sábado, 23 de mayo de 2009

CONCIERTOS PARA VIOLÍN

Imagen tomada de Internet


Nueva versión del poema incluido en mi libro inédito Eterna luz sonora

Languidece esta tarde preñada de rubíes y amatistas, de labios que se incrustan en la sede del ocaso... Quietud del cosmos que aplaude la floración de las pieles que hierven y revientan.
Se cierne el tiempo en el quicial que sangra, que se desgrana en sones de mil sonrisas que susurran: deseos de anudarse sobre el amado: ser del ser, ser fusión sin fendas.
Cuando la manecilla de la arena desprende su último latido, la mirada del amante comprende que la noche se cubre de crespones que ululan pestilencias de abandono.
¿Por qué saliste huyendo de mi lado? ¿Por qué tu ausencia me persigue ahora? ¿No ves, amor, mis lágrimas perdidas? ¿Cómo resisto esta estocada, amado?
Miro a la cárcava abisal intacta y ya no veo sino tu falta, amor, de mi costado. Anhelo, busco, lloro, grito, ansío, que tu presencia, amado, me ilumine y por respuesta nada, nadie, ausencia, el silencio infinito de la cárcava sin fondo.
En la espesura busco tu mirada, o su recuerdo, el eco de tus ojos; la densa sombra engulle mis deseos y me devuelve este vacío de alfanje afilado por rocas insensibles.
Anhelo el fuego ardiente de tus iris, y tu caricia cálida en mi cuerpo, toda tu piel que se hace dedos tibios. Y te persigo, busco aquellas huellas por ver si encuentro, al menos, tu recuerdo, tu aroma envuelto en un recodo verde.
Del oriente la dama rosa llega, son sus hermosas voces bellos cantos, alegres sones al futuro abiertos, mas mi embotada mente aún no comprende el elevado alcance de tal vuelo, la nueva que me acercan presurosos.
Entiendo vuestras voces, sé el mensaje, pero la noche neuronal impide que vuestra risa de cristales taje cual pétalos de nieve este dolor...
Amanece y la luz desgarra el velo. Arranco, corro, vuelo, soy cual viento en pos de su latido, tras mi amado.
Se abre el camino tras vuestra canción, sé que está a vuestro lado, estoy seguro... Arranco, corro, vuelo, soy cual viento tras el amado, en pos de su latido.

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6 comentarios:

Isolda dijo...

Recuperada ya de tantas noches sin el ser amado;
noches de tormento en las que oía,
igual que ahora, la música de Bach o cualquier otro,
para recrearme aún más en la tristeza,
y sentirme abatida e impotente,
por no recordar su voz al abrazarme, por no haberme
despedido para siempre y haberle besado hasta la muerte.

Llegó la dama de rosa y trajo nuevos días y aquí sigo.
Gracias, Amando, una belleza lo tuyo.

Pepe Gonce dijo...

A los buenos días.

Después de leer a nuestra amiga Isolda, que duro debe ser perder al ser amado, no me queda otra que felicitarte por esta fabulosa composición, poema y violín.

Buen fin de semana.

Tengo los vellos de punta, jodio Bach…

Amando Carabias María dijo...

ISOLDA: La música de Bach, buana parte de ella al menos, me suele llevar hacia la esencia de los asuntos amorosos. Y no sólo de la pareja, aunque también. Y dentro de estos temas, no sé por qué, la búsqueda del amado o del amor es constante.
Sólo algunas veces, en el caso de los conciertos para violín sobre todo, esa búsqueda viene precedida por el abandono.
Si la experiencia, como deduzco de tus versos, es traumática quizá los adagios se conviertan en tiempos infinitos, movimientos que parece que nunca desembocarán en un allegro...
Por suerte amanece.

Amando Carabias María dijo...

PEPE GONCE: Buenos días.
En mi opinión, como dices, esa experiencia es una de las peores por las que pasa el ser humano. Quien la ha padecido (y obviamente no estamos hablando de una cuestión de estado civil, sino de una amputación anímica) o la padece, a pesar de seguir con vida, nunca ha estado más cerca de la muerte.
Ahora que he descubierto como se cuelgan estos vídeos o como se enlaza a allos, en la medida que pueda, iré poniendo con cada poema que os muestre de "Eterna luz sonora" la música que me condujo a las palabras que escribí hace algunos años, pero que ahora van cambiando... Si es que hay compañías que...

Adrian Dorado dijo...

Un poema muy sensible Amando. Y es cierto lo que más no hace sufriri el la pérdida del amor..¡bien escrito muchacho!

Amando Carabias María dijo...

ADRIÁN: Siempre se ha dicho que el amor es lo que da sentido a la vida. De ahí que en esa cuestión todos estemos de acuerdo. Si uno tiene la fortuna de encontrarlo, es el ser más feliz que hay sobre la tierra, y si lo pierde (o cree que lo ha perdido, que para el caso es lo mismo) el mundo adquiere el color de los grajos, incluso su sonido.
Y en esto importan poco o nada las ideologías, las creencias, las teorías, la formación...
Más aún incluso los que no creen en el amor, cuando lo encuentran se dan cuenta de que lo que digo es cierto.
Un abarzo.