jueves, 1 de enero de 2009

EL PRIMER LATIDO

Se abarca la noche con una mirada nueva. Nada ha cambiado, realmente, salvo que en el paladar aún tintinea el sabor saltarín del cava o la sidra y ese dulzor suave de las uvas pálidas que hemos comido, mientras acompañábamos los últimos doce latidos del año recién enterrado, los más lentos, seguro, de aquellos trescientos sesenta y seis días que hemos sepultado definitivamente, aunque en la memoria de cada uno seguro que perdura más de un recuerdo imborrable.
Casi seguro que nadie leerá estas líneas en el instante en que se publiquen. El hombre necesita de sus ritos, de sus ritmos y esta madrugada es para celebrarla, para dar la bienvenida a este tiempo que se nos abre como un tiempo incierto, más bien calamitoso. Hablo de Israel, hablo de ETA que ha vuelto a festejar su fin de año particular, hablo de la crisis económica, hablo del paro, hablo del cólera en Zimbabue, hablo de tantas y tantas cosas que todos tenemos en mente. Pero quizá porque el miedo ya nos ocupa el ánimo, al final, sea un año menos calamitoso de lo que ahora vaticinamos.
Mala cosa es esa de nacer con tan feos pronósticos. Es como si al nacernos un hijo nos dijeran: mire, siento decirle que le ha nacido un mentiroso o un estafador o un canalla o un ladrón o un vago o un inútil o un terrorista o un violador. Cualquier padre mínimamente digno explotaría de inmediato, incluso si posee eso que se llama sangre caliente, agarraría por la pechera a semejante augur nefando y lo estamparía contra la primera pared que le venga a mano, tras el correspondiente impacto del puño sobre las narices del atrevido.
Sin embargo, la pura realidad es que, tal y como es conocido de todos, existen mentirosos, estafadores, canallas, ladrones, vagos, inútiles, terroristas y violadores, y todos ellos tienen una fecha precisa de nacimiento, un instante inmutable en que el primer latido de su corazón lo hizo fuera del vientre de su madre.
Seamos, pues, en sus días primerizos, benignos con las expectativas de este año, cuyos primeros minutos están transcurriendo ahora que se publican estas líneas.
Algunas veces todos los augurios son negativos, y nadie da un céntimo por una vida que comienza, pero, también algunas veces, las cosas varían su natural dinámica.
Acariciemos con la fuerza invisible de nuestra esperanza el arranque de este año 2009. Aún a sabiendas de que las perspectivas son las que son, no arrojemos la toalla antes de tiempo. Si cada uno de nosotros se afana en lo mejor, quizá se pueda enderezar hacia los buenos vientos un rumbo que ahora mismo es incierto y tempestuoso.
Acusadme de lo que queráis: iluso, inocente, optimista, utópico... Me da lo mismo.
Desde esta ciudad bimilenaria, a la sombra de los arcos del Acueducto que dan fe de esos más de dos mil años en que han visto de todo y han sobrevivido a guerras y tempestades, os invito a que alcéis vuestra copa y susurréis un brindis por la esperanza, por la fraternidad, por la paz, por el trabajo, por la educación, por la cultura, por la justicia, sobre todo por la justicia. Luego, después de murmurar ese brindis, llamadme lo que queráis, no me importa.
Dejadme ser utópico, al menos, en este primer latido de este año, en este primer paso de la línea elíptica a la que esperemos retornar todos juntos dentro trescientos sesenta y cinco días.
Os aseguro que, aunque no se cumplan mis deseos, no me arrepentiré de este brindis. Sin esperanza sólo nos queda la amargura, la soledad y, probablemente, la muerte.
Dejadme pues abrazarme al optimismo de la vida compartida.
Feliz, luminoso, pacífico y justo año 2009.

4 comentarios:

Adrian Dorado dijo...

Oues no te has quedado solo, hombre, aquí estoy brindando contigo. Aquí son las 2:18 súmale tres horas y es la tuya. Me iba a dormir, pero ya he confeado públicamente mis malas costumbres, así que la vueltita me la he dado.
Cuenta conmigo y ya somos dos utópicos, por ahí sumamos algún despistado y seremos tres, mas alguno o dos o tres que como lo piensen un poquitín y posterguen su suicidio nada les va a pasar pues por ahí se cuelan entre nosotros y ya voy perdiendo la cuenta y los otros que traen otros y así montones que vienen y nosotros que brindamos y ellos que también y la vida que se colorea mejor y mas pronto y cobra el sentido que, aveces, muy pocas veces, cuando es noche vieja no coje desprevenidos y se nos pierde, pero con el día nuevo y un par de cavas adentro, ya ves.

Un abrazo y feliz año.
Me preocupa mucho Nora, la uruguaya, dejó un mensaje en el blog de JC con una nostalgia. Está tan deprimida, pobre, llena de nostalgias, saudades. Sólo piensa en volver a su patria. ¡Joder! Me duele su dolor. Ya veré que le escribo por privado mañana...es que no sé que decirl...aunque mas no sea que me sienta cerca.
Bueno, voy a ver como pinta a primera noche de este incógnito 2009. Salud y que se de lo que necesitamos, sobre todo en espíritu, lo otro, lo otro vale menos, mi amigo.

AD

Adrian Dorado dijo...

Que eres un personaje genial Amando...No sabes lo positivo que es encontrarse, a la mañana, con tu sutilezas.
Me pasé medio dormido por el blog de JC por costumbre y mientras lo abría recordé que había dicho que no hbía diario y que nos leyeramos el libro sobre ese falangista etc etc. o sea que nada de blog, había entendido. Y me sorprendo, primero con que estaba abierto y luego con tu comentario echándole aire al respiro de Nora. Deberé confesarte que esa ternura me bien dispuso la mañana. Ahora entro a ver si habías esrito algo (prolífico te he notado ultimamente)y me encuentro con los relojes.
La verdad que "touché" amigo mío, eres una bellísima persona y me siento muy honrado de la amistad que nos une.

Aún no le he escrito a Nora, ya lo hago, pienso que decirle mientras me preparo un café como la gente, el anterior estaba frío.
Y tengo que desencantarte...no, no...no es desencanto que vá es actualización, en algunas provincias de este extenso país se ha decidido cambiar el uso horario adecuandolo a las circunstancia de luz para ahorro de energía, así es que no te he mentido en BSAS en este preciso instante son la 9:23, una hora menos que en el que pusieras aquí a mi izquierda. Esta modificación es temporaria hasta que sobrevenga la oscuridad invernal que se volverá, entonces, a la fijada en el reloj...pero de donde lo has sacado?

Bueno un abrazo y que tengas un hermosísimo primer dia del año. Ya verás que vendrán buenos el resto de ellos

Adrian Dorado dijo...

Releo y corrijo la errata donde dice a mi izquierda debe decir a mi derecha, despreocupa que no por estar en el sur la pantalla sale espejada. Soy yo, que tengo cierta fobia a la palabreja derecha, pero no quiero pecar de dogmático, ya ves que la he escrito y sin alteraciones.
ale

El Escribidor dijo...

Vaya lío con las horas.
Anoche, mientras mi hija mayor maquillaba a sus amigas antes de salir de juerga, las dos de la madrugada de aquí, anduve trasteando por el diseño del blog. Hay una opción de editar gats, como sabes, y en ella dando vueltas encontré los relojes de marras. La verdad es que me picó la curiosidad al ver uno en uno de los blogs de uno de los blogueros que de vez en cuando se pasan por donde JC.
Gracias por todo lo que dices. Luego no me extraña de jcarlos, si se pasea por aquí, piense que estamos confabulados.