martes, 3 de noviembre de 2009

ACODADO EN EL QUICIAL DE UN NUEVO DÍA

El canto del ruiseñor a medianoche y la lluvia matinal.
Joan Miró. Imagen tomada de Internet


Cualquier noche de noviembre de 2005...
Acodado en el quicial de un nuevo día contemplo el devenir de los segundos, los que se marchan, fúnebre cortejo de una jornada transcurrida, los que llegan balbuciendo respiraciones nuevas, nuevas ilusiones, llantos y risas presumidos y futuros. El humo blanco y pesado de un pallmall no remonta el vuelo, cae, en perezoso deliquio, unos cuantos metros abajo, se deshilacha en el charol transparente de la medianoche. Las campanadas de medianoche suenan a dos voces, como un canon desparejado. El reloj de la catedral y el reloj del ayuntamiento no se ponen de acuerdo, cada uno marca la hora a dispar ritmo, pero se subrayan mutuamente. Acodado al quicial de un nuevo día, siento el cansancio en forma de leve presión sobre mi sien izquierda, como si todos los latidos preocupados del día se hubiesen almacenado en ese estrecho mechinal de mi cráneo. El frío de la helada arrastra, hacia cierto sumidero ignoto, los besos de las parejas que quizá se estén amando ahora. El festival silencioso de los gatos y sus familias hace sonreír al embudo de esta calle que contempla al poniente ahora frío y negro. Acodado al quicial de un nuevo día, intuyo que la vida viene y va al ritmo de un nocturno de Chopin que tengo almacenado en mi memoria, y la única conclusión realmente inteligente es la de dejarse acunar por los dedos del chileno que interpreta, el viejo Arrau, siempre vivo en mis cedés, ahora, en el quicial de un nuevo día, enmudecidos, quizá soñando…

15 comentarios:

Tempero dijo...

A ver Amando, ¿'acodado en el quicial' es lo mismo que 'estar apoyado en el quicio'? Madrugo y escucho mirando los árboles que tengo frente a casa. Otoño y piano, amabilidad austera y sabia. Pero ya sabes, voy al allá del relato, al festival silencioso de los gatos. Oye, que yo he tenido muchos gatos en el pueblo y cuando te digo muchos es que eran muchos. Y si alguna estaba en celo era un festival de sexo. Así que ahora me apoyo en el quicio de la mancebía que, seguro que a los segundos no se los tiene en cuenta:

http://www.goear.com/listen/19e072e/Ojos-verdes-martirio-chano-domínguez

Sigue sin llover y viene frío.

Amando Carabias María dijo...

De parte de Tempero

Amando Carabias María dijo...

Tempero
Austeridad y amabilidad de un otoño que hoy tirita vestido de gris y que le cuesta el orvallo, como les cuesta a los niños despertarse.
Pero la vida siempre viene, siempre llega, aunque sea bien despacito, aunque parezca que no se acerca.
Aquellos gatos de hace cuatro años, eran más bien bandoleros solitarios que buscaban, quién saben quizá buscaban la mancebía felina escondida en algún lugar secreto.

Maririu dijo...

pues vaya estàis de un romàntico!
"petit matin" =algo después del amanecer no es madrugada que puede ser de noche ) en los Alpes cielo gris pero nubes altas que dejan pasar la luz, y todos los colores de un tapiz del rojo mas vivo al verde aùn muy verde con todos los matices del amarillo aùn hay rosas y las hortensias tienen esos tonos azulados y malva ...
no hay gatos un perro un sultàn el rey de los perros y meha adoptado!
buenos dias desde Grenoble

Amando Carabias María dijo...

maririu
Así que de visita por Grenoble. Me alegro de vuestro reencuentro tras los días en Tortosa.
Llovizna y ha refrescado.
Romanticismo en épocas difíciles... las de hace cuatro años. Ahora sólo quedan, por suerte, las palabras, y la mirada retrospectiva de un tiempo que se pasó y fue necesario, aunque duro.

Flamenco Rojo dijo...

Nombrar a Chopin es evocar al romanticismo. En sus “nocturnos” Chopin transita por todos los estados de ánimo. Va desde la soledad hasta una atmósfera de agradable conversación entre amigos aunque, como en este caso, sea a través de un blog.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Flamenco Rojo / Pepe Gonce:
Incluso en este que he subido se pueden percibir varios de esos estilos y situaciones.
Un abrazo.

Neuroscopetrix dijo...

Aquella ya lejana noche de 2005 podría ser cualquier noche de hoy o mañana. Lo mejor, existió pero tú la creaste.
Tempero ha estado gracioso con lo del quicio. De momento, yo ya he asumido orvallo para siempre.
Un abrazo.

Isolda dijo...

Pues si Maririu, románticos perdidos, es que yo creo que somos románticos los que aquí venimos y otos muchos adjetivos también, pero esa prosa poética de Amando, indefectiblemente nos hace sentir así.

Pero como además somos camaleónicos, cambio la versión de Tempero por esta otra. Disfrutadla!

Besos románticos y copleros.

http://www.youtube.com/watch?v=axfEDbe1IXg
Esto es para Tempero, creo que supera el suyo.

Marina Fligueira dijo...

Yo si, siento la necesidad de dejarme acunar por esa melodía romántica, la que me ayuda a dentar mi memoria y acariciar un recuerdo, en el quicial que soporta el gozne que sustenta mi amor. No sé muy bien si me explico, tengo un día melancólico. Besos para todos vosotros/as. Ser felices.

Isolda dijo...

Siento lo mismo que tú, Marina.
Besos melancólicos.

Amando Carabias María dijo...

De parte de Isolda

Amando Carabias María dijo...

Neuroscopetrix:
Agradecido a tus palabras. El orvallo lo asumí con la presencia de Asturias en mi vida, y ya es irremediable, o eso espero.

Amando Carabias María dijo...

Isolda
No deja de ser curioso que siendo tan 'románticos' hayamos pasado de la banda sonora de Chopin, a un quicio de una mancebía, por una palabra... No deja de ser curioso.

Amando Carabias María dijo...

Marina Fligueira
Creo que te explicas muy bien. Aprovecha tu día melancólico para regar el recuerdo de ese amor.