos.

Amando Carabias María dijo...

Mercedes:
La mala conciencia no es por el pasado, al menos por un pasado remoto o próximo. Al menos por nada que él hiciera.
Sólo son pistas que os regalo

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
Otra pista. No hay odio. Si acaso miedo. (Es otra pista).
Tus palabras me llegan a lo hondo y me animan a continuar adelante en la tarea. Tengo la sensación de que esta parte del camino se hace densa como una selva, pero será fructífera.

Evaasecas dijo...

Interpretar los silencios... tarea dificil.
Casi siempre es mejor callar. Casi siempre.
Me has dejado pensando, un cadáver, una investigadora, cosas que no se tienen que saber...
Muy bueno, para empezar la semana, si señor. Esta intriga me pone las pilas.

Amando Carabias María dijo...

Evaasecas
Pues no tenía pensado algo parecido a un relato por partes.
Digamos que es así, tal y como lo has resumido. Perfecto.

Alena.Collar dijo...

Los silencios a veces nos constituyen. Y en ocasiones son escandalosos.
Ser silencio supone no decir aquello que es indecible por inútil o por ya innecesario. Llegar al silencio a veces es la única manera de ser digno de uno mismo.
Beso.
Perdón por el comentario tan tardío; he tenido un día pelín molesto.

María A. dijo...

Nuevamente acumulo más retrasos que Aena... el texto requiere varias lecturas, escribidor. Me gusta lo de interpretar los silencios...
Me hubiera gustado ver nevar en Sevilla...
Abrazos africanos.

maririu dijo...

¡Terrible suicidio!
lo escribí antes de leer a los demás porque sabía que me darían miradas positivas.
Estoy malita, me gustaría tener a mi mamá... Me pasé el día en la cama medio dormida y hoy no sé hasta va a llegar mi voluntad porque me duele todo, no tengo fiebre y estoy mejor pero baldada.

Amando Carabias María dijo...

Alena Collar:
Efectivamente, en algunas ocasiones, aunque parezca lo contrario, callar es revestirse de dignidad, aunque suponga cierto riesgo para el propio cuello, por así decir. Pero no es una regla infalible, ni siquiera es una regla. En muchos casos -no éste- el silencio es la coartada de los cobardes, es el delito de los poderosos o es el miedo de la inocencia.
En fin que hablar o callar no significa nada en sí mismo, sin conocer la razón de las palabras o del mutismo.

Amando Carabias María dijo...

María A:
Retrasos, retrasos, retrasos, bah, bah... Ocupaciones, ocupaciones, ocupaciones. No es justa tal lamentación. Para nosotros sí es un problema porque nos quedamos sin tu mirada y, como el resto de tus miradas, constituye una visión interesante, complementaria y necesaria del asunto.
Ver nevar en Sevilla es una noticia que se produce un par de veces por siglo, así que es una noticia. Y ya puestos podría establecer una agenda (la nieve) más precisa de modo que se pueda organizar algo. (Claro que entonces no sería noticia, vaya lío).
El texto es denso, dices/decís, quizá, pero sobre todo intenta ser la radiografía de una decisión.
Y como ocurre con las radiografías uno ve huesos, órganos, masas y a veces no se concreta muy bien lo que se ve, y nadie duda que se trata de una prueba de gran precisión.

Amando Carabias María dijo...

maririu:
¿Qué podremos hacer a tantos miles de kilómetros?
En estos casos (los que importan) uno se da cuenta de la inutilidad de según qué cosas, cuando lo que importa es la cercanía física, aunque sólo sea para hacerte compañía; porque a la hora de la verdad, cuando uno está muy malito, nadie puede hacer nada. Pero no estar a solas consigo mismo, con los padecimientos causando estragos en el cuerpo y en el ánimo, parece que no, pero ayuda.

Premio para ti. Esa es la palabra que todo lo explica o lo puede explicar.
No es la única, por supuesto, quizá haya otras posibilidades que den igualmente verosimilitud al texto, pero la clave está en lo que dices, al menos es el dato que escondí, mejor dicho, que mostré convertido en silencio para que su memoria permaneciera indemne.

María A dijo...

Maririu, me gustaría ser un poco bruja, para, con la escoba mágica, cruzar el Estrecho, la piel de toro...cruzar los Pirineos y entrar por tu ventana..hacerte un caldito, con unas gotitas de oloroso... que no te sintieras sola por un momento y luego regresar por el mismo camino... como no soy bruja, no tengo escoba y no puede ser...un beso africano y que te mejores...

la palabra en cierne dijo...

Inquebrantable voluntad.
Magnífico texto.

Tienes muchas historias guardadas bajo la chistera.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Palabra...
El día que se me pierda o se me congele la chistera como una oreja de Bruselas, vaya lío.

la palabra en cierne dijo...

Jaja. Eso no ocurrirá.

Alena.Collar dijo...

Mando, ahora que lo leo, un caldito virtual a maririu.
Y besos, que, aunque no son de su mamá, sí son cariñosos.
Y todos esos "pobrecita mía, chiquitina, arrorró", que se necesitan cuando uno está pachucho.

AVATAR dijo...

El silencio y la piedra, la piedra y el silencio, ambos construyen y, arrojados, pueden ser de lo más destructivos.

El suicido del silencio es cuando la palabra es inevitable y este texto, no sé si es evitable pero desde luego es tan impresionante como el silencio en mitad de una montaña... de piedra, claro.

Un abrazo.

Isolda dijo...

Para Maririu:
Que li darem a la noia de França,
que li darem que li sapiga bò?
panses i figues i nous i olives
i una miqueta de mel i matò.
A lo mejor te alivia, besos de leche con miel.

Pd. es una cancioncilla tradicional catalana, para que piesse en su infancia.

Flamenco Rojo dijo...

Para Maririu...

ARRIBA ESE ANIMO!! FELIZ DIA...

http://www.youtube.com/watch?v=u1kngLskUBI

Un abrazo y un besito para Maririu.

Amando Carabias María dijo...

De parte de Flamenco Rojo
¡¡¡A bailar...!!!

Amando Carabias María dijo...

Alena Collar
También muchos ánimos para ti.

Amando Carabias María dijo...

Avatar:
Razón tienes. La misma cosa puede ser un arma de destrucción o el mejor material de construcción.
Supongo que es un texto perfectamente prescindible, pero a pesar de su prescinbiidad, me emocionan tus palabras.

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
Intuyo que se trata de una canción tierna y al tiempo melancólica como sucede tantas veces con las canciones tradicionales.
Esperemos que le mejoren el ánimo a maririu.

maririu dijo...

ya casi estoy buena con tantos arrumacos era exactamente lo que me hacía falta con el arroz blanquito y una manzana
parece ser que hay gastro en París
sois unos soles he tenido hasta nanas en catalán no bailo aún pero el ánimo se alzó.
Amando,Tengo que traducir mi texto al franchutis y seguramente lo de los comentarios aparecerá pero hoy no tengo las ideas más bien la precisión de vocabulario.
Gracias por todos los mimos y un mimo a todos.

javier dijo...

¿Podría tratarse de un suicidio, pero asistido?, ¿de ahí los miedos a la investigadora y lo que eso conllevaría?. Si no se descubre, podría quedar en muerte natural y la imagen de la persona fallecida no quedaría dañada por la "vergüenza" que eso supone todavía en los tiempos que corren. Se me viene a la cabeza el caso de Ramón Sanpedro.
Maririu, me alegro de que te encuentres mejor, a mi también me ha animado el vídeo de Flamenco Rojo.
Un saludo a tod@s

Krlos Reyna dijo...

Uggghh pero que buen texto =)

Un abrazo amigo :P

Flamenco Rojo dijo...

Javier, no sabes lo que me alegro de leerte...

Un abrazo de parte de Álvaro y mío.

PD.- Mary y la pequeña Carmen cuando te he nombrado te mandan un besazo.

Fernando. dijo...

Siento llegar tan tarde, pero he sido machacado sin piedad por los señores de Telefónica, que me han forzado a esta cuatro días sin internet. Parece imposible, pero lo es. Al final apareció un técnico argentino por mi casa y lo resolvió culpando a la empresa de seguridad de mi casa. ¿Puede creerse? Amigo, escribes con un talento formidable. Esas metáforas, ese describir los pensamientos, son únicos. El silencio de que hablas me impresiona, me recuerda a la idea de Borges sobre el silencio de los espejos. El silencio te nace probablemente de tu mirada. Gracias por tu escrito y un abrazo cordial.

Amando Carabias María dijo...

maririu
Pues a seguir cuidando ese estómago.
Aquí seguimos dándote ánimos.
Ya te comentaré en su lugar, pero Maillol parece un pintor la mar de interesante.

Amando Carabias María dijo...

Javier
Bienvenido, feliz año, etcétera.

No, no hay nada de asistencia. Casi ni presencia. Es una visión fugaz de un final, es un movimiento rápido que hace desaparecer la autoinculpación.
Eso sí, para evitar, como señalas con acierto, la "vergüenza" que aún hoy supone semejante decisión.

Amando Carabias María dijo...

Krlos Reyna:
Muchas gracias por tus palabras.

Amando Carabias María dijo...

Fernando
Cuando la técnica nos da problemas puede convertirse en un pequeño infierno. Lo que me hace gracia, y sería para una entrada desde luego, es la capacidad que tiene esta especie, que a sí misma se bautizó como sapiens, para echar la culpa de cualquier cosa al empedrado, como vulgarmente se dice. La culpa siempre es del otro. La nula capacidad para asumir los propios errores, defectos, carencias... es universal. ¡Qué afán!
De todos modos, nunca se llega tarde. Lo digo porque cualquier comentario que se haga en cualquier entrada antigua me llega y será contestado si sé y puedo.
Agradezco tus palabras. No sé si serán únicos. Probablemente no, uno está influenciado por tantas cosas que, aunque conscientemente no sepa de dónde proviene, seguro que en alguna parte, seguro que en algún he encontrado ese camino.
Sostengo (y no es opinión personal en exclusiva, no sé qué opinaréis el resto), que en literatura, salvo quizá la anécdota personal, está dicho todo. Sin embargo se sigue diciendo, porque la literatura, al final, es un modo personal de expresión de experiencias que casi todos conocemos o intuimos.
Un abrazo.

javier dijo...

Pues hablando del infierno, a las puertas de él me encuentro, batallando con una descarriada impresora que lleva las líneas por mal camino, intentaré salvarla y si es posible, por bien mio, transformar esto en el paraiso.
Flamenco Rojo, ya te conté lo mucho que me costaba escribir, leer-os, nada, y encantado. Un beso para los tuyos.

Amando Carabias María dijo...

Javier:
Doy fe y atestiguo que seguro que imprimirá renglosnes bien derechos.
Bueno, tú lee, y cuando quieras escribe, a tu aire.

AVATAR dijo...

Prescindible en absoluto. Es un texto precioso y esos nunca son prescindibles.

Amando Carabias María dijo...

Avatar:
Muchas gracias por tu valoración.