lunes, 18 de mayo de 2009

BENEDETTI

imagen tomada de Google
Acaba de morir Mario Benedetti. En vez de escribir sus datos biográficos, prefiero que vayáis a la Wikipedia, todos tardamos menos. Alguien ya ha puesto lo de su muerte. Menos de una hora después de que se haya producido... Algunas veces tanta inmediatez asusta. Es como si alguno estuviera esperando a que sucediera.
Esto es una crónica de urgencia.
Estaba preparando otra cosa, que saldrá mañana, o a lo mejor ya no sale, pero siento un poco periodista, como esos periodistas del cierre de las ediciones que siempre intentaban sacar algún minuto a los de las imprentas.
No, no temáis, no pienso escribir una tesis sobre él, ni siquiera pienso dejar un poema. Otros, con más conocimiento de causa, más sapiencia y mejor péñola harán las críticas, semblanzas y alabanzas oportunas.
Os contaré sólo una cosa.
Si habéis visto, y lo doy por hecho, pues sois perspicaces, en la columna de la derecha puse este texto:
cada mirada
elige su paisaje
y lo interroga
(Mario Benedetti. Haiku 61).
Sólo os quería contar cómo llegué a él, o como llegó a mí, porque algunas veces, las cosas más importantes suceden sin que uno las busque.
La culpa es de Marián, bendita culpa claro, ya que ella, con motivo del día de Reyes me regaló un calendario que se titula Mario Benedetti, calendario de imágenes poéticas.
Cada día, pues, lo comienzo con unos pocos versos de este uruguayo que nos acaba de dejar. Son versos unos días tristes, otros juguetones, otros felices otros inquisitivos... Son versos, como fogonazos, que hacen saborear la capacidad suya de mirar a lo más hondo de la vida... Son versos claros como su sonrisa, esa que hoy ocupará todos los rotativos.
No seguiré. Hoy no os interrumpo más, o poco más.
No soy experto, como otros.
Pero antes de que me digáis adiós, apunto los versos, casi una premonición, que han figurado en este almanaque durante el día 17 de mayo de 2009, día su fallecimiento:
oasis o desierto
enigma o mito abierto
poesía es memoria a la deriva
Hoy no escribo más, mejor leamos, léamosle a él, al menos escuchémosle.

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18 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien que siento su muerte...Le descubrí en una de mis estancias en Montevideo y teníamos una amiga común, que la imagino llorando desconsolada en mi casa de Triana, donde está en estos momentos. La última vez que estuve en Montevideo,en el rastro de Tristán Narvaja, me compré un poemario suyo, que estaba firmado por él y tenía anotaciones al margen. Cuando se lo enseñé a la amiga común, me dijo que esa era la letra de Benedetti...Lo consideré un tesoro y cometí el error de meterlo en la maleta..que Iberia me perdió... Mi amiga me prometió que, cuando volviera a Montevideo, me llevaría a su casa para que lo conociera y me firmara otro libro. Pero como me vine para acá, no he vuelto y ya no podrá ser...Bueno, como ya he dicho en otro foro, nos queda su obra y su palabra, pero yo lo siento, vaya que lo siento. Como estará despierta, voy a consolar a la amiga. Bonito homenaje, Amando. Abrazos norteafricanos.María.

Maria Sanguesa dijo...

Tu homenaje a Benedetti es tan sentido y tan hermosamente sencillo, que sobran más palabras. Gracias por traernos su voz. Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

MARIA: Pues el único consuelo que nos queda es que quien encontrara ese librito que Iberia te perdió, lo haya sabido disfrutar y valorar, y que ya que le llegó sin buscarlo, sepa guardarlo como un tesoro.
Pensemos eso, al menos

Amando Carabias María dijo...

MARÍA SANGÜESA: Muchas gracias por tus palabras, María. La verdad es que durante unos minutos hasta dudé si escribir sobre este tema, pues hoy habrá información por todas partes; pero uno no puede ir contra los latidos del corazón.

S.V.-B. (Susana) dijo...

Reconozco haber leído a Benedetti sólo en poemas sueltos y escuchado en canciones de Serrat. Pero prometo hacerme con algo y disfrutarlo.
A los que nos gusta seguir el premio de poesía Jaime Gil de Biedma (aunque a mi pesar no soy ferviente lectora de poesía) tuvimos la suerte de tenerlo como jurado unos cuantos años y sólo por verlo merecía la pena asistir al acto del fallo del jurado.
Besos escribidor

Anónimo dijo...

Vaya Amando...
Hay emblemas personales que son parte de la vida de cada uno, por razones tan íntimas que dificilmente se podrían explicar. Son fetiches que se cruzan en tu camino, que te acompañan inseparablemente y que siempre que acuden a tu recuerdo le dan un vuelco al corazón.
Yo tengo algunos, no muchos, y entre ellos está ese poeta de la tierra llamado Mario Benedetti. Con él pude expresar en más de una ocasión mis sentimientos cuando las palabras faltaban, o cuando la inmensidad de los mismos me impedían encontrar el término exacto que poner en mi boca.
Me gustaría poder ponerte hoy aquí algún poema que retumba en mi memoria pero el dolor que ahora siento me lo impide. Perdimos a Antonio Vega hace unos días. Para mí, ochentera de la "nueva ola" madrileña, supuso un gran golpe. Ahora éste.Quizá suene absurdo a ojos de otros. No me importa. Necesitaba dejar testimonio de mis lágrimas en algún sitio, y creo que no podría encontrar otro mejor en estos momentos que tu blog.
Permíteme que desde aquí deje un gran recuerdo a dos personas muy importantes en mi vida, que quizá te lean y que están compartiendo conmigo en este momento los mismos sentimientos.
Gracias por tu generosidad, y espero no haberte resultado tediosa.
Besos submarinos.
Pilar desde la Pecera.

Pepe Gonce dijo...

Bien dices amigo Amando que hoy todos los medios se harán eco de la perdida de este gran compañero, poeta de la ironía y del compromiso. Si ir más lejos en TVE, en la tertulia de “los desayunos de la 1”, tenemos entre otros a nuestro común amigo Juan Cruz contando anécdotas de su querido Mario Benedetti.

Si os apetece escuchar algo más de su poesía, acabo de colgar en el blog de Juan Cruz un par de canciones (Serrat “El Sur también existe” y Mario con Daniel Viglietti) y una poesía suya: "Hasta mañana".

Hasta mañana compañero.

Amando Carabias María dijo...

SVB (SUSANA): Se desvela tu identidad como se desvelan los versos, de a poquitos, como pequeños puñaditos de sal que dan sabor a la comida. Mejor que degustes poco a poco la poesía, no nos vayamos a atracar de pronto...
La verdad es que convocados al nombre de Gil de Biedma han pasado junto a nosotros muchos de los grandes, que creíamos en un olimpo inaccesible, pero son tan frágiles y tangibles como nosotros... Claro que quién fuera como ellos en ciertas cosas, en ciertos versos.
Un beso.
Ya puedo, por fin.

Amando Carabias María dijo...

PILAR: Tus palabras son conmovedoras, realmente. Tus lágrimas nos llegan a todos y nos limpias, procedentes de las abisales aguas de tu corazón.
Nos sobrecoge la muerte, pero como ya he dicho en otro lugar, no se han muerto del todo ninguno de los dos. Para todos los que queramos nos queda la indeleble huella de su obra. Quizá perviva eternamente, al menos mientras haya humanos que la puedan disfrutar. En nostros prendió su llama que hemos de saber trasladar a quienes nos sigan, porque sólo somos un eslabón en la cadena.
Muchos ánimos, y muchas gracias por compartir tus sentimientos. Y se te has aliviado, pues queda justificado este rincón.

Amando Carabias María dijo...

PEPE GONCE: Muchas gracias por tus referencias que nos abren aún más los horizontes.
Y siguiendo por ese camino, os digo que en el blog "Tierra de poemas" http://tierradepoemas.blogspot.com/
hay una buena serie de poemas y canciones.
Por supuesto nuestros amigos María Sangüesa, Inés y Adrián han hecho lo propio.
En fin, hay personas cuyo corazón es tan grande que su obra está impreganada de una calidez que rompe cualquier hielo.

Amando Carabias María dijo...

Os cuento que lo más probable es que esta tarde permanezca más ausente de lo habitual, por ello he salido a estas horas, pido disculpas.

Adrian Dorado dijo...

PASATIEMPO

Cuando éramos niños
los viejos tenian como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía

cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era un océano
la muerte solamente
una palabra

ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros

ahora veterano
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océao
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

Mario Benedetti
de Los inmortales y la muerte

Amando Carabias María dijo...

ADRIÁN: El poema es una verdadera maravilla. Tiene, a mi modo de ver, además la contundencia de las verdades que, por suerte, vamos experimentando.

Susana dijo...

Precioso el poema que ha traído Adrián.

Amando Carabias María dijo...

SUSANA: Creo que esa es la diferencia entre conocer su obra o hablar de oídas.

En realidad aprovecho esta respuesta para deciros que hasta la noche no volveré.

Isolda dijo...

Queridos todos, como dijo Adrián, hoy somos todos un poco más huérfanos y eso duele.
Amando, María la de lo abrazos africanos, Pepe, Pilar de la Pecera, Susana, María S., no puedo añadir nada a vuestros sentidos comentarios.
No se si repartir los besos entre los que nos quedamos o juntarlos todos y mandárselos a él.

Isolda dijo...

Querido Amando, inútil decir algo más sobre Benedetti.
He leído muchos versos esta tarde, de Oliverio Girondo. Os dejo uno, seguramente buscareis más.

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden, y se entregan.

Precioso, no?

Besos de todos los poetas que os gusten.

Amando Carabias María dijo...

ISOLDA: Dos aportaciones realmente preciosas y sentidas.
Acabo de regresar y ahora me pongo a la tarea cotidiana.
Y regresar con los ánimos que nos otorgan unso versos como los de Oliverio Girondo, es como tomar unas buenas vitaminas.