miércoles, 3 de junio de 2009

CASUALIDADES

Podría haber sido en cualquier sitio, pero por una casualidad que no lo es tanto, pues los calores empiezan a apretar, ocurrió en la Alameda. Allí estaban las nietas con sus abuelos. Unos abuelos jóvenes y ágiles y ávidos de vida.
La Alameda, como corresponde a un lunes a las siete de la tarde, andaba casi vacía. Paseantes medio solitarios, como este escribidor, parejas morosas, algunos jubilados, una pandilla de chavalinas creo que norteamericanas que se reían nerviosas por lo que les contaba un hombre mayor cuyos ojos no miraban muy limpio, una madre que no podía seguir a su hijo que montaba en un bici...
Unos minutos antes de este encuentro, conocí a Urco, un perro mestizo de raza indefinida que tenía rastros evidentes de un ascendente cazador. Un perro con el color de las brasas de carbón en su pelo. Un perro vitalista y juguetón, un perro que enseguida me pareció patafísico, un perro cuyo máximo afán era el de robar una pelota que una niña había perdido. Y la robó y salió corriendo con ella, y yo diría que se reía a carcajadas, cuando su joven ama le gritaba (sin mucha convicción en el tono, aunque la voz fuera a gritos) que le devolviera la esfera gomosa de sueños y juegos. Tras un par de quiebros y un par de amagues, como si hubiera estudiado a conciencia los movimientos de Messi, optó por soltar la pelota y lanzarse en veloz carrera hacia el regato de agua encauzado que corre paralelo al broncíneo Eresma...
Un poco más allá, cinco minutos después, estaban los abuelos y las nietas, que apuraban el plátano de la merienda (no diré quién acabó la fruta, para que la madre no se me enfade), y las dos niñas, las dos primas, en realidad estaban pendientes de la hora del juego, de arrojarse sobre la hierba recién estrenada, recién puesta por la primavera.
No se ponían de acuerdo con una toallita, que era su juguete en esos minutos del final de la merienda. Al lado estaban los demás juguetes que habían procurado las previsores madres, pero la toalla tenía un atractivo especial que desconozco.
La conversación entre los tres adultos se hizo difícil, porque cuando no era una, era la otra la que pretendía hacer algo que enfurruñaba hasta el llanto a su prima. Y casi siempre lo conseguía.
Al final la conversación fue poco más que un balbuceo, porque ante el llanto, se decidió que los patos que patrullan por el río a la caza de los sueños que se escapan o de los besos que se pierden, tenían que ser alimentados con unos pedazos de pan.
No fue difícil para mi memoria atisbar en el rostro de las niñas parte del rastro de los rostros de sus madres que, cuando tenían edades similares a sus hijas, venían a la casa donde vivía el escribidor (cuando el escribidor no sabía que sería escribidor) y jugaban entre ellas, y se hacían rabiar la una a la otra... Y siempre lo conseguían, la una o la otra.
Sin saber de este pensamiento mío, por aquello de las casualidades causales, la madre de una de estas niñas (me la imagino con la sonrisa en su rostro moreno, mientras pelea con números imposibles y estructuras y geometrías) me ha mandado este vídeo musical.
Son cosas que ocurren. Cada vez me ocurren más.

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21 comentarios:

Pepe Gonce dijo...

Amando en un momento me ha parecido que andaba por la Alameda viendo al perro, a los abuelos y a las niñas. Entrañable.

La cantidad de canciones buenas que habrán salido, como esta, después de una buena siesta, eh.

Tengan un buen día vuestras mercedes.

PD.- Amenazo con volver para hablar de gastronomía, más concretamente de caracoles y cabrillas

Amando Carabias María dijo...

PEPE GONCE: Veo que se madruga por Triana. Sólo me faltó tu guitarra para que diera ritmo o algún contrapunto a la orquesta de los pájaros o los llantos de las crías.

Susana dijo...

ISOLDA, pues sí, Pilar está cerca de muchas maneras, pero en concreto, a la que te refieres, está tan cerca como en el piso de arriba. En un tiempo saldrá de su pecera para pasar al otro lado de la calle, así que seguirá estando cerca, solo que a nivel, en un precioso "zaguán" (también preciosa palabra que no podía ser mas que de origen árabe)donde la vista se recrea con el movimiento de la calle, el devenir de las personas y un precioso esgrafiado que en esta Euritmia nuestra decora no sólo las fachadas, sino magníficamente los patios. Así que mi niña sólo cambia de ubicación, pero no de blog. Amarradita está, descuida.
(Escribidor, te dejo para otro momento, que lo de los 54 comentarios dejan a uno para el arrastre)

Pilar dijo...

Buenas y Glub:
Antes de nada, muchísimas GRACIAS por vuestros cariñosísimos recordatorios hacia mí. Es un auténtico PLACER leeros y un honor poder participar en este foro.
Amando.- Me gustaría amerizar más por aquí, pero mis obligaciones de madre de familia me lo impiden, ya sabes...el tiempo de ocio de una hay que dedicarlo a los demás.
De casualidades prefiero no hablar, que la última vez que lo hice me las dieron todas en una. Dejemos al misterio fluir como al río de Heráclito. Idem de idem sobre amigas comunes, eso es lo bueno que tienen los blogs.
Isolda: Eres un cielo, gracias por tus comentarios y referencias hacia mi. No te preocupes que me voy a otra pecera más singular si cabe pues esa ya tiene hasta el suelo de cristal ( excuso decir que de llevar falda nada de nada).Tendré más ocupaciones, pero no descuidaré este espacio, I promise.
Susana.- La mujer que me dijo un día el piropo más bonito que nunca me dijo un hombre: "al abrazarte me dio la sensación de que eras de cristal"...¿Como os quedáis? Esa mujer maravillosa que habita también en un maravilloso despacho con artesonado de madera y estantería de hierro forjado es una imprescidible para mí, una amiga entrañable y una extraordinaria mujer. T.q, Gus
( ¿Eso lo entiendes..."""mivi"""?).
Sólo deciros que desde mi nuevo despacho, con ese maravilloso esgrafiado multicolor, y por una ventana enorme que da a la calle San Agustín, veré pasar a la gente como desde una mirilla...yo veo..pero no me ven.
Y eso me recuerda a una amiga que hoy cierra un proyecto y parece ser que emprende otro. A esos espeluznantes "brown eyes" que lo hicieron posible, le pido que me deje desearle toda la suerte del mundo y reiterarle desde aquí mi amistad eterna para siempre( con perdón del pleonasmo).
Y a ti, querido amigo, otra vez te doy las gracias porque en este blog estoy encontrando, sin haberlo buscado lo que creí perdido. Y te adelanto que mi nuevo despacho, por eso de la proliferación del cristal ( que parece que el dichoso material me persigue al fin del mundo) se llamará La Pecera II.
Regreso en breve, a hablar de melancolía y de lo que tu me pidas.

Besos abisales.
Desde mi Pecera.

Pilar dijo...

Vuelvo antes de lo que pensaba. Y parece que las casualidades se siguen sucediendo. Pues resulta que comentando y lanzándonos flores (sentidísimas) una a la otra...me cuenta una amiga (no voy a decir quien es, que me mola eso de los misterios, y cada vez más), que el poema que está grabado en mi nuevo despacho es de un conocido bloguero que alimenta su espíritu de pavesas y cenizas.
Uf...pelos como escarpias.
No lo he leído ( si me dejan entrar los obreros me voy ahora mismito), pero me alegro un montón de tener por allí un trocito de vuecencia.
!Qué fuerte! ( y que suerte).

chus dijo...

GRACIASSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!!!!

Beatriz Ruiz dijo...

Buenos días amigos... buenos días Amando...

Que maravillosa sensación ver por tus ojos... gracias...

Estoy encantada de venir cada día por aquí... de leeros... de sentiros... estoy encantadísima...

Amando y Pepe Gonce... vuestros comentarios de ayer en la página... ayudan... y renuevan las ganas de luchar por lo que es justo... Gracias eternas...

Besos cariñosos desde Tenerife...

Pepe Gonce dijo...

Caracoles y cabrillas.

Caracol es el nombre común de los moluscos gasterópodos provistos de una concha en espiral. Las cabrillas son unos caracoles pero más grandecitos. El caracol terrestre forma parte de la cocina mediterránea, especialmente la española y la francesa (escargot) como uno de los manjares más exquisitos. Los ingleses y los americanos no lo ven así.

Comer caracoles y cabrillas en Sevilla es todo un rito. Desde Abril hasta finales de agosto se estima un consumo diario de unas 20 toneladas entre caracoles y cabrillas. Parece un poco exagerado pero eso dicen los estudios.

Se pueden condimentar de diferentes formas. Algunos bares guardan celosamente el secreto de su elaboración. Hablando de los caracoles todos coinciden que la clave está en obtener el tono justo del pique y en el origen del caracol. Y si hablamos de cabrillas, como las de Lebrija ninguna, por su tamaño, son las más pequeñas pero siempre más grande que un caracol. Actualmente la inmensa mayoría de los caracoles y cabrillas que se consumen en Sevilla y Andalucía proceden de Marruecos. María, que los tienes cerca…

Para terminar, ahí va una receta de cabrillas con tomate:

Ingredientes para cuatro personas:
2 kilos de cabrillas, pimienta en grano, pimiento molido, vinagre, 1 guindilla, 1 pimiento, 4 dientes de ajo, 1 cebolla, 2 tomates maduros y Sal.

Preparación:
Los caracoles y cabrillas requieren previamente un buen lavado del molusco. Para ello hay varios métodos aunque dos son los más frecuentes; por un lado purgar durante varios días de ayuno al molusco hasta que se encierren en su propia concha, la otra alimentarlos durante algunos días exclusivamente con harina hasta que sus excrementos sean blancos. Para limpiar los caracoles hay que ponerlos en un recipiente con agua, sal gorda y vinagre. Dejarlos así unas horas hasta que suelten toda la mucosidad y a continuación lavarlos con agua repetidas veces hasta que salga el agua limpia y clara.
El siguiente paso es lograr que las gaitas (el cuerpo) de los caracoles queden bien fueras una vez cocidos. Para lograr eso hay que introducirlos y cubrirlos de agua. Cocer a durante 10 o 15 minutos a fuego lento con objeto de que vayan saliendo todos de sus conchas bajo el efecto del calor y terminarán ahogándose. Apartarlos cuando eso ocurra y hacer el refrito con el ajo, la cebolla, el tomate, el pimiento molido y volcar todo el refrito en el recipiente junto a las cabrillas.
Cuando el tomate y la cebolla estén tiernos, sacarlos para pasarlos por la maja o la batidora con idea de que la piel no se desparrame en el guiso. Lo removemos unos minutos y se pone al fuego. Dejar que se haga todo a fuego lento para que la salsa reduzca y las cabrillas se impregnen de ella. Con unos 15 o 20 minutos bastará.

Acompañarla con una cerveza Cruzcampo o Alhambra Reserva 1925.

Buen provecho amig@s.

Beatriz Ruiz dijo...

Mi amigo... dan ganas de coger el primer avión a Sevilla...

Las cabrillas aquí son un pescado, riquísimo... que se come muy, muy frito...

Saluditos...

Pepe Gonce dijo...

Toy triste. Hoy se ha despedido otro amigo cibernético del blog de JC y van "nosecuantos". Es Ferrán Gallego. No sé si tendrá blog propio o participa en alguno que desconozco. Sí alguien de los habitulas de este sabe algo de ello, por favor informar. Es un tio muy interesante. Sé que Amando, Adrián, Isolda, Maririu, María, etc. lo conocen. Estarán de acuerdo conmigo que sus reflexiones y comentarios, estemos o no de acuerdo con ellos, son siempre muy interesantes.

Amando Carabias María dijo...

SUSANA: Aprovecho tu entrada, el paréntesis de tu entrada para dirigirme a ti y a todos. Desde ayer, se me dice (en público y privado) que es mejor contestar de una sola vez todas las intervenciones.
Aunque no lo parezca procuro hacerlo de dos veces, aunque esto se complica porque vuestro cariño es inmenso.
No me pondré un ritmo, si os parece, sino que iré contestando, de una o dos veces, y respondiendo cuando sea interpelado o de modo general.
Por ejemplo, como hablas a Isolda explicando lo de Pilar, pues ya no digo nada, salvo darte un beso, claro.

Amando Carabias María dijo...

PILAR: Algún día, espero que no tardando mucho, pero quizá haya que hablar con algún arquitecto primero, contaré la serie de concatenaciones que acabaron en ese esgrafiado, en ese mural cerámico y en eso cuatro endecasílabos.
Aprovecho también eso que dices de tu obligaciones para hacer otra reflexión que es una obviedad, esta puerta está abierta siempre, y vosotros entráis y salís cuando os parece. Aportáis y crecemos y disfrutemos. Sólo hay un límite, y ese límite no permitiré que se sobrepase ni una sola vez.
Y dado que hemos llegado al acuerdo, el hecho de que no participe en cada conversación no significará que no os lea, cómo no os voy a leer, si a cada paso me descubrís algo maravilloso...
Cuando tu Pecera II sea inaugurada, con tu permiso, escribiré desde alí un comentario, y contaré a mi torpe manera lo que ven mis ojos. Prometido.

Amando Carabias María dijo...

CHUS: No tienes ningún motivo. Ya te dije una vez bajo el Acueducto que cudiado conmigo que cualquier día salía algo en Pavesas...
Me emociona que te haya gustado, pero es tan poquita cosa.
Además, si no me hubieras hecho llegar esa canción, quizá no hubiera sucedido... De ahí lo de las casualidades, que no lo son, sino circunstancias que se concatenan unas otras y acaban donde acaban.

Amando Carabias María dijo...

BEATRIZ: Lo que es tremendo es tu trabajo en tu blog, esas ganas y esa ilusión de emprendedora que pones en lo que haces. Eres los ojos de muchos de los desheredados del planeta y por ti sabemos de hombres y mujeres que sufren en Asia, en África, en América...

Amando Carabias María dijo...

PEPE GONCE: De las cabrillas no opino, tomo nota. Lo de Ferran.
Creo que no soy nadie para hablar sobre este gran hombre que honró este blog con sus visitas y participaciones en jornadas que fueron tan memorables como éstas. Más aún, y muchos darán fe, nos regaló hermosísimos poemas que demuestran lo que siempre he sostenido: es más poeta aún que historiador, y mira que es conocido por esa faceta suya.
Por lo que acabo de ver en el citado blog de Juan Cruz, la cosa viene de alguna de las jornadas pasadas en que se comentó la victoria del Barça. No he ido más allá, pero me imagino que, nuevamente, se habrá producido alguna penosa situación relacionada con el insulto o la falta de respeto o la intolerancia. Es decir (reptito que hablo sin saber y por supuesto cualquiera que lo sepa podría darnos más datos) que la discrepancia se torna monstruo que se llama intolerancia e insulto.
No es la primera vez que ocurre, y temo que no será la última.

Adrian Dorado dijo...

Una pintura puntillista de Seurat,una pincelada bucólica de un tiempo interno en paz, de un paisaje que en las grande urbes se le escatima al urgido transeúnte.
En síntesis, queda con lo escrito asumida la condición de flanêur del escribidor quien nos deleita con sus miradas.
Gracias Amando.

Yoy (apócope de "yo hoy voy" casi un palíndromo) a mil, no postearé en La Zona, así que los extrañaré.

Oiiilelé María que el sayo de maestro Adrian allendelosmares me queda inmenso, me ruborizo, me achico y pierdo dentro de él me siento como inmerso en una carpa o tienda no sé como la llamáis donde se duerme cuando se va de campamentos. Igual mil gracias por la intención enaltecedora. Esa sí la acepto pero más me convoca el llano y poder equivocarme que el "dorado" broncífero.
Los arbazo y no hay cazo...

Amando Carabias María dijo...

ADRIÁN: Lo que te hubiera gustado Urco, el perro patafísico. Era genial, genial.

Inés dijo...

Amando, me llama poderosamente la atención el tag 'mirada hipermétrope'y me gusta.

Tu escrito me ha gustado mucho, he estado realmente en tu alameda escuchando y observando a los protagonistas, a veces en lo cotidiano está lo eterno, lugares y momentos que perdurarán intactos en la memoria.

muchos besos,

Amando Carabias María dijo...

INÉS: Mirada hipermétrope... Hace referencia a mi propio defecto visual. No sé por qué será, pero sostengo la idea, sin duda peregrina, de que los defectos y las cualidades físicas hacen referencia o prefiguran o anuncian también características o carencias anímicas, morales, espirituales, como se quiera decir. (A lo mejor no es tan peregrina, puesto que hay un refrán que dice que la cara es el espejo del alma). Uno de mis muchos defectos es ése, no ver lo qué tengo ante mis narices. Por ello, cuando llegué a semejante conclusión, a mí mismo me receté observar con especialísima atención lo que ocurre ante mí, y por ello me gusta fijarme en lo que pasa a mi lado, porque, además, como bien señalas, muchas veces -la mayoría- en lo cotidiano está lo eterno.
A la postre, creo, la eternidad se construye con pedacitos de cotidianidad.
También besos para ti, poeta.

Isolda dijo...

Llego muy tarde, ya lo sé. Ni siquiera voy a comentar tus "Casualidades". Como han dicho otros, nos transprtas literalmente (nunca mejor dicho) a esa alameda maravillosamente descrita anteriormente.

Yo quería decirte a tí y a tus compañeros de trabajo y de vida, por lo que se ve, que me dais una envidia como no podéis imaginar. Conformáis una "oficina" del mismo corte que la mía, pero tan distinta! ¿Quién dijo que en Segovia hace frío? Será fuera, porque en los despachos que nos mostráis, reina la calidez propia de los amigos; de los de verdad, de los que se alegran con lo bueno y sufren con lo malo que les pueda pasar a cualquiera de ellos.
En mi trabajo, Amando os dirá, rondamos las mil ochocientas personas. De por sí, es un despropósito y lo más triste es que parece que entran con el único objeto de machacar al que puedan y con la ley del mínimo esfuerzo bien estudiada.

Así que cuando leo a PILAR (he aprendido, mayúsculas siempre) hablando de SUSANA, como lo hace, o del mismo AMANDO, ah y JAVIER, en una palabra que daría algo por tener tan buenos compañeros.
Conservo desde el día que llegué la amistad con dos personas, eso es todo: Rafa y Ana, que aunque no se van a enterar (aquí, digo), aprovecho para decirles que les quiero mucho y que en treinta años, nunca me han fallado.

Y lo de la Pecera II, me tiene fascinada, ya adivino por donde van los tiros, qué maravilla y ojalá salgan esos proyectos de los que habláis. Y sigue con los misterios, Pilar, lo hacen eemocionane...

Gracias Susana por cuidar de Pilar y que ¡vaya dos que nos hemos perdido durante tanto tiempo! Muchos besos a todos desde el sur.

PD. Pepe, debí haberte contestado aquí y ahora me doy cuenta de que lo hice en el sitio de J.C. Un beso.

Amando Carabias María dijo...

ISOLADA: No sé si mis compañer@s amig@s entrarán aquí para responderte. Me arriesgo, por si acaso. Necesariamente breve a estas horas: en todas partes cuecen habas, que dice el dicho, pero es cierto que un lugar como éste, donde el conocimiento de la persona no sólo tiene que ver con el trabajo, sino que se extienden fuera, esto es fácil, más fácil. Más aún, las personas nombradas no son las únicas que se asoman a este territorio..., e incluso me lo cuentan.