viernes, 18 de diciembre de 2009

¿DÓNDE PERDIÓ LA LUZ EL BARRO?


Se adormece el universo entero.
Cierra sus párpados como un niño que necesita descansar de sus juegos.
Antes de ser lobreguez de hielo y de silencio, se perfila su última curva como un tobogán sobre el rastro del cometa.
Cae tan despacio su última sonrisa que sólo el polvo sideral recoge el final de sus rictus.
¿Dónde perdió la luz el barro?
En qué incierto imán de lágrimas y recuerdos espolea la melancolía el aroma del pasado o el tacto de una sombra desterrada.
El tiempo se detiene, si pudiera.
El tiempo se acoda sobre la barandilla del horizonte como si pretendiera fumarse un cigarrillo de alborada, entre la escarcha y la niebla del invierno.
El tiempo espera que una mano de proporciones siderales se introduzca en la órbita de un átomo y allí acomode su cansancio.
Si el último latido del reloj del cosmos ocupara la extensión de un beso, sería suficiente para que estallara el milagro de la carne en luz cernida.
Otros pensaron en la llegada de la muerte blandiendo su guadaña insalvable, pero es la luz de una aurora que se avecina incombustible.
Otros pensaron que eran lágrimas desterradas hacia el abismo de la nada, pero es el rastro de una estrella que no desfallece.
Porque a pesar de las apariencias, a pesar de la melancolía, a pesar de las lágrimas vertidas, estalla la vida en medio de un vendaval de susurros y silencios, en la entraña de inquinas y mentiras, sobre la testuz de las carcajadas del oprobio.
Otros pensaron en la muerte, pero es la simiente de la vida, que se funde en el barro para hacerse caricia y pan.

36 comentarios:

Marina Fligueira dijo...

Hola buenos días: Amando precioso texto, bañado de poesía. Apropiado para pensar y para una reflexión. Un besito se feliz.

Flamenco Rojo dijo...

Verso en prosa…prosa en verso…qué más da…si es tan bello como lo que acabo de leer.

Siempre que escucho el adagio de la 5º Sinfonía de Mahler me viene a la memoria la película”Muerte en Venecia” de Luchino Visconti. Extraordinaria música de fondo para tan magnífica película y para el texto de hoy.

Un abrazo.

catherine dijo...

El granito de poesìa que hace falta, como otra respuesta a los comentarios de ayer. Precioso texto.
Hoy aquì es la nieve que lo limpia todo.

Isolda dijo...

El título, maravilloso, cae en el alma como una roca. Sin miedo a equivocarme, es de lo mejor que has escrito, (que haya leído, por supuesto)
Ahí está recogida toda tu poesía y la melancolía que destilas.

En algún momento, todos hemos sido capaces de detener el tiempo por unos instantes, aunque parezca una paradoja. ¡Ay del que no haya podido hacerlo!


Flamenco ya sabes siempre por delante. Muerte en Venecia, ¿acaso no se podría aplicar esta entrada a la poética película de Visconti?

Besos tristes de Mahler, Amando

Amando Carabias María dijo...

Marina Fligueira:
Esta música que siempre me ha parecido enorme es una de las que más me hace reflexionar.

Amando Carabias María dijo...

Flamenco Rojo:
Un pedante absolutamente obsesionado por las clasificaciones quizá lo llamara versículo. Pero da igual, efectivamente.
Sólo pretendí (y que se perdone mi osadía) atravesar el oceáno de esta música y dejarme llevar... No sé hasta dónde pude avanzar, pero ahí está el intento...
Sabía que saldría "Muerte en Venecia", es inevitable. Y por eso mismo he dilatado más de un año escribir palabras que me sugiriera esta melodía tan intensa a la que Karajan le dota de una intensidad aún más drástica.
Supongo que es sabido de todos que Mahler resurgió y fue aceptardo por el público en general y ahora es imprescindible en el repertorio de cualquier orquesta que se precie, gracias a esta película.
Y sin embargo, la interpretación de esta melodía, a mí me lleva a la luz, a la vida, a pesar de su melancolía.

Amando Carabias María dijo...

Catherine:
Como siempre tus ojos tienen una excepcional capacidad para radiografiar mis intenciones.
Sí, hay mucho de respuesta a lo que se comentó en el piso de abajo.
Hay mucho de reflexión sobre lo que veníamos hablando.
Y hay mucho (porque también lo había en el piso inferior) de reflexión sobre el sentido que para mi tienen estas fiestas hacia las que galopamos.

Amando Carabias María dijo...

Isolda
¡Uf! qué valoración. Muchísimas gracias.
El título, que forma parte del texto, viene si recuerdas del piso de la planta baja. Transcribo:
"Porque la Navidad es sobre todo mezclarse con el barro para iluminarlo, para decir simplemente que, o se empieza desde lo más necesitado, lo más olvidado, lo más pobre, o cualquier cosa que se haga es inútil, un fracaso absoluto".
Esta música, es la respuesta, a mi modo de ver, o una de las respuestas.
Más que tristeza, o melancolía veo intensidad y pasión lleno de ternura y luz, muchísma luz, sobre todo hacia el final. Todo explota para explicarse, para dotarse de sentido. No acaba, como pareciera suponerse en un lento tan melancólico en el dolor, en el grito, en el llanto, sino en la paz tranquila del sueño que ilumina...
Creo que me estoy pasando...
Un beso de luz, aunque sea un poco melancólico.

Alena.Collar dijo...

No te estás pasando.
Asisto conmovida a este escrito.
Amando, yo, que no soy creyente, creo que puedo decirte que eres de las pocas personas que conozco que intenta seguir el camino de Jesús con honestidad.
Y eso me llena de respeto hacia tí, hacia tus ideas y hacia cómo las transmites.
Un abrazo

Chapuza dijo...

Llego con retraso, pero me parece que cometería una especie de infidelidad hacia vosotros si no interviniera un poco a propósito del post sobre el magisterio.

Me habéis conmovido profundamente, desbordáis de buenos sentimientos y, seguro, de buena fe. Aunque eso, en parte, os hace dogmáticos, por lo que me andaré con pies de plomo. Es difícil estar contra la virtud, así, en esencia, máxime cuando la virtud se plantea a partir de puntos inamovibles, que se pretenden eternos. ¿Cómo estar contra organizaciones que educan a los niños de la calle o cómo estar contra organizaciones caritativas, sin parecer un monstruo? Yo lo estoy y confieso mi culpa ante nuestro profesor de religión y esforzado escribidor, y ante todos vosotros.

La creatividad capitalista no tiene fronteras, salvo la frontera que crea su propia dinámica, que no podrá rebasar. La miseria se utiliza de muchas maneras y el capital es capaz hasta de crear una mercancía llamada miseria. Desde mi punto de vista, la ONG belga es, simplemente, un proyecto comercial en el que, me aventuro a decir, no me extrañaría que hubiera un poquito de capital-riesgo del Vaticano. Su casa matriz es Streetwize, una empresa de formación de ejecutivos http://www.streetwize.be/index.php?l=EN que ofrece, entre otros seminarios, una especie de safari por las chabolas para ejecutivos. En estos tiempos de crisis, la mejor manera de aprender a sortearla es haciéndoles aprender las técnicas de supervivencia de los callejeros. Así pues, ahí tenemos a niños de la calle explicando a los ejecutivos cómo desarrollar su creatividad.

Soy ateo, aunque seguro que parte de mis parámetros morales vienen del catolicismo, pues ha sido el ámbito familiar y social predominante en mi juventud. Según esos parámetros morales, ver a los mismos que provocan la miseria, estudiarla, analizarla y disecarla para poder después aumentar la “creatividad” que les permitirá crear más miseria, me ha provocado un vacío terrible en el estómago y os lo quería decir.

Por otro lado, como sabéis algunos, yo también soy maestro. Me parece que la única forma de esperar un día que este planeta pueda eliminar la pobreza es enseñando a los jóvenes que, ante todo, hay que eliminar la explotación y el modo de producción que la provoca. El problema no es técnico. Los pobres no son pobres por falta de educación, es lo contrario, la falta de educación viene de su pobreza. Y su pobreza viene de un reparto de papeles en una maquinaria infernal. La mejor educación es enseñarles el mecanismo de esa maquinaria esperando que, con suerte, lo destruyan y construyan el mundo que nosotros no hemos sabido hacer.

Saludos.

Beatriz Ruiz dijo...

Chapuza... me has dejado sin palabras, bueno no tanto... con la boca abierta sí... y no por desacuerdo precisamente... Eso es, ellos deben construir ese mundo... pero tendremos que echarles una mano, no???

Amando tu escrito me parece maravilloso, de verdad... he venido tres veces a leerlo antes de escribir... pero ya sabes que ese espíritu navideño no me acompaña...

Si espero que tengaís siempre suficiente amor...

Besos...

Beatriz Ruiz dijo...

Esa última frase está mal...

Si espero que tengamos siempre suficiente amor...

Amando Carabias María dijo...

Alena Collar:
Agradezco tus palabras. Mi pretensión es mucho más sencilla y tiene que ver con una lucha interna por un intento de coherencia que, finalmente, casi nunca se consigue. Habitar en las fronteras tiene muchos peligros, pero también tiene muchas consecuencias positivas, y una de ellas es comprender que ciertos anhelos no son exclusivos de nadie, porque probablemente sean mayores que cualquier filosofía, creencia, religón o ideología, y por tanto cuantas respuestas honestas se intenten formular merecen, al menos, el esfuerzo de la comprensión.
Vivir encerrado en el propio entorno supone tranquilidad, supone no arriesgarse, supone permanecer calentitos, mientras afuera suceden cosas. Y esto implica desconocer que ciertas respuestas y, sobre todo, ciertas posturas no sirven para nada, excepto para demostrar que la anacronía es una clase más de embuste inútil y, algunas veces, contraproducente.
Quien aprende cada día y cada día somete a escrutinio su propio corazón crece, aunque crecer duela. Y no sólo se crece hacia afuera.
Un beso.

Amando Carabias María dijo...

Chapuza
Buenos días y agradecido por tus palabras que vienen a explicar por extenso y con sólidos argumentos, algo que se ha dicho aquí, incluso por mí mismo, en alguna ocasión de un modo bien simple y acaso con excesiva superficialidad: es una verdadera lástima que tengan que existir estas organizaciones y que tengamos que celebrar días contra (y aquí añadir: hambre, maltrato, tortura, pobreza, sida, cáncer...).
Estas cosas demuestran que, efectivamente, el mundo carece del más básico entramado de justicia, el que tendría que dar por hecho (y por tanto evitar ciertas cosas) que el ser humano por la sola razón de serlo es igual aquí que en Etiopía, Canadá, Senegal, Corea, Brasil, Islandia o Costa de Marfil...
Probablemente tienes toda la razón cuando sostienes que la verdadera causa de esta profunda injusticia que asola al mundo y lo cubre de muerte, dolor y llanto, tiene su base en un sistema cuya propia esencia es perversa.
Hoy mismo, por desgracia, nos desayunamos con la tristísima y tremenda noticia de que quien representa (o sea los gobiernos del mundo "desarrollado" -notese el entrecomillado, por favor-) a los verdaderos poderosos del planeta han sido incapaces de evitar el comienzo de la ceremonia del funeral por este planeta.
Ojalá que estemos a tiempo, pero me temo que estamos empezando a ocupar un ataúd que gira alrededor del sol.
Y todo, en el fondo, por la misma razón por la que muchísimos millones de niños del mundo no tienen acceso a la educación:mantener como única máxima posible y aplicable la productividad más elevada a cualquier precio, y uno de los mejores caminos, desde luego, es conseguir una mano de obra casi rallana en métodos esclavistas. No poseer educación es un medio perfecto para evitar que muchas de estas personas se hagan preguntas y las formulen en alta voz.
La conclusión de todo esto es obvia, para qué engañarnos. Se trata de cambiar el mismo sistema, su propia base y edificar un nuevo orden humano (no sólo económico) cuyos cimientos tengan poco que ver con los actuales.
Pero no estoy de acuerdo con uno de los toboganes que utilizas en tu intervención: No son los mismos quienes causan el problema y luego pretenden paliarlo.
Me refiero a las personas. Es cierto que pertenecemos al mismo entorno, al mismo grupo, a la misma clase, si quieres usar tal término, aunque también tendría mis dudas. Somos el mismo grupo, vale, pero no somos los mismos individuos.
Me niego con rotundidad a asumir errores personales que no he provocado, ni siquiera por aproximación o desconocimiento.
Porque creo con determinación y rotundidad en las personas. Por mucho que los sistemas, las organizaciones, etcétera, acogoten al individuo sigo creyendo con fervor en la iniciativa individual.
No, no te voy a negar que haya mucho de lavado de conciencia en estas organizaciones, pero eso no les resta valor...
Cuando alguien sufre un accidente, incluso grave, los primeros auxilios (si son realizados por alguien que sabe lo que tiene que hacer) pueden salvar una vida, antes de que se realice la intervención definitiva, la que realmente sane al herido. Como seguro no desconoces, las intervenciones de emergencia no sirven para curar, pero quizá sirvan para no morir.
Por tanto, y perdón por extenderme tantísimo, aunque no sean solución e incluso aunque demuestren cierto sentido de culpa, bienvenidas sean estas inciativas y otras similares. Quizá su proliferación sea señal de que estamos más cerca de la meta que señalas en tu último párrafo. No emplearía yo los mismos términos dialécticos que usas, pero básicamente se puede estar de acuerdo.
De algún modo quizá estas organizaciones (siempre y cuando sean honestas) sean el anticipo de que es posible que luz vuelva a revestir al barro.

Amando Carabias María dijo...

Beatriz Ruiz:
Pues también muchas gracias a tus palabras. Y permíteme que discrepe levemente. Que el espíritu navideño tal y como nos lo venden no te empape el corazón, no sólo me lo creo, sino que a mí me ocurre lo mismo.
Pero uno diría (sin ánimo de polémicas) que eres una de las personas que mejor vive durante todo el años el verdadero espíritu de la Navidad, que no es otro que acercarse y fundirse con la miseria.

Isolda dijo...

Chapuza, entre tú y Amando, creo que habeis resuelto la cuestión. Pero tu exposición merece que te cuente un poco más acerca del asunto. He mirado el enlace que nos has propuesto. Como bien sabes Lovaina funciona enteramente alrededor de su Universidad Católica. Soy atea pero no me molesta quién o quienes organicen algo a favor de alguien. Siempre he sabido que cualquier ONG, no deja de ser una empresa, "supuestamente sin ánimo de lucro". De todos modos, esta ONG en cuestión, digamos que es una escisión, propiciada por un joven, hace poco tiempo.
Mi opinión y siento que creas que es dogmática (no lo quiere ser en absoluto), es que menos es nada. Es decir, si se colabora con 10€, por ejemplo, tal vez las más honradas, puedan entregar 5€.
Lo doy por sabido y me da igual, no para lavar las conciencias sino porque aunque llegue un euro, algo ha llegado. Y sobre todo, enseñamos a nuestros niños, que son unos privilegiados, que no es justo que lo sean y que deberían compartir.
Y la escuela en cuestión, laica absolutamente, no sé si lo dije, no recoge dinero sin más, sino que emplea el método de tantos euros por libro leído.
Recuerdo que en mis años de colegio de monjas, siempre llevaba libros para leer en el trayecto o en los recreos Lo normal era que me los requisaran y todos los sábados tenía que ir mi padre a rescatarlos. Esa era nuestra educación.
Te remito al blog de Francisco Arias Solis, sobre el consumismo infantil. http://lacomunidad.elpais.com/aarias/2009/12/17/el-consumo-infantil-francisco-arias-solis

Ahora la que me extendido soy yo, pero siempre es un placer hablar contigo.
Besos sureños.

Isolda dijo...

Amando, este es para tí. Bien sé que la entrada de hoy viene del piso de abajo, pero el título, aunque implícito, lo has plasmado en esta entrada y repito, el resultado es espectacular como la luz que barnizará el barro.
Besos como versos.

Miguel Mora dijo...

Yo, que no sería capaz de hacer un poema, no puedo por menos que felicitar a Amando por este bello texto. Por su gusto poético y musical. No sé ni como me atrevo hoy a entrar a comentar aquí. Me anima la intervención de Chapuza que, mucho mejor que yo, ha roto un cierto clima religioso tan ligado a las fechas navideñas. Desmitifiquemos la Navidad aún a pesar de ser bálsamo económico para las empresas en tiempos de crisis.
Un amigo que estudió filosofía pura en la Universidad Pontificia de Salamanca me dijo un día que la única referencia histórica, de peso, acerca de la existencia de Cristo son unos párrafos de Flavio Josefo. A partir de ahí cada cual que se agarre a lo que pueda. Yo estoy a favor de la legalización de todas las drogas y en consecuencia con eso respeto todas las religiones. Se deduce de ello que asocio la vida más a la oscuridad que a la luz y que el hombre – hecho de barro – si conserva alguna luz es la propia de su razón y no la reflejada, la que le es otorgada desde fuera tamizada – más o menos – por cualquier religión. Al hombre lo civiliza – o lo sitúa en condiciones de civilizarse – más la razón que la fe, cualquiera que sea esa fe. La fe lo frena y eso sólo civiliza como represión, como control. A “cristazo limpio”, creo que decía Fernando Arrabal antes de hacerse devoto de la Virgen. La fe nunca libera.
Buñuel en “Viridiana” hace una de las críticas más feroces de la caridad. La caridad no arregla nada, pone parches, impide que reviente la pelota y su explosión nos ponga en peligro. Caridad versus justicia.
Soy un hombre civilizado en cualquiera de los sentidos expuestos y, a veces, doy limosna sabiendo que un bocadillo no soluciona el hambre. También voy a misas inexcusables aunque soy apóstata (tuve que apostatar para casarme por lo civil en 1976, con Franco aún caliente, si Franco tuvo alguna vez temperatura…). Pero no consentí que mi hija tuviese formación religiosa de ningún tipo (ni lo consentiría ahora que la edad me ha hecho más tolerante) y la niña salía de clase cuando entraba el cura: no se puede condicionar hasta ese punto el futuro de una persona. Tampoco le di nunca libros de Lenin. Los padres son responsables de sus hijos, no sus dueños. Creció sin traumas de este tipo por más que los augures del entorno le anunciaban tiempos terribles de inadaptación.
La semana pasada, en Brujas, entré en una Iglesia preciosa coincidiendo con una Misa cantada. Me quedé extasiado viendo tanta belleza, oliendo a incienso y oyendo cantar formidablemente a los curas. Al salir le comenté a mi pareja (que no es la madre de la hija referida): “si vuelvo a entrar en otro sitio así, recupero la fe”.Con razón dicen que es tan fácil recaer en las drogas. Por eso yo sólo tomo vino. Y poco.

Alena.Collar dijo...

Tiene razón Chapuza como muchas otras veces en querer ir al fondo del fondo.
Y yendo al fondo coincido también con Isolda, menos es nada.
La rueda gira; ¿cómo hacer que gire de otro modo?...cada uno a su manera, pues puede, enseñando como dice Chapuza a los niños ese "fondo del fondo", claro; pero (yo siempre a la práxis) sucede que llega un chaval de 13 años a la escuela, de familia practicamente inexistente, que intentas enseñarle eso precisamente, que su futuro no tiene porqué ser el que le cuentan, y salvo tú ( o sea yo) nadie más le cuenta eso. ¿Cómo cambiamos esos Valores Politicamente Correctos?...
Y también odio la falsa caridad, y conozco los negocios de las asociaciones pretendidamente altruistas. Sí. Y entonces, amigo Chapuza -permíteme llamarte así- ¿cómo hacemos?...
¿Por dónde empezamos de modo práctico?...porque yo estoy de acuerdo en la teoría, pero ...
Un abrazo a todos/as.

Ventana indiscreta dijo...

El barro tiene muchas virtudes: sobre todo la capacidad de someterse a un moldeado. Unas buenas dosis de creación y a extraer lo que contiene. Un verdadero alfarero nunca deja de sacar luz.

Chapuza dijo...

Quiero responder a algunos contertulios, pero tengo que hacerlo muy rápidamente, así que disculpad de entrada los vacíos argumentales que, de todas maneras, yo estoy seguro de que vosotros mismos rellenaréis. Tengo algo así como 140 exámenes finales que corregir de tres asignaturas diferentes (Introducción a la economía, Economía internacional y Economía marxista) y estaré nervioso hasta que termine. Corregir exámenes es la parte más odiosa y tediosa de mi trabajo.

Gracias, Amando, como siempre, por tu acogida. No me he explicado bien o no me has entendido bien cuando he dicho que los mismos que provocan la miseria pretenden después estudiarla, analizarla y disecarla para aumentar la "creatividad" que les permitirá generar más miseria. Me refería a los que han montado el chiringuito y a los ejecutivos de empresas belgas que participan en el safari por las chabolas, entre otras lindezas (véase el enlace a la empresa de formación de ejecutivos, que es la que, aparentemente, controla el cotarro). Esas mismas empresas belgas que tanto tienen que ver con las matanzas en Ruanda o en el Congo. En mi acusación, no me refería ni a la sociedad occidental en general, ni tan siquiera a los trabajadores de ONG, entre los que hay de todo. He conocido muchos y muchas, hasta me casé y tuve uno de mis hijos con una empleada de una ONG internacional.

Es obvio, aunque no muy conocido, que tú y yo, Amando, en fin, todos nosotros, debemos una parte de nuestro precario confort a la explotación de otros países. Aunque os parezca increíble, hace muchos, muchos años (desde los ochenta del siglo pasado) que los flujos financieros entre países desarrollados y subdesarrollados se invirtieron: son ellos los que nos financian a nosotros, es decir, nos envían más capitales que los que nosotros les enviamos. Antes, con el colonialismo tradicional, les robábamos las materias brutas y los metales preciosos por la fuerza militar. Hoy se sigue haciendo lo mismo, combinándolo con el chantaje financiero.

Que nosotros nos aprovechemos indirectamente nos puede generar un sentimiento de culpa, en parte fundado, pero en gran parte un simple espejismo, porque nosotros, como clase social, no somos responsables de lo que está ocurriendo. La misma clase que nos explota a nosotros, les explota a ellos, lo que no es óbice para que, si estamos cerca de la mesa del rico, nos caigan algunas migajas. Coincido plenamente contigo cuando dices "Me niego con rotundidad a asumir errores personales que no he provocado, ni siquiera por aproximación o desconocimiento".

Continuará...

Chapuza dijo...

Sigo...

Beatriz: Pienso que los pobres no necesitan que les echemos una mano, lo que necesitan es justicia. Pueden pasar dos cosas: o hacemos nosotros la revolución socialista o "nos la harán" ellos (por ejemplo, con avalanchas de desplazados climáticos o con revueltas de hambrientos). Cada uno que evalúe las consecuencias correspondientes. No veo una tercera solución.

Isolda: Aunque no esté de acuerdo, comprendo y respeto tu opinión sobre lo que me dices de que si les llega un euro, pues un euro que les llega. También respeto tu manera de educar a los hijos en la solidaridad. Sin embargo, yo veo otros aspectos: Si de tus 10 euros, sólo les llega 5 (o uno...), los otros han ido a los que quieren que esto siga igual. Sin pretenderlo, los has legitimado y financiado. Es uno de los efectos perversos de la caridad, de lo "humanitario". Demasiado perverso para mi gusto. Observad (sobre todo, tú, Amando, por lo que decías antes) que el discurso humanitario nos hace responsables a todos por igual del desastre de nuestra especie. Además de perverso, el mecanismo es burdo.

Alena: Claro que te permito que me llames amigo, y te lo agradezco. Somos amigos ciberespaciales. ¡Quién nos lo iba a decir!

Me preguntas por dónde empezamos de modo práctico... ¡Ya hemos empezado! Aquí estamos, hablando del mundo, intentando apropiarnos de nuestro destino. Otros se enfrentan a la policía en Copenhague. No creo que exista una receta exacta para cambiar nuestra existencia, creo que cada cual, desde su puesto, puede hacer cosas. Nos falta ponernos de acuerdo en cuanto al objetivo y unirnos. El mío ya sabes que es la socialización de los medios de producción, la abolición de las clases sociales y la creación de una sociedad comunista. Otros pensáis que se puede reformar el sistema, por eso votáis socialista o izquierda reformista (IU). Estoy seguro de que os equivocáis, porque tanto la ciencia como la historia han mostrado suficientemente que la vía de la reforma es imposible. Un sistema basado en la explotación no es reformable, como no era reformable el sistema feudal o el esclavista. Entiendo vuestro punto de vista, además también comprendo que, en el fondo, todos tememos perder lo poco que tenemos haciendo experimentos. Hemos sido educados, con las diferencias familiares de rigor, en el egoísmo y el individualismo. No estamos para sacrificios, para riesgos, nuestra generación es la de los treinta años gloriosos del capitalismo occidental, los que van desde la Segunda Guerra Mundial hasta los años 70. Pero la fiesta se acabó, como no podía ser de otra manera, y el mayor riesgo es dejar que esto siga así. Me gustaría convenceros, aunque ya sabes que tampoco pongo mucho entusiasmo en ello, porque creo que el convencimiento verdaderamente transformador no es fruto de la propaganda o de los discursos incendiarios, sino del estudio y de la observación, así como del diálogo consigo mismo. La adopción de ideas revolucionarias es un proceso íntimo y social al mismo tiempo, que cada cual desarrolla como puede y según sus circunstancias. En todo caso, no hay que esperar redentores, nos tenemos que redimir solitos.

Ya veis el rollo que os he largado. Es que cuando empiezo a teclear me doy miedo... Y los exámenes sin corregir. Saludos.

Alena.Collar dijo...

Me ha interesado cantidad lo que dices, Chapuza. Es cierto que la posición es distinta y distinta forma de verlo, y sin embargo es curioso, dices que "ya hemos empezado" aunque "la reforma es imposible" salvo que se haga a través de la "socialización de los medios de producción, la abolición de las clases sociales y la creación de una sociedad comunista".
Y estoy de acuerdo ya ves, en lo que significa la socialización de los medios de producción, y la abolición de las clases sociales" que llevaría a una sociedad comunista igualitaria. El problema para mí es que una vez abolidas las clases sociales, en la práctica ¿cómo organizamos el trabajo, la producción, los recursos energéticos, por ejemplo?, no soy experta en política, pero por ejemplo la sociedad comunista rusa no eliminó los problemas de castas sociales, y favoreció purgas, represión y cárcel. Y no, no digo que hoy fuera lo mismo porque las circunstancias de todo tipo no son las mismas, pero sigo pensando que no veo cómo se organiza eso sin que aparezcan los de siempre: los Privilegiados del Sistema.
Hoy yo tb llevo algo de prisa, seguiremos.
Abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Isolda
Gracias de nuevo por tus palabras.
Ahora es un poco tarde para toda la cuestión, pero creo que estoy de acuerdo contigo, a pesar de lo que Chapuza dice más abajo. Que es justo reconocer que en el plano teórico no le falta razón.
Estamos en el eterno dilema sobre lo ideal y lo posible.

Isolda dijo...

Pues sí, Amando, claro que tiene razón en la teoría. Pero la realidad es la que es.
Es tarde, besos de buenas noches.

Amando Carabias María dijo...

Miguel Mora:
A pesar de las referencias de carácter religioso que se pueden extraer de este texto, que ahora no seré yo quien niego, creo que me concederás que no se trata tanto de religión como de espírítu. Ya sé que la diferencia puede ser muy sutil e incluso para muchos nula.
Pero creo, sinceramente que existe.
Al menos una diferencia, cuando se habla de religión, de cualquiera, en general y en modo coloquial, para entendernos, parece que todos hablamos de una organización y de una serie de normas impuestas a las que los fieles creyentes se adhieren de un modo más o menos libre. Si hablamos de espíritu no hablamos de norma, ni hablamos de jerarquía, sino de un tipo de relación más o menos libre.., que puede ser encauzada, o no, dentro de una religión. Lo normal es que esté dentro de alguna, pero no es necesario.
Hablo en teoría y en general. Espero que se me entienda.
Como bien sabes, a pesar de todo, los místicos normalmente son elementos peligrosos para la jerarquía religiosa de su tiempo. Me da igual que sean mísiticos cristianos, que musulmanes o judíos, porque los místicos vienen a ser los revolucionarios dentro de la propia organización, y suelen ser bastante díscolos. A veces demasiado visionarios, no lo vamos a negar ahora.
Quizá lo que captaste en esa visita a esa iglesia de Brujas fue algo de carácter más bien espiritual que religioso, aunque formase parte de la liturgia.
Creo yo, seamos un poco justos, que aunque quizá el único dato histórico sea el de Flavio Josefo, ese propio dato histórico que da varias pistas sobre el nacimiento y causas de la muerte de Jesús de Nazaret, lo que hace es dotar de mucha credibilidad a varios textos evangélicos. Parece poco justo dudar de la historicidad del Nazareno. Otra cosa sería otro debate sobre sus dichos o no dichos, las manipulacioes interesadas que pudieron recibir sus palabras, etcétera, etcétera. Ni es el lugar ni es el espacio. Y aunque es veradad que en muchos aspectos y en muchas épcoas la actitud de la iglesia ha sido oscurantista y ha sido perniciosa para el avance de la cultura y de la ciencia, no es menos cierto que en algunos momentos fue lo contrario.

Amando Carabias María dijo...

Alena Collar
Un amigo mío dice que algunas veces lo ideal es enemigo de lo bueno.
Pero creo que intervenciones como las de Chapuzan nos hacen replantearnos alguna cuestión y quizá nos hagan ver hasta dónde nos hemos acomodado.
No puedo entrar en el debate sobre política concreta al que haces alusión, por falta absoluta de preparación.

Amando Carabias María dijo...

Ventana Indiscreta
Decía Miguel que la veradera luz la otorga la razón y no la fe, porque la luz que ilumina es la nace desde el interior.
Y a eso justamente es a lo que me quería referir con el texto y con el título. ¿Dónde perdió la luz el barro?
Tú das una respuesta muy interesante a esta pregunta.

Amando Carabias María dijo...

Chapuza
No, no tienes nada que agradecerme. Lo digo muy claramente en algún sitio de este blog, quien opine con respeto es bien acogido porque de todos se puede aprender. Y si no interesa lo que uno dice, pues se salta el comentario y a otra cosa. No es mi caso que como propietario del blog me debo a vuestras intervenciones. Y todas las que aquí has escrito son respetuosas y, al menos a mí, me hacen pensar.
Cuando explicas los exámenes que tienes qué corregir y las materias a las que pertenecen, uno se da cuenta que no se puede intentar discutir de economía contigo, desde los conocimienots que sobre la materia tengo que son más bien escasos y de carácter periodístico.
Pero me esfuerzo, como ves. Jeje.
Pues efectivamente no debí entenderte bien, en lo que decías más arriba, en tu primera intervención, la verdad es que suena a lavado de conciencia en toda regla, y a hipocresía de altos vuelos.
Así somos los humanos de contradictorios. Volviendo tu argumento a la inversa, ¿Por evitar la finanaciación de estas empresas u organizaciones con nuestro donativo, vamos a evitar que llegue algo de ayuda a tantos necesitados?
No sé es difícil. A veces incluso es difícil discernir que ONG es puro negocio incluso corrupto que se aprovecha de la sensibilidad de las personas.
Cada uno sabe lo que tiene que hacer.
Como decía Miguel Mora (y que esta parte sirva para responder a algo que dijo y que no comenté) caridad versus justicia. Y sin embargo él hace caridad, porque aunque un bocadillo no solucione el problema, al menos evita algo. Muchas veces es una lenta agonía, pero qué hace el ser humano ante el sufrimeiento que se presenta ante sus narices.
¿Solidaridad?
Ya sé que la justicia es el camino, soy consciente, muy consciente, de que la explotación a la que estamos sometiendo a los países del llamado tercer mundo es brutal. Haces bien en recordarnos lo que nos recuerdas, y los ejemplos son tantos y tan cotidianos que algunas veces da vergüenza ponerse unos vaqueros, atarse los cordones de los zapatos e ir a comprar a una juguetería. Por decir algo. Y son nuestros euros y tus dólares los que están manteniendo la profunda y perversa injusticia del sistema.
¿Pero si desaparecen del ciruito esos euros y esos dólares solucionaríamos algo?
Propones como solución la sociedad comunista. Me asusta la sociedad comunista, porque no palia los problemas verdaderos, porque puede crear otros y porque todo lo reduce a la lucha de clases que, en el fondo, no es otra cosa que dar la vuelta a la tortilla, donde todo pensamiento disidente se considera una traición.
Quizá los valores teóricos del marxismo, algunos de ellos, podrían ser tenidos en cuenta, pero las praxis que hemos conocido hasta ahora en China, URSS y países satélites, Cuba, etcétera, no son nada seductoras, aunque alguno de sus logros, como la generalización y altísimo nivel de la educación, precisamente, serían deseables para nuestros países supuestamente civilizados.
De todos modos, me anima pensar que a tu modo de ver ya hemos empezado a cambiar las cosas, cada uno desde nuestro puesto, unos aquí, otros en Copenague, cada uno en su puesto o lugar.
Es un orgullo que consideres a este lugar de modo tan elevado.

María Eleonor dijo...

Llego amigo mío tarde, he estado fuera un tiempo por asuntos de salud, hoy vine a leer buena calidad literaria, siempre profundo, siempre creíble, bella prosa, pensamiento lúcido hasta el final. No te puedo decir más porque si lo hiciera pecaría de extensa, ya han hablado tanto, sólo degusto, archivo y me voy contenta.

Aprovecho de enviarte todos los mejores deseos de una pascua bonita, cargada de compañía y de amor.

Un abrazo en la distancia

Amando Carabias María dijo...

María Eleonor:
Sólo espero que ese tema de salud que ha provocado tu ausencia, haya quedado zanjado definitivamente, y que no se haya tratado de nada muy serio.
Gracias por tus palabras e igualmente te deseo a ti y a los tuyos unos hermosos días de pascua navideña, del modo en que más te hagan feliz y plena.
Un beso.

la palabra en cierne dijo...

Como dice Flamenco, la prosa poética que en ti es interminable.
La vida debe estallar en algún momento. O ella o nosotros.

-La muerte en Venecia de T.Mann me pareció un libro extraordinario.-

la palabra en cierne dijo...

Leyendo los comentarios, aquí de nuevo el de una atea que pasó muy buenos momentos con aquel sábado lluvioso y que confía -mira, ahí sí tengo fe- plenamente en tu periodo de maestro de religión.

Amando Carabias María dijo...

Palabra en cierne:
Hay una fuerza interior que me empuja, me empuja y no lo puedo remediar...
¿Es casual o es por algo que quienes decís ser ateos o agnósiticos hayáis disfrutado en alguna medida con "Aquel sábado lluvioso"?
La verdad es que aquellos tres cursos como profesor de religión fueron intensísimos y procuré ser honesto y, cumpliendo con el programa aprobado por el Ministerio -que estaba previamente aprobado por la Conferencia Episcopal-, procuré diferenciar siempre la doctrina, de la enseñanza.
No es lo mismo poseer una cultura religiosa que practicar una religión.

Flamenco Rojo dijo...

No quiero hablar mucho del libro "Aquel sábado lluvioso" para no dar pistas a quien no lo haya leído todavía...Me incluyo entre los "no creyentes" que lo han hecho...El libro, si fuéramos capaces de separar lo religioso de lo cotidiano, podría ser un manual de respuestas para aquellas preguntas que cualquier persona se hace tras la perdida de un ser querido, de un ser amado. Estoy convencido que este libro no está escrito, eso lo puede confirmar su autor, sólo para los creyentes.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Flamenco Rojo
Lo confirmo totalmente. Ocurre que lo religioso no se puede separar de lo cotidiano porque los protagonistas son quienes son, pero cualquiera que lo lea (y vosotros sois la prueba) verá que no hay dogmas preestablecidos, sino opioniones que a veces resultan tremendamente contrapuestas.