jueves, 21 de mayo de 2009

POLLO A LA CARTA

Imagen tomada de internet
Nos quejamos por nuestros problemas, que son árboles que tapan el bosque, muchas veces arbolitos, a penas pimpollos, pero aún así nos quejamos. La jeremiada, la protesta, el inconformismo están en lo hondo del corazón humano.
Si se busca el lado positivo de esta actitud, quizá en ella se encuentre la fuerza motriz que ha impulsado al género humano hacia mayores cotas de bienestar, avances médicos y científicos, avances tecnológicos (este cuadernillo cibernético, así como los millones que pueblan la intangible red, son un buen ejemplo de lo que digo), etcétera, etcétera.

También existe lo contrario: un automatismo en el pensamiento y en el modo de vida rutinario que nos conduce a la ceguera, porque, como se dice por estas tierras, no hay peor ciego que quien no quiere ver.
Esa capacidad positiva que nos lleva hacia la mejora, también se anquilosa en el quejido insulso por problemas de trascendencia relativa, pues todo depende de los términos que usemos en la comparación. Cuando el mundo se ha convertido en algo tan global, donde la inmediatez nos permite saber el último capricho de la millonaria excéntrica, también se debería dar cabida a otras informaciones que nos condujeran a otras situaciones que son tan reales, pero mucho más dramáticas, que el úlitmo capricho de la millonaria excéntrica.

¿A dónde voy?
A donde me lleva un vídeo que ha subido a su blog nuestra amiga Beatriz Ruiz. Solidaridad y paz se titula esta bitácora creada para hacerse eco de las noticias de sociedad, no precisamente de la sociedad excéntrica del famoseo y petardeo.
¿Alguien se ha preguntado qué ocurre con esa comida que dejamos en el plato, esas sobras que a nosotros nos repugnan, pues estamos ahítos...?

Quizá en nuestra civilizadísima Europa no ocurra lo que ahora veréis, pero quizá sea peor que no suceda lo que nos cuenta este cortometraje que se presentó y ganó por lo que he deducido (quizá Beatriz nos lo explique mejor), un certamen titulado algo así como Certamen de Cine en Verde, todas ellas relacionadas con el medio ambiente.

He dudado si enlazarlo desde aquí o no, pero he decidido hacerlo, porque hay situaciones a las que uno no debe ser ajeno, me parece. A pesar de su crudeza. Y entiendo que haya alguien que no se decida a poner sus ojos sobre estas imágenes, por otra parte rodadas con belleza, ritmo, exquisitez y mucha calidad.
No me enrollo más, es mejor que lo veáis, creo que no llega a siete minutos. Aviso nuevamente, para que no os asustéis: aunque no se trate de una película de terror, es terrible, pero real

19 comentarios:

Isolda dijo...

Querido Amando, aunque te parezca mentira, en nuestra civilizadísima Europa, incluso en tu propia ciudad, hay quien recoge esa comida para seguir viviendo.
Con una diferencia, el hombre del video sonríe, es feliz y sabe que hará feliz a su familia.
El que se hace con los restos de los restaurantes de nuestra civilizadísima Europa, ni siquiera tiene con quien compartirlo, probablemente está en el lugar equivocado y tal vez ni habla un idioma común.
Beatriz te felicito por tu blog, los canarios sois gente muy generosa y solidaria y lo digo con el corazón.
Hoy intentaba huir de la realidad, pero es así de tozuda y me topado al fin con ella.
Besos del sur para aliviar un poquito a los que sufren.

Anónimo dijo...

Así es, ahí y aquí..que hay un restaurante donde, a la puerta esperan niños y mayores. Esperan que terminemos de comer para, aprovechando algún despiste de los camarareros, entrar y llevarse la comida. Lo llevo fatal y cuando vamos, siempre hacemos recuento previo de los que están a la puerta y pedimos nuestras raciones y las suyas...Y no nos cortamos: con la mayor naturalidad sacamos a la puerta sus platos,ante la mirada inquisidora del dueño del negocio...Pero ¡eso es lo que hay!
Gonce, si trasnochas algún día, observa qué pasa hacia la 1 de la mañana alrededor de los contenedores cercanos a los bares de San Jacinto...más de lo mismo...Y es como dice Isolda...Los míos, aquí es una familia y algún añadido que pasa por allí...Los más pequeños, en este invierno lluvioso que hemos tenido, han saltado muchos charcos, felices, con las botas de goma que les procuramos. Aunque estemos en país musulmán, vinieron los reyes...vaya si vinieron...Pronto llegarán las gorrillas para evitar el sol, que esto no es Sevilla, Gonce, pero "Lorenzo" también aprieta..y quema. Claro que nunca se llega a todas partes, pero, se hace lo que se puede. Un día os cuento lo de los cuadernos compartidos... Felices sueños. Abrazos africanos.María.

Adrian Dorado dijo...

Coincido con Isolda y en la Argentina, país productor y exportador de alimentos. De granos,especialmente de soja transgénica a China en cantidades increíbles son ingresos de divisas formidables y de carne vacuna al resto de mundo, aquí se mueren 33 chicos de hambre por día y se vé a diario en plena Capital Federal en uno de los barrios mas caros elegantes y acomodados, Belgrano, cuando sacan las bolsas de basura de los Pumper, o los Mc Donald, a los que está en situación de calle (muchos mas de los que imaginamos) buscar dentro de esas bolsas negras los restos de comida sin que aningún transeúnte se le mueva un solo pelo, es más hay quienes dentro están comiendo y viendo como afuera recogen desperdicios...
La indiferencia, insensibilidad, falta de solidaridad y aceptación de esta realidad es cómplice de las muertes evitables, pero lo mimo dá son homicidios sin asesinos porque esllos somos todos...l acptación nos convierte en cómplices.

Bravo por Beatriz, besos para todos

Amando Carabias María dijo...

ISOLDA: Comentas lo primero que dejé en el tintero a propósito, para no desvelar lo que, a mi modo de ver, es el intríngulis de este relato visual.
Después de todo, después de la tremenda brutalidad de lo que las imágenes nos manifiestas (no de las imágenes en sí mismas), aparece la sonrisa -no la resignación estéril- y aparece la señal de la cruz.

Amando Carabias María dijo...

MARÍA: De nuevo mil gracias por esta crónica de sociedad urgente que nos avanzas desde Marruecos. Y gracias porque nos muestras que hay más cosas que unen a los humanos que las que separan. Los niños se lo pasan en grande chapoteando sobre charcos de lluvia, allí, aquí, y allá...
Y gracias porque por gente como vosotros se descubre que no todo está perdido, aunque, lamentablemente, ni se llegue a todos sitios ni se llegue a tiempo siempre.

Amando Carabias María dijo...

ADRIÁN: La concreción del número, al que deberíamos poner rostros y cuerpos y miradas y gestos y sufrimientos y alegrías, todavía acentúa más la desolación de todo lo que nos cuentas. Los contrastes de tu Argentina quizá sean la ejemplificación de lo que sucede en este trozo de sílice que gira alrededor del sol.

Beatriz Ruiz dijo...

Mi querido Amando... mis queridos amig@s.

Al subirlo a la página no era mi intención remover conciencias, sin embargo sabía que su efecto sería precisamente ese. Mi intención era y es, llevar a cabo lo que me propuse hace tiempo, "ya no me callo más", y tengo una potente voz, seguro.

Tú lo has dicho, no vale mirar para otro lado. Estoy bien contenta al dedicar mucho de mi tiempo a eso precisamente.

Los seres humanos que optan por mirar tan solo su propio ombligo, no son monstruos verdes. Yo les respeto aunque no comparta su forma de ver la vida y sobre todo no comparto su posición personal en el mundo.

Sin embargo, muchos, muchísimos de nuestra especie, consideramos imprescindible hacernos eco de tantas y tantas miserias e injusticias. Probablemente pagamos nuestra factura correspondiente, malos momentos, malos días... pero creo que vivimos con la conciencia de no sentirnos por encima de las desgracias ajenas. Vivimos, que no es poco... vivimos de verdad porque sentimos... porque ante un video semejante (es una historia real) somos capaces de llorar (yo lo he hecho y no me avergüenzo por ello), sentimos dolor, sentimos impotencia. A estos seres humanos no sólo les respeto es que también les quiero.

Luchar contra la injusticia debería ser una meta de la vida de cada uno de nosotros. La otra postura, mucho más cómoda, no creo que aporte nada a eso para lo que creo que estamos aquí, "ser cada día más persona".

Y es cierto, está pasando, lamentablemente en demasiados países de nuestro mundo. Y no es justo, es verdaderamente un desgarro o debería serlo para las sociedades consumistas, a una de ellas pertenezco y en otra época, perfectamente integrada en ella. De la que espero alejarme cada día un poquito más, y mientras el cuerpo aguante seguiré gritando JUSTICIA Y SOLIDARIDAD.

Pero amig@s... no estamos solos, en serio, cada día somos más...

Mi cariño para todos desde Tenerife.

Beatriz Ruiz dijo...

De nuevo...

Ahora leí las últimas entradas de ayer... No voy a dar mi opinión... sería demasiado fuerte y dolorosa...

Con tu permiso Amando...

María... puedes contactar conmigo en el mail que tenemos en la página www.solidaridadypaz.com???... Me gustaría saber que proyecto estás llevando a cabo en Marruecos... Quizás podamos tener una colaboración...

De nuevo besos cariñosos desde Tenerife...

Pepe Gonce dijo...

A ver amig@s, el hambre, por desgracia, es una amenaza, no sólo para la vida de las personas, sino también para su dignidad. Una carencia constante y prolongada de alimentos provoca un deterioro en el organismo, así como una apatía y una pérdida del sentido social y quizás en muchos casos indiferencia y a veces incluso crueldad hacia los más débiles, a niños y ancianos en particular. Gruops enteros se ven condenados a morir en la degradación. Esta tragedia, desafortunadamente, ha sido una constante a lo largo de la historia; sin embargo, pienso que hoy en día hay conciencia, más que en otros tiempos, que el hambre constituye un escándalo.

Buen día y un abrazo para tod@s.

Pepe Gonce dijo...

María, no te puedes imaginar como están los barrios del Tardón y de Triana las últimas semanas. En la Dehesa de Tablada hay cientos de personas asentadas en las condiciones más precarias que conozco. Chabolas construidas con cartones, chapas… La mayoría son rumanos y portugueses de etnia gitana. Ya ha ocurrido otras veces. Los ves bañándose, lavando ropas en fuentes públicas (rotonda San Martín de Porres, Parque del Torruñuelo, Parque de los Príncipes), recogiendo residuos de alimentos por los contenedores. Una vergüenza para la supuesta sociedad avanzada. Lo frustrante de esto es no saber como ayudar.

Por cierto ¿viste lo que te comenté ayer sobre las carretas del Rocío?

Saludos trianeros con sentimientos de vergüenza.

Pilar dijo...

Uff..Amando, vaya video...real como la injusticia misma.
Conozco algo de Africa, Beatriz, Marruecos y Senegal, y aunque hay mucha diferencia de renta entre estos dos países, la desigualad de ambos con nuestro privilegiado "sector norte" es abismal ( y abisal también, Amando).Lo terrible se añade a lo terrible cuando encima a la situación de pobreza extrema en la que viven sus habitantes se une una situación de guerra, la mayoría de las veces provocada por el mundo civilizado ( hay que dar salida a tanta arma, que si no se hunden esas grandes "industrias de la muerte") y tambien por la descolonización salvaje que fragmentó continentes enteros,como Africa, dividiendo etnias, tribus y estados consuetudinarios, dando como resultado odios irreconciliables y países de imposibles fronteras rectilíneas.
El Tercer Mundo no le importa a nadie, esa es "la cruda realidad", y sólamente tienen la mano de las ONGs, algunas de ellas, como Cruz Roja o Media Luna Roja son auténticas salvadoras de situaciones límite, como la de los refugiados de Darfur, aunque el controvertido tema de este tipo de organizaciones daría para una entrada entera o más.
Amando no te quedes corto denunciando injusticias, desgraciadamente esa es la única pataleta que nos queda a este club de privilegiados que frecuentamos tu ...diario (para acabar con los anglicismos globales)
Besos submarinos.
Desde la Pecera.

Adrian Dorado dijo...

Pero como quedarme en la queja no me alcanza porque en mi caso la mera opinión esporádica me parece que funcionaría como paliativo para anestesiar mi mala conciencia, participo con la actividad que me permiten mis 3 by passs coronarios, si bien ya no poniendo el cuerpo donde los palos son moneda corriente, (no tengo resto como para bancarme esas corridas y golpes que antaño recibiera) pero si desde lo económico y con el nombre, apellido y rostro en las convocatorias donde se me necesita. En estos dias pasados el gobierno derechista de Macri, en la ciudad, ha pasado con la topadora sobre unas quinta (huerta) orgánica organizada por los vecinos en un terreno aledáneo a las vias del tren que ni siquiera pertenece al gobierno de la ciudad, pues es nacional, no municipal desde donde, ilegitimamente y con la silenciosa complacencia de la justicia, accionaron pasando con las topadoras so pretexto de erradicar el dengue, lo cierto es que a los ojos de los burgueses la huerta en medio de la ciudad que se pretende prolija y vestida de domingo para solaz visual de propios y turistas, una huerta orgánica se presenta como intolerable. Así que ya veis como no sólo no se actúa en dirección a suprimir el hambre de los más carenciados sino que se hace todo lo posible por coartar cuanta inciativa de autoabastecimiento y nutrición encuentren estos mismos marginados. Os dejo un enlace:

http://www.orgazmika.blogspot.com/

http://argentina.indymedia.org/news/2009/05/671734.php

http://argentina.indymedia.org/news/2009/05/671729.php

Amando Carabias María dijo...

BEATRIZ: Ensanchar el camino hacia la solidaridad es la tarea en que te has embarcado, dejando ese otro tiempo que otros dedicamos a nuestra propia contemplación.
Quizá por ello me sentí impelido a poner este vídeo, quizá por ello he escrito en este blog sobre los malos tratos, o la prostitución, o la pobreza, o la pobreza, o la pobreza...
No puedeo entender, ni entiendo que la actividad literaria sea sólo lírica... Incluso aunque fuera desde la utopía a la que he convocado en varias ocasiones, hay temas que no se pueden tratar del mismo modo y se necesita que aparezcan desnudos, sin más.
Quizá tocara implicarnos más. Luego, al contestar a Adrián volveré sobre este asutno; pero de momento me tengo que conformar con esto poquito.
Podría no haberlo sabido, podría no haberme sentido impelido por las imágenes, pero fue al revés: y es lo mínimo que se podía hacer.
Siento lo mismo que tú sientes, somos cada vez más. Aunque sólo sea abriendo una ventana... El problema es que los que fían todo al dinero y a poserrlo con desmesura repugante aumentan y aumentan y aumentan.

Amando Carabias María dijo...

PEPE GONCE: Algunas veces no nos detenemos en esa apreciación que nos traes con tanta lucidez, Gonce. El hambre no sólo termina por matar el cuerpo, sino que empieza por asesinar la dignidad de quie lo padece. Es el hambre la lacra más antigua de la humanidad, y la que no se erradica. Y no será por falta de medios. Algo perverso impide que veamos esta realidad tan acuciante. Será por eso que cuando el Nazareno contó por qué motivo unos se salvarían y otros no, empezó diciendo: Venid a mí benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me distéis de comer?

Amando Carabias María dijo...

PEPE GONCE, again: Espeluznante el cuadro que nos pintas. Muy solanesco, como diría Trapiello.
La pobreza y la miseria nos acechan, están tan cerca, tan cerca, que con asomarnos a la ventana casi que les tocamos.
Ayer mismo en Segovia, observé a varios mendigos, probablemente rumanos, que se repartían estratégicamente por alguna de nuestras principales calles.

Amando Carabias María dijo...

PILAR: Real como la injusticia misma... cruda frase, pero tan descriptiva.
Creo que tu puntería, a pesar de tener que emerger desde el fondo de esa pecera, atina con el mismo medio del centro del problema. El Tercer mundo no interesa a nadie. ¿Por qué?
¿Tiene algo que ver que han sido y son la reserva de tantas materias primas para nuestra industria? ¿Tiene algo que ver el hecho de que ellos nos regalna sus productos y nosotros les vendemos nuestras manufacturas a un precio no sé cuántas veces más elevado? ¿Tiene que ver que sus manos son más baratas que las nuestras, y si desaparecen serán reemplazadas por otras igual de baratas?
¿Se conoce, por ejemplo, que el coltán es elemento básico para el funcionamiento de nuestros móviles que cambiamos y almacenamos, y que sus reservas se encuentran en el Congo que ha sufrido o sufre una tremenda guerra? Si buscáis en wikipedia por la entrada coltan tenéis un resumen también estremecedor.
Alberto Vázquez Figueroa, que no es santo de mi devoción, ha sido, probablemente, el primer escritor que ha denunciado este tema... Pero si seguimos país por país, encontraremos razones que explican lo que nos negamos a creer: nuestras manos a lo mejor también tienen las manos manchadas de sangre...

A mí más que diario (quizá porque lleve uno), me gusta llamarlo cuaderno cibernético. Desde luego de la palabra blog huyo lo que puedo, pero, querida Pilar, me temo que será inevitable. Y quizá no pase mucho. Aunque nos fastidie.

Amando Carabias María dijo...

ADRIÁN: He estado contemplando los enlaces que nos indicas, y entiendo poco. Quiero decir, pordios que no estoy tonto, que no llego a comprender por qué se tiene que llegar a emplear una violencia tan ruda contra quienes aportan, suman, proponen, construyen.
Supongo, desde la distancia y el desconocimiento, que será por causa de que esos terrenos no corresponden a esta organización y los están ocupando sin más.
QUizá me equivoque, pero es igual, porque para lo que quiero decir importa menos. Sea cual sea la ilegalidad que cometen los ocupantes de esta huerta (suponiendo que exista alguna ilegalidad), no son formas de acabar con ella. Porque si además de tener el poder, los gobernantes utilizan la violencia la injusticia que cometen es mayor aún.
Me parece, hermano, que no se puede reprochar nada a quien da todo lo que puede dar. Y no sé si allá, pero acá a nadie se le exige ser héroe. Denunciar la injusticia es un camino, sobre todo, si el cuerpo ha sido vasija de unas cuantas palizas, picanas, etcétera.
Abrazo.

S.C. dijo...

¿Cuando te vas a Marruecos?
¿Dónde exáctamente?
Me iba ahora mismo para allá.
Me voy contigo.

Amando Carabias María dijo...

Ya quisiera yo que las fantasías de El Padrino fueran ciertas, son tan verdaderas como tus alquileres de coches...